lunes, 3 de noviembre de 2014

DE CUANDO DAVID VENCE A GOLIAT

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) suspendió a la multinacional Procter & Gamble por fraude fiscal relacionado con operaciones de importación desde Brasil que eran facturadas a través de una filial radicada en Suiza por 138 millones de dólares. 
Convertida en su imagen publicitaria, Susana Gimenez nos vende por televisión (millonario contrato mediante) los muy confiables productos de Procter & Gamble, ahora conocida más familiar o neutralmente como "P y G": Always, Braun, Gillette, Head & Shoulders, Herbal Essences, Koleston, Old Spice, Oral-B, Pantene, Pro, Secret, Ace, Ariel, Duracell, Eukanuba, Magistral y Pampers. 


(Télam)
Además, la AFIP detectó una diferencia de 19 millones de dólares entre los valores FOB totales de las Declaraciones Juradas Anticipadas (DJAI) y destinos de importación asociadas a la DJAI, al tiempo que comprobó que la compañía multinacional reutilizó DJAI para las mismas operaciones.

Según fuentes consultadas por Télam, Echegaray también ordenó instrumentar una investigación sobre los fondos de inversión con participación en el capital accionario de Procter & Gamble, ya que algunos de ellos también tendrían inversiones en la quebrada imprenta Donnelley.

Vanguard Group, Blackrock, State Street Corp, Barclays Global Investors UK, Capital World, Nortern Trust y FMR participarían en ambas compañías, según se desprende del cruce de información efectuado por la AFIP con las bases del índice bursátil Nasdaq listado en la Bolsa de Nueva York.
En agosto pasado, el organismo tributario presentó ante la Justicia el pedido para que levante la quiebra de la imprenta Donnelley, por considerarla "fraudulenta", y la detención de los directivos de la compañía, sospechados del Delito de Alteración del Orden Económico y Financiero.
Según un comunicado emitido por AFIP, el proceso de análisis de las prácticas de Procter Gamble se focalizó sobre un total de 2.608 operaciones de importación de maquinas de afeitar, pañales y artículos higiénicos, principalmente.
"Los productos importados que se 'sobrefacturaron' corresponderían a la excusa de incluir en el precio 'royalties' y demás 'gastos intercompanies' de publicidad y administración", detalló la AFIP.
Al respecto, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, evaluó que “hay que terminar con estas trampas de las empresas globales que implican una planificación fiscal nociva en las operaciones de comercio exterior” y agregó que “las compañías globales no pueden gestionar sus ganancias engañando al Estado, evadiendo impuestos y fugando divisas ya que esta conducta irregular impide el desarrollo de la Nación, privando a sus ciudadanos de recursos para los servicios públicos, salud, educación, justicia, transporte, jubilación y demás inversiones sociales”.
Por estas maniobras, la AFIP suspendió preventivamente el CUIT de P&G y su inscripción en el registro de importadores y exportadores como así también la posibilidad de que la empresa opere en el mercado de cambio de divisas.
Además, Echegaray remitió una nota a la Comisión Nacional de Valores de EE.UU (SEC) a través de la Embajada de los Estados Unidos en el país donde se detallan las irregularidades de la multinacional, cursó un pedido de intercambio de información a Suiza y Brasil e informó al Banco Central de la Argentina de las irregularidades a la Ley Penal Cambiaria detectadas.
“Nuestro objetivo principal es que P&G reintegre al Banco Central las divisas fugadas y que pague las sanciones aduaneras y el impuesto a las ganancias evadido por la manipulación de los precios de transferencia”, destacó el administrador federal.
La multinacional deberá regularizar las operaciones de comercio exterior y cancelar las multas respectivas ante la Aduana, a cargo del contador Carlos Sánchez.
Además, deberá pagar el Impuesto a las Ganancias evadido por los ajustes de precios de transferencia a la DGI, a cargo del contador Rubén Toninelli.
Asimismo, la AFIP presentó dos denuncias en la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico Nº 2, a cargo del Dr. Emilio Guerberoff.
La primera la efectuó el 10 de octubre pasado a través del subdirector general de Técnico Legal Aduanera, Rubén Pave y la segunda fue presentada el 15 de octubre a través del subdirector General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas, Daniel Santanna.
También AFIP solicitó a la Justicia que impida la salida del país de los directivos de la filial local hasta tanto se resuelva la situación de la multinacional.
En su último informe anual, consta que Procter & Gamble genera ventas anuales por 83 billones de dólares.


