viernes, 3 de junio de 2011

RORIGUEZ SÁA: "Terminaré con la plusvalía"

De regreso de Ganímedes (en la foto de abajo lo vemos despidiéndose de un originario de Hiperión, una de las múltiples lunas de Saturno), el candidato Alberto Rodriguez Sáa le reclamó reiteradamente a "la  señora", refiriéndose al parecer a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y no a la suya propia, si es que la tiene, que termine con la plusvalía porque si no lo hace pronto, él promete hacerlo a más tardar en el primer mes de su presidencia.
El segundo punto de su revolucionaria plataforma electoral (escuchada con mucha atención por el piquetero Raúl Castells y algunos comentaristas de chimentos por televisión, esos que les proveen candidatas al candidato) fue asegurar que cuando él sea presidente, los chicos van a jugar.

Definido a sí mismo como un inmigrante informático (aunque no se sabe cómo se presenta en sus habituales viajes a los anillos de Saturno, acaso como un viajero de la estratofera que parte habitualmente de pistas en Anillaco) el Alberto prometió wi-fi gratis para todo el mundo, que sí y olé.

El final de la plusvalía prometido por el titular de la República Autónoma de San Luis se percibe claramente en su consigna de la Cuarta Internacional: "Señora, saque las manos del campo", aunque claro, el campo no produce plusvalía sino renta agraria.
"Vamos a terminar con las retenciones", prometió, y luego prometió prometió prometió acabar con los subsidios y comenzar con un salariazo y una revolución productiva limitada al terreno informático (porque ya no queda nada por vender).
A vencer, a vencer y prometer!!!

Chile, un espejo en el que no nos debemos reflejar

Del blog del amigo Julio Fernández Baraibar, con quien hicimos radio juntos allá lejos y hace tiempo (Hilando Fino, AM 910) distribuimos esta nota escrita por Javier Soto Gómez sobre las consecuencias de las políticas neoliberales en Chile, un país considerado modélico por toda la caterva de opositores, desde Javier González Fraga hasta el Caniche-Toy López Murphy, desde Mauricio Macri hasta Magnetto y Cavallo.
Los Tratados de Libre Comercio son un eufemismo por las nuevas patentes de corso que otorga EEUU a sus empresas. Perú lo está padeciendo, y mucho más lo ha padecido México.
Chile ha sido modelo, sí, en cuanto significó la primera experiencia del grupo ultraliberal de Mont Pelerin en el mundo durante los primeros años '70, una probeta social que costó miles de asesinados por el régimen de Pinochet, cuya continuidad asegura hoy el eternamente sonriente Sebastián Piñera, la sonrisa Odol del neoliberalismo, apoyado por una sociedad estragada por el mensaje colonial.



Chile y la primera cosecha de su Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos
Adiós a las semillas


Entre cuatro paredes, sin consultar con la ciudadanía, senadores chilenos aprobaron vender todas las semillas chilenas a la empresa norteamericana Monsanto.
La noticia pasó inadvertida en medio de las movilizaciones contra el proyecto Hidroaysén, registradas en Santiago, Valparaíso y otras regiones del país.


Ni la televisión ni las radios ni menos la prensa escrita informaron sobre esta decisión que dejó a muchos estupefactos pues en la práctica significa una fuerte pérdida de soberanía. En palabras simples, con el “acuerdo” de los senadores, la empresa norteamericana Monsanto, conocida en todo el mundo por su elaboración de semillas transgénicas,será la dueña de todos nuestros vegetales, hortalizas, frutas y verduras, de aquí a un corto plazo. Esto, porque la empresa poseerá las patentes de todos los tipos de semilla que existan en el país, por lo tanto, como dueña de la marca “tomate chileno” podrá cobrar derechos a todos quienes cultiven tomate pues usaron sus semillas para hacerlo.
El asunto parece grave y es muy grave. No se entiende cómo un grupo de senadores que supuestamente trabajan para el país, entregan a la venta algo tan sensible como las semillas: el inicio de toda la cadena alimenticia, de todo el ciclo, algo ancestral, que está en la tierra, y donde al menos culturalmente, reside gran parte de la escasa identidad que tenemos los chilenos como pueblo.

Si lo pensamos en términos de soberanía, claramente el asunto constituye un mordisco importante a la bandera, el escudo y todo lo que se entiende por “Patria”.
Cuando Chile aprobó su Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el poeta Armando Uribe señaló tajante en una entrevista: “nuestro país desaparece como tal y pasa a ser una colonia norteamericana”. Lo acusaron de alarmista, de loco, pero jurídicamente, Uribe – abogado de amplia trayectoria, experto en derecho minero – tenía toda la razón.

Una de las cláusulas más importantes del TLC es que Chile no puede cambiar las “reglas del juego”,entiéndase, el capitalismo desregulado o neoliberalismo. Por lo tanto, las autoridades políticas chilenas están obligadas a responder a los requerimientos de las empresas norteamericanas, que llegan a “invertir” acompañadas de su embajador y el TLC bajo el brazo.

