miércoles, 13 de noviembre de 2013

MACRI, ASESINO

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Mientras redondeaba esta nota fui testigo involuntario de un hecho que coincidía brutalmente con lo que estaba escribiendo y que volcaré más abajo: una chica había muerto electrocutada en uno de los postes de Parque Chacabuco cercanos a la zona de la pileta. 
La ambulancia del Same llegó rápidamente, alertada por el acompañante de la víctima. Pero ni el médico ni la policía pudieron ingresar al predio porque la “revolución urbana” que declama Macri consiste en cerrar todos los accesos de los parques mediante barreras de cemento infranqueables.
Esa política de cercenamiento de lo público se completa con bicisendas de doble mano para ciclistas desaprensivos que no respetan al transeúnte y carriles exclusivos para algunas líneas de colectivos mientras la salud y la educación públicas se caen a pedazos y los 10 kms anuales de subte prometidos quedaron en promesas.
La última imagen que me quedó del suceso fue la del médico del Same que gesticulaba furioso de impotencia por haber estacionado la ambulancia a 150 metros de la víctima y no poder acercarle oxígeno o un desfibrilador. 

2

Llevando el pensamiento a un estado de grandeza que haría sombra al mismísimo Pato Donald, el asesor de imagen de Macri, Jaime Durán Barba, dijo que “Hitler era un tipo espectacular”. 
Como no puedo acusarlo de nazi, sospecho que se refería a su gran capacidad para convocar multitudes e hipnotizarlas, capacidad que, según Durán Barba, no tiene ideología, es tan neutra como el agua destilada o las encuestas de opinión que hace públicas Management & Fit, la de Guillermo Seita, ex montonero devenido en menemista de la primera hora.
Claro que la tal hipnosis neutra según el asesor de Macri provocó atrocidades sin par, a tal punto que debió crearse un término (genocidio) para nombrarlas.


Como es obvio, la opinión cayó mal en la comunidad judía pero habrá encontrado algún aplauso en la ultraderecha israelí, parte de la cual opina que con la Shoa expiaron sus pecados los seis millones de judíos inmolados en los campos. Esto hay que decirlo, aunque moleste a algunos, porque cultura judía no es sinónimo de militarismo en Israel. 
Quizás por esta confusión no se escuchó muy fuerte el repudio del rabino Sergio Bergman, y Macri tuvo que hacer un malabarismo verbal (dentro de su natural parquedad y la simpleza mortífera de su pensamiento) para no desairar al asesor. 
Porque una cosa lleva a la otra: cada vez que puede, Macri reivindica al brigadier Cacciatore como el mejor intendente de la ciudad, y ese personaje, con el grado de capitán (sin culpa alguna, e invocando a Cristo) bombardeó a cientos de personas indefensas el 16 de junio de 1955, piloteando uno de los 9 aviones Gloster de la Fuerza Aérea que luego de su “patriótica” faena huyeron valientemente a Uruguay. Uno se estrelló, pero los ocho restantes aterrizarn en Colonia junto con unos aviones de la Armada.
Cacciatore fue degradado por las autoridades legítimas y luego, durante la Revolución Fusiladora, ascendido a brigadier y, como dije, ubicado en el podio de “mejor intendente de los últimos cincuenta años de democracia” (sic) por el intendente Macri, que así lo dijo en uno de los programas de TN.
Quieren esas coincidencias de la historia que Cacciatore y su esposa se lavaban los pecados del mundo en la iglesia de la Medalla Milagrosa, justo frente al parque donde ayer una chica murió electrocutada por la desaprensión del intendente que pretende convertirse en alternativa de poder y reivindica la dictadura.
Todo esto me hunde en cierta perplejidad porque no es una novedad para los lectores de este blog. y a la vez, los seguidores de Macri no me leen porque están interesados más en celebrar el Halloween o el Día de San Patricio consumiendo mucha cerveza o imitando a Harry Potter, a Narnia y a Indiana Jones.
Pero quiero dejar por escrito que con esa cara de póker, Macri también es un asesino
Porque su plan de gobierno, oculto detrás de los rostros insulsos de Rodríguez Larreta, Michetti y Vidal, es el plan de laa dictadura, el de Martínez de Hoz y Cavallo. 
Ellos son la cría del Proceso, que pretendió desempatar de una vez por todas en estos dos modelos históricos irreconciliables: por un lado el agroexportador relacionado con el mercado externo y la exclusión de los sectores populares; por otro lado el industrialista y de inclusión social, centrado en un mercado interno con capacidad de consumo. Y ese desempate lo intentó mediante el exterminio y el disciplinamiento.
Macri es un asesino que pasará a la historia por las bicisendas.
  

jueves, 7 de noviembre de 2013

GRINPIS = SHELL

La relación entre Greenpeace y la Royal Dutch Shell ha quedado probada.
El reino de Holanda, propietario mayoritario de la Royal Dutch Shell, a la que se conoce como Shell a secas, ha reiterado airadamente su reclamo, esta vez ante el Tribunal del Mar: los activistas de esa ong detenidos en Moscú deben ser liberados de inmediato.
Ese tribunal internacional, recordemos, dio la razón a la Argentina en el diferendo por los fondos-buitre cuando la fragata Libertad quedó injustamente embargada en un puerto africano. Los medios de comunicación concentrados (Clarín, pero sobre todo La Nación, tribuna de doctrina mitrista) opinan mucho sobre Cristina y el gobierno nacional pero se abstienen de mencionar esta relación entre el reino holandés y la ong Greenpeace.
Máxima Zorreguieta, reina consorte de Holanda, es hija del que fuera secretario de Agricultura de la dictadura cívicomilitar y responsable de algunas desapariciones.
Para acceder a ese cargo honorífico, Máxima ha tenido que suscribir un contrato con el reino holandés para ocultar a su padre, entre otras exigencias desopilantes. Por demás, los dos últimos príncipes consorte de Holanda fueron activos admiradores de Hitler, y uno de ellos, Bernardo, tuvo que renunciar luego de un escándalo por corrupción y envíos clandestinos de armas.
Clarín y la tribuna de doctrina mitrista se ocuparon exclusivamente del glamour asociado con la anterior nacionalidad de Máxima (porque tuvo que renunciar a la argentina), y estalló en frenesí cuando un jesuita argentino que usaba la línea A del subte macrista a $ 3,50 fue nombrado Papa. Retrospectivamente, Menem tenía razón: la Argentina forma parte del primer mundo.
Como Greenpeace.
Existen en la Argentina unas diez mil ong. No están obligadas a hacer públicos sus balances, ni el método de elección de sus autoridades, ni siquiera quién o quiénes las integran. En otras palabras, no existe control público de sus actividades.
Las ong nacieron y se multiplicaron con el auge de las doctrinas neoliberales y forman parte del legado ideológico de Milton Friedman y los Chicago boys quienes, recordemos, diseñaron la política económica de Martínez de Hoz primero, del ala liberal del alfonsinismo después, y apoyaron con fervor global a Menem y Cavallo hasta que todo estalló en 2001. Pero no por eso las ong entraron en crisis: crecieron y se multiplicaron porque son un soporte accesible del lavado de dinero a escala global.
Su control público es otra de las deudas de la democracia, aunque marcha bien atrás de otras cuestiones más acuciantes.

