viernes, 25 de mayo de 2012

Una locomotora olvidada: "La niña bonita"


Ayer perdí el teléfono celular. No es que lo use mucho (un mensaje de texto cada tanto) pero me preocupa en manos de quién habrá caído. Me aconsejan que llame a la empresa proveedora: lo he hecho de inmediato, o mejor, lo intenté.
A uno le enseñan que el cliente (soy un usuario, no jodan) debe llamar de inmediato al *111. Hay que armarse de paciencia porque no siempre te atienden. Pero es una misión imposible desde un teléfono de línea. Las tres veces que lo intenté, una voz grabada me respondía “(la empresa proveedora) le informa que el número solicitado no corresponde a un cliente en servicio”.
Y digo que fueron tres las veces porque me curé en salud hace mucho, en los años ’90, cuando, ante una avería del teléfono de línea descubrí que las empresas Telefónica y Telecom no estaban conectadas entre sí. Dejo constancia que esta vez llamé desde líneas de cada una de las dos proveedoras principales, y desde una tercera provista por la empresa que también te brinda cable e internet.
En los ’90, mi línea correspondía a la primera, la de origen español. Marcaba el número correspondiente a “reparaciones”. La voz grabada, que era la de una locutora de radio El Mundo, me repetía ante cada nuevo intento: “Telefónica le informa que el número solicitado no corresponde a un cliente en servicio”. Tenía que cruzar la avenida Rivadavia y pasar al territorio de Telecom para ser atendido. Fue entonces cuando me convertí en un personaje de El Viejo Criado de Tito Cossa: de este lado de la avenida Rivadavia era un extranjero.

La cosa se pondría todavía peor luego de diciembre de 2001, cuando por no pagar dos facturas consecutivas me cortaron parcialmente la línea. La locutora de radio El Mundo me informó desde la misma línea: “como hay un saldo no abonado, a partir de este momento su línea sólo funcionará para llamadas entrantes”, y a continuación el teléfono enmudeció, se murió. Bajo entonces desde el piso 15 donde vivía a un teléfono público y llamé a reparaciones. “Marque el número del que solicita reparación”. Lo marco. “Lamentamos informarle que el número solicitado no corresponde a un cliente en servicio”. ¿Cómo que no era un cliente, si me reclamaban el pago de dos facturas y habían limitado el servicio a las llamadas entrantes? El famoso sistema me había expulsado. Intenté engañarlo marcando cualquier otro número, y cuando era atendido explicaba mi situación: “lamentamos informarle que no podemos hacer nada porque usted no existe” era la respuesta invariable, palabras más o menos.
Había sido arrastrado a un laberinto del que me costaría salir. Telefónica me inscribió con letras de fuego en el llamado Veraz, cuyo verdadero nombre es Index Debitoribus Prohibitorum.
La cosa es que ayer perdí el celular, pero no por mucho tiempo.
Soy un tipo obsesivo, conducta que es virtud o pecado capital según las circunstancias. Como miembro del grupo TOC, mi teléfono de línea figuraba en la lista de números guardados de manera que siempre apareciera en primer lugar. Es sencillo, uno escribe “AAA – Mi teléfono de línea” y mediante ese sencillo expediente se asegura de que el número aparezca siempre en primer lugar porque los circuitos electrónicos tienen una ordenada que es el titular de ese número y una abscisa que es el número en sí.  
No lo había guardado así, lo confieso, ante la eventualidad de una pérdida y la más remota eventualidad de que el aparato perdido fuera encontrado por un alma caritativa y no por un preso que lo usaría para chantajearme, sino para guardarme de las pérdidas de mi propia memoria. El avance tecnológico es tal que uno suele tener las contraseñas y números guardados en el ordenador, o en alguno de los chips que forman parte de la vida diaria, y con el tiempo se olvida confiando en que podrá recuperarlas con facilidad. 
No siempre ocurre.
Fui chantajeado con uno de esos secuestros virtuales, decía. La voz me informaba que mi hijo adolescente se había accidentado y agonizaba en una ambulancia del Same. El diálogo tuvo un curso más o menos previsible hasta que el tipo (que se identificaba como inspector tal y cual de la Policía Federal) cometió un error fatal: “el lamentable accidente se produjo en la calle Canning”, dijo. A partir de allí, y tranquilizado por la evidencia, el diálogo que siguió adquirió connotaciones surrealistas, aunque admito que el malhechor (morocho, joven, desocupado, primario incompleto y hoyoso de viruelas) no perdía la calma.
Por cierto, Canning se había convertido en Scalabrini Ortiz en los años 70, y a esta altura, la primera denominación había sido olvidada por gran parte de la población a excepción del sector etario de más de sesenta que no había perdido la memoria por la insidiosa actividad de “el señor alemán”. “Vos sos un chanta de cuarta”, dije y colgué. Si se va a cometer algún acto ilegal, que se haga con perspicacia, caramba.
El celular se me había deslizado del bolsillo en un taxi, y fue su chofer el que me avisó. Le estoy agradecido: todavía quedan buenos argentinos y taxistas que no escuchan Radio 10 ni ostentan esas banderas que reparte González Oro.
Nos encontramos en una esquina y el tipo, risueño, me aconsejó que jugara el número a la quiniela. Soy obsesivo, pero el juego de azar no me atrae. La semana pasada, mi mujer y yo recorrimos el llamado casino flotante. Nos horrorizó el espectáculo de cientos de personas luchando denodadamente contra unas máquinas por mor de la codicia.
Siguiendo, con pocas ganas, el consejo del buen samaritano, me prometí acercarme en cuanto pudiera a uno de esos negocios que se dedican a loterías y quinielas. 
A la noche tuve un extraño sueño.
Existe una versión popular de la “Interpretación de los sueños” de Sigmund Freud que convierte las imágenes y situaciones en números. Siguiendo el sueño o lo que recordaba de él, algunos retazos, debía jugarle unos pesos al 15, al 21 y al 86.
No importa el sueño en sí, ni su eventual interpretación (que me está vedada por el riesgo de caer en el ejercicio ilegal del psicoanálisis), pero sí mencionaré una de sus escenas: mi mujer tenía quince años y conducía una humeante locomotora de vapor cuyo frente tiznado lucía una escarapela argentina.
¿Será verdad?