No hay forma de impedirlo, y eso significa que un país ya no es soberano, ya no se manda solo: es una colonia dependiente. En este caso de las semillas, también, justamente, los defensores del proyecto aludieron a los Tratados de Libre Comercio suscritos por Chile con Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, argumentando queestábamos obligados a firmar el convenio citado. ¿Para quién trabajan esos senadores?
O hilando más fino, ¿quién financia sus campañas?
Más claro echarle agua, los gringos se compraron Chile y ahora la estamos viendo bien fea, arrasarán la Patagonia, desaparecerá Isla Riesco, nos quitaron las semillas, el campo y dentro de poco, el agua.
¿Qué nos va a quedar?
Con una institucionalidad desaparecida, arrasada por el poder económico, sólo queda dar paso a una mera administración de los costos sociales del modelo de libre mercado, y seguir siendo una economía exportadora de materias primas.
Mucha gente se pregunta entonces ¿cuál es la diferencia entre esta democracia y la dictadura de los ’70 y ’80?
Antes no opinábamos, ahora tampoco.
El país se vende entero y a nosotros ni nos preguntan, pues nuestra constitución no considera el plebiscito como herramienta democrática.
Aunque con el famoso TLC, aunque hubiera plebiscito, no valdría nada pues “no se pueden cambiar las reglas del juego”. ¿O quieren hacer enojar a EE.UU.?
Así que ya lo sabe, si tiene semillas de algo, guárdelas como recuerdo, y ojo porque ahora Monsanto es el dueño de la tierra, y quien quiera cultivar en grande o en chico tendrá que comprarles a ellos las semillas o atenerse a las consecuencias: llega a tu casa la PDI, te confisca toda la cosecha, los cultivos y las plantaciones, te esposan y te acusan de ladrón, porque la semilla que usaste no es tuya, tiene dueño. Y es norteamericano.
Los senadores que votaron a favor de la venta de las semillas chilenas a Monsanto fueron:
Carlos Cantero (Antofagasta, Independiente); los UDI Juan Antonio Coloma y Hernán Larraín (ambos de Maule), Pablo Longueira y Jovino Novoa (ambos de Santiago) y Jaime Orpis (Tarapacá); los RN Francisco Chahuán (Valparaíso), José García y Alberto Espina (ambos de Araucanía), Carlos Kuschel (Región de Los Lagos), Carlos Larraín (Valdivia), Baldo Prokurica (Atacama); y el PPD Eugenio Tuma (Araucanía).
La cómoda abstención estuvo a cargo de los PS Camilo Escalona (Los Lagos) y Juan Pablo Letelier (O’Higgins), junto a los DC Hossain Sabag (BioBio), Patricio Walker (Aysén) y Andrés Zaldívar (Maule) y Antonio Horvath (Aysén RN).
En contra estuvieron: Ximena Rincón (Maule) y Jorge Pizarro (Coquimbo), ambos del PDC, junto a José Antonio Gómez (Antofagasta, PR), Alejandro Navarro (BioBio, MAS), y Jaime Quintana (Araucanía, PPD).
Lo que estos senadores acaban de aprobar es el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, UPOV 91.
La Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) es una organización propiciada por las transnacionales comercializadoras de semillas y respaldada por los gobiernos, de la que Chile es parte. En los primeros años producían híbridos y hoy también transgénicos.
Entre ellas están las empresas Monsanto –que controla más del 90% del mercado de la semilla transgénica- Syngenta, Bayer, y Dupont/Pioneer.
Las ventas de semillas y plaguicidas les reportan enormes ganancias a costa de la destrucción de la agricultura campesina, remplazada por la agroindustria y los monocultivos de semillas transgénicas.
El precio de los alimentos, según FAO, se encuentra actualmente en los niveles más altos de la historia.
El Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (Convenio UPOV) ha sido modificado en tres oportunidades: 1972, 1978 y 1991.
En Chile, el exitoso lobby empresarial para que nuestro país, firmante de UPOV 78, adhiriese a UPOV 91, fue encabezado por Monsanto a través de ChileBio con el apoyo de ANPROS (la asociación gremial de productores de semilla transgénica de exportación) y del Diario Financiero, virtual vocero del negocio de exportación de semilla transgénica.
El gobierno y senado chileno finalmente se rindieron a la presión adicional del Presidente Obama, cercano a Monsanto, quien trajo en su agenda de visita a Chile, el tema del respeto a la propiedad intelectual.

Carlos Javier Soto Gómez

Roca, Pincén, genocidio y Bartolomé Mitre

Siempre me resultó incomprensible que se acuse a Julio Argentino Roca de genocida, y no se diga una sola palabra de Bartolomé Mitre, el gran padre fundador de la "nación" genocida.


Genocidio. El término "genocidio" se creó en 1944 para dar sustento a lo que sería el Juicio de Nüremberg. ¿Y cuál fue la particularidad de este juicio? Que por primera vez en forma masiva durante la Modernidad se juzgaban delitos de acción pública no contemplados por ninguna legislación, cuando uno de los principios fundantes del derecho moderno es que nadie puede ser juzgado por una norma posterior al hecho. Se consideró, en efecto, que esos crímenes eran de tal magnitud que merecían romper ese principio, con lo cual además se sentó jurisprudencia para la futura defensa de los derechos humanos.
El término "genocidio" se refiere al extermino de un grupo social, cultural o "racial", y conste que estoy totalmente en descuerdo con esta última caracterización a la que son afectos incluso sectores progresistas porque el reconocimiento de la existencia de "razas" (o etnias) es un término eurocéntrico, imperial, prescriptivo, universalizante y potencialmente discriminador. Si damos por hecho que existen razas, habilitamos la existencia del racismo. Y, por caso, no hay racismos buenos (como el que ejercen determinados israelíes) y racismos malos (el antisemitismo en general).

