lunes, 20 de mayo de 2013

MUERTO EL PERRO NO MURIÓ LA RABIA


El título de este post puede valer más que mil explicaciones. Hay que consolidar los avances logrados, ese es el fundamento.
Lo sucedido con el Banco de Hurlingham e Industrias Siderúrgicas Grassi (contado aquí), aunque menos conocido que los sucesos de conformación de Papel Prensa, es sintomático de cuál es el límite de estos tipos. Hace un tiempo se discutía si podía haber o no una derecha democrática, y se tomaba a Macri como ejemplo de ello.
No es así. Macri no es democrático: apenas lo simula. Macri pretende que él, o las minorías que él representa, haga o siga haciendo su voluntad en el país, como siempre. Las mayorías podrán ganar las elecciones, pero ellos, el poder económico-social-cultural, deciden qué hacer con la Argentina.
Este breve relato sobre lo sucedido con parte del grupo Graiver muestra que volverían a hacer estos tipos si nuevamente tuvieran el control del país.
Es la primera parte de un trabajo que, en el próximo post, incluirá el desenvolvimiento de la empresa Acindar, otrora nacional y hoy parte de un conglomerado de origen asiático. La presencia de Martínez de Hoz y Alcides López Aufranc al frente de la misma, en esos años, es característica del poder tal como se expresa en Argentina: Acindar producía acero para uso en el sector agrícola y de la construcción; su influencia en el gobierno era tal que las acciones de Acindar fueron durante muchos años, varias décadas, un negocio distintivo y casi excluyente del reducido mercado bursátil.
Pero también los Acevedo, antiperonistas furibundos, eligieron bien a sus directivos entre otros antiperonistas furibundos como ellos: eso algo debería significar.
No hay en la Argentina una derecha domesticada que pretenda algo distinto de lo que intentó en 1976. Esta pequeña historia quizás puede servir de advertencia. Juan Alfredo Etchebarne fue detenido por el juez Rafecas el mes pasado. La Secretaría de Derechos Humanos lo había denunciado años atrás junto a otros civiles.





Al asumir como ministro en marzo de 1976, José Alfredo Martínez de Hoz anunció la implementación de un plan económico de neto corte neoliberal, lo que suponía, en el terreno de las ideas, una mínima injerencia del Estado en el juego libre de los mercados.

Pero como el Estado es la herramienta principal para reconfigurar un país y expresa la relación de fuerzas en el bloque de poder, el objetivo político de Martínez de Hoz consistió en instrumentar una activa injerencia estatal para desarmar todo vestigio de intrusión que fuera contra el bloque dominante, en el marco de una tensión interior a éste donde con frecuencia se recurría al secuestro, la desaparición y el asesinato, la explicación más plausible de los casos Hidalgo Solá, Elena Holmberg, Miguel Tobías Padilla y Edgardo Sajón.
Las normas de promoción siderúrgica fueron promulgadas en 1974/75 y terminaron favoreciendo a Acindar. El decreto de nacionalización de la Ítalo Nº 648 de 1975 tuvo un origen distinto al que terminó dándole la dictadura, la que, lejos de derogarlo, lo utilizó para estatizarla en beneficio del grupo Motor Columbus. 
Martínez de Hoz había pertenecido a los directorios de ambas empresas.

La política de desindustrialización corrió paralela al crecimiento del sector financiero y en general del sector terciario.
El sistema bancario era central en la reconfiguración del país. Su piedra de toque fue la Ley 21.526 de Entidades Financieras sancionada en febrero de 1977. Como explica Eduardo Basualdo[i], el eje de la política financiera del plan de Martínez de Hoz fue una tasa diferencial, siempre superior a la tasa internacional: “...se trató de un proceso en el cual las fracciones  del capital dominante contrajeron deuda externa para luego realizar con esos recursos colocaciones en activos financieros en el mercado interno  (títulos, bonos, depósitos, etc.) para valorizarlos a partir de la existencia de un diferencial positivo entre la tasa de interés interna e internacional y posteriormente fugarlos al exterior...”. Nos estamos refiriendo a la época de la bicicleta financiera y la plata dulce.

La liquidación del Banco de Hurlingham y la persecución a Industrias Siderúrgicas Grassi se inscribe en esta línea.
En lo que respecta al primero, la Comunicación A 3168 del BCRA da cuenta de que en el período desaparecieron unas 60 entidades bancarias y cooperativas de crédito.
Por el contrario, las entidades tradicionales (grupo Árbol Solo (Capozzollo), Tornquist, Shaw, Rural, Ganadero) tuvieron cobijo en el poder.
El Banco Shaw pertenecía al grupo Acevedo, anteriormente parte del grupo Bemberg, y los Acevedo eran dueños de Acindar.
Se abrieron las puertas a las entidades multinacionales y sus ejecutivos pasaron a formar parte del directorio y nivel gerencial del BCRA: Christian Zimermann, Enrique Folcini, Adolfo Diz, Alejandro Reynal, entre otros. Fueron los años en que David Rockefeller (Chase Manhattan Bank) alababa fervorosamente a Martínez de Hoz. Mientras tanto, los “advenedizos” del sistema bancario fueron perseguidos aún cuando fueran ideológicamente afines a Martínez de Hoz respecto de las bondades de un Estado no-intervencionista y libreempresista. Entre esos outsiders del poder tradicional podemos mencionar a los titulares de los bancos Los Andes, BIR, Latinoamericano, Oddone y el de Hurlingham.
Con el agravante, en este último, de que era propiedad del grupo Graiver (Egasa), a quien no se le podía tolerar no tanto que fuera un eventual consignatario de fondos de Montoneros, como que formara parte del conglomerado empresario soporte de José B. Gelbard al que se había desalojado del poder en marzo de 1976.

Para mejor entender, “(en 1974) David Graiver en su nombre y Manuel “Lito” Werner en el de Gelbard, habían comprado 125.000 acciones baratas (de la Cía Ítalo de Electricidad) en la bolsa de Ginebra”, agregando que en la posterior estatización “Ni Gelbard ni Graiver sacarían tajada pues ya no estaban en este mundo y porque habían vendido con antelación, a 100 francos cada una, las acciones que les costaron 55, ganando 5.625.000 dólares. Comprador fue: José Klein, el banquero húngaro-chileno que cedió a Graiver el Swiss-Israel Bank de Tel Aviv y el ABT de Nueva York”[ii].

Porque, en efecto, una de las primeras cuestiones que abordó Martínez de Hoz al asumir el ministerio fue resolver la de la Ítalo en beneficio del grupo Motor Columbus, y Graiver había sido un competidor de cuidado protegido por el gobierno derrocado. Eso explica la diferencia entre las distintas valuaciones de la empresa, anteriores y posteriores a marzo de 1976.
El hecho de que el Banco de Hurlingham fuera adquirido por el Grupo Chavanne a la sucesión de David Graiver, y que los Chavanne no tuvieran ninguna relación con los hechos que se atribuían a aquel sobre el dinero de Montoneros, sugiere que Martínez de Hoz debe haber tenido otros planes para hacerse de sus activos, y por eso destacó a un hombre de su confianza en la intervención: su ex-socio Aurelio Cid.
Pero Cid también fue a parar a Campo de Mayo, como muestra de la intensidad que tomaron las luchas de intereses internas al grupo de poder, y luego declaró como testigo en la Causa 13. Tampoco se salvó Enrique Lucio García Mansilla, que se jactaba de su relación con Masera, como lo declaró en sede judicial, con quien había cenado en el Maxim’s de París para charlar sobre el futuro del Banco de Hurlingham junto con Juan Claudio Chavanne y sus respectivas esposas.

La detención de los Chavanne y los Grassi por haber intentado comprar el Banco de Hurlingham a los herederos de Graiver se inscribe también, por lo tanto, en el caso del apoderamiento de Papel Prensa mientras en paralelo coincidía con la estrategia empresarial de Acindar tendiente a absorber a toda su competencia horizontal y verticalmente, desde la provisión de materias primas hasta la comercialización, cabalgando sobre la innovación tecnológica que significó la reducción directa y el reemplazo del carbón de coque por el horno eléctrico en la fabricación de acero.
Grassi fabricaba ferroaleaciones necesarias para endurecer el hierro, carburo de calcio y electrodos para soldadura.
      
