miércoles, 27 de noviembre de 2013

LO QUE SE VIENE EN ARGENTINA

Vi y escuché ayer un interesante debate televisivo entre Pablo Tigani y Federico Sturzenegger. Este último es lo que hace décadas hubiéramos llamado un "petitero", dirigente del Pro y presidente del Banco Ciudad. Hijo de Adolfo, sirviente en su momento de la dictadura cívicomilitar, uno y otro los dos Sturzenegger -siempre- al servicio de los intereses antinacionales. 
Sospecho que María, una de mis lectoras de medio tiempo, me criticará porque ella no perdería tiempo escuchando a enemigos como Sturzenegger, pero creo lo contrario: no por repetido este discurso liberal del siglo XIX deja de ser interesante. Hace unos días, otro operador de la City, Orlando Ferreres, ya auguraba un dólar a 10 pesos. 
Al fin y al cabo, aunque el Pro no pueda aspirar a más que una intendencia, expresa a una porción importante del poder económico. Por qué ese poder hoy no puede ganar una elección, es otro tema. Ja. No en vano durante varias décadas necesitaron el soporte de las fuerzas armadas y la proscripción para apropiarse del gobierno.  
Pego abajo la nota de Tigani, publicada aquí en Diario Registrado.




Los “ingeniosos” diseños de planes de desestabilización, suelen respaldarse en “planes de estabilización”, dando soporte técnico a esperpentos como Barrionuevo que exhortan públicamente para que Cristina Fernández termine su mandato antes de Diciembre de 2015.
La limitación externa de un país con estructura productiva desequilibrada (definición de Marcelo Diamand), nos ha llevado a soportar fuertes devaluaciones seguidas de restricción monetaria y un tipo de cambio posterior estable. Las devaluaciones iniciales (shockeantes) coinciden con el interés del sector exportador tradicional, por la transferencia de ingresos que implica. Mas adelante la restricción monetaria y la estabilidad cambiaria, coincidirán con el interés del sector financiero, en virtud de los altos spreads (diferencia de tasas) entre la tasa de interés local y la facilidad emergente que otorga el plan de estabilización, de acceder al financiamiento en los mercados (hoy a precios de remate). Estas son las dos pinzas del neoliberalismo, que encuentra la justificación perfecta en “la inflación y sus monstruosas consecuencias”. Es así que “la lucha” es atribuida en favor de quienes menos tienen, aquellos sectores de ingresos fijos que ven disminuido su poder de compra y coinciden en la búsqueda de soluciones, esto último es cierto, aunque su rescate no es el objetivo de los “súper héroes”.
Déjeme decirle algo con referencia a las apostillas de la city. No es cierto que el gobierno este haciendo la plancha, no existe ninguna razón para alarmarse con las desmesuradas expectativas que se asignan a la reincorporación de la presidenta.
Ya se restringió el financiamiento en pesos en el mercado local para todas las empresas que exportan más del 75% de su producción, obligándolas de esta manera a financiarse en moneda extranjera mediante créditos en el exterior, así era cuando el que escribe fue un impúber jefe de finanzas (previo a la Ref.Fin./77). De esta manera no solo se busca que ingresen divisas, la idea es volver al fondeo local para empresas nacionales y que las internacionales que pueden hacerlo a tasas bajas, lo hagan en los mercados financieros.
Se redujo el monto de u$s 300.000 a u$s 200.000 en los pagos de importaciones que pueden realizarse sin la necesidad de pedir autorización al Banco Central. Además ahora para vender divisas el Central les exige a los importadores una autorización de la Secretaría de Comercio Interior. El gobierno también permitió hacer unos cambios en el bono BAADE desvinculándolo del blanqueo de capitales, ampliando su emisión en u$s 1.000 millones, para facilitar el ingreso de dólares a un tipo de cambio más elevado que el oficial, y de este modo destinar ese fondeo hacia las imprescindibles inversiones energéticas. Se anunciaron pagos por u$s 500 millones en bonos a cinco empresas extranjeras que ganaron juicios en el CIADI-con una negociación exitosísima que incluye quitas y obligación de comprar bonos-, pero además esto permitió destrabar créditos del Banco Mundial que estaban detenidos desde 2011 por alrededor de u$s 1.000 millones anuales entre 2014 y 2016, con lo cual el gobierno podrá refinanciar los vencimientos con ese organismo en los próximos tres años.
Antes de ahora el BCRA ha buscado estimular los préstamos financieros, autorizando a los exportadores a dejar fuera del país la liquidación de las divisas provenientes del equivalente a los pagos de esas deudas a afrontar en los próximos seis meses, con el objetivo de reducir la incertidumbre.
Como es de público conocimiento, se ofició el acuerdo con Chevron con el objetivo de atraer inversión externa para asociar a YPF en la formación de Vaca Muerta. Este año ya se había aumentado de u$s 42 a u$s 70 el precio de exportación del barril de crudo para estimular la producción y las ventas externas. Recientemente y con el propósito de mejorar la percepción externa, para conseguir financiamiento para YPF, se hizo una oferta de pago a Repsol por u$s 1.500 millones, más un porcentaje en una nueva sociedad controlada por YPF en Vaca Muerta. En lo operativo, ante la necesidad de importar energía, el gobierno busca sustituir la importación de gasoil y GNL que es mucho más costosa por gas natural importado de Bolivia.
Pero para moderar el drenaje de reservas que tanto le preocupa al establishment, seguramente el gobierno buscará reducir el déficit de la cuenta de turismo y el gasto anual en tarjeta de crédito. También es seguro que se seguirá intentando captar ingresos de divisas vía BAADE u otros nuevos títulos. Mientras tanto se pueden restringir más las importaciones no indispensables. El Gobierno podría intentar que los exportadores que hoy están reteniendo la cosecha puedan vender granos a un ritmo mayor, digo...
LO QUE HAY QUE TENER EN CUENTA:
Si el camino es: “vamos por mayores restricciones”, esta vez habría que evaluar en cuanto se puede resentir la demanda de pesos, dificultando el financiamiento fiscal con emisión monetaria. Correspondería reflexionar, con el objeto de no ser funcionales a una ampliación de la brecha cambiaria, evitando consecuencias sobre las expectativas y el nivel de actividad.
@pablotigani

Archivo del blog