La organización de la Nación. Insólitamente, una bloguera progresista muy afecta a 678 y su asidua concurrente comentó -en un caos de opiniones sobre el peronismo y demás- que gracias a la caída de Rosas luego de la batalla de Caseros, se había organizado la Nación cuando EN REALIDAD se comenzaba a organizar el Estado Colonial a través de sus presidencias fundantes: las de Mitre, Sarmiento, Avellaneda y Roca. Si no se entiende esto, resulta casi imposible entender al peronismo, porque el eje de esa fundación consistió en dejar afuera al pueblo y dar sentido a la república oligárquica. El gran mérito el peronismo fue incorporar a la sociedad a esas masas que habían quedado afuera en gran medida desde 1810.
Lo primero que organizó Mitre, como "presidente" (lo entrecomillo porque por un trecho no controló más que la provincia de Buenos Aires) fue el ejército oligárquico, luego de que la guerra de policía con el federalismo del interior y la de la Triple Alianza contra Paraguay hubieran terminado con las dos principales amenazas al proyecto colonial con cabeza en Gran Bretaña. A ese ejército, Sarmiento le agregó el profesionalismo y la unidad del que antes carecía (creación de escuelas militares, etc).
En el período que corre entre 1862 (ascenso de Mitre) y 1880 (el de Roca) el Ejército fue el Gran Elector político y organizador institucional del Estado. Roca se educó como militar actuando en la guerra contra el Paraguay pero sobre todo, fue famoso por su calidad de intrigante para el poder de turno. Fue una época llena de tensiones donde el propio Mitre terminó siendo derrotado en 1874 cuando se enfrentaron por un lado parte de la oligarquía bonaerense, excluyente, y por otro lado el grupo más modernizante, liderado por Avellaneda y Mitre, que incluia al resto de la oligarquía portuaria junto con las del interior y los federales sobrevivientes (José Hernández, Bernardo de Irigoyen, etc.). El alsinismo fue una variante de ese proyecto, como populismo oligárquico heredero del populismo federal de Dorrego.
Entre las presidencias de Sarmiento y Avellaneda se organizó el Estado oligárquico, es decir, se estableció el marco regulatorio de la sociedad, el Estatuto del Coloniaje: códigos civil, penal, de comercio, de minería.
La Constitución Nacional, por su parte, no es de ninguna manera el texto aprobado en 1853 en San Nicolás sino el que impuso Buenos Aires en 1860/61 cuando esta se separó de la Confederación como estado autónomo, siempre dueño de la Aduana. Es decir, si bien el espíritu constitucional era literalmente federal, en la realidad aquella organización fue unitaria porque acentuó la primacía absoluta del puerto, y no de todos los puertos (se impidió el crecimiento de los de Paraná y Rosario, por ejemplo) sino el de Buenos Aires.
Una de tantas consecuencias de ello fue el establecimiento de las líneas férreas de capitales predominantemente ingleses con una sola punta de rieles. Y otra, la creación de la ciudad de Buenos Aires para crear la formalidad de una cabeza de gobierno nacional independiente de los terratenientes bonaerenses.
El gobierno era ejercido por un pequeño pero poderoso grupo cívico-militar, líder del mítico granero del mundo, la patria ganadera. Roca era ya a los 30 años un poderoso propietario de tierras (35 leguas cuadradas en el sur de Córdoba), cuyos intereses, los de los terratenientes de tierras marginales, se aliaban y enfrentaban como un aspecto de la lucha dentro de los sectores dominantes, respecto de los dueños de las ricas tierras de la pampa húmeda.
En otros términos, el país creado por Mitre y Urquiza fue un Estado formalmente independiente pero en la realidad "la joya más preciada del Imperio Británico".

La conquista del Desierto. La patria ganadera creada por Mitre suponía: 1) establecer la soberanía estatal sobre un territorio determinado, 2) incorporar tierras productivas, 3) resolver el problema de los "indios". Los pueblos indígenas no se limitaban a "malonear" sobre los pueblos "blancos" para robar hacienda, mujeres, etc. Por el contrario, intervenían activamente en la política interna (Calfucurá y luego Namuncurá a favor de Urquiza, Catriel aliado al puerto de Buenos Aires) y en la política exterior, en favor de la soberanía chilena sobre los territorios patagónicos. En este sentido, la Campaña del Desierto de Roca fue una consecuencia natural de la línea triunfante en 1852, y más lejanamente, de la constitución unitaria de Rivadavia. Las dos líneas que la oligarquía discutía en la época eran: un avance gradual de la "civilización" de modo de arrinconar a los pueblos indígenas en la frontera (Alsina), o una campaña fulminante. Ganó esta última, liderada por Roca.
Las operaciones militares llevadas a cabo desde finales de los años '70, lideradas por militares que se habían fogueado en la guerra de la Triple Alianza, aseguraron el primer punto señalado arriba: la soberanía del Estado sobre el territorio. Ganaron el Rémington y el telégrafo.
En esa misma época, Brasil todavía conservaba la institución de la esclavitud.Los escritores marxistas (sobre todo Milcíades Peña) remarcaron la necesidad de la Campaña en pos de incorporar totalmente al país al modelo capitalista.
Se ganaron, como se sabe, 15.000 leguas cuadradas de territorio que se incorporaron a la actividad productiva capitalista y las tierras fueron repartidas entre unos pocos, como por ejemplo la familia de comerciantes-contrabandistas Martínez de Hoz. El viejo plan unitario se había cumplido. Fue la oligarquía portuaria la que realizó la tarea que no habían podido completar los españoles antes de 1810.
La Campaña de Roca merecería duras críticas al interior de la generación modernizadora del 80: un caso notable es el de Estanislao ZebalLos, ministro de RREE de Juárez Celman y Figueroa Alcorta.

Pincén. Bravo entre los bravos, el cacique Pincén fue apresado entre Toay (hoy La Pampa) y Guaminí por el general Conrado Villegas en 1878.
Trasladado luego a Buenos Aires, fue paseado por las calles dentro de una jaula y engrillado para jarana de todos los porteños. Al menos no seguiría el destino de Sitting Bull, el bravo sioux que acabó sus días trabajando como payaso en el circo de Buffalo Bill.
El Pincén enjaulado es la parábola perfecta de los sectores populares argentinos excluidos de la constitución de su país por el viejo proyecto unitario que tuvo en Bartolomé Mitre a uno de sus estrategas notables y en Roca a su ejecutor.
Si el "Zorro" pudiera defenderse hoy de quienes lo consideran culpable de genocidio, argumentaría en favor del Progreso indefinido pero sobre todo en la "obediencia debida", y si somos coherentes con el presente, es cierto que son culpables Raúl Guglielminetti, el Tigre Acosta, Astiz, etc., pero no lo son menos los ideólogos como Martínez de Hoz, en fin, los que ya conocemos.
Fue el peronismo, en los años 40 del siglo XX, el que vino a reparar en gran parte esta exclusión de los pueblos indígenas transformados en cabecitas negra.

jueves, 2 de junio de 2011

Ritondo reivindica ordenanza de la dictadura

Tras haber descubierto, gracias a Radio Barcelona, que el polo no es un juego privativo de las minorías privilegiadas (vemos en la foto a Néstor Pitrola asestándole un buen golpe al gobierno como capitán del Polo Obrero), ahora el Pro se suma a esa costumbre que se ha extendido en este país gracias a la inflación galopante, la fuga de capitales y la especulación en divisas.