Adquisición del Banco de Hurlingham 
El 7 de agosto de 1976, David Graiver murió en México al desplomarse a tierra el Falcon Jet matrícula NAR-888 que lo transportaba desde EEUU. El fallecido había adquirido en 1970 el Banco de Hurlingham, convirtiéndolo en muy poco tiempo en la institución preferida de la comunidad judía con sede en el barrio de Once.
Sus herederos comenzaron de inmediato a desprenderse de los activos del grupo, más por presión que por necesidad. 
Declaró Isidoro Graiver ante el Fiscal Molinas (1988): "En el mes de agosto de 1976, el Dr. Miguel de Anchorena, en ese entonces abogado apoderado de la sucesión de David Graiver, se puso en contacto con su cuñada para informarle que había recibido una informa­ción del señor Francisco Manrique, cuyo contenido era sintéticamente que el gobierno nacional vería con agra­do la desaparición del conjunto empresario Graiver como tal, para lo cual sería necesario la venta de los paquetes accionarios del Banco Comercial de La Plata, del Banco de Hurlingham y del ...control accionario de Papel Prensa S.A....”.

El 2 de noviembre de 1976, la sociedad Fapel (Diarios La Nación, Clarín y La Razón) compraron a Galerías Da Vinci y a Rafael Ianover la mayoría de las acciones que Graiver tenía en Papel Prensa.
El 27 de diciembre, los herederos de Graiver celebraron un convenio de compraventa del Banco de Hurlingham con el grupo Chavanne, que se habían consolidado económicamente mediante la comercialización de loteos en zonas turísticas, y estaban interesados en adquirir un banco mediano para financiar su comercialización.
Al concretarse la transacción se estipuló su perfeccionamiento sujeto a dos condiciones recomendadas por los asesores: a) una auditoría externa, y b) la aprobación de la transferencia por parte del Banco Central. Los resultados de la auditoría fueron satisfactorios pero el Banco Central puso dos objeciones para la transferencia del paquete accionario: la carencia del grupo comprador de capital líquido para desarrollar el banco y la falta de idoneidad de los compradores para operarlo.
El fallido Oddone[iii]) afirma que los compradores contrataron “...una gerencia profesional compuesta por los Sres Alejandro Reynal, Miguel Pérez, Carlos Etcheverrigaray y Rafael Seragopian. Todos estos funcionarios provenían de la Banca Morgan en la Argentina...”., dice Oddone.
La transacción fue similar a la de Papel Prensa: 10% al contado. El resto fue pagado en bonos totalizando unos 5 millones de dólares, cifra menor a la que había desembolsado David Graiver para comprar la entidad seis años atrás, es decir, un buen negocio para los Chavanne. La rumoreada relación entre Graiver, Montoneros y supuestos depósitos relacionados con el secuestro de los hermanos Born, llevaron a los Chavanne primero a comunicarse con autoridades de la dictadura para obtener seguridades (con el ministro Harguideguy y diversos militares), y más tarde a firmar un nuevo convenio para ponerse a resguardo de alguna futura investigación militar.

El directorio, luego de la compraventa, quedó conformado así: presidente, Jorge Tejerina; vicepresidente, Juan Claudio Chavanne; directores: general Mario Laprida, Rafael Olarra Giménez, Marcelo Augusto Chavanne y Federico Chavanne. Los Chavanne interesaron luego a Luis Arnoldo Grassi, titular de Industrias Siderúrgicas Grassi, a incorporarse al negocio, que se hizo efectiva mediante un préstamo con garantía real sobre empresas del Grupo Grassi. El 11 de agosto de 1978, Juan Claudio Chavanne cede a Industrias Grassi su participación en el Banco de Hurlingham. 
A los pocos días, la dictadura congela o interviene los bienes de Graiver mediante la Conarepa, entre ellos el Banco de Hurlingham.
Sin embargo, en noviembre de 1986, el vicepresidente de ese organismo informará en sede judicial “que después de una extensa búsqueda, en esta Comisión no se ha encontrado ningún tipo de antecedente, expedientes y/o resoluciones vinculados al Banco de Hurlingham... (y que esa tarea) fue asumida por el Banco Central de la República Argentina”. 
Lo que demuestra que esa repartición fue una fachada, y quienes conducirían el tema Banco de Hurlingham-Chavanne-Grassi fueron Christian Zimermann como vicepresidente del BCRA, y Juan Alfredo Echebarne como titular de la CNV, ambos reportando a Martínez de Hoz y a Juan Alemann. La Comisión Nacional de Reparación Patrimonial (Conarepa) había sido creada en octubre de 1977, dependiendo del ministerio del Interior a cargo del general Albano Harguindeguy. Como se sabe, Papel Prensa no fue incluido entre los bienes inhibidos por la Conarepa a fin de facilitar el traspaso a Fapel, el grupo que había elegido la dictadura.
El nuevo interventor, general de intendencia Alfredo Cassino, había circulado en varias de las comisiones ad-hoc creadas por Martínez de Hoz en el ámbito del ministerio de Economía para resolver la situación de empresas como la Ítalo (ya citada), Standard Electric (por el equipamiento de EnTel); Esso y Shell (por la “nacionalización de las bocas de expendio”), etc., y a posteriori, el ministro lo felicitó por “los patrióticos servicios prestados”. También perteneció al directorio de la Comisión Nacional de Valores en su carácter de vicepresidente (ver acta 579 de la CNV) y luego presidente.

El ministro de Justicia, brigadier Gómez, designó al abogado Gregorio Badeni como asesor de la intervención, y nótese que esa asesoría se mantuvo mientras todos los integrantes del directorio estaban ilegalmente retenidos en Campo de Mayo.
Y Cassino se permitió nombrar al propio Juan Claudio Chavanne como consejero en la administración de la entidad, cuando era parte de los desplazados.
Entre febrero y junio de 1978, Carlos Federico Chavanne, Jorge Tejerina, Marcelo Augusto Chavanne, Jaime Benedit, Jorge Bulleraich, Isidoro de Carabassa, Alberto Félix Cordeu, Jaime Fernández Madero, Alejandro Pinedo y Manuel Laprida (general RE), todos socios minoritarios, habían vendido sus participaciones en  el Banco de Hurlingham a Juan Claudio Chavanne. Y, como se expresó arriba, en agosto, éste las transfirió a Luis Grassi.

Es decir, Cassino nombraba a su lado para conducir el Banco de Hurlingham a un desplazado (Chavanne)  que era dueño de la mayoría del capital accionario mientras para otro sector de la dictadura, el consejero de un general a quien Martínez de Hoz había felicitado por sus patrióticos servicios prestados, tenía vínculos con la “subversión”.
Eso debía creer Christian Zimermann, vicepresidente del BCRA, por cuanto en un primer momento rechazó la transferencia de los Graiver a los Chavanne. O acaso no era por los vínculos subversivos, sino porque otros querían quedarse con la cartera y los activos del banco.
En el mismo período en que Juan Claudio Chavanne adquiría la participación mayoritaria del banco, el 8 de febrero de 1978 precisamente, la Comisión Nacional de Valores suspende la oferta de acciones de Industrias Siderúrgicas Grassi (acta 665 de la CNV). En ese entonces, y según los abogados defensores de Luis Arnoldo Grassi, la empresa controlaba el 69% del mercado. Téngase en cuenta que recién en agosto, Luis Grassi se incorporará a la inversión.
El núcleo de la suspensión, inspecciones y detenciones de los directivos de la empresa fue, según Juan Alfredo Etchebarne, que “si el objeto de Grassi era la fabricación y comercialización de ferroaleaciones y carburo de calcio”, al realizar operaciones financieras estaba desnaturalizando su objeto social (ver sucesivas resoluciones de la CNV).

