domingo, 20 de julio de 2014

EL TEA PARTY DE LA TASK FORCE (¿lo qué?)

Operan mediante “task forces”, y no es que siempre lo hagan público. 
Una task force es una fuerza operativa que utiliza todas las armas disponibles para obtener un determinado objetivo, sea financiero o bélico, legal o  ilegal, inmediato o de largo plazo. 
Son la fuerza de choque de la piratería financiera occidental, que para sanguinaria tenemos la de Sumatra, y para romántica la de Emilio Salgari.
Paul Singer, el del NML, no es ningún Sandokan y se acerca más a lord Cochrane o a Henry Morgan. Cuando muera (y que sea pronto) tendrá un lugar reservado en la abadía de Westminster junto a ellos.
Hay actualmente dos task forces muy activas en el mundo: la American T. F. Argentina y la Task Force of Greece.
En cuanto a esta última: a Grecia le han embargado sus venerables ruinas. Los griegos tienen una sola prohibición: llevarse el Partenón a otra parte, pero nada les impide abrir allí un paseo temático o construir una disneylandia del helesponto, siempre que repartan la ganancia con los acreedores. 
Y no es que quede gran cosa del Partenón: todas sus esculturas, durante el siglo XIX, fueron “trasladadas”, sin permiso de sus merecidos dueños, por marinos ingleses al Museo Británico.
En cierta medida, Grecia ya no existe y los monumentos históricos europeos hoy son apenas el telón de fondo de unos cuantos millones de máquinas fotográficas digitales japonesas fabricadas en China que fluyen incesantes, contingente tras contingente tras contingente, conducidas por guías que sintetizan la historia de Grecia en 5 a 8 minutos, según la tarifa acordada. Lástima que los japoneses sean todos iguales.
¿Y las japonesas?