En efecto, el principesco legislador Christian Ritondo, a quien algunos definen como "la pata menemista/policial" de esa agrupación empresaria, observó un proyecto del legislador Adrián Camps -PSA, nada que ver con el general- que propone derogar la “ordenanza” 23.617 sancionada por la dictadura militar por la cual se prohíbe jugar al fútbol en los parques de la ciudad y se permite, por omisión, la práctica del polo.

No es nada raro que un día de estos, el propio Mauricio Macri salga a practicar polo en alguna de las plazas de la ciudad mientras sus RRG (repartidoras rentadas de globos) nos descubren las delicias de la gestión neoliberal. 

miércoles, 1 de junio de 2011

Un techo (digno) para mi país

"Un techo para mi país" es otra de las ong's bienintencionadas que nos llena los ojos de lágrimas.
Desde ayer, en la Plaza de Mayo podemos ver cuál es la vivienda que los chicos ricos de "Un techo para mi país" quieren para todo el mundo, claro que sí:

Una casilla, un rancho de madera, una porquería. Hasta la época de Frondizi, años '60, las villa miseria se llamaban villas miseria. Desde entonces, y como el gobierno desarrollista comenzó un plan de erradicación y urbanización que incluía reemplazar los ranchos de lata por coquetas viviendas de hierro galvanizado, semicilíndricas, se convirtieron en "villas de emergencia". Luego llegaron los asentamientos.
Para mi país, y para quienes no tienen vivienda, yo quiero esto otro:



Si usted es un PEP, tenga cuidado

Ayer pasé por una casa de cambios para hacer un trámite no habitual, al menos para mí: transferir 50 dólares a la orden de una universidad de Ecuador para inscribirme en un congreso técnico y científico.
Ya se sabe: esas reuniones son  una oportunidad inmejorable para visitar playas exóticas, hacer nuevos amigos, aprender idiomas,  comer platos extravagantes, hacer algún negocio sobre patentes y marcas, y eventualmente, enterarme de las últimas novedades o chimentos científicos. Entre los especialistas de la ciencia que cultivo, y presumo en el resto también, los asuntos tipo Strauss-Kahn son cosa de todos los días: todo sea por el Progreso.
Saqué un número y esperé.
Expliqué mi situación a la señorita que me atendió:
- Quiero transferir 50 dólares.... etc.
- ¿Usted es empleado estatal?- me preguntó con exagerada amabilidad.
Sorprendido, respondí que sí, que era empleado del Conicet. ¿Cómo se había dado cuenta? ¿Tenía cara de burócrata? ¿El tráfico de expedientes me había dejado marcas en la cara, o había impreso algún rasgo específico al modo de empuñar la lapicera con la que rellené disciplinadamente el formulario AFIP 203-1?
- ¿Y también es un PEP? - me preguntó la empleada de la casa de cambios.
Estuve tentado de responderle:
- ¿Lo qué?- pero me contuve.
Mientras negaba con la cabeza y leía al mismo tiempo el formulario que debía firmar como declaración jurada, recordé una serie de siglas. El mundo está lleno de siglas ambiguas, y anoté mentalmente:
OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte: países aliados opuestos al Pacto de Varsovia, entre los cuales se encuentran Grecia, Italia y Turquía, que no tienen costas en el océana Atlántico. Eso es jauretchiano.
ALCA, o mejor, Alca-rajo, esa a cuenta del chavismo.
ITS, Inútil para todo Servicio, ese es el sello que me estampó con cara de asco un suboficial del glorioso Ejército sanmartiniano en Campo de Mayo, en épocas de la colimba.
NAFTA, un combustible en algunos países de habla española (en otros es gasolina) y el tratado de comercio entre México, Canadá y EEUU que produjo la desaparición de 4.000 variedades autóctonas de maíz mexicano en favor del maíz RR ® (Round-Up Resistent) de Monsanto.
PSA, Partido Socialista Auténtico o Antígeno Prostático Específico, este último porque ya se sabe, llegada cierta edad...
OMS, Organización Mundial de la Salud, otrora Organización Mundial de la Salud y hoy departamento de marketing global de los grandes laboratorios multinacionales.
- ¿Me quiere explicar que es eso de PEP?- pregunté mientras estampaba mi firma en la declaración jurada.
- Persona Políticamente Expuesta- me respondió amablemente la empleada.
- Entonces no es PEP sino PPE...- soy un corrector compulsivo.
- No, es por su versión en inglés, Polliticaly Exposed Person, PEP- dijo y remarcó ella en un impecable inglés comercial, como si yo fuera un marciano o un ser con capacidades diferentes.
Perplejo a más no poder, terminé el trámite y salí de la agencia de cambios con mi reaseguro para el Congreso ecuatoriano en el bolsillo.
Más tarde, en la oficina y con una pila de expedientes delante de los ojos, compuse mentalmente mi versión sobre PEP o PPE.
Lavado y blanqueo de dinero, eso. Transferencias ilegales de divisas. ¿Pero por qué "políticamente expuesto"?
Las definiciones disponibles en internet dicen más o menos esto: Persona Políticamente Expuestas o “PEP”, son aquellas que desempeñan o han desempeñado funciones públicas destacadas en un determinado país. Esta categoría incluye, por ejemplo, jefes de estado o de gobierno, políticos de alta jerarquía, funcionarios de gobierno, judiciales o militares, altos ejecutivos de empresas estatales y funcionarios importantes de partido políticos, que debido a su condición especial de PEP, por razones políticas dentro de sus países de origen o quizás diplomáticas cuando se desempeñan en el extranjero, reciben un trato diferencial y de suma discreción.
O sea, se da por descontado que si vos sos político o funcionario estatal, lavas dinero sucio proveniente del narcotráfico, contrabando de armas, trata de mujeres y corrupción.
Asocié de inmediato con la ong bienintencionada denominada Poder Ciudadano, sucursal argentina de Transparency International, que pone la lupa sobre la transparencia estatal y es financiada por oscuras multinacionales que no dan cuenta a nadie de sus contabilidades dobles.
Todo el mundo sabe que el dinero del narcotráfico se blanquea en los bancos multinacionales (el Citicorp es el mejor ejemplo) y que esa circulación es vital para la buena salud del sistema bancario global. Pero no existe un Poder Ciudadano que vigile esos manejos.
Si sos un empresario que fuga capitales, sos políticamente correcto.
El mundo se maneja de un modo incomprensible.