Negocios en prisión
René Carlos Alberto Grassi fue privado de su libertad por efectivos del Ejército Argentino el 13 de setiembre de 1978. Juan Claudio Chavanne y su esposa Sara “Sharon” Duggan fueron detenidos el 14 de setiembre de 1978 por una fuerza de tareas dirigida por el “Mayor” Guastavino, Raúl Guglielminetti.
El 23 de setiembre de 1978, Luis Arnoldo Grassi fue privado de su libertad por efectivos del Ejército Argentino en el Comando del Segundo Cuerpo de Ejército, con asiento en la ciudad de Rosario.
El 17 de octubre de 1978 fue detenido Marcelo Augusto Chavanne, y ese mismo día un grupo armado al mando de los teniente coroneles Gatica y D’Alessandri detuvo a Jorge Tejerina, todos ellos en Buenos Aires.
Un mes antes, el 13 de setiembre 78, el coronel Roberto Roualdes –jefe de Comando Subzona Capital Federal- había iniciado una “prevención militar por presuntas violaciones a la ley 20840” que, por instrucciones del jefe del Primer Cuerpo, general Suárez Mason, incluyen “la detención e interrogación de personas involucradas y testigos necesarios, secuestrar documentación y realizar toda otra diligencia que estime necesaria…”, todo esto en la Prisión Militar de Campo de Mayo. No especifica la prevención quiénes son los detenidos. Ni hay constancia de secuestro de documentación. 

Entretanto, el interventor Cassino era reemplazado por el general Zoloaga y la Comisión Nacional de Valores iniciaba una investigación que culminaría en varias resoluciones donde se suspendía la cotización en la Bolsa de Industrias Siderúrgicas Grassi y se rechazaban todas las recusaciones contra Etchebarne, plantando además una causa penal que recayó en el juzgado a cargo del doctor Rafael Sarmiento. Esta suspensión se mantuvo en el tiempo, durante toda la dictadura, a pesar de lo cual la empresa siguió resistiendo las presiones sin bajar las persianas.
En julio de 1978, Etchebarne había destacado a los abogados Spinosa, Berini y Garris en la investigación de las supuestas irregularidades. Con presencia policial, los abogados realizaron allanamientos a las sedes de Grassi en Buenos Aires y Rosario.

En la causa Chavanne s/querella, Berini y Spinosa declaran que Etchebarne los citó a ambos en la puerta de su domicilio,...  y que los impulsaba a descubrir “los 20 millones de dólares de los montoneros". Sin embargo, declaró Juan Claudio Chavanne en la causa 13: ...“pedí una reunión con el teniente coronel Gatica y el teniente coronel D’Alexandre, para explicarles que yo tenía un conjunto de empresas, que las empresas estaban totalmente acéfalas, puesto que al retirar toda la documentación y los libros de las sociedades, y los síndicos estaban casi todos presos juntamente conmigo en Campo de Mayo, pedí que se tuviese una consideración porque se iba a perder absolutamente todo, a lo que Gatica me contestó: “¿Usted tiene algo para vender?”. Dije: “Sí, tengo muchas cosas para vender, pero hay cosas que se venden en forma inmediata y hay cosas que no se venden en forma inmediata”. Dije, por ejemplo, que tengo un campo en Pergamino que creo que se puede vender en el día. Y me dice: “¿Existe comprador?”. Tengo un comprador que si lo vamos a ver es muy probable que lo compre. “Perfecto —me dijo—,- lo vamos a estudiar”. Pasé tres o cuatro días directamente muy, muy mal, porque me pegaron muchísimo en esa época, nunca supe el motivo real, se me cortó el pelo totalmente, se me peló a la noche siguiente de habérseme pelado; me dijo: “Mañana vamos a un procedimiento”. Entonces, me dijeron: “Plánchese el traje, plánchese la camisa”. Me dieron todos los elementos. Planché todo; entonces le digo a Gatica: “¿Salgo en libertad?”. “No, todavía no, depende de la reunión de mañana”. Íbamos camino de Campo de Mayo, sin venda y sin nada, hacia Buenos Aires, y le dije: “¿Adonde vamos?”. Y me dijo: A vender el campo... Fuimos a la Compañía Financiera Agrícola, en Corrientes al 400, se hizo un procedimiento donde se llevaron 700 carpetas o 1000 carpetas, y doce menos cuarto entramos en el microcentro el Chevy verde del coronel Valdez y las dos camionetas con los soldados, y paramos en la puerta del Banco Rural...”. Y agrega Marcelo Chavanne en su querella: “(Juan Claudio Chavanne) relata que se presentó acompañado al Banco Rural acompañado por Gatica, D’Alesandri y Roualdes para venderle un campo (se refiere a la Ambógena, que luego sería adquirido por una empresa del Grupo Oddone) y que éste –Antuña- aceptó la compra en la medida en que el interventor Zoloaga aceptara la oferta y liberara de todos los créditos de Juan Chavanne que tenía en el banco”. Agrega Juan Claudio Chavanne: “... fuimos con el Ejército hasta Corrientes 2037 (sede del Banco de Hurlingham) y le planteamos la cuestión al Gral Zoloaga... Zoloaga estuvo totalmente de acuerdo”.