Aqui la vemos a Su de amable plática con el CEO DE P&G
EE

domingo, 2 de noviembre de 2014

KIRCHNERISMO O MENEMISMO

 Por Artemio López


La lección que deja Brasil, como las prácticas electorales triunfantes del conjunto de las experiencias popular-democráticas latinoamericanas abiertas la década pasada , es que en esta instancia del desarrollo de los proyectos nacionales y de cara a su continuidad luego de más de 10 años de gestión, la alternativa electoral más eficaz es polarizar. Bien lejos del cambio moderado  o la continuidad con cambios (?) que proponen muchos analistas y medios opositores - sean o no oficialistas- , en Brasil pero también en nuestro país.


Fue nuevamente Lula el que en la campaña de segunda vuelta ocupó el centro de la escena electoral, recordando que frente al proyecto encarnado por Dilma se alzaba su antagónico que proponía el retorno al pasado neoliberal, la falta de empleo, de educación, la ausencia de políticas sociales.
Dos proyectos muy diferentes en disputa, uno para minorías, ordenado por el FMI, el otro para las mayorías populares, soberano y por el cual Brasil es respetado internacionalmente. Claro y sencillo el mensaje de Lula exhortaba a elegir entre dos modelos opuestos, al tiempo que advertía que Brasil no puede retroceder.
Este mensaje del líder del PT, finalmente resultó el que logró resolver exitosamente la estricta segunda vuelta y encaminar al PT a su cuarto turno de gobierno.
Analizados en su clivaje social, los modelos que confrontan obviamente también se polarizan y son los sectores populares, los nordestinos más vulnerables en la escala social el plexo del acompañamiento electoral al PT ,como también lo son del FPV en nuestro país los habitantes de los cordones urbanos de los grandes aglomerados, y los segmentos bajos y medios bajos del NEA y el NOA.


Así las cosas los candidatos deben ser funcionales a esa polarización política y social, bien lejos de representar la ilusión de competir por el "voto moderado", "voto independiente" o su versión encuestológica mundana, luchar por el votos de "los indecisos", que normalmente son los segmentos medios urbanos que constituyen la "opinión pública-da" , o sea la clase media editorializada por los medios.
Sucede en el continente y en Argentina de manera notable, que luego de décadas de predominio neoliberal y de gestión de gobierno reducida a mera administración de una agenda común con matices entre "ofertas electorales diversas", en la década  ha vuelto la política a escena y con ella el conflicto inexorable, producto de la afectación de intereses poderosos y muchas veces contrapuestos al interés de las mayorías populares, que los gobiernos democráticos se empeñan en representar.
Se sacude entonces en las elecciones regionales al conjunto de la sociedad y su sistema de preferencias y los candidatos deben estar a la altura. Es inútil insistir en que no suceda lo que pasa más allá de nuestras voluntades, ya está todo inventado. Polarizar es la estrategia adecuada y los candidatos deben ser capaces de representarla. Se puede ganar, se puede perder, no se puede hacer como que la tensión no sucede. Pasa!
No hay marketing político que puede atenuar esta tensión social y política y en las recientes elecciones en Brasil quedó demostrado de manera transparente : Más allá de los semiólogos y el cotillón electoral 2.0, fue nuevamente Lula y su enorme liderazgo el que tensó la campaña de segunda vuelta al límite.
Polarizar entonces es el camino a seguir, que para novedades, los clásicos: Lula en Brasil el liderazgo más fuerte, artífice del triunfo de Dilma y Cristina entre nosotros que sigue siendo la política electoralmente más potente de La Argentina, lejos del resto de oficialistas y opositores.
Se trata de dos dirigentes centrales en las experiencias de gobiernos popular - democráticos iniciados en la región la pasada década, que encarnan en sus liderazgos las propiedades de unir pero también dividir a la sociedad en proporciones política y socialmente nítidas y electoralmente hasta hoy, muy exitosas.

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Todo Negativo o Todo Negocio?

Leemos en revista Veintitres: 

Por Fernanda Vallejos


...
¿Todo Negativo? Lo que se dice y lo que se oculta:

La inflación está “desbocada”, afirman, a diestra y siniestra, políticos y economistas de la oposición, cuyos ecos resuenan persistentemente en boca de los voceros mediáticos de los grandes jugadores económicos, formadores de precios, que se frotan las manos frente a la convalidación de expectativas que se busca generar, invisibilizando, de un lado, su responsabilidad en el proceso de remarcación de precios y allanando el camino, del otro, para futuras subas que permitirían mejorar su ya elevada rentabilidad. Sin embargo, cuando vamos a los datos –y no solamente el IPC nacional, sino también el que mide la ciudad de Buenos Aires, de signo político opositor al gobierno nacional– observamos una tendencia declinante en la evolución de la inflación que difícilmente puede abonar la hipótesis de una inflación, supuestamente, fuera de control. 