No podemos negar que, como Máxima Zorraguieta, Greenpeace tiene cierto glamour primermundista. 
Sus activistas se lucen en los medios con un despliegue de costosos equipos, y en verdad se puede decir que su única actividad consiste en actuar para los medios. Su lucha contra la energía nuclear contrasta con su silencio total por la contaminación derivada del uso del petróleo, que es el gran motor de la economía capitalista. 
Para Greenpeace, la refinería de Shell en Dock Sud no contamina. Pero algo habrán hecho: esa refinería se trasladó desarmada desde Holanda cuando el gobierno de ese reino le prohibió continuar con su actividad contaminante. Como bonus track, el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, es un antikirchnerista furioso y se podría arriesgar que accede con gusto a financiar a opositores de todo color y pelaje. 
Los reclamos de Greenpeace por la biodiversidad sólo pueden tener eco en los ingenuos y hacen recordar la idea del buen salvaje de Rousseau. El paradigma de la Modernidad es ajeno a toda biodiversidad, salvo que volvamos al estado natural y nos convirtamos en pueblos recolectores. 
Aunque habría mucho para decir sobre la depredación del sistema capitalista, no se entiende cómo se alimentaría a 6 o 7 mil millones de habitantes de la Tierra si el sistema de producción tuviera un ilusorio retorno a la vida natural.
Se puede decir que como la batalla contra la biodiversidad se perdió cuando se plantó la primera parcela de trigo, maíz o cebada, mil ochocientos años atrás, en la vida premium de Greenpeace sobramos 4 o 5 mil millones de personas. 
Eso es lo que oculta el señor Villalonga y sus activistas fotogénicos.   

domingo, 3 de noviembre de 2013

LA ARGENTINA QUE NO TERMINA DE MORIR

Hoy, el anciano político uruguayo Jorge Battle, con sus 86 años, utilizó su cuenta de facebook (¡si estará gagá!) para decir lo que muchos políticos argentinos desean pero no se atreven a expresar: que Cristina Fernández de Kirchner empeore y se muera para que la Argentina vuelva a la normalidad. 

Ex dirigente del partido Colorado y ex presidente de su país, Battle es ese "joven botarate de espíritu alocado" que menciona Teodoro Boot en la nota que pego abajo. Yerno de Juan Lamuraglia, un histórico antiperonista argentino, Battle fue la versión oriental del menemismo, o de la dictadura cívicomilitar, que vienen a ser dos caras de lo mismo. 
La confesión viene a cuento porque habría por lo pronto otra manera de interpretar el resultado de las elecciones legislativas del 27 de octubre, a tres años de la muerte de Néstor Kirchner y en lo personal, a tres años de haberme encontrado con el lector A.R. en la larguísima, triste y silenciosa cola que se armó frente a la Casa Rosada para despedir sus restos y acompañar a Cristina: la "normalidad" a la que alude Battle es ese país irreal que se niega a morir y compra sucesivas fantasías colectivas cuya denominación varía según pasan los años: tablita cambiaria, comvertibilidad, y hoy cepo cambiario. 
Década tras década, el sentido común dominante se ha ido construyendo mediante el disciplinamiento, la despolitización, el individualismo, la desmemoria y la tergiversación de la realidad, circunstancia en la que los medios de comunicación masiva (sobre todo Clarín) tienen creciente centralidad. 
Introduciendo la novela "Yo, Claudio" de Robert Graves, hay una frase de Tácito (tan mencionado por Marianito Grondona) que viene a cuento: "... una historia que fue sometida a toda clase de tergiversaciones, no sólo por parte de quienes entonces vivían, sino también en tiempos posteriores; porque es lo cierto que toda transición de prominente importancia está envuelta en la duda y la oscuridad. Mientras unos tienen por hechos ciertos los rumores más precarios, otros convierten los hechos en falsedades. Y unos y otros son exagerados por la posteridad".
La menciono porque, en cierta manera, el 33% obtenido por el FpV es también una nueva apelación a terminar con ese disciplinamiento, despolitización, individualismo, desmemoria y tergiversación de la realidad que afecta a amplios sectores medios: esa es la normalidad a la que se refiere Battle, en cuya caracterización Boot se queda corto. Pues el botarate alocado (y yerno de Juan Lamuraglia) que alguna vez sostuvo que los argentinos somos todos chorros, es sencillamente un hijo de puta. 
Y los políticos que comparten sus deseos, no sólo ocultan esos deseos: se atreverían, si las circunstancias lo permitieran, a hacer los mismos desastres que se relatan abajo, de los cuales la dictadura fue su manifestación más feroz.
Se necesitan más hechos, profundizar en esta misma dirección, no detenernos, para impedirlo.
Dicho esto, los dejo con la excelente nota de Boot:


Cuando el 11 de junio de 1956, el general Juan José Valle decidió entregarse a las autoridades para detener la ola de fusilamientos, su amigo Andrés Gabielli se entrevistó con ese hombre prematuramente calvo, de facciones talladas a hachazos que mostraban una inconmovible expresión de desconsuelo. Sus pupilas eran dos opacas e inexpresivas bolitas marrones a las que Gabrielli resultó incapaz de penetrar.
–Dice el almirante Rojas que si se entrega, se le va a respetar la vida –comunicó el capitán de navío Francisco Manrique.
Francisco Manrique había sido arrestado y condenado por su participación en el sangriento intento de asesinar a Perón que en 1955 provocó la muerte de trescientas sesenta y cuatro personas, hiriendo de gravedad a otras ochocientas. Comandante de la fragata Hércules, pretendió sublevar a la flota de mar anclada en Puerto Belgrano y, junto a Raúl Lamuraglia, Alberto Gainza Paz, Manuel Ordóñez y Eduardo Augusto García, era, además, integrante del Grupo Braden.
El Grupo Braden debía su denominación al norteamericano Spruille Braden, dueño de la empresa minera Braden Copper Company de Chile, accionista de la United Fruit Company y director de la W. Averell Harriman Securities Corporation. Además, como director y lobbista de la petrolera Standard Oil, había desempeñado un papel estelar en el estallido de la Guerra del Chaco que ensangrentó a Bolivia y Paraguay. Más tarde subsecretario de Estado para asuntos hemisféricos, fue designado embajador en Argentina en 1945 para organizar la oposición al gobierno del presidente Edelmiro Farrell y, muy especialmente, a la candidatura presidencial del coronel Juan Perón, colaborando de modo muy intenso en la formación de la Unión Democrática.
La desembozada intervención de Spruille Braden en la política interna argentina dio origen al eficaz eslogan publicitario “Braden o Perón”, que tan decisivo resultó en el triunfo electoral peronista de 1946.
De todos modos, las andanzas latinoamericanas de Braden no terminarían ahí: director y lobbista reconocido de la United Fruit Company, fue uno de los organizadores del golpe de estado que en 1954 derrocó al presidente de Guatemala Jacobo Arbenz.
El presidente, financista y orientador del Grupo Braden era Raúl Lamuraglia, empresario textil y presidente de la Unión Industrial, que no desentonaba en lo absoluto con el embajador: en 1945 entregó un cheque por una impresionante cantidad de dinero como aporte a la campaña de la Unión Democrática. Para entonces, Raúl Lamuraglia ya era famoso debido a su pertinaz negativa a pagar aguinaldo a los obreros de su hilandería, motivo por el cual fue multado por el gobierno del general Edelmiro J. Farrell.
En 1953 se destacó como uno de los principales suscriptores de la colecta destinada a comprar un avión con el que se pensaba bombardear la Casa de Gobierno mientras Perón se dirigía a la multitud. Dos años después, para hacer algo muy parecido, no fue necesaria la compra de ningún avión: bastó con que algunos capellanes convencieran a unos cuantos pilotos navales y aeronáuticos.
Lamuraglia se puso a salvo de una segura internación en algún instituto neuropsiquiátrico exiliándose con su familia en Uruguay, donde su hija pronto conocería a un joven botarate, de espíritu alocado, vástago de una de las familias tradicionales de la República Oriental. Con el tiempo, el yerno de Raúl Lamuraglia llegaría a presidente del Uruguay integrando un lema del Partido Colorado y, siempre alocado, afirmaría ante el periodismo que "los argentinos son una manga de ladrones, del primero al último". Como debió cruzar el río y pedir disculpas, con lo que el incidente internacional quedó olvidado, nunca se supo si acaso no se había referido a su suegro.
Para 1956, ya de regreso en el país y habiendo retomado las reuniones del Grupo Braden, Raúl Lamuraglia se convirtió en el mecenas de Américo Ghioldi, un promisorio político socialista, junto al dirigente radical Miguel Ángel Zavala Ortiz y al conservador Adolfo Vicchi, integrante en junio de 1955 del triunvirato que gobernaría el país si con las diez toneladas de bombas de fragmentación que arrojaron sobre Plaza de Mayo, la Casa de Gobierno, el Departamento Central de Policía, la residencia presidencial de la calle Tagle, las antenas de Radio del Estado, la Curia Metropolitana y la carnicería‑verdulería La Negra de Pueyrredón 2267, la aviación naval y la fuerza aérea conseguían matar a Perón. En su ignorancia, su estupidez, o su obnubilación, un año más tarde Américo Ghioldi aplaudía los fusilamientos de esos días con las palabras cargadas de crueldad y resentimiento que, en su célebre pieza teatral, William Shakespeare había puesto en la monstruosa boca de la monstruosa Lady Macbeth: “Se acabó la leche de la clemencia”.
Una vida después, el yerno de Raúl Lamuraglia, ya definitivamente retirado de la vida política medianamente consciente, expresó su deseo de que la presidenta Cristina Fernández no se recupere de su dolencia y desaparezca de la escena para que Argentina retorne a la normalidad.
Seguramente nunca se sabrá si, al hablar de recuperar la normalidad, acaso nuevamente no se estaría refiriendo su suegro y a los amigos de su suegro.