miércoles, 23 de mayo de 2012

Volare, volare (el dólar volador)








No hay duda alguna: el grupo Clarín y los sectores concentrados que lo apoyan o tienen en sus medios un canal de difusión de su ideología e intereses, que vienen a ser más o menos lo mismo, están fogoneando una corrida cambiaria.
En cuanto a la situación objetiva, el BCRA atesora reservas superiores a 47 mil millones de dólares, cifra que convierte en fantasiosa cualquier corrida.
Que los industriales no pueden importar insumos (para colmo, Guillermo Moreno se dedica a trabar importaciones a troche y moche) por falta de dólares es una mentira infantil: cualquier empresario inscripto en la AFIP y bancarizado obtendrá las divisas necesarias. Por otra parte, toda transferencia bancaria regular al exterior puede hacerse con el trámite habitual: uno deposita el equivalente en pesos argentinos y la entidad, luego de convertirlos a la moneda extranjera, los gira al país de origen de la importación. Sólo se requerirá, para el trámite, que uno explique al Estado para qué quiere hacer esa transferencia.   
Los que tienen dificultades para adquirir dólares son los muchos que trabajan en negro o fuera de la ley.
Es interesante insertar esta opinión del amigo Norberto Colominas, a quien escuchamos habitualmente en Radio Nacional pero no vemos desde la suspensión de las cenas en Oleiros (el original, en Pájaro Rojo):
No les estoy proponiendo un negocio, pero observen el absurdo de esta situación:
En un país llamado República Argentina, con el precio de un dólar paralelo (conocido como "blue") se puede comprar un euro, ya que ambos cotizan a 6 pesos. Es decir que con un dólar "off" se puede comprar un euro "in".
Después es fácil: con un euro así obtenido se puede recomprar 1,25 dólares al cambio oficial ($ 4,50), con un beneficio de 25% en un día. 
Amén de que el dólar oficial está retrasado y eso es malo, porque abarata las importaciones que tanto preocupan a Moreno, y de paso encarece las exportaciones, el absurdo anterior sólo puede ocurrir en un medio de mal llamada "libertad de marcado", especulación privada y demoras del Gobierno en ordenar el tipo de cambio para desactivar la maniobra. 
Administrar el valor del dólar requiere reflejos veloces, por lo menos tan veloces como los tienen los especuladores. Y que no sólo dos cuevas (como ocurrió hoy) sino centenares de especuladores vayan a la cárcel, se les clausure el tugurio y se les requise el capital apostado en esa timba.
En los últimos meses, el Grupo Clarín ha sido nockeado en varias oportunidades: por el manejo de las acciones de una ex-AFJP, por lavado de dinero y porque se le acaba el tiempo de descuento con el art. 161 de la ley de medios.
También se ha reformado la Carta Orgánica del BCRA. 
Se explica entonces el peligroso cuentito de la corrida cambiaria. 
Es lo que John M. Keynes llamaba "las expectativas": no hay con qué darle, la burguesía argentina es así, no aprende, es hija del rigor y amante de la fácil.

martes, 22 de mayo de 2012

DE LA EMBAJADORA ALICIA CASTRO


"El día 17 del corriente brindamos una conferencia en la prestigiosa London School of Economics junto al ex embajador británico en la Argentina John Hughes, sobre las relaciones entre la Argentina y el Reino Unido con vistas al futuro.
"El día 19 la cronista de LA NACION Graciela Iglesias, en una artículo titulado «Malvinas: ofrecen cambiar la Constitución», afirma incorrectamente que yo habría allí sostenido que nuestro país está «dispuesto a emprender una reforma constitucional» para incorporar el resultado de una eventual negociación con el Reino Unido.
"Durante su exposición, el embajador Hughes expresó que como el resultado de una negociación con la Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas ya está predeterminado en la disposición transitoria de nuestra Constitución de 1994, el Reino Unido no puede negociar con la Argentina. Frente a ese argumento -que no es más que una burda excusa- manifesté que «la negativa del Reino Unido a negociar no puede justificarse en que la Argentina haya inscripto su reclamo soberano en la Constitución. Después de todo -destaqué- Londres se negaba a discutir con la Argentina antes de 1994. Es esperable que los países establezcan en su legislación interna el reclamo sobre un territorio en disputa y el resultado de las negociaciones puede requerir que uno de los dos países modifique sus leyes para hacer operativos sus compromisos internacionales. Simplemente, el reclamo de un país sobre el territorio en disputa, no puede ser obstáculo para las negociaciones».
"En cuanto a la respuesta que di al funcionario del Foreign Office Martin Longden, efectivamente, celebré que un representante de alto rango de la Cancillería británica, sentado en primera fila entre el público, me hiciera preguntas durante el debate, del mismo modo que hice yo con el Secretario William Hague días atrás. La diplomacia también necesita transparencia y rendición de cuentas.
"En cuanto a la respuesta que di a las preguntas del funcionario -que la cronista vuelve a citar erróneamente- afirmé que «la Argentina no reconoce a los habitantes de las Islas Malvinas, ciudadanos británicos, como una tercera parte en la negociación», y que «no se puede especular con los resultados, sino abrir el diálogo y sentarse a negociar». Este es el reclamo de toda la comunidad internacional. Evitando la vía pacifica de solución de controversias, el Reino Unido no sólo tiene una actitud hostil, sino ilegal.
"La Argentina y el Reino Unido -concluí- tienen la oportunidad histórica de dar un ejemplo al mundo con la resolución de este conflicto por la vía pacífica y diplomática. Tenemos, sobre todo, la responsabilidad de no dejar este conflicto y sus peligros sin resolver a las futuras generaciones.
"El texto completo de la conferencia -que sin duda será de interés para los lectores de LA NACION- están disponibles en la Embajada Argentina en Londres y la London School of Economics".

