martes, 10 de septiembre de 2013

CALAMUCHITA SE INCENDIA

Intentaremos aportar otra mirada sobre el incendio incontrolable en el valle de Calamuchita.
En rigor, lo que se incendia es el peluquín de De la Sota, responsable intelectual del siniestro.
Hace mucho tiempo atrás, Córdoba era un refugio para quienes padecían enfermedades respiratorias. Por eso, la familia Guevara Lynch, que tenía medios para hacerlo, se trasladó a esa provincia intentando la cura del asma de Ernesto, el Che.
Hace mucho tiempo atrás, las sierras grandes, vistas desde Calamuchita, eran un macizo de color amarillento y el clima era seco, bueno para combatir asmas y bronquitis crónicas. La flora autóctona estaba compuesta de plantas arbóreas como el tabaquillo, el chañar, el espinillo y el algarrobo blanco que crecían raleados.
Pero desde los setenta, y en especial durante la dictadura cívicomilitar, se otorgaron muy generosas exenciones impositivas para la plantación de pino elliotis, que crece rápido, en no más de 5 años. 

Pulularon los aserraderos y la flora autóctona desapareció.
Las sierras grandes, antes de la plantación masiva de pino, que se usa para envases y muebles baratos, eran amarillentas. 
Ahora no, ahora tienen un color oscuro, por los pinos, y el clima YA NO ES SALUDABLE PARA LOS PULMONES.
Por su resina, el pino es como un balde de nafta que arde rápidamente.
Cambió el clima y el régimen de lluvias, por la humedad que acumulan los pinares. 
Son cientos y cientos de kilómetros de plantaciones, y se planta un elliotis cada 6 metros. Son miles, millones de plantas que tapizan las sierras grandes y le dan ese aire tan alpino...

(En la foto, un típico cordobés de Calamuchita)
El menemismo mantuvo las promociones impositivas de la dictadura y las plantaciones se multiplicaron. De la Sota profesa un menemismo residual que compite con el Pro en la misma oferta electoral.
No se incendia la sierra: lo que se incendia es el menemismo.

Y ahora dicen que sólo una lluvia podrá remediar la situación. 
Es como el discurso de De Ángeli o la Sociedad Rural: el campo está mal, dicen, pero resulta que hay una producción récord de 120 millones de toneladas entre cosecha fina y gruesa. 
Será porque llueve... ¿o porque hay sequía?

Ahora dicen que hay que bajar la edad de imputabilidad

Un fantasma se agita y se revuelve en la Argentina: bajar o no bajar la tasa de imputabilidad para combatir la inseguridad. Va de suyo que si no existe un régimen penal especial terminaremos metiendo en reformatorios a pibes de 8 años cuando hoy en día la gran mayoría de detenidos mayores en el sistema penitenciario federal son jóvenes y pobres.
¿Entonces para qué?

Ningún misterio: es parte de la campaña electoral.
Si el gobierno no baja la edad, protege a los delincuentes. Si la baja, victimiza a los jóvenes.
El tema no da para mucho más: en la televisión se repite que en los países industrializados la edad imputable se cuenta desde los 8, los 10 o los 14 años, y que habría una correlación entre esas edades y su grado de adelanto (de los países). 
Nosotros, en cambio, somos atrasados y pobres porque recién tenemos imputabilidad plena a los 18 años.
O podría ser, en cambio, que aquellas naciones del Norte tengan tal edad de imputabilidad como resabio del antiguo régimen imperial, del Common Law inglés, donde la "parte decente" del pueblo (lo que serían aquí los votantes de Macri) están capacitados para condenar (no hace falta haber estudiado derecho o tener un título habilitante, se es juez por pertenecer a tal "clase decente") de por vida a un niño por el solo hecho de ser pobre y tuerto o bizco o estar mal vestido.
No existe juicio para los niños que han cometido delitos. Simplemente se los institucionaliza, es decir, se los interna en un depósito llamado reformatorio de donde suelen salir convertidos en delincuentes.
Ahora se agita el fantasma de la edad de imputabilidad pero la oposición es total respecto a una mínima reforma a un poder judicial que conoce este estado de cosas desde hace décadas y poco ha hecho para remediarlo.
Entonces, la cuestión no es la edad sino que régimen penal rige en la sociedad. En fin, uno ya podría nacer siendo imputable.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Fuga del Hospital Militar