¿La “prevención militar” conducida por el coronel Roualdes tenía por objetivo encontrar el dinero depositado por Montoneros al banco de Graiver, proveniente del secuestro de los hermanos Born, o por el contrario, se trataba de un modo ilegal de hacer negocios y transferir bienes a los favorecidos por la dictadura?
Ese modo ilegal se expresaba crudamente en las propias declaraciones de Juan Claudio Chavanne: estuvo alrededor de un mes alojado en una celda de 80 centímetros de lado, continuamente parado, que en la jerga del lugar se denominaba “cepo”. Y desde el cepo era conducido al interrogatorio, esposado y encapuchado.
En octubre de 1983, cuando la causa iniciada por Rafael Sarmiento había pasado a otro juzgado a cargo del doctor Salvi, los abogados defensores de Luis Arnoldo Grassi, Luis Pignataro, Edgardo Cardona y Aristodemo Alberici (el resto había sido sobreseído), expresan en su presentación:
“El día 31 de agosto de 1978 el entonces presidente de la Comisión Nacional de Valores. Dr. Juan Alfredo Etchebarne, formalizó denuncia por presuntas irregularidades en el Banco de Hurlingham y en Industrias Siderúrgicas Grassi. A partir de esa denuncia hubo dos actuaciones paralelas, con aparente desconexión entre una y otra... Una de esas actuaciones la constituye el trámite impuesto en la causa por el entonces Juez Federal Dr. Sarmiento. Era la actuación de superficie, anodina... Su lectura nos permite concluir que no se estaba investigando: se estaba haciendo tiempo; se estaba la espera de obtener mayor efectividad con otros métodos...”.
En efecto, el Juzgado nunca respondió a las reiteradas denuncias de familiares de los Grassi sobre su detención en un establecimiento militar, y que estuvieron en condición de “incomunicados” por cuatro meses como mínimo. Agregan los abogados: “sólo a un cabal conocimiento del magistrado sobre lo que estaba sucediendo o a previa complacencia con la actuación militar, podemos atribuir esta falta de reacción”...
Rafael Sarmiento fue reconocido como uno de los interrogadores por el arrepentido ex – sargento Víctor Ibáñez, tal como lo relata el periodista Fernando Almirón en “Campo Santo”.
En sus minuciosas declaraciones por escrito ante el coronel Roualdes, obrantes en la causa Grassi y otros, s/infracción ley 20840, René Carlos Alberto Grassi, sin ocultar el clima de terror que vivía, se refiere frecuentemente a las preguntas efectuadas “por el señor de la izquierda.. y el señor de la derecha”, diferenciándolos del “Sr. Coronel” refiriéndose al propio Roualdes.
Con fecha 7 de marzo de 1979, el coronel Roualdes envió a la CNV una nota en la que expresa, entre otros conceptos laudatorios, “la vocación de servicio, el espíritu de trabajo, sacrificio, idoneidad, celo, escrupulosidad y responsabilidad” demostradas por Spinosa como perito de la entidad.
Las muy extensas declaraciones por escrito de las víctimas, directivos del Banco de Hurlingham y de Industrias Grassi, parecen demostrar que en una primera instancia, Martínez de Hoz, Alemann, Zimermann y Etchebarne los arrojaron a la crudeza de la prevención militar con el objeto de ablandarlos en Campo de Mayo. Pero la información brindada era de tal magnitud y complejidad que enseguida los interrogadores militares acordaron con éstos la colaboración de técnicos de la Comisión de Valores y BCRA, a los que se sumó la participación vocacional del juez Sarmiento “por motivos patrióticos”, ya que la ley 20840 perseguía a la subversión económica en su modificación efectuada por la dictadura.
En su presentación judicial, Marcelo Chavanne declara: “...b) en las declaraciones vertidas por los militares involucrados (en esta causa) ante la audiencia pública, todos fueron coincidentes en reconocer la falta de idoneidad de la unidad de combate para encaminar siquiera la investigación, por lo que solicitaron peritos al Banco Central y a la Comisión Nacional de Valores...”.
En este sentido, es fundamental el texto del acta Nº 711 de la CNV, de fecha 11 de enero de 1979: Nota 063/78 del Comando Cuerpo de Ejército I requiriendo cuatro peritos en comisión para desarrollar tareas en dicho Comando: luego de un análisis de la nota mencionada que tiene carácter estrictamente secreto y confidencial y de la nota Nº IJ9-0045/30/79 del mismo Comando en la cual se informa que las tareas a desarrollar por los peritos se harán fuera de la jurisdicción de la Capital Federal... se designa a distintos peritos hasta el 11 de abril inclusive del corriente año.
En su descargo en la causa Chavanne, Marcelo s/querella, Spinosa dirá ante sede judicial que sólo concurrió a un asado en sede militar (Campo de Mayo) donde estaba presente Suárez Mason, el juez Sarmiento, Etchebarne, y otros. Y Garris, que fue a Campo de Mayo a dar una conferencia aunque anteriormente Spinosa había declarado que “Garris se encargaba de la parte penal”. Spinosa dice que el trabajo en Campo de Mayo duró a lo sumo 20 días, y Berini que había comenzado en la primavera de 1978. Sarmiento fue reconocido como uno de los interrogadores: el coronel Sola declaró en sede judicial (27/11/86) “que entre setiembre y fines de diciembre de 1978 fue jefe de la Prisión Militar de Campo de Mayo... que respecto a Sarmiento que, no sabe si antes o después de esa fecha, escuchó decir que podría haber ido”.
Spinosa es citado como un interrogador civil “asesor de Etchebarne” por el arrepentido ex – sargento Víctor Ibáñez, tal como lo relata el periodista Fernando Almirón en “Campo Santo” sobre el centro de detención de Campo de Mayo.
En el expte Chavanne, Marcelo s/ querrella incorporada a la Causa 41712 (Rei), la víctima interpreta que: “...se puede observar que el General Zoloaga (Interventor del Banco de Hurlingham), libraba una verdadera batalla con Zimmermann para que éste le aceptara volcar en el patrimonio los intereses devengados de créditos que poseían garantía hipotecaria y cuyos titulares estaban secuestrados. En síntesis, Zoloaga se daba cuenta que se retenía a deudores del Banco para que no pudieran pagar”.
El señor Jorge Tejerina abonó el 26 de enero de 1979, estando detenido ilegalmente, la suma de 1, 5 millones de dólares y el banco fue liquidado, según pericia oficial en la causa 40.528 (ver fs.534).
En su declaración en sede judicial del 14 de setiembre de 1984, Christian Zimermann, repitiendo la metodología evasiva e impune evidente entre todos los involucrados en el caso Ítalo que declararon ante la Comisión de Diputados, y habitual en esa época, respondió que recuerda que el Ejército realizó un operativo en el BCRA respecto de distintas entidades entre las que habría estado el Banco de Hurlingham; que si hubo un pedido expreso del Primer Cuerpo de Ejército, “que no recuerda que haya existido pero es posible que así haya ocurrido y que sea el dicente que autorizó a una comisión”; “que conoció al coronel Roualdes... que cree que lo vio u habló alguna otra vez”, etc.
Pero lo más importante: “Preguntado para que se diga cómo puede explicarse la diferencia que existe entre las cifras señaladas como pérdida en la resolución por la cual se liquidó dicha entidad y en el informe del veedor de dicho banco, Carlos Broggi, obrantes a fs. 2208 y 1705 de la causa 40.528 de esta Secretaría, los que le fueron exhibidos, respondió: Que la mencionada resolución fue firmada por el dicente junto con el Almirante Covas en uso de las atribuciones que le confería el art. 11 de la Carta Orgánica del BCRA, y firmaron en representación del directorio, y éste posteriormente tuvo que ratificarlo. Que los datos que se mencionan en dicha resolución fueron extraídos del expte instruido al respecto, que lleva el número 100.035/79. Que, en cambio, el otro informe es uno de tantos realizados por funcionarios de la entidad, y que se trata solamente de un papel de trabajo que no tiene valor formal”.
Ese “papel de trabajo sin valor formal” demostraba que la entidad era viable. ¿Y si no se había encontrado ninguna vinculación ni directa ni remota con el mítico “dinero de los Montoneros”, por qué se liquidó el Banco de Hurlingham?



[i] Basualdo, Eduardo M. La reestructuración de la economía argentina durante las últimas décadas de la sustitución de importaciones a la valorización financiera. En: Neoliberalismo y sectores dominantes. Tendencias globales y experiencias nacionales. Basualdo, Eduardo M.; Arceo, Enrique. CLACSO, Buenos Aires. Agosto 2006. ISBN: 987-1183-56-9
[ii] Gasparini, Juan. David Graiver, banquero de los Montoneros, versión pdf, pág. 39
[iii] Oddone Luis Alberto, “Justicia cómplice en la Argentina”, pdf

domingo, 12 de mayo de 2013

Santa Cruz, la Isla del Tesoro


Robert L. Stevenson es un escritor imprescindible. 
Muchos conocimos "La Isla del Tesoro", el relato mas famoso de Stevenson, en su versión original o en alguna de sus muchas adaptaciones sinópticas. 
El joven Jim, el capitán Silver, la posada El Almirante Bembow nos era familiares, pero ha surgido algo nuevo y desconcertante: al parecer, la verdadera Isla del Tesoro está ubicada en Santa Cruz, una provincia del sur de la Argentina. 
Curiosamente, Santa Cruz está muy lejos de donde se negocia el muy abundante dinero proveniente de la soja que habilita todo tipo de trapisondas ilegales para evadir el pago de retenciones. Y también está muy lejos del Estado de Delaware, paraíso fiscal en el que el grupo Clarín abrió no menos de once empresas no menos ilegales.
En Santa Cruz se ha encontrado el tesoro del capitán Flint, el pirata más mentado de La Tortuga: y Néstor Kirchner lo ha desenterrado.




Según las noticias que publican Clarín y La Nación, el personaje de hoy es Daniel Muñoz (ex secretario privado según el primero, o simple valijero para el segundo) del fallecido Néstor Kirchner.
Las fotos lo muestran petiso, gordito y seductor. 
¿Qué tendrá el petiso?
Para La Nación, en la actualidad Muñoz administra sus empresas sin apremios ilega..., perdón, judiciales.
Los redactores de Clarín lo consideran levemente distinto: casi sin descanso, el secretario privado o simple valijero, hacía el circuito aéreo Buenos Aires-Santa Cruz-Buenos Aires tomándose apenas el tiempo necesario como para que el avión reposte combustible porque de no ser así, claro, el aparato se precipitaría a tierra. No sabemos si el intermediario cambiaba su ropa interior y comía.
Estamos, como se ve, en el terreno de la pura creación literaria de lo real donde Clarín se lleva el primer premio: el petiso, gordito y seductor Muñoz viajaba en aviones que alguna vez habían usado o usarían en el futuro Juan Navarro, los hermanos Juliá, Antonini Wilson y hasta el propio Yabrán o su hijo. Incluso un lector que haya padecido un ACV advertirá enseguida que el petiso, gordito y seductor Muñoz estaba en el centro del comercio ilegal de casi cualquier cosa, y como el dinero no paga traidores, el fallecido Néstor Kirchner tenía tratos habituales con los nombrados Juliá, Navarro, Yabrán, Antonini, y posiblemente con Alí Babá, Alberto Olmedo y François Chiappe,   hechos de los cuales nadie puede dar fe. Claro que, por ejemplo, cuando Néstor era gobernador de Santa Cruz, los Juliá iban a la escuela primaria, jugaban al metegol y no estaban en condiciones de obtener brevet de piloto especializado en contrabando de sustancias prohibidas.
Como dato de color, sabemos también que el petiso, gordito y seductor Muñoz (o acaso el ignoto piloto que transportaba las valijas con dinero en efectivo) se tomaba siempre un vaso de whisky entre vuelo y vuelo: nunca una gaseosa, vino o agua mineral, pero el detalle peca de incompleto: ¿whisky de malta o bourbon? Es de suma importancia saberlo: puede dar una pista sobre el origen de los fondos ilegales y los verdaderos mandantes de la maniobra, Que no se mencionara el té de jazmín o la vodka Stolichnaya elimina a algunos probables contendientes internacionales. ¿Langley o Westminster? ¿CIA o MI-5? Por demás, un solo vaso no mata a nadie.
La crónica de Clarín es desopilante. Al parecer los fondos ilegales llegaban a bordo de un Clío, y cuando eso sucedía “todos se hacían los distraídos”, distracción que no les impedía contar cuántas valijas llegaban, cuál era su tamaño, cuánto dinero podían llevar y que  moneda se trasladaba en cada viaje (euros, dólares, yens, etc.).