miércoles, 16 de mayo de 2012

Los Derechos garantizados por la Constitución de 1949 que el poder tradicional derogó


1. Derecho de trabajar - El trabajo es el medio indispensable para satisfacer las necesidades espirituales y materiales del individuo y de la comunidad, la causa de todas las conquistas de la civilización y el fundamento de la prosperidad general; de ahí que el derecho de trabajar debe ser protegido por la sociedad, considerándolo con la dignidad que merece y proveyendo ocupación a quien lo necesite. 

2. Derecho a una retribución justa - Siendo la riqueza, la renta y el interés del capital frutos exclusivos del trabajo humano, la comunidad deber organizar y reactivar las fuentes de producción en forma de posibilitar y garantizar al trabajador una retribución moral y material que satisfaga sus necesidades vitales y sea compensatoria del rendimiento obtenido y del esfuerzo realizado. 

3. Derecho a la capacitación - El mejoramiento de la condición humana y la preeminencia de los valores del espíritu imponen la necesidad de propiciar la elevación de la cultura y la aptitud profesional, procurando que todas las inteligencias puedan orientarse hacia todas las direcciones del conocimiento, e incumbe a la sociedad estimular el esfuerzo individual proporcionando los medios para que, en igualdad de oportunidades, todo individuo pueda ejercitar el derecho a aprender y perfeccionarse. 

4. Derecho a condiciones dignas de trabajo - La consideración debida al ser humano, la importancia que el trabajo reviste como función social y el respeto recíproco entre los factores concurrentes de la producción, consagran el derecho de los individuos a exigir condiciones dignas y justas para el desarrollo de su actividad y la obligación de la sociedad de velar por la estricta observancia de los preceptos que las instituyen y reglamentan. 

5. Derecho a la preservación de la salud - El cuidado de la salud física y moral de los individuos debe ser una preocupación primordial y constante de la sociedad, a la que corresponde velar para que el régimen de trabajo reúna requisitos adecuados de higiene y seguridad, no exceda las posibilidades normales del esfuerzo y posibilite la debida oportunidad de recuperación por el reposo. 

6. Derecho al bienestar - El derecho de los trabajadores al bienestar, cuya expresión mínima se concreta en la posibilidad de disponer de vivienda, indumentaria y alimentación adecuadas, de satisfacer sin angustias sus necesidades y las de su familia en forma que les permita trabajar con satisfacción, descansar libres de preocupaciones y gozar mesuradamente de expansiones espirituales y materiales, impone la necesidad social de elevar el nivel de vida y de trabajo con los recursos directos e indirectos que permita el desenvolvimiento económico. 

7. Derecho a la seguridad social - El derecho de los individuos a ser amparados en los casos de disminución, suspensión o pérdida de su capacidad para el trabajo promueve la obligación de la sociedad de tomar unilateralmente a su cargo las prestaciones correspondientes o de promover regímenes de ayuda mutua obligatoria destinados, unos y otros, a cubrir o complementar las insuficiencias o inaptitudes propias de ciertos períodos de la vida o las que resulten de infortunios provenientes de riesgos eventuales. 

8. Derecho a la protección de su familia - La protección de la familia responde a un natural designio de individuo, desde que en ella generan sus más elevados sentimientos efectivos y todo empeño tendiente a su bienestar debe ser estimulado y favorecido por la comunidad como el modo más indicado de propender al mejoramiento del género humano y a la consolidación de principios espirituales y morales que constituyen la esencia de la convivencia social.

9. Derecho al mejoramiento económico - La capacidad productora y el empeño de superación hallan un natural incentivo en las posibilidades de mejoramiento económico, por lo que la sociedad debe apoyar y favorecer las iniciativas de los individuos tendientes a ese fin, y estimular la formación y utilización de capitales, en cuanto constituyen elementos activos de la producción y contribuyan a la prosperidad general. 

10. Derecho a la defensa de los intereses profesionales - El derecho de agremiarse libremente y de participar en otras actividades lícitas tendientes a la defensa de los intereses profesionales, constituyen atribuciones esenciales de los trabajadores, que la sociedad debe respetar y proteger, asegurando su libre ejercicio y reprimiendo todo acto que pueda dificultarle o impedirlo. 

II. De la familia 

La familia, como núcleo primario y fundamental de la sociedad, será objeto de preferente protección por parte del Estado, el que reconoce sus derechos en lo que respecta a su constitución, defensa y cumplimento de sus fines. 

1. El Estado protege el matrimonio, garantiza la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad. 

2. El Estado formará la unidad económica familiar, de conformidad con lo que una ley especial establezca. 

3. El Estado garantiza el bien de la familia conforme a lo que una ley especial determine. 

4. La atención y asistencia de la madre y del niño gozarán de la especial y privilegiada consideración del Estado. 

III. De la ancianidad 

1. Derecho a la asistencia - Todo anciano tiene derecho a su protección integral, por cuenta y cargo de su familia. En caso de desamparo, corresponde al Estado proveer a dicha protección, ya sea en forma directa o por intermedio de los institutos y fundaciones creados, o que se crearen con ese fin, sin perjuicio de la subrogación del Estado o de dichos institutos, para demandar a los familiares remisos y solventes los aportes correspondientes. 

