domingo, 15 de febrero de 2015

"¡ATORRANTA!"

Laurita Alonso (diputada por el NML) es vengativa, incolora, inodora, insípida y representante oficiosa u oficial de los fondos-buitre. 
La fuerte -y acertadísima- acusación del Cuervo Larroque en la Cámara de Diputados trajo estos resultados: que el diputado del FpV se viera involucrado en un complot internacional cuando en el momento de los hechos denunciados cursaba la escuela secundaria. Por lo tanto, la información ultraconfidencial que pudo trasmitir a los espías iraníes se limitaba a sus bajas notas en matemáticas y su amor secreto por la profesora de Química, quien nunca se enteró de tan honorables sentimientos y se jubiló soltera.  

Es que en Argentina tiene centralidad medática una verdadera fábrica de pelotudos. 
Se me dispensará de la falta de rigor científico de esta percepción, pero los hechos (la realidad) no admiten que suba la puntería y con Roberto Fontanarrosa ya estoy reivindicado. La alta exposición a los medios y el individualismo reinante son las calderas donde se cuecen estos pelotudos, todo ello aderezado por las impaciencias que provoca la edad de quien esto escribe, las que lejos de amainar, se acrecientan como un modo virtual de revivir lo mejor de la juventud.
Ahora resulta que las postreras o postremas palabras del fiscal Nisman a Laurita Alonso fueron: "Cristina Kirchner ordenó el encubrimiento". Recordé enseguida a don Bartolomé Mitre y su frase: "muero contento, hemos batido al enemigo". Si esta última es pura farsa, aunque circula como Historia Oficial, las declaraciones de la Alonso son incalificables. Merecen sólo una laaaaaaarga carcajada.
Pero las posibles consecuencias de todo esto ya son cosa de no tomarse tan a la ligera. Porque están dirigidas, esas declaraciones, a la gente con alta exposición mediática y alta credulidad a las pelotudeces.
Todo el caso Nisman es una enciclopedia de pelotudeces.       

La autopsia psicológica que ordenó u ordenará la twitera jueza Palmighiani no arrojó o arrojará resultados concluyentes: uno de los peritos consultados sostuvo o sostendrá que existía una probabilidad de 50% de que se suicidase, y el otro, que el 50% de los casos consultados o a consultar prefería no eliminarse a sí mismos sino por terceras personas salvo en los casos de infidelidad in fraganti.
Las encuestas no son de Giacobbe.

Como consecuencia de esta nueva falla en la hipótesis del homicidio en que se empecina un grupo de personas influyentes, se solicitó o solicitará una autopsia astral a las más altas autoridades en la materia. 
Entre los papeles hallados en el cesto ubicado junto al escritorio del fiscal, lucía -además de la  solicitud de imputar a la Presidenta y unas boletas del Totobingo-  un pronóstico elaborado en el cerro Uritorco para los nacidos bajo el signo de Sagitario, que de ese signo era Nisman. Lo que llamó la atención de los sabuesos fue una frase subrayada en fuerte marcador color rosa fluo: “si utiliza al borracho tiene aseguradas treinta clarinadas”. Y luego un consejo: juéguele al 14. El oscuro significado fue develado mas tarde por un pasador de quiniela que recorre diariamente los juzgados. En todo el Palacio de Tribunales se rumoreaba que Nisman se moría virtualmente por salir en las tapas de Clarinete. Que el borracho es el 14 y el 22, el loco. Pero ese día saliò el 54.