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martes, 31 de mayo de 2011

CV de Guillermo Dietrich, el del metrobus

JOVEN ARGENTINO. Look Guasón, mucha plata, decididamente tonto. En varios sectores del Metrobus, si un colectivo se descompone, queda totalmente bloqueada la Avda Juan B. Justo. Presumo que habrá allí un camioncito amarillo del Pro alquilando bicicletas amarillas y globos multicolores. Que paquetería!




El titular de Transportes de Mauricio Macri, Guillermo Dietrich, se considera a sí mismo un guerrillero del marketing. Puááá!!
Dietrich es titular de la Cámara de Comercio Automotor y de la empresa que lleva su nombre, concesionaria Wolkswagen y Seat.
Otro Guillermo Dietrich, general del Ejército, fue interventor de la desaparecida Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Entel, en su época desguazada por la acción combinada de sus dos proveedoras de tecnología: Siemens y Standard Electric.
Otro Dietrich, mayor del Ejército, con el alias de León, integró junto con el Nabo Barreiro (alias: Hernández) y el capitán Bergez (alias Vargas o Gastón), el cuerpo de interrogadores que trabajaban a las ordenes de los ex-generales Menéndez (comandante del Cuerpo de Ejército 3) y Santiago (segundo comandante) en el campo clandestino de La Perla, Córdoba.

sábado, 28 de mayo de 2011

Un ex juez llamado Cavallo, del Grupo Clarín

El título juega sobre el de una excelente película de 1970, A Man called Horse ó Un Hombre llamado Cavallo, dirigida por Elliot Silverstein y protagonizada por Richard Harris, sobre la historia real de un aristócrata inglés que en 1825 fue apresado por los sioux y llegará a convertirse en su jefe luego de haber sido tratado como un esclavo por los originarios de allá, del Norte. Como se ve, hasta los originarios son un poco brutos. 

El amigo Juan Gasparini nos hace llegar desde Ginebra, una nota reveladora sobre la actuación de Gabriel Cavallo, ex-juez federal y actual abogado del Grupo Clarín.
Una renovación de la justicia sigue siendo tarea pendiente del gobierno, incluyendo los procedimientos judiciales. En estos momentos funciona una comisión de notables que trabaja sobre una reforma integral de los Cödigos Civil y Penal, pero se corre el riesgo de que dictamine el año del arquero porque, como es de suponer, no tiene plazos para expedirse.
Al contrario de la interesada opinión opositora, el Consejo de la Magistratura funciona bien pero debería funcionar mejor.
Que la causa por la identidad de los Noble Herrera recorra los juzgados desde hace diez o quince años; y que la vigencia plena de la Ley de Medios corran el riesgo, como la comisión antedicha, de dirimirse en sede judicial el año del arquero, es prueba de ello, y se sabe que justicia que no llega a tiempo, no es justicia.
Los interesados pueden bajar gratuitamente de aquí la investigación de Juan Gasparini, "La Injusticia Federal". ¡Es free, loco!



El anuncio que el próximo 22 de noviembre de 2011 arrancará el juicio oral por las coimas del Senado, ha motivado multiples notas de prensa. Algunas llevan a creer que la finalización de la investigación penal fue exclusivamente posible por las confesiones en diciembre de 2003 del arrepentido Mario Pontaquarto, y en viritud del descubrimiento de cruces telefónicos comprometedores, destapados con posterioridad por el último juez de instrucción, Daniel Rafecas.

Sin embargo, en mi libro La injusticia federal, publicado en abril de 2005, fue demostrado con pruebas fehacientemente establecidas en épocas del instructor precedente, Gabriel Cavallo, que ya era factible enviar las actuaciones a juicio oral, pero el entonces magistrado no lo hizo, presuntamente para obtener, a cambio, la promoción a camarista.

Tal es así que el gobierno nacional preparó un escrito de denuncia en 2004 para destituir a Cavallo, documento secreto que ahora se puede consultar en mi página web, junto a la integralidad del libro de mi autoria consagrado al caso. Desgraciadamente el proyecto de remover a este personaje de la función pública mediante un juicio político fue abandonado por el gobierno.

El 31 de diciembre de 2007 el camarista pasó a la actividad privada. Primero reapareció de financiero y periodista de ocasión, integrante de la sociedad que explotaba el diario Crítica de la Argentina, que terminó con todos sus trabajadores en la calle. Después empezó a operar de abogado. Descolla actualmente como defensor de Ernestina Herrera de Noble, propietaria del grupo Clarín, bajo sospecha de una irregular adopción de dos bebes durante el pasado régimen militar.

Mal que le pese a no pocos implicados y cómplices, se mantiene incólume mi reportaje periodístico. Para subir de juez a camarista, Cavallo obstruyó el avance del procedimiento penal mientras fuera responsable de esclarecer los sobornos del Senado, entre el 19 de febrero de 2001 y el 17 de agosto de 2001, dejando sin resolver la situación de los principales imputados (José Genoud, Fernando de Santibañes y Mario Alberto Flamarique).

Nada menos que la hoy Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, lo afirmó oportunamente hace casi diez años: “el juez Cavallo fue ascendido a camarista con el voto de los senadores que estaba investigando”, cargo que obtuvo “pese a que otros candidatos consiguieron mejor calificación al concursar por el puesto en el Consejo de la Magistratra” (La Prensa, 29 de octubre de 2001).

En efecto, durante su mandato de juez federal Cavallo logró que cambiaran el orden que arrojaba la mayoría de los exámenes, pasando a ocupar el primer lugar de una lista por jerarquía “alfabética”, acomodándose a la exigencia que había planteado el presidente De la Rúa de mandar al Senado para aprobación a quien, por mérito, encabezara la terna.