2. Derecho a la vivienda - El derecho a un albergue higiénico, con un mínimo de comodidades hogareñas es inherente a la condición humana. 

3. Derecho a la alimentación - La alimentación sana, y adecuada a la edad y estado físico de cada uno, debe ser contemplada en forma particular. 

4. Derecho al vestido - El vestido decoroso y apropiado al clima complementa el derecho anterior. 

5. Derecho al cuidado de la salud física - El cuidado de la salud física de los ancianos ha de ser preocupación especialísima y permanente. 

6. Derecho al cuidado de la salud moral - Debe asegurarse el libre ejercicio de las expansiones espirituales, concordes con la moral y el culto. 

7. Derecho al esparcimiento - Ha de reconocerse a la ancianidad el derecho de gozar mesuradamente de un mínimo de entretenimientos para que pueda sobrellevar con satisfacción sus horas de espera. 

8. Derecho al trabajo - Cuando el estado y condiciones lo permitan, la ocupación por medio de la laborterapia productiva ha de ser facilitada. Se evitará así la disminución de la personalidad. 

9. Derecho a la tranquilidad - Gozar de tranquilidad, libre de angustias y preocupaciones, en los años últimos de existencia, es patrimonio del anciano. 

10. Derecho al respeto - La ancianidad tiene derecho al respeto y consideración de sus semejantes. 

IV. De la educación y la cultura 

La educación y la instrucción corresponden a la familia y a los establecimientos particulares y oficiales que colaboren con ella, conforme a lo que establezcan las leyes. Para ese fin, el Estado creará escuelas de primera enseñanza, secundaria, técnico-profesionales, universidades y academias. 

1. La enseñanza tenderá al desarrollo del vigor físico de los jóvenes, al perfeccionamiento de sus facultades intelectuales y de sus potencias sociales, a su capacitación profesional, así como a la formación del carácter y el cultivo integral de todas las virtudes personales, familiares y cívicas. 

2. La enseñanza primaria elemental es obligatoria y será gratuita en las escuelas del Estado. La enseñanza primaria en las escuelas rurales tenderá a inculcar en el niño el amor a la vida del campo, a orientarlo hacia la capacitación profesional en las faenas rurales y a formar la mujer para las tareas domésticas campesinas. El Estado creará, con ese fin, los institutos necesarios para preparar un magisterio especializado. 

3. La orientación profesional de los jóvenes, concebida como un complemento de la acción de instruir y educar, es una función social que el Estado ampara y fomenta mediante instituciones que guíen a los jóvenes hacia las actividades para las que posean naturales aptitudes y capacidad, con el fin de que la adecuada elección profesional redunde en beneficio suyo y de la sociedad. 

4. El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas en función del bien de la colectividad. Las universidades tienen el derecho de gobernarse con autonomía, dentro de los límites establecidos por una ley especial que reglamentará su organización y funcionamiento. Una ley dividirá el territorio nacional en regiones universitarias, dentro de cada una de las cuales ejercerá sus funciones la respectiva universidad. Cada una de las universidades, además de organizar los conocimientos universales cuya enseñanza le incumbe, tenderá a profundizar el estudio de la literatura, historia y folklore de su zona de influencia cultural, así como a promover las artes técnicas y las ciencias aplicadas con vistas a la explotación de las riquezas y al incremento de las actividades económicas regionales. Las universidades establecerán cursos obligatorios y comunes destinados a los estudiantes de todas las facultades para su formación política, con el propósito de que cada alumno conozca la esencia de lo argentino, la realidad espiritual, económica, social y política de su país, la evolución y la misión histórica de la República Argentina, y para que adquiera conciencia de la responsabilidad que debe asumir en la empresa de lograr y afianzar los fines reconocidos y fijados en esta Constitución. 

5. El Estado protege y fomenta el desarrollo de las ciencias y de las bellas artes, cuyo ejercicio es libre; aunque ello no excluye los deberes sociales de los artistas y hombres de ciencia. Corresponde a las academias la docencia de la cultura y de las investigaciones científicas postuniversitarias, para cuya función tienen el derecho de darse un ordenamiento autónomo dentro de los límites establecidos por una ley especial que las reglamente. 

6. Los alumnos capaces y meritorios tienen el derecho de alcanzar los más altos grados de instrucción. El Estado asegura el ejercicio de este derecho mediante becas, asignaciones a la familia y otras providencias que se conferirán por concurso entre los alumnos de todas las escuelas. 

7. Las riquezas artísticas e históricas, así como el paisaje natural cualquiera que sea su propietario, forman parte del patrimonio cultural de la Nación y estarán bajo la tutela del Estado, que puede decretar las expropiaciones necesarias para su defensa y prohibir la exportación o enajenación de los tesoros artísticos. El Estado organizará un registro de la riqueza artística e histórica que asegure su custodia y atienda a su conservación.


Capítulo IV 
La función social de la propiedad, el capital y la actividad económica

Artículo 38 - La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y la utilización del campo o intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contri-buciones que se expresan en el artículo 4°. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invención o descubrimiento por el término que le acuerda la ley. La confiscación de bienes queda abolida para siempre de la legislación argentina. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones ni exigir auxilios de ninguna especie en tiempo de paz. 

Artículo 39 - El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tener como principal objeto el bienestar social. Sus diversas formas de explotación no pueden contrariar los fines de beneficio común del pueblo argentino. 