Desde Mendoza, la amiga Eva Guevara nos envía esta nota publicada por "Ventitres" (su título original: "Mensaje desde el más acá") sobre la fuga del ex mayor Olivera y el ex teniente De Marchi del Hospital Militar Central. No comparto el punto de vista que esboza la autora sobre "el peronismo" porque creo que detrás de él hay una crítica que aparenta progresismo pero no lo es. 
Es hora de que se abandonen las visiones setentistas binarias sobre burocracia sindical vs idealismo armado, visiones que además de binarias son infantiles. 
Y ese infantilismo nos costó mucho.
La aparente facilidad con que se concretó la fuga muestra que si bien las FFAA han abandonado el mesianismo antiperonista del pasado, que permitió la aplicación del plan económico-social de la oligarquía local, quedan bolsones reactivos. Hay que tener en cuenta que 1) las FFAA fueron educadas por décadas en una mentalidad antipopular, y 2) no fueron 300 represores los que cometieron delitos de lesa humanidad: la totalidad de las FFAA y de seguridad se empeñaron en "aniquilar al enemigo subversivo" y cometieron innumerables delitos, con el apoyo de sectores civiles cuyo objetivo consistía en destruir hasta la raíz las políticas económicas y sociales impuestas por el primer peronismo y la experiencia fallida del 73. Eran estas políticas, y no Montoneros u otro grupo armado, el blanco del plan de la dictadura. 
Espero que se entienda, porque aunque la masacre se abatió sobre esos grupos, también se abolió la política económica vigente en esos años, retrotrayendo al país -si puede decirse así a la década infame. Es importante entenderlo, porque esa gente sigue agazapada y hoy se expresa en nuevos nombres que, desde la oposición, ocultan sus verdaderas intenciones.
De todos modos, la nota de Eva Guevara (su padre Alfredo fue en Mendoza un connotado defensor de derechos humanos) tiene toda la información disponible sobre la fuga.
   
  