Clarín lo relata así (en lenguaje de señas):
“¿Qué valijas llevaba Muñoz?, quiso saber Clarín. Con sus manos, el piloto describió una valija de unos 80 centímetros de alto.
Llevaba una o dos valijas (1).
Cada una cargaba 10 a 15 millones, en billetes de 500 euros (2).
Con ese sistema, a partir de 2007 mandaron 3.000 millones, disparó. Una cuenta rápida da un total de 100 viajes, es decir, 25 por año”.
Menos mal que el piloto no era mudo.
Se compró, según la información del desconocido piloto o la fantasía desbordada del periodista, probablemente Wiñesky padre o hijo, un avión de 15 plazas para transportar dinero negro que se convertía luego en blanco, todo eso en Santa Cruz. ¿Cuántos aviones de 15 plazas se necesitarían para blanquear el dinero negro de otras zonas del país con mayor movimiento económico o turístico, tales como Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Mar del Plata, Pinamar, etc. para no citar las islas Gaiman, Bahamas y el Estado de Delaware?
Y más abajo: “Casi nunca se hacía manifiesto de equipaje” (un registro que deja constancia por escrito del equipaje que transporta cada avión), reveló el piloto. El dato es clave para la investigación judicial, que deberá buscar otras pruebas.
“La mayoría de las empresas para esa época no hacían el manifiesto porque no había obligación de hacerlo”, confirmó ayer el representante de una importante firma de taxis aéreo. La situación cambió, parcialmente, tras el escándalo de los hermanos Juliá.
Ah, bueno, no es que casi nunca se hacía manifiesto de equipaje sino que no se hacía porque no era obligatorio.
¿Y qué tienen que ver, nuevamente, los hermanos Juliá en todo esto? Más arriba se sugiere, estando los Juliá de por medio (y hasta el hijo de Yabrán, porque revivir al padre sonaba demasiado estrambótico) que eran millones de euros lo que se transportaba, pero bien podría tratarse de droga, ropa interior erótica, o películas XXX. En fin, cualquier cosa ilegal tratándose de los hermanos Juliá. No me vengan con el cuento de la geopolítica, o el del Gran Juego, o cualquier otra tontería semejante.
En suma, señores: nada. Nada de nada.
Sólo un tal Muñoz o Murioz, petiso, gordito y seductor.
(1) En lenguaje de señas
(2) Si no se hacía manifiesto de cargas, cómo se sabía lo que llevaba? Se le decía al piloto: "andá tranki, no agarres ningún pozo ni pares en el camino que llevás 15 millones en billetes de 500 euros"

domingo, 5 de mayo de 2013

Brigadieres S.A.


Ahora que se remueven las causas de la muerte del ex-presidente Joao Goulart (su probable asesinato), cabe recordar que tanto el brasileño como los senadores uruguayos Zelmar Michelini y Wilson Ferreira Aldunate se alojaron, a su paso por Buenos Aires, en el hotel Liberty de avenida Corrientes al 600, en aquel entonces propiedad de la familia Taub. En ese establecimiento céntrico desaparecieron veinte integrantes del MIR chileno y de Tupamaros: una trampa mortal.


Benjamín Froim Taub, su esposa Flora Gurevich de Taub y el hijo de ambos, Guillermo Luis Taub, fueron detenidos ilegalmente en septiembre de 1977 por personal de la policía de la provincia de Buenos Aires bajo la dirección operacional del Ejército, según consta en la causa.
Las víctimas fueron mantenidas en cautiverio y torturadas en la Brigada de Investigaciones de Quilmes ("Pozo de Quilmes"), la Brigada de Investigaciones de Banfield ("Pozo de Banfield") y el Comando de Operaciones Tácticas 1 (COT 1-Martínez). 
A posteriori, Taub hijo fue trasladado a la cárcel de Devoto donde compartió celda con Rafael Iannover.
Los Taub eran propietarios del Hotel Liberty, sito en avda Corrientes 626 de la ciudad de Buenos Aires, de casas de cambio en Buenos Aires (Brasilia) y Montevideo (Numismática Liberty), campos en Maipú y hacienda, de todo lo cual dicen haber sido despojados a través de un estudio de abogados que estaría relacionado con Suárez Mason. 
Citan al doctor Alejandro Carrió como titular de ese estudio.
Se los juzgó en el Consejo de Guerra Estable 1/1 (sumario 1J8-0047/4) por el supuesto delito de “encubrimiento de asociación Ilícita”, que  el 27 de diciembre de 1979 condenó a Guillermo a ocho años de prisión con más la accesoria de inhabilitación absoluta y perpetua; y a doce años con las mismas accesorias a Benjamín From Taub. A posteriori, la Justicia decretó la nulidad de ambas condenas.
La acusación consistió en que los Taub frecuentaban al senador uruguayo Zelmar Michelini y que en su casa de cambios Brasilia habían “lavado” el dinero proveniente del secuestro en marzo de 1974 de Víctor Samuelson, ejecutivo de Esso Sociedad Anónima Petrolera Argentina realizado por el ERP, y para cuya libertad se habrían pagado 14,2 millones de dólares. Esos dólares (marcados), según la acusación, se vendían en el propio Hotel Liberty. Se afirmó también que su negocio instalado en Montevideo estaba vinculado con Tupamaros para similares actividades.
Sin embargo, en el mismo sumario se prueba que la División Bancos de la Policía Federal no identificó la numeración de los dólares puestos a la venta por Taub con los que correspondían al secuestro del ejecutivo de la Esso.
Los datos obrantes en las actuaciones del Consejo de Guerra sobre el seguimiento de las actividades de los Taub en Uruguay, y sobre la relación de Benjamín Taub y Michelini con Tupamaros, son prueba del intercambio de información de inteligencia que se realizó en el marco del Plan Cóndor. 
En los interrogatorios participaba un militar uruguayo, Ariel o Wilton Prete o Pretti, quien se presentaba a sí mismo como el “capitán Saracho”.
A fs. 1783, los auditores del Consejo de Guerra escriben: “A mediados de 1973 aproximadamente, se asila en la Argentina el ex senador uruguayo Zelmar Michelini… (Taub) lo aloja en el hotel (Liberty) por espacio de dos años en forma gratuita, hasta que en 1976 es sacado del mismo por desconocidos, apareciendo muerto poco después en el interior de un automóvil junto con el ex senador uruguayo Wilson Ferreira Aldunate...”
Más adelante se detallan las actividades de Michelini dentro del hotel, como por ejemplo haber recibido a distintas “personalidades”: “la señora López Rega de Lastiri, los hermanos de Isabel Perón, el general Iñiguez, el señor Lastiri, el (ex presidente de Brasil) Joao Goulart”. Sobre este último, indican que “mantuvo una estrecha relación con Michelini, ya que se reunían en el hotel de referencia”, todo lo cual conduce en dirección a los supuestos desconocidos que asesinaron en 1976 a los dos ex senadores. Investigaciones periodísticas denunciaron que el depuesto presidente Goulart habría sido envenenado en la provincia de Corrientes luego de abandonar el mismo Hotel Liberty donde habían sido secuestrados Michelini y Ferreira Aldunate.
Según Guillermo Luis Taub, la casa de cambios Brasilia formaba parte del “dispositivo” del ministro de Economía José Ber Gelbard para controlar el valor de las divisas y era la segunda en importancia en el país detrás de Exprinter.
Las víctimas declararon en la “causa Camps”. 
Particularmente graves fueron las torturas sufridas por Benjamín Froin quien, diabético, paralítico y en silla de ruedas, fue en una oportunidad internado bajo nombre falso, entre un interrogatorio y otro,  en el hospital de Vicente López, donde lo atendió el medico Bernardo Longhi, quien hizo caso omiso de los signos evidentes de tormentos en el cuerpo del detenido. La víctima falleció a poco de recuperar su libertad en 1983.
Flora Gurevich fue dejada en libertad antes que el resto de la familia, y desde entonces dirigió nominalmente el establecimiento. 
En esa época, un conocido campeón hípico, el coronel Muratorio, le habría asegurado a Guillermo Taub que podía obtener la libertad de los detenidos a cambio de un millón de dólares.