Cavallo no definió cargas penales contra nadie en las diligencias del sonado cohecho en la Cámara Alta, y alejó toda posibilidad de valorar los patrimonios de los senadores incriminados. Entorpeció la acción de los fiscales, Eduardo Freiler y Federico Delgado, apartando del expediente a Rafael Bielsa, responsable de la SIGEN, todos decididos a seguir la pista del dinero, quienes reclamaban la auditoria de las cuentas de la SIDE, y la desclasificación de documentos confidenciales.

El libro diseca el lenguaje de doble discurso practicado por Cavallo, de independencia hacia los medios de comunicación, pero de complicidad para con el poder de turno. Pone el ejemplo que esa conducta se vio al parecer manifestada en la excarcelación que ordenara el 7 de noviembre de 2001 en favor de doce genocidas de la ESMA y de otros seis de los centros clandestinos de la dictadura implantados en Santa Fé, solicitados en extradición por el juez español Baltasar Garzón, represores que no podían ser juzgados en Argentina por las leyes de amnistía vigentes en esa fecha.

El libro evoca también su fallo del 6 de marzo de 2001, que decretaba inconstitucionales tales leyes, supuestamente careció de jurisdicción al producirse en un caso de despojo y apropiación ilegal de una menor, hechos no cubiertos por esas normas, en apariencia tergiversando un Amicus Curiae del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), pidiendo esclarecer el secuestro y desaparición de los padres de aquella víctima, crímenes sí cubiertos por las mentadas leyes.

Quien tiró abajo las leyes fue la Cámara Federal de Buenos Aires, en el entendido que fueron inútiles al ser adoptadas con posterioridad a la ratificación por parte del Estado de instrumentos que las prohibían (la Convención Americana de Derechos Humanos de la OEA, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU, y la Convención internacional contra la Tortura) subsanando así la presunta falta de Cavallo. El Amicus Curiae del CELS, retomado por tres prestigiosas ONGs a nivel mundial (Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Comisión Internacional de Juristas), fue desestimado por la Cámara Federal.

Juan Gasparini

viernes, 27 de mayo de 2011

Los derechos humanos de un solo lado

La política pública de Derechos Humanos de la Argentina es una piedra de toque del actual gobierno. "Memoria, verdad y justicia" no se circunscribe a reparar los secuestros, torturas, desapariciones y robos de identidad producidos por la dictadura cívico-militar. Abarca también otros derechos sociales, políticos y económicos conculcados.
Ayer mismo, el ex bañero de Lomas de Zamora volvió a tirar una cuerda de salvataje a los que opinan que sólo se están defendiendo los derechos de algunos en perjuicio de los de esos otros, cuando esos otros son simplemente asesinos seriales que están siendo juzgados con todas las garantías de la ley.
Sería conveniente que no se olvidaran los vínculos del ex bañero con la AAA durante su intendencia en los primeros 70. El líder de lo que Verbitsky denomina con justeza el "peornismo" es hábil para simular un pasado inexistente, como por ejemplo cuando -en uno de sus desopilantes discursos- se refirió a la derrota que había sufrido cuando el gobierno de Frondizi anuló el triunfo electoral de la fórmula Framini - Anglada como candidatos a la gobernación de la provincia de Buenos Aires en marzo de 1962. El equívoco es obvio: aquel binomio ganó las elecciones con el cobijo del partido Unión Popular porque regía el decreto 4161 y el peronismo estaba prohibido, la misma Unión Popular que ahora lo tiene como candidato a Duhalde.
Miente el señor candidato a una segura derrota.
En 1962, cuando ocurrieron esos hechos, el era sólo y apenas un futuro bañero con especulares inquietudes radicales que recién había aprobado crawl, espalda y plastilina. Radicalismo que, por cierto, que en aquel entonces sentía una inocultable simpatía por el peronismo fuera de la ley , los fusilamientos en José León Suárez, el futuro triunfo proscriptivo de Illia y los planes de ajuste.
Como dijimos en otra oportunidad, las leyes reparatorias promulgadas por el gobierno son universales e incluyen a todos los que hubieran sido sometidos a secuestro, prisión, torturas o desaparición por razones políticas, sean estas de izquierda o derecha.

Para poner las cosas en su justo orden, agrego un video subido por Mundo Perverso, aunque al parecer el hallazgo es de Martín Rodríguez.
Con felicitaciones a ambos, lo comparto por lo que sugiere en varios sentidos: la tarea es multiplicar, multiplicar. Y para ello, nada mejor que estas imágenes juveniles de Cristina y Néstor.


jueves, 26 de mayo de 2011

Kirchner atravesó nuestras vidas

Del facebook, copio y pego la escritura de la compañera Alicia Rotela sobre aquel noviembre fatídico pero también revelador. Revelador en varios sentidos, colectivos y personales.

 SE QUEDÓ

En un atardecer gris como no hubo otro ese Noviembre
Eran miles y miles y ningún Él.
Ese día que millones esperaban inscribir su ser,
Él, prefirió el censo eterno
No contempló el dolor o sí, no reparó en la ausencia o sí,
siempre atrevido hizo lo que quiso, hasta en la eternidad.
Miles, millones de deshecho andar, quebradas miradas que se cruzaban
en la pregunta fatal del porqué?
Él sólo Él era toda esa ausencia inimaginable, incomprensible
Miles, millones de banderas y un solo rostro, un solo nombre..
Vos ahí sin esperarte, simulando la pena partida,
corazón abierto que se llevó mi dolor y lo abrazó
como suave caricia de consuelo.
Mi partida alma hizo un paréntesis o no.
Como un soldado prusiano seguiste tu camino.
Él, nos reencontró entre el miedo de no perderse
y el miedo a encontrarse.
Él, tampoco estaba seguro de irse y se quedó.
vos también a veces te vas,
pero también te quedás.

miércoles, 25 de mayo de 2011

El 25 de Mayo y la patria





DESCUBRIMIENTO DE LA PATRIA


Leopoldo Marechal
1

Dije yo en la ciudad de la Yegua Tordilla:
“La Patria es un dolor que aún no tiene bautismo”.
Los apisonadores de adoquines
me clavaron sus ojos de ultramar;
y luego devoraron su pan y su cebolla
y en seguida volvieron al ritmo del pisón.