Tras el operativo que perpetró la huida del ex mayor Jorge Olivera y el ex teniente Gustavo De Marchi, condenados a cadena perpetua el primero y, a 25 años de prisión el segundo, se ratificó la existencia de una red de actores que asisten a los genocidas que evaden la Justicia con el explícito objetivo político de minar la confianza de la sociedad hacia los juicios de lesa humanidad. Dicha estrategia busca darle actualidad al discurso fascista impregnado de fundamentalismo católico que se viene amasando desde antes del asalto militar al poder en 1976 consistente en apelar a un “orden” mediante el “aniquilamiento del enemigo subversivo”.
Según publicó Veintitrés, la Unidad de Información Financiera (UIF) fue quien detectó la pata financiera de esta red. Se trata concretamente del “Fideicomiso Financiero SJ2” y el “Fideicomiso de Garantía SJ2”, instrumentos financieros creados por el estudio jurídico fundado por el mismo Olivera en sociedad con Jorge Humberto Appiani.
Con lo cual queda claro que se trata de una inquietante logia operando desde las sombras. Si bien estas sociedades fueron alcanzadas por la Ley Antiterrorista y quedaron congeladas, se estima que fueron la fuente de financiamiento que se utilizó el pasado jueves 25 de julio cuando Olivera y De Marchi se escaparon con sigilo del Hospital Militar Central “Cosme Argerich”.Allí habían sido llevados desde la Cárcel de Chimbas en San Juan, para hacerse atender de unas dolencias médicas con la excusa de que en la provincia no existía una atención especializada. El traslado terminó siendo en realidad parte del plan urdido por verdaderos fanáticos de la mentira.
Varios actores tomaron intervención. En primer lugar, quien solicitó la autorización del traslado, también evadida, es la psicóloga Marta Ravasi, hasta esa fecha empleada en el Hospital Militar. Resulta ser nada menos que la esposa de Jorge Olivera, otrora “informante” de los servicios de inteligencia en los dos ámbitos donde le tocó actuar: la Universidad de San Juan y la Dirección de Protección al Menor de esa provincia.
También aportaron lo suyo algunos médicos –la cúpula hospitalaria–, oficiales del Ejército, y agentes del Servicio Penitenciario Federal que ya fueron pasados a retiro y suspendidos de manera preventiva por el Gobierno hasta que concluya la pesquisa del juez federal Claudio Bonadío. Estas medidas se tomaron a la par del ofrecimiento de recompensa a las personas que aporten datos sobre los evadidos, la que ha sido fijada en dos millones de pesos.
Párrafo aparte merecen los funcionarios del Poder Judicial que firmaron la autorización del traslado, es decir, el juez Leopoldo Rago Gallo, titular del Juzgado Federal 2, y Miguel Ángel Gálvez, quienes no tomaron ninguna precaución ni dispusieron de ningún dispositivo de control pese a las varias señales que advertían un peligro de fuga. 
Vale destacar que Olivera siempre se mostró confiado en que no estaría demasiado tiempo alojado en Chimbas y ni las autoridades que monitorean la pena ni los propios organismos de derechos humanos llegaron a dimensionar que celebrarían el veredicto de condena por tan sólo 20 días.
Un 5 de julio de 2008, Olivera escribió con su puño y letra una sugestiva dedicatoria en la solapa del libro Volver a matar de “Tata” Yofre, a su gran amiga Elisa Meglioli, diciéndole que si bien estaba preso, “su mente y espíritu estaba más libre que nunca”. Al señalar el día exacto en que se convirtió en un “preso político” colocó puntos suspensivos a continuación para generar misterio en torno al fin de esa situación. Un sanjuanino descubrió ese libro casualmente ya que pasó de mano en mano, justo después de la fuga y no pudo menos que horrorizarse por el hallazgo. Y es que durante el juicio a los represores en esa provincia hubo víctimas que sobrevivieron al centro clandestino La Marquesita que solicitaron medidas especiales de protección al testigo, debido al terror que aún sienten por personajes como este.
Olivera estaba autorizado a tener computadora adentro de su celda y si bien los querellantes solicitaron que no tuviera acceso a Internet, esto fue burlado en reiteradas oportunidades. Allí en Chimbas, en los tiempos de reinado de los señores de la guerra, quien daba las órdenes a sus anchas era Olivera, junto a su mano derecha el teniente Carlos Luis Malatto, así como también el resto de la patota, el teniente Gustavo De Marchi y el coronel Eduardo Daniel Cardozo.