Nota de JLD: huyendo, a Uruguay llegaron ocho bireactores Gloster Meteor de la Fuerza Aérea, uno de ellos comandado por el capitán Cacciatore del que Macri se declaró admirador, dos cuatrimotores Douglas DC4, cinco bimotores C47, tres bimotores Beechcraft AT11 de observación y entrenamiento, 11 monomotores AT6, y tres anfibios bimotores Catalina, todos ellos de la Marina. Otro Gloster Meteor sobrevoló Colonia pero siguió a Carmelo, a unos 10 kilómetros. Iba tripulado por el teniente de navío Armando David Yeannet, de 25 años. Se estrelló en el agua.


viernes, 1 de noviembre de 2013

CLARÍN: CUATRO AÑOS DE CHICANAS


Transcribo parte de una nota de Julio Burdman que explica claramente cuáles son los caminos que se abren ahora en el enfrentamiento entre el gobierno y el Grupo Clarín. Lo que Burdman omite es señalar que la nueva ley de medios reivindica la potestad del poder político para situarse por encima del poder económico, es decir, que la autoridad pública, otra vez (y ese es un mérito que empezamos a vivir con Néstor Kirchner) le pone el cascabel a los grandes grupos económicos concentrados. 
Burdman aconseja la negociación, y no es improbable que, a pesar de la "desconfianza mutua" que menciona, exista algún canal de diálogo. 
Por cuerda aparte, marcha a nivel judicial la apropiación de Papel Prensa. 
Escribió Burdman:


El Grupo Clarín, cuya posición dominante no registra equivalentes en ningún país democrático del mundo, pareciera haber quedado sin argumentos. Los foros internacionales no representan una opción: tiene más de 250 medios de comunicación audiovisual, sin contar los diarios, las agencias y los electrónicos, y allí se encontrará con evaluadores de países en los que la ley no permite la propiedad de más de uno.
Tampoco lo es el pedido de renuncia a Martín Sabbatella ni la negación del AFSCA: la ley ahora vigente prevé que esté compuesto por políticos. La discusión sobre la legitimidad de la ley ya se cerró.
Pero Clarín sigue teniendo derecho, y siempre lo tendrá, a defender sus intereses. Por eso, tras el fallo de la corte, comienza una nueva batalla, la de la implementación de la ley, que tendrá lugar en términos del negocio y las pérdidas potenciales.


Los dos caminos
¿Cómo va a aplicarse la ley en el caso de Clarín, el único grupo de medios que la ha resistido? Se abren dos caminos por delante.
En uno de ellos, el multimedios y el gobierno llegan a un acuerdo que le permita adecuarse al nuevo marco regulatorio y minimizar el impacto de la desinversión.
En el otro, ambos actores van a una nueva guerra judicial que va a llevar bastantes más años que los que le restan al actual gobierno.
Lo óptimo, como en el famoso Dilema del Prisionero, sería la negociación. Pero la desconfianza entre ambos y la tentación de una victoria absoluta sobre el otro probablemente nos conduzcan al segundo escenario.
El titular del AFSCA, en las días posteriores al fallo, insinuó cuál es la ventana entreabierta para la negociación. El Grupo Clarín nunca presentó su plan de adecuación, cuyo plazo vencía el 7 de diciembre de 2012, y eso habilita a la autoridad regulatoria a intervenir y diseñar uno alternativo.
Pero, como se sabe, el socio minoritario de Cablevisión (Fintech) presentó, un día antes del deadline, una carta en la que declaraba su voluntad de presentar un plan. Entonces, un AFSCA benevolente podría considerar a esa nota como una primera entrega de un documento incompleto pero ingresado dentro del plazo, y solicitar a la empresa que adjunte las páginas faltantes.
Clarín, de esa forma, podría presentar un plan en el que los accionistas dividan al grupo, creando nuevas sociedades propietarias de las licencias que no sobrepasen los límites más bien generosos que contempla la controvertida ley.
Debería crear al menos diez sociedades para poder distribuir las 237 señales de televisión por cable que posee en todo el país -el máximo, por la nueva ley, es 24-, con lo que no habría que descartar que algunos de sus actuales periodistas estrella terminen siendo propietarios o gerentes de las nuevas sociedades. Sería una solución polémica, pero ajustada a la ley.
En el otro camino, Clarín no presenta un plan, el AFSCA se hace cargo del proceso, pero la empresa objeta cada uno de sus actos administrativos.
Por ejemplo, el AFSCA realiza la tasación de una operadora de cable para llamar a licitación, y Clarín rechaza el valor calculado y va a la justicia. O aduce (en la justicia) que el cableado no forma parte del patrimonio de esa operadora, sino de Fibertel, disuadiendo la entrada de todo futuro operador ante el gasto que implicaría cablear todo desde cero. Para no meternos en la costosa decisión de resolver la incompatible propiedad simultánea de Cablevisión y Canal 13. Sería, en definitiva, un camino intrincado y desgastante para todos.
Decíamos que el acuerdo es el mejor resultado posible porque ambos saldrían relativamente bien parados. 
El gobierno se llevaría el premio de haber ganado una larga pulseada. Y el AFSCA, que debió hacer muchas concesiones a diferentes grupos empresarios -ante el temor de que estos hicieran causa común con Clarín- ahora sale fortalecido frente el conjunto del sistema de medios.
A su vez Clarín, aceptando la adecuación, podría mitigar daños y dedicarse a pensar en cómo va a transformarse en un multimedios del siglo XXI, con televisión digital y contenidos por internet, en lugar de quedar empantanado por diez años más en una guerra política por el monopolio comunicacional del siglo XX.