El Hotel Liberty, de donde además de Michelini desaparecieron una veintena de militantes de Tupamaros y el MIR chileno, pasó -estando sus titulares detenidos- a ser propiedad de Sanvul S.A. a la que no habría sido ajeno el brigadier Santuccione, ex jefe de policía de Mendoza e integrante de la AAA.
En 2012 esa sociedad Sanvul estaba presidida por el vicecomodoro (RE) Lotito, quien durante la década de los ’90 se desempeñó en la Misión de Adquisición de Armamentos en Europa a las ordenes del brigadier Juliá. Fueron auditores de la Fuerza Aérea quienes tomaron la “defensa” de Benjamín Taub en el Consejo de Guerra. 

martes, 30 de abril de 2013

SALUD MENTAL: LOS DESNUDOS Y LOS MUERTOS

El gobierno de la ciudad no esperaba resistencia por parte de trabajadores del Borda, enfermos y profesionales. Por eso, porque no esperaba resistencia ninguna, envió 400 efectivos provistos con escopetas calibre 12/70 y automáticas calibre 9 mm, todas ellas con balas envainadas en metal. 
Para reprimir dentro de un hospital. Neuropsiquiátrico.

Escribe: Pablo E. Chacón/Télam
La feroz represión en el Hospital Borda contra médicos, periodistas y activistas tiene por detrás siniestros personajes y una pasión inmobiliaria de Macri y sus socios que parece no tener fin.

La gestión de Macri agoniza no por sus contradicciones (que no tiene) sino por su falta de capacidad y de escrúpulos. Se apaga el fuego fatuo del Pro, la derecha sin botas que encanta a los caceroleros e impotentes intelectuales. La pasión inmobiliaria de Macri (y de su socio en las sombras, Nicolás Caputo) parece no tener fin. Después de detener activistas, patotear periodistas, matonear indigentes, quejarse en cámara al lado de su vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal, una ex militante de Ricardo López Murphy, jugó de víctima en un terreno que conoce, justificando el accionar de esa policía criada en los laboratorios del Fino Palacios.

El Jefe de Gobierno, acompañado por su vice jefa y por Horacio Rodríguez Larreta, insistió luego del desastre en reclamar los terrenos de los hospitales psiquiátricos Borda y Moyano para, con cualquier excusa, seguir haciendo caja. Pero acaso debiera recordar que hace un par de años, cuando intentó constituirse con la primera seccional de la policía en el Parque Sarmiento, no tuvo suerte. La entonces jueza Gabriela Seijas le impidió el inicio de una obra que nunca retomó. Así las cosas, la pulsión vigilante de la administración Pro, que tanto aprecian sus votantes y otros oportunistas, se demora por mucho presupuesto que se desvíe desde educación y salud, o se obtenga de manera espuria con multas de tránsito. En aquella oportunidad pretendía construir una escuela modelo para policías. La casita todavía corre la misma suerte que el imaginario centro cívico que el Jefe de Gobierno pretende construir en el terreno fiscal que ocupan los neuropsiquiátricos comunales.

La gestión de Macri agoniza también por la soberbia del cualunque, digna de su historia personal: entrampado por peronistas y radicales (como Cristian Ritondo, Miguel Angel Toma, Enrique Nosiglia y Darío Richarte) aliados a su jefe de gabinete, el verdadero mandamás, ideólogo de la UCEP, promotor del policía Palacios, Ciro James, Abel Parentini, Esteban Bullrich, Guillermo Montenegro y por su subordinado, el policía Horacio Jiménez, responsable directo de la represión en los talleres del Borda.
Rodríguez Larreta decidió el nombramiento de un empresario tabacalero en el directorio del Hospital Garrahan; también impulsó, al frente del Moyano, la designación de Alberto Monchablón Espinoza, un psiquiatra involucrado desde diciembre de 2005 en una causa por firmar la certificación de protocolos –sin autorización judicial- para experimentar con drogas no autorizadas en internas de ese mismo hospital.

El ex ministro de Salud Pro, Jorge Lemus, aquellos días ni siquiera fue consultado. Pero quién sí habló es el radical Néstor Pérez Baliño, un cardiólogo muy cercano a Nosiglia, quien defendió a Monchablón Espinoza. Dijo que el psiquiatra (acusado también de comandar una red de prostitución dentro del Moyano), estaba sobreseído en la primera causa. De la otra no dijo nada. Pero las cosas no son tan claras. El estado judicial de Monchablón es confuso. La causa que negó Pérez Baliño sigue su trámite en el juzgado de Ariel Lijo -probablemente hasta que prescriba-. Quien la sostiene es una empleada del hospital, enfermera e hija de una de las víctimas, según informó a Télam una fuente inobjetable.

Pérez Baliño se instaló a fines del año pasado en el despacho de la dirección del Borda por orden de Macri y de Vidal, "para ayudar al director (Ricardo Picasso) en el seguimiento" de un nuevo plan de infraestructura, según informó él mismo al personal. El matutino Página/12 dice que "el plan de modernización de infraestructura del hospital que presentó Pérez Baliño propone que en dos años se complete la red de gas, se amplíen los baños en las salas laterales del salón central y se mejore la calidad de la comida para los pacientes. El texto, además, niega que su subsecretaria esté asociada a construcción alguna de un centro cívico, proyecto anunciado por Macri, que busca edificar una nueva sede para la jefatura de gobierno y cinco ministerios". Sin embargo, después del anuncio, Pérez Baliño fue obligado a retirarse del edificio por un grupo de trabajadores. Su estatuto es el de persona no grata.

Si fuera solo eso. Pero hay más. Para armar este combo, la intelligentsia Pro nombró como director de Salud Mental a Gregorio Alcaín, quien dos años atrás implementó la medida sellada por Lemus: el cese en sus funciones de Rubén Slipak, director del Centro de Salud Ameghino (restituido de inmediato); de Roberto Yunes, del Tobar García; y de Jorge Cafferata, del Moyano, esposo, además, de la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont.

Slipak, antes de su destitución de facto y restitución de jure, fue titular del Ameghino durante siete años. Su reputación es impecable. En el acto de desagravio estuvo acompañado por el entonces secretario general de ATE Capital, Ricardo Arrechea, representante de la resistencia a las medidas modernizadoras del Pro.

Alcaín tiene el honor de haber ascendido de médico clínico suplente a guardaespaldas de Néstor Marchant, el Fino Palacios de la salud mental, capo di tutti capi del Moyano durante 22 años hasta su expulsión, en diciembre de 2005, a causa de los episodios hechos públicos en ese momento, que incluían el uso compulsivo de camisas de fuerza, prohibidas desde 1968. Marchant probaba, Monchablón firmaba y Alcaín hacía de campana. Y los laboratorios farmacéuticos pagaban. Hasta que el esquema saltó por los aires.

El entonces secretario de Salud de la comuna, Donato Spaccavento, renunció. Y Jorge Telerman, intendente suplente, no dijo esta boca es mía. Pero, se sabe, lo reprimido retorna. Así, Alcaín en el ejecutivo y Monchablón apadrinado por Larreta, Macri y Vidal son prueba más que contundente.