Malatto, con 61 años de edad, también estuvo preso en Chimbas, pero fueron sólo 5 meses que los adictos al genocidio interpretaron como un vía crucis que mancillaba el honor de quien fuera jefe de Relaciones Humanas de la 8ª Brigada de Infantería en Mendoza además de reciclado empresario dueño de Wanama, local de ropa fashion femenina que está el centro comercial de Palmares. En 2010, en oportunidad de dar una entrevista tras su liberación –gracias a la anterior composición de la Cámara Federal de Mendoza que presidía Julio Petra–, Malatto se ocupó de dejar bien claro que todo el grupo de 9 “presos políticos” había sido tratado con respeto por sus propios camaradas en el penal, que no los trataban como “internos” sino que se dirigían a ellos como “señor”, “Don”, “Jefe” o “viejo”. “Particularmente agradeceré siempre mientras viva, el apoyo directo incondicional recibido por el Comandante de la 8ª Brigada de Montaña general Pelagatti, que hiciera todo lo posible para hacernos más llevadero el ludibrio carcelero. Sin olvidar el interés permanente del comandante del 3er. Cuerpo general Artuso y el subjefe del Estado Mayor, general Lugani, verdaderos camaradas de armas incondicionales”, dijo entonces el genocida que en 1987 estuvo procesado pero fue beneficiado con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
Malatto y Olivera eran conocidos en San Juan como “los ojos de vidrio” ya que eran los que hacían toda la inteligencia previa a cada operativo. Años después, tras conocerse el relato del soldado conscripto Jorge Bonil, se supo que Cardozo y Olivera se habían jactado frente a la tropa del RIM 22, en el distrito de Marquesado, de haber violado a la “francesita”, en alusión a Anne Marie Erize, militante de Montoneros que continúa desaparecida. Desde entonces, a Olivera se lo conoce como “el carnicero de San Juan”.
La relación de estos personajes con el mundo de la política no es más que una tirada de líneas de rescate hacia el peronismo, tal como lo hizo el ex almirante Massera que viajó a San Juan en diciembre de 1975 para contactarse con sectores de esa fuerza política. Además, son parte de la misma generación de líderes “carapintadas” que se definen como “peronistas”, en ella se comprende a Ernesto Barreiro, alias “Nabo”, y a Mariano Rafael Braga, alias “Cara Cortada”.
En el caso sanjuanino lo llamativo es que hayan elegido hablar mirando a los ojos de los que juzgan su conducta para perturbar la marcha de la política de derechos humanos. Eso no había sucedido antes en Cuyo, con ninguno de los juicios de lesa humanidad.Al estilo “Últimas palabras”, tanto Olivera como De Marchi hicieron su arenga ante el Tribunal Oral de San Juan. Según relata la periodista Sofía D’Andrea, presente en la audiencia, las expresiones de soberbia y la excusa de una pretendida inconciencia juvenil empapada en lágrimas fue el tono general de la palabra de todos los represores en la recta final del juicio, pero “quien hizo punta en la innovación de una ruta de argumentación fue Jorge Olivera, quien buscó defenestrar a Jorge Rafael Videla llegando a decir que lo hubiera fusilado por traidor”.
“Olivera se esmeró en negar su participación en los hechos ventilados a lo largo del juicio pero admitió la existencia del aparato represivo aunque, aseguró, él no tuvo nada que ver, altanero, con palabras altisonantes, reivindicó su condición de miembro del Ejército y de paso elogió la gestión del gobierno provincial, sin mencionar a José Luis Gioja”, resumió la periodista en su crónica para el blog del juicio, rematada por la siguiente reflexión personal: “Ellos hicieron el trabajo sucio cuando eran veinteañeros, pusieron la cara, se ocuparon con esmero de masacrar a miles, mientras los altos mandos disfrutaban de los privilegios del poder; hoy a la hora de las justicia los jefes si no están muertos son octogenarios incapaces, mientras ellos reciben la cachetada de la condena social y les espera la cárcel común”.
Olivera no es un iniciado en materia de operaciones psicológicas tendientes a contribuir a la confusión, al manoseo y al clima deliberativo que muchos leen como “si algo fuese a pasar con la reconciliación”. Y qué casualidad, no pasaron ni dos meses que las palabras “Nueva amnistía”, “perdón mutuo”, “fue una guerra”, “indulto”, “legislación más benigna”, y “juicios justos” empezaron a resonar en el país, dichas por el ex ministro de Defensa y Economía Ricardo López Murphy ante el auditorio de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, que es una agrupación que considera a los genocidas presos políticos que deberían recuperar su libertad.
Hay que decir que Olivera no se asume como un peronista sino más bien como un nacionalista y no sólo fue apoderado del Modin sino que en 1999 fue candidato en Corrientes a diputado nacional por ese partido. En los años noventa se recibió de abogado y trabajó hasta el 2008, es decir, hasta el último día en que fue capturado mientras caminaba muy tranquilo y portando documentación falsa por una calle de la localidad bonaerense de Vicente López.