En franca contradicción con esa misma tendencia decreciente, mientras la mayoría abona la hipótesis de una inflación anual del 40%, Federico Sturzenegger llegó a afirmar que “la inflación está llegando al 50% anual”. De nuevo, los datos lo desmienten: la proyección que surge de los datos que brinda el IPC de la ciudad que conduce su jefe político arroja que la inflación anual sería del 34%, o incluso menor de continuar la tendencia a la baja del índice inflacionario. No obstante, hay argumentos estadísticos para sostener que la inflación de la ciudad de Buenos Aires no puede considerarse representativa de todo el territorio nacional, debido a la diferente composición de las canastas de consumo basada en las preferencias de las personas que se fundamentan en niveles de ingresos superiores en la ciudad con respecto al resto del país, de la mano con la menor ponderación del rubro alimentos en el caso de la ciudad. 

Pero vayamos a un análisis pormenorizado, para sustentar lo que acabamos de afirmar. Sostiene el doctor Alejandro Rofman en el artículo “Los índices de precios al consumidor en el segundo semestre de 2014”, contenido en el boletín de coyuntura económica de agosto “La Argentina que viene” recientemente publicado por el Foro del Pensamiento Económico para el Proyecto Nacional: “Los índices de precios al consumidor han experimentado en los primeros meses del año variaciones mensuales que han ido de mayor a menor, reflejando el impacto inicial de la devaluación de enero de más del 20%, que se fue amortiguando con el paso de los meses. Para analizar este fenómeno y formular algunas hipótesis acerca del comportamiento futuro hemos escogido dos series de índices de precios al consumidor (IPC), a saber: 1) El IPC a nivel nacional (...) Se ajusta a los patrones internacionales en la materia e incluye los datos de 520 bienes y servicios consumidos por una familia tipo promedio de toda la población encuestada. Así, se relevan en varias rondas de recolección de información los precios de la canasta de bienes y servicios escogidos en 13.000 locales de expendio al consumidor... 

La encuesta en forma de muestra representativa del conjunto de los productos seleccionados se realiza en 146 localidades (de 5.000 y más habitantes) de todo el país, distribuidas en seis regiones, donde en cada una de ellas se adopta el criterio de obtener precios referidos a 470 productos que son comunes a todas las regiones y otros 50 que se vinculan con consumos específicos de cada región. 2) El IPC de la ciudad de Buenos Aires, que corresponde a una canasta de bienes y servicios consumida por una familia tipo residente dentro de los límites de la ciudad, preparada a partir de la última Encuesta de Consumo de hogares efectuada diez años antes. El muestreo respectivo es representativo de todos los consumos medios que se efectúan por familias ubicadas dentro de los perímetros de la ciudad de Buenos Aires y también se ajusta a los patrones metodológicos internacionalmente adoptados”. 

Para el caso del IPC Nacional Urbano, las variaciones porcentuales con respecto al mes anterior, de enero a junio (último dato al momento de realizar el informe) fueron los siguientes: 3,7, 3,4, 2,6, 1,8, 1,4, 1,3. Para el caso del IPC de la ciudad de Buenos Aires esas variaciones se ubicaron, de enero a junio, en: 4,8, 4,4, 3,6, 3,1, 2,3, 2,3.

En base al análisis comparativo de ambas series, puede observarse que los valores obtenidos para el índice mensual de la ciudad de Buenos Aires son siempre superiores a los que se presentan para el total del país. A ese respecto señala el informe que “es factible que la brecha entre un dato y el otro se deba a la ponderación más acentuada de servicios sofisticados (como el gasto en medicina prepaga o en consumos reservados a sectores de medios y altos ingresos como el turismo). Es de hacer notar que el ingreso promedio de cada habitante de la ciudad de Buenos Aires es por lo menos el triple mayor que el promedio nacional, lo que puede incidir en el tipo de consumo, donde los cambios de precios no tienen mecanismos de regulación estatal (como el turismo) o sean motivo de consumo por segmentos de elevado ingreso que no reparan en el costo sino en la calidad del servicio (medicina prepaga, taxis)”. 