jueves, 24 de octubre de 2013

"LOS DELITOS NO SE HEREDAN"

¡Tamaña confesión!
El título, como sabemos, reproduce una frase de Lilita Carrió dirigida a Juan Cabandié, y se refiere a los delitos que, según ella, cometieron sus padres, por los cuales, en lugar de un juicio en tribunales naturales,  sufrieron secuestro, prisión clandestina, torturas y desaparición. Todo en la ilegalidad.
El uso del vocablo "·delito", sin embargo, refiere a la legitimación de esos secuestros, tormentos y desapariciones forzadas.
Los hijos (de desaparecidos) de Ernestina Herrera van a heredar el emporio Clarín. No he escuchado a Lilita hablar de delito en estos casos. Y que no argumenten que sus ADN no estaban en la base de datos oficial: todos sabemos que esa base sólo tiene los ADN de quienes se animaron a dejarlos bajo custodia estatal, mas los de los cuerpos hallados con signos de haber sido ejecutados, y que los desaparecidos no son 8000 como sostiene Fernández Meijide y el "Nunca más" sino 30.000 o más. Porque muchos ciudadanos pobres del interior no figuran en las estadísticas.
Lilita justifica a la dictadura. Es, como suele decirse, la cría del proceso. 
Un "proceso" (que es como se autodenominaba la dictadura cívicomilitar)) que ha dejado una cría numerosa. Tomemos un ejemplo cualquiera: ¿cuántos de los firmantes de la solicitada de la entidad APEGE, a días del golpe, circulan en la actualidad reconvertidos? ¿Arrepentidos quizás?
Uno de ellos es Osvaldo Cornide, el eterno titular de la Came, la entidad que agrupa a ciertos pequeños comercios.
Cornide y la APEGE solicitaban, rogaban en febrero de 1976 que los militares asumieran el poder, aunque es inverosímil que las Fuerzas Armadas fueran a implementar el programa de los pequeños comercios minoristas. Los firmantes de APEGE sabían que el golpe estaba en marcha, y que el plan económico -que terminaría destruyendo a los pequeños comerciantes- era el del neoliberalismo expresado por Martínez de Hoz. Todos sabíamos de las reuniones que las grandes empresas financieras y los terratenientes tenían con la cúpula de las fuerzas armadas.
Hace unos meses denuncié a otro de los participantes en esas reuniones, empresario titular de una gran compañía productora de tractores, de origen norteamericano. No bien subí el post, mi PC fue atacada por un virus o troyano muy destructivo. 
No soy especialista en informática, pero puedo dar fe de que el virus desapareció apenas eliminé esa información. El hombre se hace pasar por doctor (sin aclarar recibido dónde, ni que título tenía) y en un determinado momento "piró", convirtiéndose en una suerte de gurú que preside una de esas entidades u ong de autoayuda, yoga y paz interior ubicada en la zona muy exclusiva de Las Cañitas. 
En las fotos de hoy se lo ve, ya viejo, disfrazado con una larga túnica y gastando una barba abundante, muy lejos de ese ejecutivo de Massey Ferguson que se reunía con Videla para tomar el poder. 
Martínez de Hoz bien puede haber afirmado que los delitos no se heredan, o sea, Lilita es un remedo de Martínez de Hoz. Los que sí se hereda son los cuantiosos bienes de que se apropiaron, y por eso lo que sucedió en esos años no es historia antigua sino muy actual cuyas consecuencias todavía padecemos.
Eso también se juega en las próximas elecciones. Macri es un declarado admirador del "proceso". Lilita trata a los desaparecidos como delincuentes, porque los que cometen delitos son delincuentes. Massita propone volver al FMI y promete -demagogia pura- un haber extra para los jubilados que lo voten. 
Es cierto lo que afirma el ex-diputado Di Cola: los opositores deberían ponerse de acuerdo si estamos tan mal pero tan mal que explotamos tarde o temprano, o tan bien que nos da el cuero para eliminar impuestos e incrementar los gastos.








martes, 15 de octubre de 2013

LA PAZ INTERIOR (ANTES DE LAS ELECCIONES)


Lo de Cabandié ya pasó. o durará unas horas más. Es una lástima que no se hayan usado similares criterios de edición y trasmisión cuando se descubrió a Patricia Bullrich conduciendo borracha.
Sea como fuere, este post tendrá un tono ligeramente distinto a los anteriores.
Quienes se apresuren a calificarlo de delirio y pasen a otra cosa, les advierto: tómenlo en serio. Una extensa bibliografía lo respalda, y me refiero a cientos de libros que repiten más o menos lo mismo en el sentido que le daba el filósofo autodidacta Alejandro Dolina: ¿por que editar un libro en lugar de expresar una sola idea que podría escribirse en dos líneas o menos? 
¿Para que desperdiciar tanto papel al cuete?
Adivinamos una respuesta, pero dejaremos que vuele la imaginación de los lectores encontrando las propias.
Luego de una extensa investigación que duró un año completo, entendimos al fin porqué cientos o acaso miles de personas recorren diariamente el cerro Uritorco cerca de Capilla del Monte. Entrevistamos a su dueña (porque es una parcela privada) y al propio gobernador De la Sota y, como dije, leí no menos de 54 libros que abordan el tema con una seriedad a toda prueba. 
Peluquín De la Sota explota hábilmente el turismo, que es casi lo único que tiene Córdoba, la de hoy, después del vendaval de los 90 que De la Sota tan bien representa.
Paso entonces al costado erudito de la cuestión luego de repetir la pregunta: por qué cientos o acaso miles de personas recorren diariamente el cerro Uritorco cerca de Capilla del Monte.
Ahí va.

El cerro Uritorco es hueco, y en su interior se encuentra la ciudad milenaria de Erks, unida a su vez -por incontables túneles- con otra ciudad subterránea, Tokor, ubicada quizás en Alemania.
Dentro de Erks se encuentra el Santo Grial, que es la copa que habría utilizado Jesús en su Última Cena. Este Santo Copón está custodiado por un grupo de Caballeros Teutónicos que impiden que un amigo de lo ajeno se lo lleve.
Habida cuenta de las miles de reliquias que se atesoraban en la Edad Media, es fácil deducir a cuánto se cotizaría hoy el Santo Grial en mercadolibre.com, y las falsificaciones que saturarían el mercado en general. ¿A cuánto cotizaría hoy un pelo púbico de San Juan Bautista o las alpargatas desflecadas de San Pablo?
De modo que Erks es totalmente cordobesa, aunque cuando fue creada América ni siquiera era América.