Al igual que Malatto había estado procesado –por la desaparición Marie Anne Erize– y se benefició con las leyes de impunidad. Es conocido que ya como abogado viajó a Italia para defender a Carlos Suárez Mason, que quedó detenido en la prisión romana de Regina, que recuperó su libertad con ayuda de inteligencia del Ejército que faxeó a Italia un documento falso y que gozó del patrocinio del abogado Agusto Sinagra, de la logia P2. Menos conocido es el itinerario que se detalla en “La reacción castrense”, una nota publicada en el portal Informe Reservado.
Allí se afirma que en el período que va del inicio de los llamados Juicios por la Verdad a la reapertura de los juicios por violaciones a los derechos humanos, Olivera tuvo una gravitación enorme y que sus constantes visitas al Centro de Oficiales Retirados de Gendarmería Nacional tenían la finalidad de alentar la preparación de fugas del país a través de Formosa y Misiones. No es posible chequear ese dato así como tampoco hay certeza de que Olivera tenga pasaporte paraguayo bajo el apellido Osuna, tal como reveló un diario misionero, lo que sí es seguro es que tejió una telaraña de contactos, que muchos militares y también por qué no policías federales se sienten en deuda con él y que es un profesional en esto de acompasar campañas con urdidos planes de fuga.
No es casual que tras fugarse vía Chile, Malatto –eso fue un 27 de agosto de 2011, fecha muy pegada a la fuga del ex camarista Otilio Roque Romano– haya aparecido un blog en Internet con las “Aventuras en Italia del perseguido político Malatto”. Se trata de un texto escrito en primera persona, cortado con la misma tijera del alegato de De Marchi que se acaba de dar hace muy pocos días, donde también cuenta sus anécdotas tras sentirse libre en la Argentina.
Cada uno de los dichos contenidos en uno u otro texto debe ser leído en su debido contexto. Es muy claro que apuntan a granjearse apoyos entre políticos, de hecho De Marchi menciona expresamente el gesto que tuvo Ricardo López Murphy. Y en el caso de Malatto, se busca claramente minar el sentimiento de la sociedad hacia la Justicia. De ahí las expresiones burlonas hacia los jueces y fiscales, que son una constante tanto en Malatto como en Olivera y De Marchi, pero también el ardid de exhibirse como si fuesen unos príncipes de leyenda.
En el caso de De Marchi la treta es muy burda. Si bien es hermano de un hombre de la Sociedad Rural, es recordado en San Juan como un tipo arrebatado que iba en una moto Harley Davidson y era dueño de una whiskería en San Juan. En su carta, difundida en varios medios de comunicación, De Marchi se ufana de haberse fugado sin correr y tras haber salido muy tranquilamente a pasear, haber rescatado a una mujer que estaba siendo acosada por dos motochorros. Dice que le dijo “te ha salvado un represor”.
En el caso de Malatto, su mail se concentra en ese tipo de detalles, además de burlarse de la torpeza de los funcionarios judiciales sanjuaninos, redunda en que está muy tranquilo por tomarse una birra en Roma y que su primer día en la ciudad junto a su abogado Augusto Sinagra fue digno de un duque. Relata por ejemplo que de los 10 o 15 policías que vieron ese día, el 95% fue alumno del profesor napolitano que es un admirador de aristócratas fascistas como Valerio Borhese, conocido como “El Príncipe Negro”. No sólo eso, allí también dice que en la Cámara de Apelaciones de L’Aquila, ciudad donde fijó su domicilio tras vender su casa y traspasar su negocio en Mendoza, tanto el fiscal como el juez fueron alumnos suyos.
Los rictus de impotencia no se muestran en la estrategia, pero cabe ponerlos de relieve en toda su intensidad. Sobre De Marchi y Olivera hay una recompensa de dos millones y sus cuentas de financiamiento ya no corren. Y en cuanto a la excesiva confianza de Malatto hay que decir que su suerte está en manos de la Cámara de Casación, la misma que ya consideró nulo el fallo que liberó a Jorge Olivera allá por setiembre del 2001, cuando todas las miradas del mundo despertaban a la belleza de Anne Marie Erize y los ojos de vidrio del Carnicero de San Juan.
Ahora falta que salgan a la luz y cuanto antes, los secuestros, las torturas y las desapariciones perpetradas por Malatto. En principio, las causas que lo tienen como autor de las aberraciones son las de Oscar Alfredo Acosta y su esposa Virginia, Marta Sarof de Leroux, Margarita Camus, Alberto Carvajal, Guillermo Gulbert, Fernando Mot, Adolfo Andino y Vicente Mazzitelli. Pero hay más, ya que a lo largo del Primer juicio de delitos de lesa humanidad, muchos lo señalaron como parte del mismo grupo de tareas de Olivera.