2

¿Con que derecho definía yo la Patria,
bajo un cielo en pañales
y un sol que todavía no ha entrado en la leyenda?
Los apisonadores de adoquines
escupieron la palma de sus manos:
en sus ojos de allende se borraba una costa
y en sus pies forasteros ya moría una danza.
“Ellos vienen del mar y no escuchan”, me dije.
“Llegan como el otoño: repletos de semilla,
vestidos de hoja muerta.”
Yo venía del sur en caballos e idilios:
“La Patria es un dolor que aun no sabe su nombre”.

3 

Una lanza española y un cordaje francés
riman este poema de mi sangre:
yo también soy un hijo del otoño,
que llegó del oriente sobre la tez del agua.
¿Qué harían en el Sur y en su empresa de toros
un cordaje perdido y una lanza en destierro?
Con la virtud erecta de la lanza
yo aprendí a gobernar los rebaños furiosos;
con el desvelo puro del cordaje
yo descubrí la Patria y su inocencia.

4 

La Patria era una niña de voz y pies desnudos.
Yo la vi talonear los caballos frisones
en tiempo de labranza;
o dirigir los carros graciosos del estío,
con las piernas al sol y el idioma en el aire.
(Los hombres de mi estirpe no la vieron:
sus ojos de aritmética buscaban
el tamaño y el peso de la fruta.)

5 

La Patria era un retozo de niñez
en el Sur aventado, en la llanura
tamborileante de ganaderías.
Yo la vi junto al fuego de las yerras:
¡estampaba su risa en los novillos!
O junto al universo de los esquiladores,
cosechando el vellón en las ovejas
y la copla en las dulces guitarras de setiembre.
(No la vieron los hombres de mi clan:
sus ojos verticales se perdían
en las cotizaciones del Mercado de Lanas.)

6 

Yo vi la Patria en el amanecer
que abrían los reseros con la llave
mugiente de las tropas.
La vi en el mediodía tostado como un pan, 
entre los domadores que soltaban y ataban
el nudo de la furia en sus potrillos.
La vi junto a los pozos del agua o del amor,
¡niña, y trazando el orbe de sus juegos!
Y la vi en el regazo de las noches australes,
dormida y con los pechos no brotados aún.

7 

Por eso desbordé yo mi copa de tierra
y un cachorro del viento pareció mi lenguaje.
Por eso no he logrado todavía 
sacarme de los hombros este collar de frutas,
ni poner en olvido aquel piafante 
cinturón de caballos 
ni esta delicia en armas que recogí en Maipú.

8

Guardosos de semilla, 
vestidos de hoja muerta,
los hombres de mi clan ignoraron la Patria.
Con el temblor sin sueño del cordaje 
la descubrí yo solo allá en Maipú.
Y de pronto, en el mismo corazón de mi júbilo, 
sentí yo la piedad que se alarmaba
y el miedo que nacía.
“La Patria es un temor que ha despertado”, 
me dije yo en el Sur y en su empresa de toros.
“Niña y pintando el orbe de su infancia,
en su mano derecha reposa la del ángel
y en su izquierda la mano tentadora del viento.”
El temor de la Patria y su niñez 
me atravesó encostado (la cicatriz me dura).

9 

Tal fue la enunciación, el derecho y la pena
que traje a la Ciudad de la Yegua Tordilla.
Y así les hablé yo a los inventores
de la ciudad plantada junto al Río,
y a sus ensimismados arquitectos,
o a sus frutales hombres de negocio:
“La Patria es un dolor en el umbral,
un pimpollo terrible y un miedo que nos busca.
No dormirán los ojos que la miren,
no dormirán ya ell sueño de los bueyes.”
(Los apisonadores de adoquines
masticaban su pan y su cebolla.)

10 

Y así les hablé yo a los albañiles:
“La Patria es un peligro que florece. 
Niña y tentada por su hermoso viento,
necesario es vestirla con metales de guerra
y calzarla de acero para el baile
del laurel y la muerte”.
(Los albañiles, desde sus andamios
hacían descender cautelosas plomadas.)

11 

Y dije todavía en la Ciudad,
bajo el caliente sol de los herreros:
“No solo hay que forjar el riñón de la Patria,
sus costillas de barro, su frente de hormigón:
es de urgencia poblar su costado de Arriba, 
soplarle en la nariz el ciclón de los dioses. 
La Patria debe ser una provincia 
de la tierra y del cielo.” 

12 

Me clavaron sus ojos en ausencia
los amontonadores de ladrillos.
Los abismados hombres de negocio
medían en pulgadas la madera del norte.
Nadie oyó mis palabras, y era justo:
yo venía del Sur en caballos y églogas.

13

Y descubrí en mi alma: “Todavía no es tiempo:
no es el año ni el siglo ni la edad.
La niñez de la Patria jugará todavía 
más allá de tu muerte y la de todos
los herreros que truenan junto al río.”

14 

La Patria no ha de ser para nosotros
una madre de pechos reventones;
ni tampoco una hermana paralela en el tiempo
de la flor y la fruta;
ni siquiera una novia que nos pide la sangre
de un clavel o una herida.

15 

Yo la vi talonear los caballos australes, 
niña y pintando el orbe de sus juegos.
La Patria no ha de ser para nosotros 
nada más que una hija y un miedo inevitable,
y un dolor que se lleva en el costado
sin palabra ni grito.

16

Por eso, nunca más hablaré de la 
Patria.

martes, 24 de mayo de 2011

Estoy hasta aquí del caso García Belsunce



Está probado que la gente con doble apellido, o con uno solo pero de prosapia, no actúa como la mayoría. Por eso son minoría.
No son toscos, incultos, ni vulgares.
Por ejemplo: los familiares de María Marta García Belsunce explican los cinco disparos en la cabeza argumentando que la víctima era "torpe". Pero como son minoría, la torpeza de los García Belsunce es muy diferente de la que padece el que esto escribe, o de la que padecería cualquiera de los lectores.
En efecto, el autor suele llevarse por delante la comida del gato cuando se levanta medio dormido, lo que provoca el justo reclamo de su compañera (la del autor, no la del gato):

- Sos torpe como todos los hombres.
- Eso, porque soy vulgar y no me apellido García Belsunce- respondo, mientras levanto con el escobillón los pellets made in China con olor a pescado.