La leyenda es plausible, porque fue recogida (antes de las películas de Indiana Jones) por la llamada tradición artúrica (refiriéndose al rey Arturo) y llevada a la ópera por Richard Wagner (Sigfrido, El anillo de los Nibelungos, Tanhäuser, etc.) y al Tercer Reich, cuyos jerarcas presumían de ser descendientes de una raza perdida que provenía -aunque parezca mentira- del centro de Asia, y para más datos entusiastas seguidores de la insoportable operística wagneriana y de las matanzas industrializadas en cámaras de gas y campos de concentración.
No obstante ello, cientos o miles de personas encuentran diariamente en el Uritorco la paz cósmica, una auténtica paz interior a prueba de Wagner, Himmler y la autoayuda, todo ello autenticado por muchos libros que repiten más o menos lo mismo.
La pelotudez humana y los delirios colectivos no tiene límite.


  


sábado, 5 de octubre de 2013

BOTNIA: EN FINLANDIA NO SE CONSIGUE

Se redobla el conflicto internacional por la contaminación que produce Botnia en el río Uruguay.
Según Clarín de hoy, el gerente general de UPM, Ronald Beare, “mostró sorpresa por la repercusión del asunto (del aumento de la producción en la pastera Botnia-UPM sobre el río Uruguay): hablar de 100 o 200 mil toneladas más de celulosa es un tema normal de producción. Si eso hubiese pasado en Finlandia, no hubiera sido noticia ni en la gaceta del pueblo”, expresó.
El gran diario argentino no aclara a su público que Beare miente porque en Finlandia está prohibido producir a la escala de Botnia-UPM.
La mayor parte de su producción se consume muy lejos, cerca de la propia Finlandia.
¿Y por qué entonces no lo hacen allá? fue la pregunta que no se formuló.

Pero a ese gran público más interesado por las calzas presidenciales que por la producción de pasta celulósica o la contaminación, eso importa poco. 
La cuestión que importa a Clarín es instalar mentiras aunque duren poco, como el fracaso en el blanqueo de capitales. Lo que no se entiende es por qué Bridas anunció la legalización de 500 millones de dólares 24 horas después que venciera el primer plazo del blanqueo.
O sí: tanto Bulgheroni como Clarín pretenden demostrar una vez más que el poder económico está por encima del poder político. A ese equívoco no escapan las idas y vueltas de Aerolíneas Argentinas y Lan por el uso de instalaciones en el aeroparque.
Al fin y al cabo, sobre eso (la primacía del poder económico) insiste Magneto desde que se promulgó la ley de Medios votada por amplia mayoría del Congreso. Pero los medios de comunicación que moldean el sentido común dominante se encargan de encubrir su verdadero carácter tras una imparcial lucha de intereses particulares porque abominan del poder público.
Y en verdad, una vez más, el poder del Gobierno es una parte del poder. Lo que sucede, una vez más, es que para algunos el poder político sólo es viable cuando se subordina al poder económico. Que es lo que pretende gran parte de la oposición, por derecha y por izquierda.
Pego a continuación una excelente nota escrita por Teodoro Boot que esclarecerá sobre el marco en el que se desenvuelve esta controversia entre dos países hermanos. Pero -antes- no puedo dejar de señalar que Mujica hace agua por todos lados. Uruguay parece arrodillado ante Botnia. Su título original es "Sobre la pesca en río revuelto".

Es tradición que las factorías coloniales y más tarde las empresas imperialistas prosperaran en las colonias y neocolonias (eufemísticamente denominadas países subdesarrollados o en vías de desarrollo), en base a azuzar las rivalidades étnicas, religiosas, culturales, regionales y parroquiales que por lo general mantienen desunidos a los colonizados y, en consecuencia, endémicamente débiles como para defenderse de la expoliación.
En el marco de los procesos de descolonización de mediados del siglo XX, en África y Medio Oriente el mecanismo llegó a niveles de asombro mediante la conformación de países imposibles, cuyos límites fueron trazados en las cancillerías europeas de acuerdo a los intereses de los distintos imperios y las diferentes compañías.
Sin llegar a tales extremos, la historia de América Latina desde los tiempos de la independencia hasta nuestros días abunda en ejemplos al respecto. La propia conformación y “creación” de nuestros países es una prueba de la injerencia de los intereses imperiales combinados con los intereses y ambiciones de las elites locales: hay en América tantos países como elites parroquiales ligadas al capital foráneo y al comercio de exportación de bienes primarios e importación de productos industriales, ambos mecanismos de un mismo negocio.
Otro tanto puede decirse de los conflictos bélicos en que se involucraron los jóvenes pueblos americanos, más guerras civiles que guerras nacionales: el conflicto intestino desatado luego del asesinato de Sucre y la muerte de Bolívar que termina en la conformación de los actuales Venezuela, Colombia y Ecuador, el recurrente enfrentamiento entre el Imperio de Brasil y las Provincias Unidas por lo que para unos era la Provincia Cisplatina y para otros la Banda Oriental, y su “resolución”, formateada por Inglaterra, cuyo empeño, desde el principio, había sido tanto imposibilitar un verdadero acuerdo como impedir la soberanía de las Provincias Unidas sobre ambas márgenes del Plata. El desgarro fue funcional a los intereses de las burguesías mercantiles montevideana, siempre de espaldas a la campaña e íntimamente vinculada a Francia e Inglaterra, y la porteña, empeñada en constituir a Buenos Aires, su puerto y su aduana en la llave de dominación de las provincias mediterráneas.
La secesión de las provincias del Alto Perú, provocada por la elite minera de La Paz en complicidad con la burguesía porteña, ante la estupefacción de Bolívar y el entusiasmo de Sucre, fue otro acto del mismo drama, que continúa más tarde con el ataque a Paraguay planeado por Inglaterra y ejecutado por la aristocracia esclavista de Brasil y, nuevamente, las burguesías porteña y montevideana; la guerra del Pacífico provocada por la explotación del salitre y el guano o la guerra del Chaco, que con más propiedad debiera ser llamada Guerra del Petróleo toda vez que en el conflicto que acabó con las vidas de más de cien mil jóvenes paraguayos y bolivianos, dirimieron su disputa la petrolera norteamericana Standard Oil y la anglobritánica Shell.
Siempre, en todos los casos, el interés de las empresas imperialistas coincidió con el interés de una o más elites locales y la complicidad, estupidez o debilidad de los elencos gobernantes.