Artículo 40 - La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social. El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar determinada actividad, en salvaguardia de los intereses generales y dentro de los límites fijados por los derechos fundamentales asegurados en esta Constitución. Salvo la importación y exportación, que estarán a cargo del Estado, de acuerdo con las limitaciones y el régimen que se determine por ley, toda actividad económica se organizará conforme a la libre iniciativa privada, siempre que no tenga por fin ostensible o encubierto dominar los mercados nacionales, eliminar la competencia o aumentar usurariamente los beneficios. Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas,
y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias. Los servicios públicos pertenecen originariamente al Estado, y bajo ningún concepto podrán ser enajenados o concedidos para su explotación. Los que se hallaran en poder de particulares serán transferidos al Estado, mediante compra o expropiación con indemnización previa, cuando una ley nacional lo determine. El precio por la expropiación de empresas concesionarios de servicios públicos será el del costo de origen de los bienes afectados a la explotación, menos las sumas que se hubieren amortizado durante el lapso cumplido desde el otorgamiento de la concesión y los excedentes sobre una ganancia razonable que serán considerados también como reintegración del capital invertido.


martes, 15 de mayo de 2012

Juan Salinas explica quién es el denunciante de Boudou


Boudou está inmunizado...

... contra todos los males de este mundo. 
Porque si su principal denunciante por supuesto enriquecimiento ilícito es Christian Sanz (a) El Mago Cris-Chan-Tan, el mismo que, entre otros dislates aseguró que la Presidenta jamás se recibió de abogada, el fallecido Silo abusaba sexualmente de sus seguidores y Marita Verón ejercía la prostitución antes de que la secuestraran, está salvado.
Yo vengo denunciando a este plagiario compulsivo desde hace muchos años, pero no los quiero abrumar. Simplemente, hojeén esta nota:
(Agrego yo: ¿y el fiscal que da entidad a esa tal denuncia, qué tal?)



Christian Sanz fue payaso en fiestas infantiles, mago, refutador de macaneadores y macaneador el mismo. La red está llena de fundamentadas denuncias acerca de su pasión plagiaria, su compulsión por el copy & paste. Sin saberlo, lo conocí hacia fines del menemismo, cuando él tenía redactado un libro sobre Alfredo Yabrán. Me pidió que le hiciera un prólogo y accedí, básicamente porque el tema Yabrán, el resquebrajamiento del menemismo, me había apasionado tanto como las andanzas de Monzer al Kassar. Mucho.

Por entonces, Sanz me admiraba hasta el arrobamiento. En internet hay sobradas pruebas. Y lo que más admiraba era mis investigaciones sobre el atentado a la AMIA.

Pasó De la Rúa, pasó Duhalde, pasaron tantos. Advino, como maná del cielo, como inmerecido bonus trak, el kirchnerismo. Y Sanz, gracias a su relación con un ex secretario mío que se había quedado una copia de mis archivos, comenzó a hacer copy & paste a troche y moche. Primero me citaba, y cada tres o cuatro oraciones, insultaba al presidente Kirchner. Como le dije que no me utilizara para eso, dejó de citarme. Sanz se copiaba tan sin pudor, que hasta copiaba los errores.

Cuando le dije que lo que estaba haciendo se llamaba plagio, se indignó (repito: no sabía entonces que no era el primero ni mucho menos en denunciar su pasión carbónica, una auténtica compulsión) hasta el punto de exhumar un viejo panfleto escrito por unos dicen que santafesinos, parece evidente que al servicio del SIN (Servicio de Información Naval) como el mismo Sanz reconoció, y que sospecho lo pergeñaron más que contra mi, contra quien era entonces mi empleador) y adobarlo con los viscosos susurros de gentes que me odia con absoluta justicia como Carlos Tórtora -hoy editor del emético "El Informador Público"- y Jorge Boimvaser, cuya conversión del ERP a los servicios el ejército describí en El Porteño a fines de los '80.

Así, Sanz, casi sin poner nada de su parte, amasó una albóndiga pútrida: Que yo habría sido secuestrado por el grupo de tareas de la Esma y pactado con mis captores trabajar para ellos en el exilio; que vivía entregado a la lascivia con dos nenas de 14 o 15 a la par que me acostaba con un rico empresario al que extorsionaba, que era dealer de cocaína, mercenario de los sionistas y otras cosas por el estilo. Por supuesto, sin ninguna fuente declarable y en contra de toda evidencia.

Además de en su "Tribuna de periodistas" (hooligans), publicó esas calumnias en otros sitios, particularmente en uno llamado Seprin (originalmente quería decir "servicios privados de inteligencia"... lo que demuestra que, efectivamente, eso es lo que eran y son: servilletas descerebradas).

Quise hacerle juicio a Seprin, pero Pablo Jacoby (que también tenía en sus manos una querella iniciada contra esa fosa séptica por Miguel Bonasso), si bien no me dijo que no, me dijo era era muy pero muy difícil y me sugirió encarará una mediación. Eran los momentos iniciales del diario Crítica y el  socio de Jacoby, el ex juez federal Gabriel Cavallo, era el CEO del diario Crítica, dirigido por Lanata.

Observé que si bien Jacoby no me había quitado de su galería de periodistas (tiene a todos sus muchos clientes y amigos del gremio retratados en la pared de su estudio) me había puesto detrás de la puerta, seguramente para no molestar a Lanata y a otros de sus clientes que no me aprecian.

Estábamos en aprontes cuando se desató el conflicto entre el Gobierno y Clarín. 
A partir de entonces Pablo Llonto y yo dejamos de estar solos. Gabriel Cavallo (dicen las malas lenguas que hay un periodista consagrado que estudia escribir un libro exculpatorio con el título La bestia que yo inventé) se estaba arrimando a Magnetto. Hoy es el abogado de La Apropiadora.

