Mostrando entradas con la etiqueta La Nación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Nación. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de mayo de 2011

En La Nación de hoy, Carlos Pagni destila veneno

Leemos en La Nación de este 5 de mayo de 2010 esta nota desopilante:


Moyano y Scioli, en la mira de Cristina



Carlos Pagni
LA NACION

Jueves 05 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa
Hugo Moyano y Daniel Scioli aparecen, inevitables, cuando Cristina Kirchner sueña con vivir en Olivos por otros cuatro años. Ellos representaron hasta ahora las dos vigas maestras del edificio oficial: el sindicalismo ortodoxo y la maquinaria bonaerense. Pero la Presidenta programa para ambos un fuerte recorte de poder. Es una maniobra delicada, porque obliga a mover piezas desde ahora, cuando Moyano y Scioli son factores decisivos del resultado electoral. Aun así, el reloj comenzó a correr.
El plan para el líder de los camioneros es, por el momento, menos dramático que el que teme su esposa, la empresaria Liliana Zulet, en sus pesadillas judiciales. Consiste, apenas, en relevarlo de la CGT. La señora de Kirchner cree que el reemplazante ideal es Gerardo Martínez, el secretario general de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra). Martínez tendrá una hora estelar dentro de un mes. Como integrante del board de la Organización Internacional del Trabajo será el anfitrión principal de la Presidenta en Ginebra. Al hablar ante el plenario, ella aprovechará para dar alguna señal de su antigua predilección por Martínez.
La autopresentación de Moyano como "feo, sucio y malo" habría hecho sonreír a Néstor Kirchner. Pero a su viuda le resulta intolerable. Si bien Martínez no es un "cuadro técnico universitario" -criterio que confiesa la señora de Kirchner para la selección de personal-, es mucho más sofisticado que Moyano, lo que facilita su adaptación a la estética que pretende el kirchnerismo desde la muerte de su fundador. Martínez es, además, un dialoguista extremo, con una red infinita de relaciones políticas y empresariales. Ese estilo tal vez sea conveniente para una etapa en la que "la relojería del modelo necesita ser ayudada", como dijo la Presidenta.
Para conocer cómo sería el reemplazo de Moyano hay que usar el microscopio. En la Justicia se viene librando una guerra por el control del Sindicato de Empleados de Comercio. Allí Armando Cavalieri resiste el avasallamiento de Moyano, quien pretende entronizar en su lugar a Oscar Nieva. En la mira de Moyano están los delegados mercantiles al congreso de la CGT. Son tan numerosos que, sin ellos, es difícil buscar la reelección. De allí que la Casa Rosada estuviera tan atenta a que los jueces no favorecieran a Moyano en ese avance. El protector de Cavalieri es Carlos Zannini.
Moyano nunca controló las asambleas que lo designaron secretario general. Si viene ocupando esa butaca es porque Néstor Kirchner y, sobre todo, Julio De Vido, presionaron a los demás sindicalistas para que, sobreponiéndose a la antipatía que le profesan, votaran al prepotente camionero. ¿Qué sucedería si esas gestiones quedaran suspendidas? Los empleados de comercio (Cavalieri), los obreros de la construcción (Martínez), los trabajadores rurales (Gerónimo Venegas) y los empleados públicos (Andrés Rodríguez) podrían reunir los congresales suficientes para consagrar a un nuevo líder. Es lo que piensan hacer durante los primeros 100 días del nuevo gobierno, aun cuando la Presidenta no consiga la reelección. Por esa razón, para el camionero es crucial ganar la batalla contra Cavalieri.
Encuentro en Seúl
El proceso contra Moyano comenzó hace varios meses. A mediados del último noviembre, Cristina Kirchner viajó a Seúl y mantuvo una entrevista reservada con dos miembros de su comitiva: el sindicalista Martínez y el empresario José Ignacio de Mendiguren. En ese encuentro se habló de la caída de Moyano y del encumbramiento de Mendiguren a la UIA, que acaba de consumarse. Mendiguren tiene una buena relación con el camionero, razón por la cual llamó más la atención que, horas después de asumir su cargo, dijera que "Moyano ha alcanzado demasiado poder". Es lo que creen el empresariado, la oposición, el resto del sindicalismo y, sobre todo, el Gobierno.
En la intriga hay más protagonistas. Con su viejo amigo Martínez en la CGT, Carlos Tomada quedaría liberado de la incesante acechanza de Héctor Recalde para defenestrarlo del Ministerio de Trabajo -siempre que no gane las elecciones porteñas-. Recalde es el cerebro de la embestida judicial contra Cavalieri. Quienes conocen la biografía de ambos saben qué significa el enfrentamiento.
La remoción de Moyano y el avance de Martínez es el espejo del duelo de Zannini y De Vido en el gabinete nacional. Detrás del secretario legal y técnico se encolumnan Nilda Garré, Juan Manuel Abal Medina y Carlos Kunkel. De Vido fue, hasta ahora, el administrador de la alianza de la Casa Rosada y la CGT. Amado Boudou disfruta de esa sociedad, sobre todo en su campaña porteña, conducida por Alejandro Amor, un hombre de Moyano.
...... y etc, etc.

Las principales notas de tapa de Clarín:


y también

Moyano inauguró con el dueño de Covelia una planta en Merlo

martes, 25 de mayo de 2010

Unidos por el careteo, separados por el espanto

Cuando todos creíamos que el Primer Centenario ya se había celebrado hace una punta de años, tuvimos una remake entre melancólica y marketinera, como un San Patricio con acordes de Wagner.
Lombardo: toda gala debe incluir “Copelia”.
Lo del Colón fue puro careteo sumado a un show de pretendido vuelo culturoso. ¿Quién es Ginastera, habrá preguntado Mauricio?
La imagen de Nequi Galotti arrastrando a un Bartolomé Mitre percudido por el Alzheimer para luego ser llevada fuera de cámaras por el director de La Nación en un rapto de lucidez marital, fue una de las fotos más elocuentes de la jornada.
Parecen juntos, pero no están juntos.
La etapa evoluciona en dos ejes: por un lado, la puja distributiva donde todos tenemos clara la postura del gobierno.
Por otro, la guerrilla comandada por Magnetto para no seguir perdiendo posiciones. Es él quien define la agenda de la oposición. Conservar Papel Prensa es la urgencia del momento.
Es extraño asistir a una contienda política donde uno de los “facciosos” no es un sujeto político sino una corporación privada aliada circunstancialmente con otras corporaciones privadas.
Quieren apurar a Cristina para que recurra al veto. La última andanada: pretenden arrebatarle el Indec.
En cualquier momento reflota el tema derechos humanos. Monseñor Tato Bergoglio (apuesto un asado) lo mencionará hoy en la Catedral.

Archivo del blog