Un cristal entre dos martillos
La instalación de las pasteras europeas en el margen izquierdo del río Uruguay no supuso para la República Oriental un beneficio significativo, en tanto no elaboran papel sino pasta de celulosa que, enviada a las metrópolis, se transformará ahí en el papel que el propio Uruguay deberá importar. Tal como se preveía en un primer momento, en términos monetarios la aportación para Uruguay ha sido mínima ya que la inversión estuvo exenta de impuestos y la operación cuenta con beneficios extraordinarios, mientras que la generación de empleo puede ser considerada nula o directamente negativa, si a las plantas propiamente dichas les incorporamos los perjuicios al sistema económico y el modelo forestal asociado.
La oposición al proyecto, que, por las razones antedichas y el daño ambiental que provoca el blanqueo de la pasta celulósica, comenzó en la República Oriental, pronto se extendió a la vecina orilla. Alimentado por actores de signos opuestos que parecían obedecer a un mismo plan imperial, derivó de conflicto vecinal con una empresa trasnacional en un enfrentamiento entre Argentina y Uruguay.
Los actores son fácilmente identificables: del lado occidental del Uruguay, la asamblea ambiental de Gualeguaychú, crecientemente radicalizada por obra de algunos de sus integrantes, en especial, por dirigentes de la filial local de Federación Agraria que llevaron la protesta al callejón sin salida de un corte definitivo de la ruta internacional 136, propiciando el justificado enojo de los vecinos orientales, sobre el que se montó el segundo actor.
Así como resulta incomprensible y sospechoso que quienes contaminan las tierras y las aguas con sus métodos de siembra sean los más furibundos opositores a un emprendimiento que contamina el aire y el río con sus efluentes, todas y cada una de las decisiones que fue tomando el ex presidente Tabaré Vázquez sólo podían (y pueden) explicarse si se lo juzgaba interesado no en resolver el conflicto sino en incentivarlo. Por ejemplo, el presidente nunca pudo explicar por qué, cuando, ante las protestas, en el año 2006 la pastera española Ence decidió trasladar su futura planta al mucho menos conflictivo Río de la Plata, autorizó la instalación, en aquél mismo lugar, origen de las protestas, de la pastera finlandesa Botnia, hoy propiedad de IMP, donde la enorme y humeante fábrica resulta más evidente que una orangután en una fila del jardín de infantes. Para bajar la intensidad de las protestas, hubiera bastado con autorizar la construcción de la planta en otro lugar, menos obvio y agresivo. Si la intención del señor Vázquez era provocar un enfrentamiento entre ambos países, mejor no pudo haberlo hecho.

Doble rasero
La incapacidad o el desinterés por mantener el problema en su dimensión real, que es la del conflicto entre una empresa trasnacional y gran parte de su vecindario, real o potencialmente afectado por la actividad, llevó a su “nacionalización”. En otras palabras, a una situación disparatada: mientras de un lado del río, la ambigua defensa del ambiente y de las aguas se concentró en una sola de las muchas fuentes de contaminación y se la confundió o disfrazó de “defensa de la patria”, del otro, “el orgullo nacional” consistió en defender y consentir las arbitrarias decisiones de una compañía europea.
Es obvio que en semejante distorsión de la realidad y de su percepción resulta imposible resolver la más mínima diferencia de criterio ni armonizar la más leve divergencia de intereses, por lo que los gobiernos de ambos países, haciéndose cargo del conflicto, llevaron la resolución del tema a la corte internacional de La Haya.
Existe una irracional tendencia a confiar en la imparcialidad de los tribunales, que si en un plano local, en el mejor de los casos se encuentran vinculados a intereses de clase y adscripción a determinadas ideologías, en el plano internacional lo estarán en relación a intereses de las potencias y/o las grandes empresas trasnacionales, por lo que debería aplicarse al conflicto entre países el mismo sano principio que rige (o debiera regir) entre particulares: el mejor proceso judicial es aquél que no se lleva a cabo.
Que, fuera de las poblaciones ribereñas, la contaminación del cauce inferior del río Uruguay no le importa absolutamente a nadie, ni en Argentina ni en Uruguay, lo demuestra el errático e incongruente comportamiento del CARU, donde técnicos argentinos y uruguayos no consiguen ponerse de acuerdo en el análisis de datos objetivos, como si la contaminación fuera un problema de nacionalidad. Así, mientras en Uruguay la Dinama adapta las normas de protección ambiental a las necesidades y exigencias de las pasteras, en Argentina la hipocresía llega a niveles de polución: la Asamblea ambiental de Gualeguaychú solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente la instalación de nuevos puntos de monitoreo del río Uruguay, al parecer ajena, ignorante, del hecho de que, de Ñancay al norte todos los arroyos entrerrianos se encuentran contaminados por el uso abusivo de pesticidas y herbicidas. Tanto el río Gualeguaychú, como los arroyos al oriente de las cuchillas divisorias de Entre Ríos desaguan en el río Uruguay al que contaminan, ya no en forma potencial sino real y palpable.
El subsecretario Mussi se ha comprometido a elevar el pedido al CARU sin preocuparse, como sería la obligación derivada de su cargo, de instalar estaciones de monitoreo también en los arroyos, a fin de medir la contaminación provocada por el sistema de siembra directa y el consiguiente uso de herbicidas.

Lo que va de Salomón a Tartufo
En su “salomónico” fallo, La Haya deploró (decir “condenó” suena exagerado, ya que condenar no condenó nada) que Uruguay hubiera violado el tratado al autorizar unilateralmente la instalación de una fábrica en un río común con Argentina, pero estimó que el funcionamiento de la pastera, con una producción anual de 1.1 millones de toneladas, no resultaba contaminante. O, al menos, no había pruebas de ello.
Corresponde decir que la cifra de producción anual surgió de estimaciones de la propia IMP: no le fue impuesta por nadie ni salió de negociaciones entre nadie. Sin embargo, a tres años del fallo, la única ganadora del pleito no tiene mejor idea que suspender su producción en agosto, por haber llegado anticipadamente al tope, vale reiterarlo, por ella misma fijado. En consecuencia, IMP (ex Botnia) decidió suspender al personal, con el consiguiente daño social y el conflicto político en ciernes.
La presión sobre el gobierno uruguayo es tan obvia como la pusilanimidad gubernamental al momento de hacer cumplir no sólo las leyes, sino su propio compromiso, a una empresa particular, por más extranjera que sea. La –otra vez– “salomónica” decisión de Pepe Mujica de autorizar un incremento productivo equivalente a la mitad de lo solicitado por IMP con el argumento de “proteger el trabajo de los uruguayos” es sumamente falaz: para proteger el trabajo de los uruguayos bastaría con obligar a IMP a cumplir con las leyes laborales. Lo que ha hecho el gobierno uruguayo es retroceder ante las exigencias de una auténtica factoría colonial instalada en su propio territorio pero ajena y no sujeta a la legislación de ese país, enrareciendo así las siempre difíciles relaciones con su vecino.
En épocas en que el tango y la milonga se encontraban circunscriptos a los arrabales y bajos fondos, era de uso que el caballero apoyara distraídamente el meñique de su mano derecha en cierto lugar de la anatomía de la dama. Si la dama dejaba hacer, o rechazaba la inspección dactilar sin demasiada conviccción, el resto del camino ya estaba hecho y el caballero podía avanzar en confianza de que ya no habría mayores resistencias.
Sería bueno que pueblos y gobiernos no lo olvidaran en ningún momento.



