jueves, 22 de agosto de 2013

Delaware mata Seychelles

En parte me equivoqué. Hay quien dice que siempre me equivoco. Larrata, lejos de abandonar el tema Seychelles por alguna otra información tan rimbombante como apócrifa, redobló la apuesta y sigue calentando la pava con la fábula, ahora secundado por la hormiguita Ocaña metida de lleno en la campaña electoral.
Su núcleo es que una delegación de 15 argentinos aterrizó en las Seychelles unos días antes del viaje presidencial; todo eso mientras aparecía un supuesto cheque de dinero negro por 50 millones de euros.
Resulta inverosímil que toda una comitiva encabezada por la Presidenta mas una delegación previa de 15 personas necesite viajar tan lejos para depositar un cheque que puede caber cómodamente (u ocultarse, si usted quiere) en un bolsillo.
No solo ELLA aterrizó, según el cuento chino, con una bolsa repleta de dinero negro: habrían existido otros 15 bultos, carteras o monederos, transportados subrepticiamente por cada integrante del grupo que se anticipó, todas ellos, al parecer, con billetes de baja denominación. Todo un pequeño ejército de hombres de la bolsa. 
En tren de seguir con los disparates, también es posible que haya habido un solo bulto de dinero sucio, y que la delegación acompañaba como custodia, pero como todos desconfiaban de todos, se vigilaban uno a otro.
El tema es que si Larrata redobla la apuesta es porque la información oficial, incluyendo la aparición del Secretario Parrilli, que casi nunca aparece en los medios, no fue todo lo precisa y clara que debió ser, como si algo se ocultara en la escala en Seychelles: ¿se puede pecar de ingenuidad en esta guerra a muerte?
¿Por qué no se aclara (con la suficiente sencillez como para que lo entendamos todos, incluso los subnormales) si la escala en las islas duró 3 días o 13 horas? ¿O acaso estamos ante un movimiento político en el que todos parecemos obligados a mirar hacia allá cuando lo importante está acá?
Sea como fuere, Larrata y Daniel Santoro, el periodista investigador estrella del diario Clarín, ocultan al público consumidor de noticias que las empresas controlantes del grupo están domiciliadas y registradas en un paraíso fiscal: el Estado de Delaware. La típica maniobra que atribuimos a los teros.
Lo que habría que investigar es si los fondos para tales despliegues extraterritoriales no fueron financiados por las empresas GS Unidos, Tinicum GC Investors, Farallon GC Investors, VLG Argentina LLC (dueña del 51% de Cablevisión), Vistone LLC, Grupo Clarín Services LLC (GCS), Raven Media Investments LLC y GCSA Investments LLC, todas ellas del Grupo Clarín y radicadas en el pequeño estado de Delaware, USA, cuyas autoridades lo definen como “The Land of Free-Tax Shopping”.
¡Para qué irse hasta el Océano Índico si aquí nomás, en América, tenemos unos cuantos paraísos fiscales!

Un parrafito sobre los tales paraísos

Se dijo por ahí que el gobierno argentino había sacado a las Seychelles de la condición de paraíso fiscal. La mentira fue rápidamente desmentida.
Ningún gobierno nacional puede poner o sacar a voluntad de una lista oficial de paraísos reconocidos oficialmente por todas las unidades de anticorrupción del mundo, pertenecientes a los respectivos estados nacionales.
Los países industriales del Norte están organizados como estados federales, lo que permite que el Estado de Delaware, en EEUU, o la isla de Man, perteneciente a Gran Bretaña, sean paraísos fiscales.

El estado argentino, al contrario, está organizado como estado unitario: no es posible que la provincia de La Rioja o el barrio de Parque Chas se conviertan en paraísos fiscales, cuya lista completa es pública y reconocida oficialmente en todo el mundo.
Aquí esa lista fue publicada en algún post anterior.
Los unitarios, la oligarquía portuaria que detentó el poder real en Argentina, nos organizó como país unitario aunque se cacareaba que éramos un país federal. Ese fue el crimen de Rivadavia. Mitre, etc. En la última década se avanzó un poco, a los tumbos, para revertir esa situación. Por eso cacarean chantas sobrevivientes del menemismo como los Rodríguez Sáa. Pero hay que seguir adelante sin cambiar el rumbo, porque no es suficiente. 
Por eso los gobernadores de las provincias argentinas, aunque se declaren seguidores del mito liberal, no pueden declarar "paraíso fiscal" a la provincia que gobiernan. 
Los gobernadores de los estados federales de EEUU (por ejemplo Delaware) sí lo pueden hacer.

Clarín oculta que su grupo empresario controlante está radicado en el Estado de Delaware. Lo de las Seychelles es una cortina de humo.

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