La fiscal, basada en los resultados concluyentes que esclarecieron el crimen de la efusiva Nora Dalmasso en Córdoba, piensa solicitar la intervención de los expertos del FBI que resolvieron el caso. Desde las épocas doradas de Edgar Hoover y las películas de Clint Eastwood, el FBI ha adquirido fama internacional y resuelve el 99% de los casos que ocurren fuera de EEUU, aunque no se espera que esos resultados estén en Buenos Aires antes de las PASO. Como se recordará, el FBI esclareció rápidamente en linchamiento de Muhamad Gadafi y no contento con eso, permitió que se trasmitiera en vivo y en directo por la CNN si se pagaban regalías.
De fuentes que no estamos autorizados a revelar, sabemos también que en el juzgado de instrucción están archivadas las desgrabaciones de varias comunicaciones vía celular que sostuvo Nisman con Patricia Bullrich Luro Pueyrredón (Bodegas Chandón). 
Resulta altamente extraño que el fiscal muerto haya elegido a esas interlocutoras y no se haya comunicado con otros referentes impostergables de la oposición. 
Humberto Tumini hubiera ofrecido una concluyente interpretación desde la izquierda intergaláctica. Como la Carrió anunció tener una relación íntima con Stiuso (lo lamentamos por él), no era elemento de consulta. La Hotton le hubiera dado una interpretación certera desde el Cantar de Salomón. Altamira y Pitrola, desde la dictadura del proletariado de Corrientes y Callao.  A Macri ni siquiera se lo consulta porque de él se esperan balbuceos. Son razonables las críticas que su padre Franco suele hacerle, aunque nadie sabe si son tan francas viniendo de quien viene.
Otro aspecto que llamó la atención de los investigadores es que el fiscal Nisman haya mirado a Laurita Alonso a los ojos, según el relato de ésta. No consta que Nisman se haya espantado, aunque tampoco se puede descartar como móvil del suicidio: los expertos en suicidología afirman que en ese caso se habría arrojado por la ventana.
También se entrecruzaron datos aportados por las empresas de telefonía celular. Stiuso tenía 277 celulares a su nombre: es lógico, no se iba a desenmascarar a 277 espías dándoles la titularidad de cada línea contra las leyes vigentes en materia de Seguridad Nacional.
No tuvo tanta trascendencia que Laura Alonso posea una docena y media de celulares, todos ellos a nombre de la embajada de Estados Unidos, también conocida como La Casa.
La diputada del NML es muy locuaz y suele lograr que algunos hombres la tomen como confidente. Pudo saberse, sí, que el semanario "Semanario" tiene en carpeta un número hot con desnudos de Laura Alonso que se guardan para continuar, luego del 18F, con el clima enrarecido de las denuncias sin fundamento alguno. Laurita dennciará que el SI le tomó las fotografías sin su consentimiento.
Ahora dicen que encontraron pelos en el departamento de Nisman. Otro motivo de escándalo mediático. ¿De qué lugar del cuerpo son esos pelos?¿Acaso la propia Alonso estuvo en Le Parc y lo oculta por el momento?
Entretanto, contrastan las palabras mesuradas de la ex-esposa del fiscal, quien sostuvo que no era oficialista ni opositora pero no se presentó en el recinto del Senado, donde correspondía a un juez de la Nación, sino en una reunión informal de la oposición y rodeada por dos opositores recalcitrantes y traidores de sus propios partidarios.
El Poder Judicial apesta, y en una época pre-electoral, se caranchea a gusto de cada consumidor. La justicia (salvo excepciones conocidas) se ha farandulizado.
Sáenz, el superior de la fiscal que investiga el caso Nisman, es columnista de TN y preside una ONG (Certal) financiada por el Grupo Clarín. 
Con sus antecedentes, y los de los fiscales Marijuan, Campagnoli, Moldes, Rívolo, Plée y Stornelli, Jorge Luis Borges tendría material para una nueva Historia Universal de la Infamia. Otros tendrán la paciencia de hacer públicos sus antecedentes. 
Me limitaré a relatar -en apenas tres líneas- lo que sí pude conocer: cuando en 1990 apareció muerto el brigadier Echegoyen, el fiscal Plée recomendó el rápido cierre de la causa judicial por suicidio aunque la autopsia había determinado que el muerto tenía la cara hundida por fuertes golpes. Un disparo de 38 en la boca produce la explosión del cráneo (hacia afuera o blast) y jamás su hundimiento. Y eso, entre otras circunstancias no menos sospechosas, incluyendo que Plée, junto con los abogados Mazzaglia y Lecumberry, integraba un estudio jurídico dedicado a atender casos de la Aduana de Alfredo Yabrán.  El calibre 22 suele no dejar tatuaje en la mano. El 38 siempre lo deja. La mano de Echegoyen no tenía rastros, pero en los 10 disparos del arma que se hicieron por orden del juzgado, todos dejaron marcas. Y para Plée, luego, fue un suicidio.
En un país donde no se sabe nada de Jorge Julio López o Luciano Arruga, por la desaparición de un fiscal que no hizo nada durante los años en que se organizó la Unidad Amia, con recursos ilimitados, no derramaré lágrimas de cocodrilo.
Que ellos se queden dentro del corralito. Al fin y al cabo, ese término se puso dramáticamente de moda durante la convertibilidad de Cavallo. Por eso, tan pertinente la acusación de Larroque: una verdadera atorranta.
Nosotros o ellos.  

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