domingo, 29 de septiembre de 2013

A DÍAS DE LAS ELECCIONES

Según nos convenga, tendemos a exagerar o negar el papel de los medios de comunicación en la campaña y en la formación de un sentido común. Hay algunos elementos objetivos: no se puede comparar, jamás de los jamases, a cualquier opositor que a uno se le ocurra con las intervenciones de Cristina Fernández. Sólo hay que dejarlos hablar un rato.
La mayor parte de nosotros, todos quizás, nunca soñamos con poder llegar a esto, luego de una dictadura, dos gobiernos radicales y el menemismo.
Pero exagero: no somos todos. Se habla mucho de nostálgicos como Cecilia Pando, pero también existen unos pocos nostálgicos de la lucha armada que no han entendido nada.
No digo que tengan algún poder real o alguna posibilidad de llegar a algún lado alguna vez: en rigor, se parecen mucho a los militares franceses retirados de la OAS que conspiraban en París o a los realistas de los países bálticos durante la época soviética. Todos ellos tienen un lugar reservado en los cafés temáticos.
Incluso la comparación con los paracaidistas de la OAS es exagerada: estos exportaron los métodos franceses de represión a América Latina y los nostálgicos locales no tienen modo de exportar nada a ningún lado.
Pero actúan como si el fracaso de la lucha armada hubiera sido sólo un tropiezo. Es decir, se equivocó el método pero el fin sigue incólume: la patria socialista. ¿Pero de qué socialismo hablamos? ¿El soviético, el chino, el cubano, el yugoeslavo, el eurosocialismo, el socialismo de Vietnam y Camboya? ¿O acaso avizoran una pequeña luz en Venezuela? No advierten que ninguna de esas experiencias tiene la más mínima vinculación con la realidad argentina. Ni la tuvo.
Pero volviendo al inicio, me parece que no debe subestimarse la despolitización que forma parte de ese sentido común dominante, y que se fue profundizando en los últimos cuarenta años.
Algunos opositores de los 34 bloque existentes (¡34!), por ejemplo, abominan del impuesto al cheque. Dicen que es confiscatorio. ¿Pero quién lo impuso?
Cavallo como ministro de economía de los radicales. ¿Por que ahora es confiscatorio y en ese entonces era innovador?
Las intervenciones de Redrado, Prat Gay. Carrió, por  dar algunos ejemplos, ocultan bajas en jubilaciones, salarios y presupuesto educativo.

También hay quienes corren por izquierda: Pino Solanas, recurriendo al fallo del juez Ballestero, convierte en un cacareo la ilegitimidad de la deuda externa. ¿Pero cómo se va a declarar la ilegitimidad de algo que se aceptó, es decir, que fue legitimado oficialmente por unos cuantos gobiernos legítimos desde 1983 en adelante? ¿Alguien se preguntó, por caso, por qué no se juzgó a Bignone en la causa de las Juntas Militares? Porque si se declaraba ilegítima la administración de Bignone, se corría el riesgo de declarar ilegítimos sus actos, y en consecuencia las elecciones, y en consecuencia, la consagración de Alfonsín como Presidente.
Macri dice que hay que eliminar las retenciones pero oculta cómo reemplazará ese ingreso fiscal. Escribió el diputado (M.C.) Eduardo Di Cola sobre el tema:
El PRO reiteró la necesidad de eliminar las retenciones agropecuarias. La pregunta que surge, aún sin responder, es a que sector se castigará con los recortes –jubilaciones, sueldos, subsidios al transporte, al consumo energético, inversiones … - para bajar el gasto. En tal caso vía menos consumo con la consecuente caída de la actividad económica quizás se logre morigerar la inflación. El costo que deberemos pagar será la desocupación, a la vez que activaremos el círculo vicioso de necesidad de nuevos ajustes ante la caída de recaudación por menor actividad económica.
En su defecto, si la intención no es recortar gastos deberán ser explícitos en señalar a que sector se someterá a una mayor presión fiscal para cubrir la pérdida de los U$S 10.000 millones que la eliminación de las retenciones genera, provocando una fenomenal transferencia de recursos con grandes perdedores y ganadores.
Obviamente, el agujero fiscal no se eliminará llevando el viaje en subterráneo a $ 7,50 aunque de cualquier manera, y cualquiera sea la medida que se implemente, significará una fenomenal transferencia de ingresos hacia los sectores más ricos.
Que es precisamente lo que se oculta.
Todas las noticias de la corporación mediática está teñidas por las elecciones de octubre. Hasta las más inocentes.
Massa, entretanto, propone sarasa. Por eso hay que patear la calle. Militar.



sábado, 28 de septiembre de 2013

ANTIPERONISTA Y ANTIKIRCHNERISTA

Javier Sánchez es un docente marplatense que se define como "antiperonista por naturaleza y menos que menos kirchnerista". Así lo confesó en el programa "Mañana es hoy" que conducen por CN23 Roberto Caballero y Agustina Díaz, o Agustina Díaz y Roberto Caballero. CN23 es una señal de televisión por cable que Cablevisión se niega a incorporar a su grilla.
Javier Sánchez se inscribió por internet en el Plan Pro.cre.ar aunque con pocas esperanzas porque estaba convencido de que los créditos se concedían sólo a quienes tienen contactos fluidos con el oficialismo.


Contra su prejuicio, el crédito fue otorgado con rapidez. Dijo él mismo:
“En marzo salí sorteado y hace un mes estoy construyendo. Todo se dio naturalmente, nadie me preguntó sobre política, ni nada por el estilo”.
Javier Sánchez no tenía terreno propio pero sí uno de propiedad familiar. Hizo los trámites necesarios para obtener la titularidad, y una vez aprobados los planos, comenzó la construcción.
A eso se lo llama SER ANTIPERONISTA POR NATURALEZA. ¿Pero de qué NATURALEZA estamos hablando?


sábado, 21 de septiembre de 2013

VERBITSKY: ¿MÁS COMISIONES?

En su habitual artículo dominical en Página 12, Horacio Verbitsky propone la conformación de una "Comisión Nacional de la Verdad". Y van...

Con una nota titulada "Cuentas Pendientes" (1 de setiembre de 2013) donde epiloga su propio libro escrito en colaboración con Juan P. Bohoslavsky (ver artículo completo aquí)Horacio Verbitsky califica de "sectoriales" las iniciativas estatales en materia de investigación de cierto tipo de delitos cometidos durante la dictadura cívicomilitar (o dictadura a secas, porque todas las que padecimos fueron cívicomilitares) instaurada en marzo de 1976. Nos referimos a aquellos que habrían tenido una motivación económica, excluyente o no, y menciona las áreas creadas a tal efecto en la Secretaría de Derechos Humanos y en la Comisión Nacional de Valores.
Lo escribe así: "Si bien el Estado argentino ha implementado iniciativas de investigaciones en materia de complicidad económica, estas han sido sólo sectoriales. La investigación “Papel Prensa” se limitó a ese caso; la Unidad Especial de Investigación de los Delitos de Lesa Humanidad con Motivación Económica, creada por la Secretaría de Derechos Humanos, sólo aborda casos de desapoderamiento de bienes de víctimas de la dictadura; y la Oficina de Coordinación de Políticas de Derechos Humanos, Memoria, Verdad y Justicia, dentro de la Comisión Nacional de Valores, focaliza exclusivamente en el rol de esa institución y sus funcionarios en el período 1976-1983.