En este contexto, todo quedó en agua de borrajas.

Me consolé pensando que un tipo que no le hace ascos al impresentable Führer local, Alejandro Biondini, no puede causar demasiado daño... aunque no estoy seguro.   

Me entero hoy aqui, que Seprín aparecerá como revista de papel. Otra que Activia.

Aunque escrito como la mona, el aviso tiene un párrafo rutilante:

Contamos con un staff de lujo,entre estos Christian Sanz .Con información de fuentes privilegiadas  y en este contexto hemos decidido democratizar la información clasificada, aquella que sólo una elite puede acceder.

¡Su periodista-estrella es el mago Cris-Chan-Tan!


Como siempre, sin una sola fuente.

Hace años que dice estar buscando un sobreviviente de la Esma que diga que yo estuve allí, secuestrado. O aunque sea, a alguno que haya escuchado adentro decir que yo habría estado. Como Sísifo, consumirá su vida buscándolo. 


Si él y su editor Héctor Alderete se atreven a publicar esos infundios calumniosos en papel, les haré juicio.

Los mantendré informados.

viernes, 11 de mayo de 2012

Presentamos en sociedad el logo del nuevo partido de Domingo F. Cavallo

Lo lamentamos por la memoria del genial Astor Pantaleón Piazzolla: un tema suyo es la música de fondo elegida por nuestra productora Clara Mariño quien, es bueno decirlo, tiene inmejorables contactos en las Fuerzas Armadas y en las grandes corporaciones.
Asi es: presentamos en sociedad el logo elegido por los seguidores de Domingo Cavallo para lanzar su nuevo partido, que se denominará OMNH (Our man named Horse).

jueves, 10 de mayo de 2012

TN denuncia avalancha de compras en Uruguay



Ayer, Guillermo Lobo, nuestro hombre en Washington (quien según algunas denuncias quiso replicar junto a Daniel Santoro las andanzas del Quinteto de Cambridge durante la Guerra Fría), denunció ante las cámaras de TN que se estaba produciendo una verdadera avalancha de compras en Uruguay por parte de argentinos frustrados por esta nueva versión del siniestro Plan Flor de Ceibo: un cierre total de las importaciones para vivir con lo nuestro.
El historiador Anselmo Villaverde (UCES, UADE) nos lo recuerda: “en los 50, la Segunda Tiranía impuso a la clase media la obligación de comer pan de mijo, desempolvar las viejas planchas a carbón que fabricaba la pícara familia Di Tella y reutilizar las heladeras a pedal arrumbadas en los gallineros”.
Se recordó también que Perón quería emular a Stalin aunque en la vieja URSS se usaba centeno (hoy muy consumido por medioambientalistas y estreñidos) y aquí se optó por el mijo, una semilla para pajaritos.
Como la treta de la manipulación consiste en segmentar el mercado de noticias, los diarios Clarín y La Nación se cuidaron bien de levantar este notición en sus ediciones escritas. Ni una palabra, ni siquiera en la sección necrológicas.
Hoy en día, un 40% de la población reconoce haber leído un diario “alguna vez en su vida”. El papel de diarios es muy usado en verdulerías (ojo con la tinta) y granjas, donde se lo considera inmejorable para envolver huevos.
El demiurgo que pretende limitar el consumo de los sectores de mayor perfil gastador (los que jamás leyeron, no se pierden a Tinelli y están continuamente on line con sus I-pad) se llama Guillermo Moreno.
Las dos empresas navieras que diariamente saltan el charco están viviendo su primavera en pleno otoño. Millones de argentinos, nos informa Lobo, viajan a Colonia y Montevideo para adquirir bienes de primera necesidad como planchas, yerba, secadores de pelo, rizadores, depiladores, yerba, gps eróticos con la voz de los Wachiturros, jugueras y yerba. Colonia, dicen los especialistas, está a punto de desalojar a Ciudad del Este como principal destino de compras.
En la terminal del Puerto de Buenos Aires ya se han detectado avalanchas ante las planchadas. Todos esperamos que los buques cuenten con salvavidas y equipos de primeros auxilios suficientes.
Según Lobo, la imprevista demanda también incluye libros de Chopra, Bucay, Carlos María Domínguez y una rareza bibliográfica: el anónimo “Memorias de una princesa rusa”, formato para la era de los zares de cualquiera de los actuales programas de chismes de la tarde en la TV abierta.
Algunos pasajeros arriban con valijas cargadas con planchas que no usarán nunca porque llevan la ropa a la tintorería. La nota la dio un recién llegado a la Terminal que, muy orondo y lirondo, bajó la planchada llevando a rastras un joven gorila angoleño.
El funcionario de la Aduana que le cerró el paso le aseguró: “Moreno no ha prohibido la importación de estos bichos”. La respuesta no se hizo esperar: “Los de acá ya no sirven para nada. Lea la nota de hoy que firma Carlos Pagni en La Nación”.  

martes, 8 de mayo de 2012

¿Nos quiere fundir?