No obstante, el dato más significativo que surge del análisis tiene que ver con la tendencia claramente declinante que presentan ambas series, donde –en los dos casos– se parte de “un dato inicial elevado (enero y febrero) pero decreciente en el tiempo, llegando al cierre del semestre con el índice de junio que (tanto a nivel nacional como de la ciudad) es menor a la mitad que el valor inicial del año”. La tendencia declinante es más pronunciada en el índice nacional que en el porteño, lo cual, sugiere el informe, puede deberse a “la mayor ponderación de alimentos en la canasta tipo de todo el país que en la de la ciudad de Buenos Aires. Esta observación parece ratificarse por el dato que consignan ambos institutos de estadística en el sentido de que la reducción de junio con respecto a mayo del rubro de alimentos es muy inferior (menos de la mitad) para uno y otro relevamiento que el dato global”.

Si se anualizan los índices del primer semestre, el correspondiente a la ciudad de Buenos Aires llegaría al 42% y el nacional al 30%. Sin embargo, la tendencia observada a la caída del índice que muestran ambas series a lo largo del año obliga a formular una hipótesis más realista. El informe del doctor Rofman propone un escenario donde para el tramo julio-diciembre persiste el valor de los meses mayo a junio. En el caso nacional, toma un valor de 1,4% mensual. En el caso de la ciudad de Buenos Aires, el aumento medio mensual que surge es de 2,3%. “En ambos casos con una firme estabilidad temporal”, afirma. En base a ese ejercicio, con “la hipótesis de que estos índices más recientes se van a mantener en el resto del año (esto supone que ningún factor externo o interno surja, que los altere)”, el dato global estimado de inflación para 2014, en el caso de la ciudad de Buenos Aires, sería de 34%, aproximadamente, y del 24% en el caso de la Nación.

El informe fue elaborado entre julio y agosto, con datos hasta junio, por lo que podemos poner a prueba sus conclusiones en función de los nuevos datos disponibles. En el caso del IPC Nacional Urbano, los valores para los meses de julio y agosto fueron: 1,4 y 1,3, respectivamente. Para el caso de la ciudad, los datos disponibles de julio, agosto y septiembre fueron: 2,2, 2,3, 2,2. Para ambas series queda firmemente sustentada la hipótesis de estabilidad temporal de las variaciones mensuales, lo cual refuerza las conclusiones.

Ahora, siguiendo el análisis de Rofman, si tomamos el periodo abril 2014-marzo 2015, para definir una tendencia “normal”, no afectada por ningún acontecimiento externo que desnaturalice la evolución tendencial, el resultado es muy interesante. Dando continuidad a la hipótesis de que la evolución de los precios se mantiene como en el segundo trimestre, el dato global para abril 2014-marzo 2015 llega a un valor en torno al 29%, con los datos del instituto estadístico porteño. Si se adoptan las series del INDEC para todo el país, el resultado en doce meses, luego de la estabilización en torno al 1,5% del segundo semestre, daría un valor anual hipotético del 19%. Tal como señala Rofman, “el IPC a nivel nacional es más representativo de las características sociales del conjunto del país por afuera de la ciudad de Buenos Aires”, por lo que “aparece como el más probable”. El corolario de esta estimación es significativo: en los dos casos, los incrementos en la inflación se ubican por debajo de todos los convenios colectivos de trabajo suscriptos entre abril y julio de este año. 

El doctor Rofman concluye que “estas consideraciones precedentes hablan a las claras de la necesidad de seguir controlando la expansión de los precios a fin de que se encuadren en las tendencias exhibidas recientemente. Y, sobre todo, al control de precios de los alimentos que son los que se dispararon en una primera instancia pero que en el trimestre más cercano evolucionaron a menos de la mitad del incremento de los dos IPC, con el consiguiente efecto benéfico sobre el ingreso y los consumos de los sectores populares. La expansión del Programa de Precios Cuidados a los comercios de cercanía y la ampliación de ferias y mercados populares es, más que nunca, una necesidad imperiosa”.

En esa dirección parece ir el gobierno nacional, tras la ampliación con 62 nuevos productos de la canasta de referencia del Programa Precios Cuidados, con un precio 9% inferior al que se venía ofreciendo en góndola antes de su incorporación al programa. También con la ratificación de una férrea política cambiaria a cargo de la autoridad monetaria, para poner freno a quienes buscaban forzar una devaluación brusca, con sus impactos regresivos, tal como se vio los primeros meses de este año. La pregunta que se sigue, entonces, es: ¿a dónde apunta el conjunto del arco opositor cuando rechaza los instrumentos de control estatal sobre los monopolios y oligopolios formadores de precios que generan fuertes distorsiones en la economía en contra del bolsillo de trabajadores y consumidores y aun de nuestros empresarios nacionales pequeños y medianos? ¿O cuando critican el rol regulador del BCRA? 