jueves, 22 de agosto de 2013

¿Aerolíneas Argentinas o LAN?

Estos son los hechos:
LAN es una multinacional con mayoría de capitales chilenos asociada con la brasileña TAM.
LAN es considerada línea chilena de bandera.
LAN recorre todos los destinos rentables en territorio argentino.
Cuando LAN ingresó al país, Aerolíneas Argentinas estaba en franca desaparición en manos del grupo Marsans.
LAN compite en tarifas con Aerolíneas Argentinas, pero sólo recorre destinos rentables, al contrario de AA.
Aerolíneas Argentinas no tiene cielos abiertos para destinos en territorio chileno: hay en esto una clara competencia desleal porque LAN vuela a Bariloche, Cataratas, Mendoza, etc., pero Aerolíneas no puede incluir Antofagasta, Iquique, Puerto Montt o Punta Arenas.
Luego de la intimación del gobierno nacional seguramente se abrirá una etapa de negociaciones. Como era de esperar, TN y Mauricio Macri condenaron la intimación del gobierno por considerarla violatoria de la libertad de comercio.

Con la verdad, no ofendo ni temo.

Delaware mata Seychelles

En parte me equivoqué. Hay quien dice que siempre me equivoco. Larrata, lejos de abandonar el tema Seychelles por alguna otra información tan rimbombante como apócrifa, redobló la apuesta y sigue calentando la pava con la fábula, ahora secundado por la hormiguita Ocaña metida de lleno en la campaña electoral.
Su núcleo es que una delegación de 15 argentinos aterrizó en las Seychelles unos días antes del viaje presidencial; todo eso mientras aparecía un supuesto cheque de dinero negro por 50 millones de euros.
Resulta inverosímil que toda una comitiva encabezada por la Presidenta mas una delegación previa de 15 personas necesite viajar tan lejos para depositar un cheque que puede caber cómodamente (u ocultarse, si usted quiere) en un bolsillo.
No solo ELLA aterrizó, según el cuento chino, con una bolsa repleta de dinero negro: habrían existido otros 15 bultos, carteras o monederos, transportados subrepticiamente por cada integrante del grupo que se anticipó, todas ellos, al parecer, con billetes de baja denominación. Todo un pequeño ejército de hombres de la bolsa. 
En tren de seguir con los disparates, también es posible que haya habido un solo bulto de dinero sucio, y que la delegación acompañaba como custodia, pero como todos desconfiaban de todos, se vigilaban uno a otro.
El tema es que si Larrata redobla la apuesta es porque la información oficial, incluyendo la aparición del Secretario Parrilli, que casi nunca aparece en los medios, no fue todo lo precisa y clara que debió ser, como si algo se ocultara en la escala en Seychelles: ¿se puede pecar de ingenuidad en esta guerra a muerte?
¿Por qué no se aclara (con la suficiente sencillez como para que lo entendamos todos, incluso los subnormales) si la escala en las islas duró 3 días o 13 horas? ¿O acaso estamos ante un movimiento político en el que todos parecemos obligados a mirar hacia allá cuando lo importante está acá?
Sea como fuere, Larrata y Daniel Santoro, el periodista investigador estrella del diario Clarín, ocultan al público consumidor de noticias que las empresas controlantes del grupo están domiciliadas y registradas en un paraíso fiscal: el Estado de Delaware. La típica maniobra que atribuimos a los teros.
Lo que habría que investigar es si los fondos para tales despliegues extraterritoriales no fueron financiados por las empresas GS Unidos, Tinicum GC Investors, Farallon GC Investors, VLG Argentina LLC (dueña del 51% de Cablevisión), Vistone LLC, Grupo Clarín Services LLC (GCS), Raven Media Investments LLC y GCSA Investments LLC, todas ellas del Grupo Clarín y radicadas en el pequeño estado de Delaware, USA, cuyas autoridades lo definen como “The Land of Free-Tax Shopping”.
¡Para qué irse hasta el Océano Índico si aquí nomás, en América, tenemos unos cuantos paraísos fiscales!

Un parrafito sobre los tales paraísos

Se dijo por ahí que el gobierno argentino había sacado a las Seychelles de la condición de paraíso fiscal. La mentira fue rápidamente desmentida.
Ningún gobierno nacional puede poner o sacar a voluntad de una lista oficial de paraísos reconocidos oficialmente por todas las unidades de anticorrupción del mundo, pertenecientes a los respectivos estados nacionales.
Los países industriales del Norte están organizados como estados federales, lo que permite que el Estado de Delaware, en EEUU, o la isla de Man, perteneciente a Gran Bretaña, sean paraísos fiscales.

El estado argentino, al contrario, está organizado como estado unitario: no es posible que la provincia de La Rioja o el barrio de Parque Chas se conviertan en paraísos fiscales, cuya lista completa es pública y reconocida oficialmente en todo el mundo.
Aquí esa lista fue publicada en algún post anterior.
Los unitarios, la oligarquía portuaria que detentó el poder real en Argentina, nos organizó como país unitario aunque se cacareaba que éramos un país federal. Ese fue el crimen de Rivadavia. Mitre, etc. En la última década se avanzó un poco, a los tumbos, para revertir esa situación. Por eso cacarean chantas sobrevivientes del menemismo como los Rodríguez Sáa. Pero hay que seguir adelante sin cambiar el rumbo, porque no es suficiente. 
Por eso los gobernadores de las provincias argentinas, aunque se declaren seguidores del mito liberal, no pueden declarar "paraíso fiscal" a la provincia que gobiernan. 
Los gobernadores de los estados federales de EEUU (por ejemplo Delaware) sí lo pueden hacer.