La otra fuerza de tareas activa es la American Task Force Argentina, donde luce Paul Singer del NML, que a su vez financia a Laura Alonso, diputada de VitalVoices. Y vaya uno a saber a cuántos otros financia, y nosotros sin enterarnos...
Su propia denominación, American Task..., America para los norteamericanos, recuerda alguna de las versiones de la Doctrina Monroe. 
Paul Singer no solo es parte de la American Task Force Argentina: es miembro delTea Party, la ultraderecha del derechista Partido Republicano. 
La historia de los partidos políticos en EEUU muestra una vez más que no son los “programas” (como pide siempre el PC, Altamira y los trotskistas) sino las acciones lo que define la lucha por el poder en un país. Mejor que decir es hacer.
¿Quién podría entender que un pequeño partido sureño nacido (y durante muchos años) esclavista –de donde salió el asesino de Lincoln- apoye hoy a un presidente afroanorteamericano? 
De aquellos partidarios de la esclavitud surgirían los Franklin Roosevelt, los Kennedy, Robert Redford, la mitad de los actores liberales de Hollywood... Si los republicanos son imperialistas del far west, los demócratas son imperialistas vergonzantes por el propio liberalismo que profesan: van más con Woody Allen que con John Wayne.
El Partido Republicano también es conocido como GOP, sigla que la wikipedia traduce erradamente (no creo en esa inocencia) como Grand Old Party. 
En realidad, GOP significa Grant’s Old Party, el Viejo Partido de Grant. El general Ulyses Grant fue presidente de EEUU pero ante todo el vencedor de la Guerra de Secesión tras derrotar al sureño general Lee. 
El norte industrialista y proteccionista se impuso al sur agrícola y librecambista, que en eso consistió la Guerra de Secesión. El Norte necesitaba negros libres para explotar como clase obrera; el sur, negros esclavos para desmotar algodón y súperexplotar como clase servil. Como hoy los EEUU abandonaron el proteccionismo for export, no quieren saber nada con esa tradición. Lo abandonaron en cuanto no es una bandera de lucha mundial, es decir, no la exhiben, pero son más proteccionistas que nunca y exportan el librecambio.
El Tea Party no es un grupo de damas que se reúne periódicamente a tomar el té y jugar a la canasta, sino un significante de la historia de EEUU, cuya independencia comenzó luego de que unos colonos puritanos de Boston se opusieran a una decisión monopólica de Gran Bretaña sobre la importación de té. 
Es como si aquí creáramos la agrupación "La Bernardino Rivadavia", y no es que no exista in mente de unos cuantos. Pues esa Bernardino etc. sería nuestro Tea Party, que embagaría tierras fiscales para tomar préstamos en el exterior. Nada nuevo desde la Baring a Martínez de Hoz.
Los del Tea Party quieren revivir la vieja gloria del destino manifiesto de EEUU como conductor del “mundo libre”. El Imperio. La expresión “mundo libre” se acuñó cuando EEUU enfrentaba a la Unión Soviética, y hoy fue resignificada: “libre” es apertura de la economía, desregulación estatal, privatización, Estado prescindente, lucha global contra el terrorismo internacional, supremacía global militar de EEUU y del área dólar, mercados que se autorregulan y determinan las prioridades sociales.   
Es cierto que los fondos-buitre están en los márgenes del sistema financiero, pero no olvidemos en el mundo hay seis veces mas activos ficticios que reales, lo que nos recuerda a Marechal y sus gradaciones de lo real: ¿es más real el fulano que sueña a la mariposa o la mariposa soñada por el fulano?
Ahora que descubrimos la marginalidad de los fondos buitre (además de las gradaciones de lo real) ¿qué sucede con los paraísos fiscales que reiteradamente denunció Cristina? ¿Acaso la sede central del Grupo Clarín no está en el Estado de Delaware, uno de esos paraísos?
Para quienes no entiendan por qué el sistema económico es una gigantesca burbuja con activos reales multiplicados por seis, estudien el “multiplicador bancario” y la creación de moneda ficticia, economía elemental, de primer año. El negocio de una entidad bancaria es prestar dinero que no tiene, de otro modo no sería negocio.
Mediante una solicitada, la American Task Force Argentina amenazó con volver al mundo maravilloso de la convertibilidad si no se hace lo que los fondos-buitre desean, que es volver al maravilloso mundo de la convertibilidad. Si nos inclinamos ante el deseo de Paul Singer, los dólares fluirán por millones, las inversiones se multiplicarán prácticamente como los panes y los peces, y hasta habrá, por qué no, un verdadero salariazo y una no menos verdadera revolución productiva. 
La amenaza explícita del ATSA es que se cumpla el fallo de Griesa o Argentina caerá en default. Pero es que ellos no son acreedores privilegiados sino especuladores, y si se les pagara de modo diferencial al del 92,7% de los que aceptaron canjear la deuda con determinada quita, se crearía un monumental desbarajuste. En cuyo caso sería hora de que Rodríguez Sáa asumiera la presidencia anunciando, matraca en mano, la llegada del carnaval, por decreto.
"... y si no nos pagan, nos conformamos con Vaca Muerta", dejaron trascender los de American T.F.A. 
Ja.
Si estuviera en mi poder negociar, contraofertaría cediéndoles a Mirta Legrand, que al menos está viva. O a la señora de Noble, que no sabemos si está, aunque siempre muy lejos de sus épocas de bailarina de flamenco en Avenida de Mayo, de donde fue rescatada por el genio hípico-desarrollista de Roberto Noble.
La solicitada de la American Task Force Argentina, que mereció una inmediata réplica del Gobierno Nacional, es a todas luces una tosca traducción de su original en inglés. Hasta letra les dan. Tanta impunidad creen tener que inventan palabras: "asique" no existe ni existió nunca en castellano, español o cualquiera de sus variantes locales. En el mejor de los casos, es error de tipeo de alguien cuyo idioma materno no es el castellano o que no pasó de primer grado. Pero para las exigencias de hoy, segual.
En 1982, otra "task force" invadió Malvinas. En mi opinión, esa invasión -como la revolución del '30- tenía olor a petróleo. 
Pero el renovado sueño del dominio mundial se produce en un momento en el que los BRICS pujan por crear un nuevo orden internacional con organismos financieros y bancarios propios. Estos nuevos organismos, así como la paulatina declinación del área dólar, son realidades y no lucubraciones. 
Lo que no podemos adivinar es dónde va a terminar todo.
En esta parte de América, la prevalencia de Brasil es un hecho desde hace años, y de nada vale llorar por la leche derramada: las clases dirigentes argentinas no tienen vocación nacional sino cipaya, y eso sigue siendo así aunque Perón, Néstor Kirchner o Cristina Fernández hayan apelado a cambios radicales de paradigma. 
Para decirlo con palabras de otra época, Brasil tiene en América del Sur el papel de subimperio, pero siendo esto así, tampoco es así porque Brasil  no lo hace como cipayo de Washington: hace su propio juego mundial, es decir, tiene capacidad propia para ejercer cierto protagonismo, como China, Rusia, India... 
Y no escribo una pavada (informesén) si les digo que hace 50 años Brasil venía detrás de Argentina en la mayor parte de las industrias donde hoy, nuestro país, ni figura. Los sectores agrarios jugaron aquí un papel distinto al de las burguesías paulistas allá.
La American (ellos son "american", representan a "las Americas") Task Force Argentina ofrecen maravillas y bonanzas a raudales si se accede al fallo de Griesa absteniéndonos de poseer una política económica propia: prometen que ahorraremos 70 mil millones en intereses, una baja inmediata de la inflación y la eliminación de todo tipo de traba al libre flujo de divisas. Todo un Papá Noel con aspecto de Domingo Felipe Cavallo.
Estamos grandes para semejantes presentes griegos.
Por el contrario, si seguimos la política económica actual, se acelerará la inflación "que ya llega al 39%", habrá reticencia en los inversores, poco acceso a financiación, mayor brecha cambiaria, y "la gente del sector social más vulnerable tendrá terribles presiones en términos económicos".  El pequeño Sturzenegger de bolsillo.
Es el programa económico de la oposición que no se animaban a hacer público.

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