¿Qué intereses defienden cuando instalan expectativas inflacionarias que no se corresponden con las mediciones que ellos mismos hacen y que convalidan potenciales aumentos de precios? Son preguntas que todos los argentinos deberíamos respondernos. Sobre todo los que vivimos de nuestro trabajo y necesitamos un Estado presente balanceando la cancha en favor de las mayorías.

viernes, 24 de octubre de 2014

ERNESTO SANZ, EL DEROGADO



El senador Ernesto Sanz pretende derogar las leyes promulgadas desde 2003. No sabemos cuáles, pero a juzgar por sus dichos demagógicos, lo podemos sospechar.

La derogación de leyes no supone la entrada en vigencia de la anterior. Si al actual senador mendocino se le ocurriera, por ejemplo, derogar la ley de medios audiovisuales para congraciarse con el Grupo Clarín, no entraría en vigencia automáticamente la ley anterior: sencillamente el país se quedaría sin ley. Y la multiplicación de derogaciones llevaría a la anomia, es decir, al imperio de la ley de la selva o lo que es lo mismo, a la ley que pretendan imponer los grupos económicos concentrados.

No podrá derogar la AUH porque la ampara un decreto, pero sí puede cometer la ligereza o la maldad, en un muy improbable o imposible triunfo electoral, de someterlo a un palatino y sostenido desfinanciamiento.

No podrá derogar el satélite Arsat, aunque sí abandonar su mantenimiento y convertirlo, más o menos rápido, en basura espacial. Pero quedan muchos patriotas, supongo, que impedirán su desguace.

De todos modos, a esta altura no se sabe (yo no se) si Sáenz se presentará por Unen, por un radicalismo feudalizado o por el Pro. Y francamente, me interesa poco.


Opinar sobre sus dichos discriminatorios respecto a los beneficiarios de la AUH sería tan intrascendente como considerar los aspectos femeninos de la diputada Caamaño o la salud mental de Lilita Carrió: su mirada desorbitada en el último encontronazo con Diana Conti son todo un diagnóstico psiquiátrico.

Pero lo que nos interesa especialmente sobre el senador Sanz es su anterior desempeño como intendente de San Rafael, Mendoza entre 1999 y 2003. Dejando de lado los nuevos descubrimientos en shale-oil o petróleo de esquistos (Vaca Muerta), la producción minera de Mendoza se reduce hoy a menos de veinte minas de yeso, cal y áridos.

No están activos los yacimientos de manganeso, silicomanganeso y ferromanganeso de Agua Escondida y Nihuil (minas Ethel y Santa Cruz), que Tenaris (antes Dálmine, antes Siderca, antes Techint) hoy importa desde Brasil.

Dejaron de producir en 1977 cuando su dueño, Luis Arnoldo Grassi, fue detenido ilegalmente en la prisión militar de Campo de Mayo.

Durante la gestión de Sanz, vuelta la democracia y con un Grassi que no cejaba en defender la industria nacional, se hizo un simulacro de reapertura que incluyó un anuncio del intendente tan rimbombante como estéril.

Las minas siguen cerradas, y ese era el objetivo (ahora se ve) cuando Sanz las adjudicó en una demagógica como falsa reapertura..

Contando con el juez Rafael Sarmiento como cómplice (causa 40.528), la dictadura le había aplicado a Grassi la ley 20.840 de seguridad nacional y luego fue puesto a disposición del PEN, cuando el objetivo era desapoderarse y cerrar Industrias Siderúrgicas Grassi, con sede en Rosario, único productor nacional de ferroaleaciones en Argentina, de la que Luis Arnoldo Grassi era presidente (1).

Sarmiento lo consiguió. 
Martínez de Hoz lo consiguió. Los coroneles Roualdes, Gatica y Rey (2), todos ellos destinados a la prisión de Campo de Mayo, lo consiguieron.

Y veinte años después, Sanz siguió el mismo camino: ya sabemos a qué se refiere cuando amenaza con derogar leyes. Quiere derogar la industria nacional.

(1) Fueron detenidos en la prisión militar de Campo de Mayo Juan Carlos Chavanne, Sara Duggan, Raúl Aguirre Saravia, Jorge Tejerina, Enrique García Mansilla, Jorge Buleraich, Aurelio Cid, Jaime Beneditt, Alberto Cordeu, Luis Pignataro, René Grassi y Luis Grassi.