Macri abusa de los argentinos, de los ciudadanos y acaso también del público o los clientes.
Macri es el niño discriminado a quien el padre no le construye hospitales, subterráneos y escuelas como los existentes en las ciudades que dirigen sus pares en Europa y EEUU.
Macri cree que es razonable que la Ciudad no pague por el depósito de residuos en el cinturón ecológico. Se conforma con nombrar a algunos directores en el Ceamse. Del mismo modo tiene una empresa, Subterráneos de Buenos Aires Sociedad de Estado, con un presidente y un directorio cuyos honorarios los pagan los contribuyentes. SBASE prácticamente no tiene nada que dirigir, porque los subterráneos los maneja Roggio.
Macri cree que si los hospitales de la ciudad están en estado calamitoso, es porque los ministerios nacionales (de Desarrollo y de Infraestructura) no los construye. Su único sueño es inaugurarlos sin ningún esfuerzo. Algo similar ocurre con las escuelas públicas, mientras financia a las de gestión privada.
Macri cree que es natural que la ciudad no pague un peso por arrojar los deshechos cloacales en Berazategui.
Macri echa la culpa al gobierno porque en los mercados financieros internacionales, la CABA no es sustentable. También la Nación pagó, como avalista, obras como las autopistas y el parque Interama (700 millones de dólares de los 70).
Macri está loco si además quiere que el puerto pase a la ciudad. Y no es que le importe algo más que controlar la Corporación Puerto Madero, porque es allí donde se autorizan las construcciones de la zona. Y es la propietaria de los espacios libres que todavía quedan.
¿También pedirá la Aduana?
La cuestión del puerto es mucho más que el hotel Faena: lo sabe cualquiera que conozca la historia nacional. Los ingenieros de la Católica (como Macri) o los licenciados en Arbitraje Internacional (USES, Michetti) no cursan historia. Creen que todo empieza cuando ellos llegan.
Macri pretende que Cristina lo reciba como si fuera un príncipe.
Un príncipe doblemente procesado que ni siquiera tiene una opinión seria o plausible sobre la expropiación de YPF ni sobre ningún otro tema, encartado en la chatura de quienes pretenden representar a los que no entienden nada de nada, a los hombres qualunques.
Rodríguez Larreta, Michetti y Vidal son ejemplos de esto mismo: cuando se los escucha, uno no sabe si está hablando un funcionario público, una comadre de barrio, un alumno de primaria o un paciente psiquiátrico. A mí me da vergüenza escucharlo a Rodríguez Larreta, por ejemplo, cuya familia es uno de los mayores terratenientes de la provincia de Buenos Aires. Pero no por eso, sino por las estupideces que balbucea.
Yo creo que Macri es un tarambana.
O mejor, un tarado.
Y es el líder de los tarados. Es que hay muchos tarados en el país, todavía.
Estos tarados peligrosos han llevado al país a lo peor que nos ha tocado vivir. No son cándidos, son idiotas peligrosos.

Evita y las realidades efectivas


La Red Nac & Pop que conduce el compañero Martín García inserta una nota de Graciela Larrañaga, a quien no conozco, sobre un hecho poco conocido de la obra de Evita y del gobierno peronista. Se titula "El día que Evita ayudó a los niños pobres de Washington". 
Cabe recordar que La Fundación tomó medidas similares con España e Israel, destinos que también suelen ocultarse. 



En un clima diplomático tenso con EE.UU., Eva Perón envió, en 1949, ayuda a los niños negros de Washington.

El acto fue tachado de arrogante y generó pedidos de explicaciones.

En 1952, cuando falleció, hace ahora medio siglo, muchos aún recordaban en los Estados Unidos que tres años antes Eva Perón había asombrado al mundo político al enviar un avión con ayuda de invierno para los niños pobres de Washington.

Fue en 1949, en medio de un clima de tensión diplomática creciente entre nuestro país y los Estados Unidos, y en vísperas de que Harry Truman asumiera la presidencia.

El vicepresidente Truman era un granjero de Missouri a quien la muerte del presidente Franklin Roosevelt depositó en el centro del poder mundial.

Truman arrojó sin titubear la bomba atómica sobre Japón y había dado muestras de que estaba dispuesto a poner a los Estados Unidos a la cabeza del mundo cuando se firmara la paz.

Su elección por cuatro años, a partir del 21 de enero de 1949, fue una celebración internacional marcada por la guerra fría ya desatada contra la Unión Soviética y un reconocimiento hacia la mayor potencia.

Las principales figuras de la política se hicieron presentes en Washington y todos se sorprendieron al recibir una comunicación de la embajada argentina que informaba sobre un evento que tendría lugar al día siguiente de los festejos oficiales. Se trataba de la entrega de ropa de invierno para 600 niños pobres residentes en los barrios bajos de la capital.

La donación en nombre de Eva Perón y su Fundación de Ayuda Social había sido gestionada cuidadosamente con el reverendo Ralph Faywatters, quien presidía la Children''s Aid Society, una entidad caritativa que protegía a los niños negros de Washington. Consistía en ropa de abrigo y calzado, fabricados en la Argentina y enviados por avión, lo que sugería la situación apremiante de quienes se beneficiarían con la ayuda.

La reacción del gobierno norteamericano no se hizo esperar y la embajada argentina tuvo que dar explicaciones sobre las intenciones del regalo. Entretanto, el reverendo Faywatters había puesto en acción a otras organizaciones y un total de 27 entidades —en su mayoría de ciudadanos negros— reclamaron su porción del cargamento.

La idea de que el gobierno norteamericano podía impedir que los niños pobres obtuvieran su ropa de invierno argentina produjo una rápida agitación entre miles de familias de Washington.

El asunto fue tratado por la prensa internacional. La Agence France Presse describió "una situación que por momentos parecía casi enojosa, debido a la confusión producida por la inesperada noticia" de la donación. "No hubo intención de demostrar que en un país rico cual es Estados Unidos, hay niños ''pobres''", agregó la AFP.

Los diarios de la cadena Scripps-Howard no ocultaron su perplejidad y publicaron en docenas de ciudades norteamericanas un comentario donde afirmaban que "la Fundación encabezada por la esposa del presidente argentino no hace las cosas con moneda pequeña ni tampoco peca de falsa modestia".