La de los vecinos ricos y famosos del country Carmel es una torpeza culta, privilegiada y exótica que envidiamos con nuestra peor envidia, porque, en efecto, la víctima no se resbaló descalza en el baño, como suele suceder con los torpes vulgares, sino calzada con zapatillas deportivas provistas de suela antideslizante y probablemente de primera marca.
Y no solo eso.
Para pior, luego de golpear la cabeza contra la manija de la canilla, se incorporó y volvió a resbalarse otras cuatro veces, con un impulso mayor en cada resbalón, pero con una precisión tal que los cinco golpes se produjeron en el mismo lugar del cráneo.
Y la torpeza única y culta no termina allí: en las personas comunes, una tal caída suele tener como resultado la aparición de un chichón que se cura con hielo u otros remedios caseros.
Cuando se caen los pitucos, por el contrario, el golpe del cráneo contra la canilla (en el supuesto de que ese artefacto posea salientes) provoca pérdida de masa encefálica, lo que probaría que la gente con apellido de prosapia (esa que participó en el ministerio de Economía con don José Alfredo Martínez de Hoz) tiene huesos un poco demasiado débiles o padece falta congénita de calcio.
Otra de las comprobaciones sobre el crimen es que los García Belsunce padecían una generalizada obsesión por la limpieza y el lavado, incluso de dinero, incluso del dinero de los hermanos Rohm (Banco General de Negocios). Y no sería nada raro que Missing Children (por qué no "Chicos Perdidos", eh?) funcione dentro de este circuito de obsesión por el blanqueo. La ropa puede ser blanqueada con lavandina, las paredes con cal y el dinero se blanquea preferentemente mediante fundaciones. Y si no, vean qué es eso de la Fundación Pensar (Pensar en Socma).

Para mejor entender, pego aquí abajo la nota que el amigo Teodoro Boot escribió sobre el tema en diciembre de 2002, cuando el aburrimiento del verano no da para otra cosa:

Un pituco encontró un pituto

                                
Teodoro Boot



El culebrón en el que una ambiciosa enfermera devenida en zarina de los mass media birla la herencia a la princesa y se apropia de un diario y de dos huerfanitos, presuntamente hijos de desaparecidos, con la complicidad de políticos bribones y militares ávidos de dinero y poder, dejó paso a otra telenovela, no menos impactante: una aristocrática mujer es asesinada en un club de campo privado y sus familiares se confabulan para borrar las huellas del crimen y hacerlo pasar por accidente.


Es lógico: en la primera no hay escenas de lesbianismo. Y el hermano de la oligarca asesinada es periodista, pero no tiene un diario, radios y un par de canales de televisión.


Además, esta historia posee todo lo necesario para atrapar a la audiencia, desde las relaciones non sanctas, las obras de caridad, la complicidad con el poder, la prosapia de sus protagonistas y el cretinismo que las clases bajas suelen atribuir a los aristócratas, de la que Horacio García Belsunce —el hermano-periodista— hace alarde hasta convertirlo en jactancia. Cualquiera que haya tenido el suficiente nivel de obnubilación alcohólica, sentido del humor o curiosidad entomológica como para detenerse en su programa emitido por el canal de cable P&E, pudo comprobar que su composición de cajetilla indignado es graciosísima, aunque tal vez muy pocos advirtieron que era en serio.


Era en serio.


Según su relato, enviado al diario La Nación, los tres de los cinco agujeros detectados por los médicos en el cráneo de su hermana María Marta coincidían con los tres grifos de la ducha, de lo que algún distraído podría deducir que o bien los aristócratas tienen la cabeza muy grande o las manos muy chiquitas.


No satisfecho con esto, en la misma carta aunque a tres párrafos de distancia, el buen Horacio declara que su hermana yacía entre el cuarto de baño y el pasillo. Y vestida, detalle de savour faire que confundirá todavía más a la pobre doña Rosa, ya embrutecida por las monsergas psicóticas de Bernardo Neustadt, que de ahora en adelante tomará su ducha vestida, tal como parecen hacerlo las aristócratas.


Desde luego, el relato de Horacio no tiene ni pie ni cabeza, comenzando por su demora de dos horas en llegar al country, transcurridas en espera de que su esposa regresara con el auto y se diera una ducha (a juzgar por la costumbre familiar, no debió demorarla gran cosa), cuando le hubiera bastado con llamar a un remise o salir a la calle e, imitando a su amigo Juan Martín, levantar el brazo derecho, aunque sin decir "heil" sino "taxi", y terminando con la historia del "pituto" que encontró debajo del cuerpo de María Marta.


En la jerga de las clases altas, por "pituto" se conoce a los soportes de los estantes, por lo general de bronce, cuyo extremo cilíndrico se introduce en unos agujeritos a tal efecto dispuestos por los carpinteros. Al verlo debajo del cadáver y puesto que antes de convertirse en tal, María Marta se estaba bañando, a los familiares no les cupo la menor duda: era un "pituto". Lo que nos hace entrever otra inquietante revelación: los aristócratas se duchan en el closet.


Esto, por supuesto, no les impide resbalar y golpearse la nuca contra los grifos de la bañera, para finalmente desplomarse varios metros más allá. Y vestidos.


Los aristócratas parecen tener conductas excéntricas. Si encuentran un "pituto" caído en desgracia, vale decir, fuera del closet, lo toman con un aséptico pañuelito de papel y lo arrojan al inodoro, como si fuera un pobre.


Se trata, en suma, de dos historias extraordinarias. La una, la saga de la enfermera ambiciosa, ilustra —o ilustraría si alguien se detuviera a relatarla adecuadamente— sobre el modo en que se construye el poder político y económico en nuestro país.


La otra, que comenzó como policial negro y termina como comedia bufa, nos muestra en forma desnuda y brutal la verdadera catadura de las clases dirigentes que nos gobernaron durante más de un siglo.


Con eso sobra para entenderlo todo.

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