(2) Apoderador del hijo recuperado Pedro Sandoval, anotado primero como Pedro Rey y luego, al saberse la verdad, como hijo del desaparecido y asesinado Erico Sandoval, militante del MR17 en Caseros, Buenos Aires.

martes, 21 de octubre de 2014

LEYES DEMOCRÁTICAS Y LEYES QUE NO LO SON



Hoy, algunos lobos se disfrazan de corderos. Corderos peligrosos, porque amenazan con suprimir leyes de la democracia.
También están los “pelotudos peligrosos”. Son los que confían en que el disciplinamiento, la desmemoria y los cantos de sirena (tablita cambiaria, convertibilidad, dolarización) del neoliberalismo han calado hondo en distintos sectores de la sociedad argentina, ni siquiera se toman ese trabajo y se limitan a exhibir la no-política como forma de vida.

Cuando era intendente de San Rafael, Mendoza, el actual senador Sanz –uno de esos lobos derogatorios- trabajó para la multinacional Techint contra los intentos de mantener algún resabio de industria argentina en el ámbito siderúrgico: hoy sostiene que se derogarán todas las leyes dictadas democráticamente por el gobierno nacional…



¿Cuáles?

Ley de Medios
Ley de Abastecimiento
Ley de Defensa del Consumidor
Decreto de AUH
Ley de YPF
Ley de Aerolíneas Argentinas
 
La generalización debe crear ciertas esperanzas a esa flexible masa de maniobra de la no-política, esa que ha perdido la mayor parte de los significados colectivos o solidarios y va y viene conectada en circuitos cerrados de consumo que dicta nuevas significaciones. Significaciones percibidas como heterogéneas pero decididamente homogeneizadoras, aunque en todo caso, funcionales a este orden mundial de poder.

Sin embargo, me estoy alejando mucho de lo que pretendía hoy: hacer conocer las leyes y decretos represivos vigentes desde la revolución fusiladora hasta el retorno de la democracia en 1983, lo cual no deja de tener su relación con el tema esbozado arriba.

El poder económico-cultural-militar actúa legal o ilegalmente: en ocasiones, acude a dictar bandos que pasan por leyes, como por ejemplo la derogación de la Constitución de 1949. Desde 1976 se institucionaliza el terrorismo de Estado (una contradicción en términos) acudiendo al paraguas protector de leyes ilegales. En otras, usa las leyes vigentes para actuar contra el enemigo interno, que en durante muchos años había sido el peronismo.


Durante la revolución fusiladora, un poder judicial ad-hoc juzgó al “tirano prófugo” y lo condenó por traición a la patria, mientras una organización paraestatal terrorista denominada Junta de Reparación Patrimonial investigaba y se hacía (mediante el decreto ley 5.148/55) con el patrimonio de cientos de peronistas. En 1976 se recurre al mismo arbitrio aunque esta vez, sin un demente capitán Ghandi, y se denomina Conarepa.  

El decreto ley 4161/56 prohíbe la mención directa o indirecta de lo peronista.

Durante el gobierno de Frondizi, otro decreto, el 9880/58 reprime una huelga de bancarios, movilizándolos. El mismo gobierno, que tenía a un marxista como Rogelio Frigerio entre sus miembros, aplica la ley 13.234/48 poniendo por primera vez en marcha el Plan Conintes - Conmoción Interna del Estado, elaborado para reprimir a otros insurrectos. Cientos de integrantes de la resistencia peronista marchan a la cárcel. Aplica también la ley 13.985/50 que tipifica delitos contra la seguridad de la Nación, espionaje, etc.

El gobierno provisional de Guido y las dictaduras de Onganía-Levingston-Lanusse aplican una catarata de leyes represivas: la 15.293/60, la 16.648/67 que modifica la ley 13.985, la 17.401/67 anticomunista, la 18.234/69 anticomunista, 18.235/69 anticomunista (la definición de "comunista" era tan amplia que incluía a todos los que n comulgaban con la dictadura), la 18.670/70 y la 19.053 que crean el tristemente famoso “camarón” con su instancia única, la 18.953/71 que modifica algunos artículos del Código Penal acentuando las penas a actividades políticas, la 19.081/71 que somete algunos art. del Código Penal a la justicia militar e incorpora a las fuerzas de seguridad a la jurisdicción operacional de FFAA.

La consigna mayoritaria en la Argentina de entonces (“luche y vuelve”) se hace realidad con el retorno de Perón en dos viajes consecutivos en los años 1972 y 1973.

En el breve interregno de Héctor Cámpora se dicta una ley de amnistía general, la 20.508/73 y los decretos 11/73 y 28/73.