También trataron el episodio los semanarios de mayor circulación, como Newsweek, bajo el título "Señora" pockets (Señora bolsillos) y Time, que lo encabezó "Helping hand" (Dando una mano), donde no ocultaban que la filantropía peronista transpiraba arrogancia pero había golpeado exactamente en un punto muy sensible, el de la pobreza alarmante de la mayoría negra de Washington.

El reverendo Faywatters, silencioso cómplice de Evita, se hizo cargo de los regalos y retribuyó con una nota oficial donde subrayó que "entendemos ante esta evidencia su deseo (de Eva Perón) de que toda América viva y trabaje unida para bien de su pueblo (y) esta contribución para los niños necesitados está por encima de toda diferencia internacional de opinión política".

El caso quedó cerrado definitivamente y la embajada argentina insistió en que si bien la entrega formal de la donación se había superpuesto con la asunción presidencial de Truman, se trataba de una coincidencia sin propósitos secundarios.

Truman le dio en parte la razón a Evita cuando en su discurso de posesión afirmó que "Estados Unidos sufre el efecto de los precios excesivamente elevados, la producción no cubre aún las necesidades y los salarios mínimos son demasiado bajos, al mismo tiempo que las pequeñas empresas pierden terreno en beneficio de los monopolios".

La prosa de Truman anticipaba los cambios en los derechos civiles para los negros aunque faltaban años y mucha sangre para que estos se concretaran definitivamente.

Unos apuntes de Eva Perón hasta ahora inéditos, pertenecientes a la Colección Alberto Casares, revelan cómo siguió personalmente la donación a la Children''s Aid Society y en todo momento fue conciente de su alto contenido político.

"Sirva de ejemplo este acto y esta ayuda que lo hacemos con todo el respeto y todo el cariño por el gran pueblo de los Estados Unidos y humildemente le hacemos llegar nuestro granito de arena de ayuda", escribió con su tumultuosa caligrafía.

En otro lugar afirma que "este avión argentino que pronto llegará a Estados Unidos representa a la bondad de nuestro conductor y lo que somos capaces de hacer por el desposeído, esté donde esté y se encuentre donde se encuentre".

Pero en Washington la procesión iba por dentro y a nadie se le ocultó que detrás de la prosa protocolar rugía la furia de la mujer más poderosa de la Argentina y sin duda la más famosa en el mundo de su tiempo. En los dos años siguientes la misma Fundación de Ayuda Social enviaría donaciones semejantes a más de ochenta países, entre los que se incluían naciones europeas devastadas por la guerra, pequeños principados africanos y prácticamente todos los países latinoamericanos.

Sin embargo, aquella donación para los niños pobres de Washington D.C. resultó incomparable.

viernes, 4 de mayo de 2012

Mucha estatización de YPF pero poca pelota al Zoológico de La Plata


Uno de los canales de televisión integrantes del periodismo independiente (la empresa que conducen De Narváez, Vila y Manzano) nos informa sobre la crítica situación que se vive hoy en día en el Zoológico de La Plata como consecuencia de la reducción, en un abominable 20%, del presupuesto destinado a la alimentación de los animales.
Esta restricción, producto de la generalizada contracción de la economía que sufre el país desde 2003, tuvo una cruenta consecuencia: el chimpancé “Carlos Saúl” atacó a su cuidador, engullendo en un santiamén lo que el primate debe haber considerado la parte más apetitosa de la humanidad del pobre trabajador tercerizado.
No trascendió cuál. 
A raíz de tal incidente (que puede repetirse con la población escolar que concurre habitualmente al lugar) militantes de ong’s defensoras de los derechos humanos de los animales protestaron por la restricción presupuestaria de la que es víctima un sector vulnerable y discriminado de la sociedad. 
Una de ellas fue Laura Alonso, a quien vemos en la foto junto con su compañera de pilates, Gladys González.

La Alonso cultiva varios hobbies: es diputada pro, integra Poder Ciudadano, tiene twitter y colecciona bonsay. 
Para los poco informados, Poder Ciudadano es una ong financiada por la multinacional Repsol que se dedica a perseguir funcionarios públicos. Se le critica por no poner el mismo empeño en vigilar a funcionarios privados.
La Alonso aprovechó su banca para denunciar en el Congreso la crítica situación de los animales del Zoológico de La Plata provocada por la desidia acumulada del cuidador del mono, su director, el intendente de la ciudad, el gobernador bonaerense y, cómo no, de la responsable de todos nuestros males: Cristina Fernández de Kirchner. 
El suyo no fue un discurso medido: bizqueando por la indignación (totalmente histérica, acota un atento lector) , acusó a todos de formar parte del Eje del Mal y (buena lectora de Edgar Allan Poe, al parecer) señaló con su dedo acusador al diputado Larroque.  En efecto, no suele haber cuervos en los Zoológicos porque tienen mala prensa, pero siendo como son una metáfora de todo lo ominoso, pueden equipararse, en el universo mental de la Alonso, a un Estado presente, a lo público, a lo popular, a lo bolivariano, a la independencia económica, la justicia social y la soberanía política y obviamente, a lo kirchnerista.   
Consultada por este blog, la diputada confirmó que los más afectados son los primates prisioneros en La Plata.
Si no se resuelve la situación, todos los cuidadores tercerizados del zoológico corren peligro: los animales no se detienen en cuestiones éticas para conseguir su ración diaria de alimentos.
Entretanto, una secta secreta conocida como La Cámpora amenazó en un comunicado con exterminar a todos los bichos recluidos en el zoológico: “Nosotros vamos por la sindicalización de los cuidadores”, se lee en el comunicado que circuló clandestinamente por las redacciones.
Ojo, gorilas.  

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