Pérez Baliño, entretanto, cobra más de 5500 pesos por mes en una secretaría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, saltándose la normativa que impide ser funcionario público y tener cargos políticos rentados. La silla que ocupa en la UBA no es académica sino política. Se suponen elegidos para renovar la política de salud mental metropolitana y esta semana quedó demostrado cómo lo conciben posible: con el poder represivo de la policía metropolitana detrás.









A su derecha, un policía de proximidad de la Metropolitana.

domingo, 28 de abril de 2013

DESAPARECIDOS EN EL HOSPITAL POSADAS Y RETORNO DE PERÓN


A 10 años del 27 de abril de 2003 que consagró a Néstor Carlos Kirchner como Presidente de los argentinos, recordamos a algunos de los compañeros que con su sacrificio contribuyeron a edificar un triunfo electoral necesario para avanzar hacia una nación inclusiva, menos injusta e incorporada a la Patria Grande.
Estoy seguro que si estuviera charlando ahora mismo con Cecilia, ella comenzaría puteando con ese vozarrón ronco que tenía, pero terminaría comprendiendo, aunque de mala gana, que lo ideal suele ser enemigo de lo bueno.
Que esto que nos sucede es lo bueno, Cecilia. Lo posible.



En la casilla de Natalia Cecilia Almada, o simplemente Cecilia, con ella y sus varios hijos, compartimos la cena mientras un avión de Alitalia cruzaba el Atlántico llevando a bordo al general Perón. 
Era la noche del 16 de noviembre de 1972. 
Eso sucedía en la villa Mercado, pegada al barrio Derqui en Caseros, llamada así porque se levantaba (no se si existe hoy en día) al lado de un mercado concentrador o súper mayorista. 
A la mañana siguiente, muy temprano, partimos hacia Ezeiza. 
Era viernes, y la dictadura de Lanusse había decretado feriado nacional "para que todo el mundo se quede en su casa". En el camino, algunos vecinos nos acercaban frazadas, plásticos para protegernos de la llovizna, paraguas, algo sólido para ir engañando el estómago...  
En esa primera vuelta de Perón (o segunda, si tomamos en cuenta la abortada de 1964) se había desplegado un fuerte cerrojo armado para impedir el cruce del río Matanza que habilitaba el acceso al aeropuerto. Nos frenaron en el cruce de San Justo. Hubo algunos lastimados.
La historia completa es larga, tiene otros capítulos. 
Para julio de 1974, Cecilia y yo, con nuestras respectivas familias, eramos vecinos del barrio Villa Sarmiento, en los fondos del Hospital Posadas. Desde las ventanas del contrafrente de mi departamento en planta baja se podía ver el de ella, a unos 80 metros y en altos,
.........
Cecilia fue secuestrada el 16 de octubre de 1976 a las 3 y media de la mañana en su domicilio del barrio Villa Sarmiento, un predio de monoblocks construidos por el Banco Hipotecario detrás de la villa Carlos Gardel, al lado del Hospital Posadas.
Fue vista con vida antes de su asesinato en la Brigada Aérea 1 de El Palomar (La Casona) y en la comisaría 3ª de Castelar.
Pese a su edad era parte de la JP y dirigía la comisión de vecinos
51 años. Casada. Argentina.
No. CONADEP:8840, Decl.No: 6948

Otros desaparecidos del hospital Posadas son:


Ignacio Jesús LUNA SÁNCHEZ - Estudiante Técnico de Hemoterapia (Detenido / Desaparecido 25/07/1976)


María Esther GOULECDZIAN - Psicóloga (Detenida / Desaparecida 01/08/1977

Josefina Teresa PEDEMONTE DE RUIZ VARGAS - Empleada de Guardería (Detenida / Desaparecida 10/08/1976)

María Teresa GARCÍA DE CUELLO - Técnica de Esterilización (Detenida / Desaparecida 26/11/1976)

Jacobo CHESTER - Empleado de Estadística (Detenido / Desaparecido / Asesinado 27/11/1976)

María Ángela CAIRO DE GARASSINO - Enfermera de Emergencias (Detenida / Desaparecida 27/11/1976)

Osvaldo Enrique FRAGA - Enfermero de Emergencias (Detenido / Desaparecido 01/12/1976)

Jorge ROITMAN - Médico (Detenido / Desaparecido 02/12/1976)

Julio César QUIROGA - Empleado de Imprenta (Detenido / Desaparecido 05/01/1977)

Eduardo CARLAS SALA - Médico (Detenido / Desaparecido 14/01/1977)

Daniel Eduardo CALLEJA - Médico Psiquiatra (Detenido / Desaparecido 22/03/1977)


sábado, 27 de abril de 2013

EL GENERAL JULIO A. ROCA y OSVALDO BAYER

Todo cambia, y los tiempos también cambian. En la contratapa de Página 12 de hoy, Osvaldo Bayer escribe:

"Y ese monumento del general Roca montado en un brioso corcel –aunque se sabe muy bien que el citado general jamás anduvo a caballo–, sigue allí, para dolor de todos los argentinos que llevan en sus venas sangre de los pueblos originarios"

Reproducimos a continuación dos fotos: una, evidentemente trucada, de Roca montado a caballo. 
Y la segunda, del mismo general Roca recorriendo el Desierto junto a su ayudante de campo.


domingo, 21 de abril de 2013

¡El negocio financiero es mío, mío!


Los ataques verbales contra Lázaro Báez, Cristóbal López y otros empresarios que son o pasan por kirchneristas, reproducen una conducta típica de la derecha argentina según la cual nadie toca ni critica ni menciona al poder económico tradicional, pero es preciso destruir rápidamente a los nuevos empresarios que empujan desde afuera para formar parte de ese poder. 
Todo el mundo da por hecho que Ernestina Herrera de Noble o Carlos Pedro Blaquier Estrugamou, para tomar dos ejemplos, son gente rica y poderosa, y que tiene derecho a hacer uso de su poder al que se considera una especie de manifestación del derecho natural o divino, donde la divinidad está puesta en el poder derivado de tener MUCHA GUITAAAAA.
Báez o López son advenedizos, son intrusos, son malandras, y probablemente han hecho sus fortunas con malas artes como si los otros las hubieran amasado sin infringir la ley. 
Ernestina o Blaquier Estrugamou son empresarios, ricos; ricos y cultos; ricos, cultos y famosos, lo que fuera. Y si se los cuestiona, es por envidia, no porque haya una crítica radical a su inmoralidad. Por ejemplo, en el sentido común dominante la apropiación de Papel Prensa no ha recibido toda la condena que merece.
Es visión sesgada es típica porque aparece siempre; sin embargo. tiene épocas donde es más visible, se verifica en superficie, es evidente.
Esta época, hoy, es una de esas donde aparece con mayor fuerza.
Sus voceros más locuaces son Elisa Carrió, la denunciante serial, y el grupo Clarín. 
En el pasado fue expresada impunemente por José Alfredo Martínez de Hoz, de donde puede concluirse que unas conductas autoritarias, propias de las dictaduras, sobreviven entre ciertos personajes y entre ciertos sectores sociales, aunque se disfracen, como hoy, de democráticos.
Elisa Carrió –con el grupo Clarín- persigue a los nuevos empresarios kirchneristas e intenta cubrir su honorabilidad con una nube de sospecha.
Con el mismo argumento de la honorabilidad, Martínez de Hoz impidió que nuevos empresarios se metieran en el negocio bancario porque la actividad financiera era privativa del poder tradicional, el de las familias patricias: los Shaw, Martínez de Hoz, Reynal, Ocampo, etc.
Los advenedizos a eliminar eran Grinspun, Saiegh, los dueños del BIR, del grupo Greco, del banco de Los Andes, del grupo Taub, todos los cooperativistas, todos los cercanos a Gelbard. 
No es casual que Saiegh pusiera en el directorio de su Banco Latinoamericano a un general Shaw y a un Pérez Tornquist: creía, ingenuamente, que con eso contentaba al poder tradicional.
Elisa Carrió y el grupo Clarín usan los mismos argumentos de Martínez de Hoz sobre poderosos con derechos adquiridos y advenedizos del poder económico. 