El artículo 1º de la ley 20.510/73 establece que Se derogan las llamadas Leyes” 18.670, 18.799, 19.053, 19.110, 19.195, 19.583, 19.805, 19.959, 20.187, 18.232, 19.128, 19.081, 19.594, 20.032, 19.582, 19.863, 20.087 y el Decreto-Ley 3.731/56”.

La breve primavera camporista da lugar a una época todavía más turbulenta. Muere Perón y el gobierno de Isabel –en un momento en que la lucha por el poder se traslada al interior del peronismo- pone en vigencia un nuevo régimen penal de estupefacientes utilizado para reprimir adversarios: la ley 20.771/74. Promulga la ley 20.840/74 de seguridad y dicta dos célebres decretos de aniquilación de la subversión.


La sangrienta dictadura cívicomilitar dicta su propio reglamento mediante la 21.256/76, reinstala una nueva ley de residencia con la 21.259/76 que autoriza ampliamente la expulsión de extranjeros, establece sanciones para los que atentaren contra personas y bienes (21.264/76) y somete a las fuerzas policiales y de seguridad a la autoridad militar. La 21.268/76 pena severamente la tenencia de armas y explosivos.

La 21.400/76 de seguridad Industrial reemplaza a la ley de contrato de trabajo. Se prohíben las medidas concertadas de acción directa, paro o disminución del ritmo de trabajo con penas de 1 a 6 años de prisión.

Con la 21.459/76 se reforma y aumentan las penas de la 20.840 en lo que hace a su artículo 6º, subversión económica. 
La 21.461/76 crea Consejos de Guerra Especiales y la 21.463/76 hace ciertos cambios a esos consejos. 

La 21.886/76 modifica nuevamente la 20.840

La 21.966/76 da de baja a personal estatal de planta, contratado y transitorio con amplias atribuciones y miles de empleados quedan en la calle.










lunes, 13 de octubre de 2014

DROGAS PROHIBIDAS (1)

Por Teodoro Boot

El escritor norteamericano Kurt Vonnegut sostenía que la inclinación de numerosos seres humanos al consumo de alcohol o sustancias parecidas se debe a la necesidad de aplacar, adormecer o hasta anular, al menos en parte, el funcionamiento del enorme y peligroso cerebro que a lo largo de la evolución la especie ha desarrollado. 
El cerebro humano es demasiado voluminoso y lleva a su portador a realizar, en forma simultánea, complejísimas y contradictorias elucubraciones carentes de sentido, que en general no sólo no contribuyen a la supervivencia sino que, a la postre, suelen resultar fatales para el portador, la propia especie y hasta el planeta que habita.
El planeta y todos sus habitantes animales y vegetales son demasiado inocentes como para resistir los efectos de la sofisticada computadora en que la Ley de Selección Natural ha convertido nuestros cerebros. Eso es.

En estado de trance

Que el cerebro humano es capaz de realizar complejísimas y contradictorias elucubraciones carentes de sentido es un fenómeno tan palmario que ni vale la pena explicarlo demasiado. La evidencia la tenemos ante nuestras narices, todos los días, apenas abrimos los ojos, encendemos la radio o el televisor, abrimos el diario, intercambiamos nuestras primeras impresiones del día con una hembra o un macho de nuestra especie, o simplemente salimos a la calle, por no mencionar los aterradores estragos que el funcionamiento incesante del cerebro puede llegar a provocar en nosotros mismos durante las horas en que nos encontramos entregados al sueño.

El músculo duerme, la computadora trabaja. Es incansable.
Y de seguir a Vonnegut nos encontraríamos con que ese es el aspecto más diabólico de los cerebros voluminosos. Suelen decir a sus propietarios: "He aquí una locura que quizá podríamos hacer. Nunca la haremos, por supuesto, pero resulta divertido pensarlo". Y entonces, como en estado de trance, las personas realmente lo hacen: así como obligaban a los esclavos a luchar entre ellos a muerte en la arena del Coliseo y quemaban vivas a otras personas por tener opiniones localmente impopulares, también edifican fábricas cuyo único propósito es matar grandes cantidades de gente, experimentan con armas bacteriológicas, vuelan ciudades enteras, etcétera.
Sí, de todas esas cosas y más son capaces los cerebros voluminosos. Pero las tragedias empiezan siempre por el aspecto llamémosle teórico del asunto, por la especulación abstracta, porque ese es uno de los entretenimientos predilectos de los  cerebros voluminosos, ya sea por exceso de actividad, o por no tener nada mejor que hacer o porque ese, el de la especulación abstracta y la cháchara inconducente, es el medio de vida del portador de tal o cual cerebro voluminoso.