"Además de mencionar esas iniciativas "sectoriales", el autor propone la creación de un área multidisciplinaria denominada Comisión Nacional de la Verdad.
Según sus propias palabras:
El establecimiento de una nueva Comisión Nacional de la Verdad podría contribuir al proceso de verdad y memoria en términos de complicidad económica, investigando de manera integral y exponiendo en forma oficial y pública los aspectos salientes y las consecuencias de las políticas económica, monetaria, industrial, comercial y financiera adoptadas durante aquel período.
Decían los chinos, casi siempre insoportablemente sutiles, que UNA COMISIÓN ES UN ANIMAL CON CUATRO PATAS TRASERAS, y Perón sostuvo, palabras más o menos, "si usted no quiere llegar a ninguna parte, cree una comisión".
La iniciativa, sin embargo, es loable.
Aunque es inevitable que las iniciativas estatales sean sectoriales: así, por ejemplo, la Secretaría de Agricultura no puede dedicarse a investigar los alcances del barroco en la música de cámara, etc.
Más allá de esta propuesta de cuatro patas traseras, comparto el enfoque del trabajo de Verbitsky y Bohoslavsky en cuanto el objetivo fundamental de la dictadura consistió en retrotraer al país a la época del "granero del mundo", de cuyas bondades sólo puede dar cuenta el pequeño sector terrateniente y no los millones de argentinos que padecían miseria y exclusión.
En rigor (esto lo digo yo, no los autores de "Cuentas Pendientes") los sectores concentrados del agro y la banca tenían urgencia por destruir hasta los cimientos el estado de bienestar que en los 50 había armado el peronismo y cuya continuidad se esbozaba en el Plan Trienal del ministerio de Economía. Por ese pequeño espacio se abría un gran peligro para los grandes grupos económicos que se habían valido del Estado para afirmarse a costa de la población.
En notas anteriores he dado cuenta de ello.
Los casos de la estatización fraudulenta de la Compañía Ítalo de Electricidad, o el crecimiento de Acindar a costa de créditos a tasa blanda del Banco Industrial (40% de sus acciones habían sido caucionadas en esa entidad, y la empresa estaba a punto de pasar a la órbita estatal dentro de la Corporación de Empresas Nacionales), son algunos ejemplos de qué se proponía impedir Martínez de Hoz, que era parte de ambas empresas. El juez Oyarbide lo imputó en el caso de la Ítalo porque era evidente su participación en un fraude de 400 millones de dólares en francos suizos que hoy forman parte de la deuda del Club de París, una deuda que se arrastra desde 1956 cuando Argentina se vio obligada a indemnizar a empresas alemanas incautadas al Tercer Reich por el gobierno nazi de Perón (así lo tildaba gran parte de la izquierda nativa, que colaboró, salvo contadas excepciones, con la "Revolución Libertadora").
Un gobierno nazi que confiscaba bienes de los nazis. Y Martínez de Hoz se fue de este mundo mientras Oyarbide, a todas luces, había "pisado" la causa Ítalo.
Otros manejos, como el de Banco de Hurlingham del grupo Graiver, no pudieron configurar delitos, no porque no los hubiera habido, sino porque sus apoderadores, aunque parezca contradictorio, lo robaron con la ley en la mano, y sus activos fueron repartidos entre los grandes bancos extranjeros. Eso era fácil, y por eso mismo Papel Prensa no entró en el grupo intervenido de las empresas Graiver: porque la decisión cívicomilitar era entregárselo al Grupo Clarín.
El Estado también acompañó como querellante a Eduardo Saiegh por el desapoderamiento del Banco Latinoamericano y Austral Líneas Aéreas. En este caso, existe un contencioso con el Banco Central por una diferencia en la valuación de los bienes desapoderados.
Entretanto, los archivos del Banco Industrial fueron destruidos por un incendio en 1995. Las constancias desaparecieron, pero en la memoria de algunos quedará indeleble el recuerdo de algunas deudas impagas, como los 400 millones de dólares de Alsogaray. O los casi 800 de Menem.
Por otra parte, la frase sólo aborda casos de desapoderamiento de bienes de víctimas de la dictadura refiriéndose a la Unidad que existió en la Secretaría de Derechos Humanos y creada por Resolución 3216/2010 a instancias del entonces secretario Eduardo Luis Duhalde, significa poco y nada.
Esas víctimas no eran militantes revolucionarios ni tenían ideales políticos: eran pequeños y medianos empresarios que no en todos los casos invertían capitales de riesgo.
En Argentina existió una fenomenal transferencia de bienes en favor de los sectores sociales que detentaban el poder. Detentar significa retenerlo indebidamente.
¿Que otro sentido tendría la Comisión que propone Verbitsky? El Estado viene gastando fondos públicos para reparar los ingentes daños que provocó la dictadura entre desaparecidos, presos ilegales y personas con daños físicos.
Para recuperar esos bienes, que es legítimo hacerlo, hace falta una nueva ecuación política que la Argentina real no esta en condiciones de conformar por ahora. Una nueva Comisión no es un primer paso en ese sentido: es una vidriera de lustre para sus propios integrantes, sólo eso.   

jueves, 19 de septiembre de 2013

JOSE DE COPERTINO, EL SANTO VOLADOR

por Teodoro Boot


La llegada al mundo de este notable fraile tuvo lugar en el cobertizo de un jardín, donde su madre debió buscar refugio luego de ser desalojada del hogar a causa de las deudas contraídas por su marido.
Pobre, viuda y cargando con un niño inútil y canijo, era una mujer llena de resentimiento que aplicó a José el doloroso mote de “boccaperta”, debido a su costumbre de llevar permanentemente el belfo caído, como los imbéciles y los Borbones. Sin embargo, nuestro santo pudo mostrar sus cualidades ya desde pequeño, cuando durante la misa se sumía en éxtasis acompañados de levitaciones cada vez más frecuentes.

Luego de ser rechazado por los capuchinos, José consiguió ingresar como sirviente a la orden de los franciscanos, lo que lo emocionó tanto que envió a su madre su ropa interior completa asegurando que todo lo que le bastaba era su hábito. Esto podrá parecer una insignificancia, pero en tanto José seguía con su costumbre de elevarse por los aires, debió provocarle algunos inconvenientes. 

De acuerdo a sus biógrafos, existen más de cien vuelos atestiguados de san José de Copertino. Permanecer varios minutos suspendido sobre el altar mayor era para él cosa de todos los días y en cierta oportunidad ayudó a los trabajadores a colocar una gigantesca cruz sobre el campanario, donde luego permaneció durante varias horas.
Sobre sus levitaciones informó también el virrey de Nápoles, contando que en la iglesia de Asís, tras hacer una genuflexión ante el sagrario, José exclamó su habitual “¡Oh!” y con los brazos extendidos voló unos diez pasos largos hacia el altar para abrazar a la estatua de la Purísima, por quien sentía una especial devoción. Allí permaneció por espacio de cuatro credos, hasta que su superior lo llamó. José descendió volando otra vez al suelo y se alejó con timidez y en silencio.
Su don no era ordinario, ni siquiera para esos tiempos, circunstancia que unida a su costumbre de ejercerlo en medio de desasosegado llanto que de buenas a primera trocaba en carcajadas nerviosas, lo hacía ver un tanto sospechoso a los ojos de las autoridades.
Dos veces fue víctima de averiguaciones por parte de la Inquisición sin que se hallara en él herejía o falta de veracidad alguna, pero por precaución sus superiores lo fueron trasladando a monasterios cada vez más apartados. Su último destino fue Osimo, cerca de Ancona, donde rodeado de los otros hermanos, músicos como él, remontó su último vuelo.

Patrono de los astronautas, los zapateros remendones y los pilotos de guerra, se lo recomienda para la conversión de los pecadores muy obstinados.

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