sábado, 20 de abril de 2013

Horacio Días es juez en causas penales, no del lenguaje

Para explicar las condenas ejemplares a Pedraza y otros integrantes del sindicato ferroviario, el titular del Tribunal Oral en lo Criminal 21, Horacio Días, dijo (sic):

"...Fue el mismo arma el que mató a Ferreyra y causó graves lesiones en Rodríguez".
Como lo estaba escuchando, la frase me sonó horrible. ¡Que bestia! Menos mal que el cambio de artículo sólo corre para el singular, por que si no Días habría dicho, en caso de que hubiera más de un arma, "fueron los mismos armas los que mataron..." con lo cual tendríamos un idioma que se reforma vía fallos judiciales. Porque ojo, aunque los del PO están disconformes, éstos son los jueces que quieren cautelares eternas.
"Arma" es sustantivo de género femenino. 
Debió decir: FUE LA MISMA ARMA QUE MATÓ A FERREYRA, ETC.
Sin "mismo" (en realidad, "misma") hubiera sido correcto decir "FUE EL ARMA QUE MATÓ A FERREYRA..."
Doctor Días, usted tiene autoridad, es doctor en materia jurídica, legal, penal, pero en materia lingüística o gramatical uno espera que hable y escriba con la mínima corrección. . Casi podríamos pensar (y escribir) que usted es un zopenco en materia gramatical, lo que desluce la sentencia. 
Su error zoológico proviene de una lectura (de usted o de quien escribe sus sentencias) poco atenta de la regla, como puede leerse aquí:
La regla gramatical expresa que el determinante y el sustantivo tienen que ocupar posiciones contiguas. Si se interpone cualquier elemento, el determinante vuelve a la forma femenina, que es la que le correspondería, como puede leerse en este ejemplo proveniente del diario El País, octubre de 2007:

Dos profesores y tres estudiantes [...] han resultado heridos al ser tiroteados por un adolescente que [...] se ha quitado la vida con la misma arma.

No fue la única animalada del doctor Días, que hablaba con una gran seguridad, la de los zopencos, como puede leerse aquí.
Uno no dice DE ESTE AGUA NO BEBERÉ sino DE ESTA AGUA NO BEBERÉ. Si la confusión de Días es el agua, afortunadamente no es de LAS AGUAS
Arma seguirá siendo femenino aunque digamos EL ARMA. En el idioma, "arma" tiene similar tratamiento que ALMA.
Y a propósito:
¿que fue de José Pedraza, del peronista combativo?
¿Que fue de la agrupación de Casco y Pedraza?
¿Que fue del dinero cash que Menem entregó en mano a Pedraza para modernizar el Belgrano Sur?
¿Que fue del Hospital del sindicato Unión Ferrovaria donde se realizaron los primeros trasplantes cardíacos a cargo del doctor Bellizi?
El doctor Díaz probablemente sea un magistrado probo. Pero no sabemos si aprobó las materias de los niveles primario, secundario y universitario correspondientes al estudio de la lengua castellana.  


domingo, 14 de abril de 2013

ROBERTO NOBLE Y EL REGISTRO NACIONAL DE LAS PERSONAS

Roberto Noble ha pasado a la historia como editor y director de un diario de distribución masiva. 
Ser editor y director de un diario de distribución masiva otorga prestigio, pero la realidad es tan compleja que una misma persona puede ser AL MISMO TIEMPO editor, director de diario y también un animal, un subnormal o un infradotado (sin discriminar a nadie). Es decir, Noble no ha pasado a la historial por ser un animal, un subnormal o un infradotado.
Todo el crédito sobre la tapa en cuestión es de Daniel, quien la descubrió y reprodujo en su blog El Aguante Populista, aquí.
Esto nos permite esbozar un par de reflexiones, opiniones apenas, sobre la "dictadura" peronista, la "satisfacción" de la "polémica" Evita, sobre el atropello oficialista derivado de crear el Registro Nacional de las Personas, y sobre la supuesta seriedad de Clarín y la no menos supuesta inteligencia de su director.
Por una cuestión etaria, casi todos nosotros nacimos en una época en la que el tal Registro ya existía, y me resulta imposible verlo como un atropello propio de una dictadura panóptica, aunque dudo que el director de Clarín conociera el término: Roberto Noble no era especialista en datos censales ni demografía sino en hipódromos, caballos pura sangre y shows nocturnos. 
Fue en un tablao de la Avenida de Mayo donde conoció a Ernestina Herrera. Noble, antes que demógrafo, pues, era un burrero conservador y con plata, y también un cajetilla que llevaba y traía chimentos a don Manuel Fresco.
Aunque él ya no está en condiciones de aprender nada nuevo, ni de criticar o aplaudir, vale la pena saber que:

Hay testimonios fragmentarios de censos efectuados 3800 años antes de la era cristiana; la política censal en el mundo dominado por Roma es famosa (por ejemplo, el censo de Herodes). 
La información recopilada en los censos se archivaba en registros. Muchos de esos registros se efectuaron y guardaron antes de que se conociera el papel en Occidente.
Los censos tenían fines impositivos: conociendo cuántas personas habitaban una zona y con qué medios económicos contaban, era posible calcular los próximos ingresos fiscales. La vieja nobleza no trabajaba al menos como lo entenderíamos hoy, de modo tal que conocer esos ingresos de las clases económicamente activas era vital para la supervivencia de la nobleza que se dedicaba a guerrear, holgazanear y cazar.
Esa vieja nobleza desapareció con las revoluciones de Gran Bretaña y Francia, y la independencia de EEUU, que alumbraron la Modernidad, pero los censos se siguieron efectuando, y cada vez con detalles más precisos, circunstancia que Roberto Noble desconocía siendo, como era, un especialista en hipódromos, caballos pura sangre y shows nocturnos en la Avenida de Mayo. 
Años después, cuando “la dictadura peronista” había sido derrocada, Noble parece (aunque parece nomás) haberse convertido en especialista en determinadas “batallas” de las industrias básicas, como la de la petroquímica o la siderurgia, pero esa es otra historia.
Y también es otra historia: ¿de dónde salió la fortuna de los Noble? ¿Quizás de fondos clandestinos de la Alemania nazi?

Volviendo a los censos y a los registros nacionales de las personas que Noble tan bajunamente critica, en el siglo XX la estudiosa británica Eileen Power publicó, con datos extraídos exclusivamente de registros censales, un trabajo delicioso y pleno de buen humor sobre personas que habitaron Europa entre los siglos XIII y XV. 
Para poderlo hacer, repito yo como caballo de noria o calesita, era necesario que existieran en tales países los registros de las personas de los que Noble abomina, fueran ellos nacionales o locales, civiles o religiosos.
Y refiero estos detalles porque tapas estúpidas y necias como ésta que pego arriba contribuyeron a “educar” el actual sentido común dominante de la Argentina.
Esos censos o registros en Europa existen, fueron archivados prolijamente y sobrevivieron a muchos conflictos y a muchos siglos. 
Releyendo la tapa, quien esto escribe confiesa que parece escrita por un ser antediluviano: es imposible concebir una sociedad moderna careciendo de información demográfica básica.
Por esos censos, por este resguardo de fuentes del que Eileen Power es ejemplo, sabemos hoy la historia cotidiana del campesino Bodo y su familia, que vivió en su fundo en tiempos de Carlomagno. 
Y su vida nos ha llegado a la actualidad por los datos de un catastro de la Abadía de Saint-Germain des Pres, en París, que se puede consultar libremente y Eileen Power reproduce en su "Gente de la Edad Media".
Sobrevivieron esos archivos al paso de los siglos y las guerras.
Al contrario de Argentina, donde muchos registros fueron destruidos o hurtados del ámbito público y apropiados ilegalmente, por ejemplo, en el estudio jurídico de Klein &Mayral&Grondona. O incendiados, como los del Banco Nacional de Desarrollo, ex Banco Industrial, ex Banco de Crédito Industrial.
Hoy nadie discute que un registro nacional de habitantes sea un organismo necesario para diseñar políticas públicas en educación, salud. 
Los dinosaurios van a desaparecer.

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