En incesante actividad

Como ya se ha visto, la actividad cerebral no suele tener propósitos claros o discernibles, aunque sí consecuencias prácticas, mientras que el exceso de actividad no necesariamente acarrea mayor claridad ni beneficios. Más bien, sucede todo lo contrario.
En nuestra vida cotidiana, en el transporte público o en la cola de la verdulería, pero muy especialmente en los medios de comunicación, vemos a los cerebros voluminosos en plena actividad, ocupados en las más diversas materias, elucubrando, elucubrando, elucubrando.
Fuera del uso de derivados de la industria petroquímica para adaptar las siluetas de hembras humanas a cada vez más inalcanzables cánones estéticos, en los tiempos actuales las complicadas elucubraciones sobre el consumo de sustancias prohibidas ocupan la atención de numerosos cerebros voluminosos, con resultados a menudo sorprendentes.

En estos días, como quien dijera “ahora mismo”, los cerebros voluminosos se encuentran enfrascados en un apasionado debate acerca de la despenalización de la tenencia para consumo de ciertas sustancias prohibidas.
Dejando de lado que la condición de prohibido o permitido no contribuye a aclararnos la naturaleza de ninguna cosa, costumbre, deporte, idea, animal o sujeto humano, la Constitución nacional contempla el derecho al consumo de cualquier sustancia que a un cerebro voluminoso se le ocurra consumir y, a la vez, la legislación penaliza la tenencia de gran parte de esas sustancias.
Como se ve, se trata de una excentricidad parlamentaria difícil de empardar, en cuya cerrada defensa se coaligan las elucubraciones de no pocos cerebros voluminosos y, por consiguiente, de los respectivos aparatos parlantes a los que están conectados, inmunes al simple hecho de que para consumir o hacer uso de cualquier cosa o sustancia, es preciso previamente haberla tenido o, simultáneamente, el tenerla.

Un cigarrillo de marihuana, sustancia cuyo consumo es amparado por la Constitución y cuya tenencia está penada por la ley vigente, puede ser consumido sin simultáneamente tenerlo sólo si un alma piadosa lo sostiene delicadamente en nuestros labios, en cuyo caso esa alma piadosa estaría incursa en un delito de aún mayor gravedad: la tenencia para consumo de terceros. En una palabra, el narcotráfico.
Pero, además de recomendar prudencia a las almas piadosas, cabe decir que fuera de este caso en particular, el consumo de la mayor parte de las sustancias prohibidas resulta imposible sin la previa o simultánea tenencia. 
Es necesario advertir que, en semejante circunstancia, la penalización de la tenencia imposibilita o penaliza el consumo, de donde se viene a producir una aberración jurídica de envergadura, como es que una simple ley conculque o impida el ejercicio de un derecho garantizado por la Constitución.

En pos de nuevos problemas

Lejos de poder discernir algo de tanta simplicidad, los más activos y estridentes cerebros voluminosos desarrollan complejas disquisiciones acerca de los beneficios o perjuicios de esas sustancias, lo que no viene a cuento de nada. El caso es que el derecho al consumo y la simultánea penalización de la tenencia para hacer efectivo ese consumo, vuelven a la ley de imposible cumplimiento, ya que las autoridades de aplicación se encuentran ante la horrenda disyuntiva de incumplir la ley o de violar la Constitución.
La incapacidad de tantos cerebros voluminosos para entender un problema tan simple, y su tendencia a complicarlo hasta el infinito mediante series sucesivas de elucubraciones puede llevar a ciertas almas sensibles a caer en un estado de estupor y callada desesperación. Y –volviendo más o menos a Vonnegut–, sucede que la mayoría de los hombres están calladamente desesperados porque las infernales computadoras craneanas son incapaces de moderarse o de estarse quietas; siempre andan buscando nuevos problemas con los que enfrentarse.
No hay mejor modo de procurarse un problema irresoluble que abordar un tema hablando de otro completamente diferente. Y con ser este mecanismo lo suficientemente generalizado como para dejar perplejo a cualquier entomólogo de la galaxia Alfa Centauro especializado en el estudio de los cerebros voluminosos terrestres, cuando se trata del consumo de sustancias prohibidas, la actividad cerebral entra en ebullición.
Para tranquilidad general, la ebullición cerebral produce una serie inacabable de problemas irresolubles.
Como modesta contribución a este proceso que, de interrumpirse, podría volver al mundo y a la vida mucho más simples y predecibles, este voluminoso cerebro se ha propuesto seguir abordando el tema en sucesivas entregas.
Buenas tardes.

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