Clarín oculta que su grupo empresario controlante está radicado en el Estado de Delaware. Lo de las Seychelles es una cortina de humo.

martes, 20 de agosto de 2013

La verdad sobre el dinero negro en Seychelles

Aterrizando en las islas

Cuando esta nota se lea, si es que la lee alguien, el descubrimiento del gran investigador Jorge Lanata, también conocido como Jorge Larrata sobre el depósito de dinero negro en las islas Seychelles habrá pasado al olvido, reemplazado por otro gran descubrimiento apócrifo.
Unas líneas sobre el título: nos confesamos poco amantes de gerundio, porque es una conjugación donde el tiempo, el modo, el número y la persona no están definidos, y en este caso hubo determinados argentinos, encabezados por nuestra Primera Mandataria, en esa isla.
Y un ave del paraíso (Lanata o Larrata) que denunció el traslado de dinero negro. El viejo cuento del hombre de la bolsa en formato televisivo y una protagonista mujer.
Pero “aterrizando” es lo que más se aproxima a la realidad en este caso, por lo falso de la situación, de modo que estamos aterrizando hoy o quizás lo hagamos en un año, no importa, lo esencial es limar a este gobierno con todo medio que se tenga a mano. 
Sólo eso.
Y ya que hablamos de infundios, agregamos el nuestro.
El uso del gerundio está o estuvo de moda entre algunos psicoanalistas, quienes a fin de reducir costos de alquiler, se reunían en un caserón en buen estado para atender a sus pacientes y bautizaban a la institución de salud mental con alguna acción en ese tiempo verbal (recuperando, analizando, socializando, deseando) acaso porque el análisis (freudiano, lacaniano o lo que fuera) se sabe cuándo empieza, si es que empieza, pero nunca cuando termina.
La comitiva presidencial, como decíamos, viajó rumbo a Buenos Aires desde el lejanísimo Vietnam luego de una gira oficial que incluyó a las islas Seychelles como escala técnica para que descansen las tripulaciones del avión.
En el aeropuerto no hubo ningún tipo de recibimiento oficial por la sencilla razón de que el periplo sólo lo menciona como escala para repostar, reponerse y repasar el aparato (al avión me refiero).
Para quién no sepa dónde corno están las mentadas Seychelles, que somos muchos, casi todos: son un grupo de más de un centenar de islas e islotes ubicados al norte de Madagascar, cerca de la costa africana, en el océano Índico.
Alguna vez fueron independientes, pero pertenecieron a los franceses hasta la caída de Napoleón y luego arrebatadas por el voraz león británico, quien desde principios del siglo XIX se ocupó de construir una realidad mítica (que ocultaba la crueldad de la colonización) sobre los territorios que colonizaba mediante una empresa privada llamada Compañía de las Indias Occidentales.
Los británicos se apoderaron de la mitad de África, construyendo mitos insulares sobre Madagascar o Zanzíbar, esta última hoy parte de Tanzania. ¿Nadie recuerda la heroica defensa de Kartúm protagonizada por ese actor que además pertenecía a la Asociación del Rifle? Me refiero a Charlton Heston, el que también le prestó la cara al propio Moisés.
En fin, que sobre la colonización del continente africano por parte de Gran Bretaña, Holanda, Alemania, Francia e Italia habría mucho para hablar, pero no aquí.
Para todo el que conozca el abismo entre la legendaria isla de Ceilán como colonia británica (una suerte de Paraíso Perdido de Milton) y el desquiciado Sri Lanka independiente de hoy en día, sabrá de lo que estoy hablando.
Son lo mismo.  
La minoría de los tamiles son los pobladores más temidos de Sri Lanka, una isla colonizada (algo habrán hecho) por todos los reinos europeos aunque con el mismo destino final de las Seychelles: integrar el imperio británico y el Commonwealth.
Pero volvamos al viaje presidencial.
Vemos a nuestra presidenta bajando afanosamente del avión en la pista del aeropuerto de Victoria, en las Seychelles. Desciende la escalerilla un poco encorvada hacia adelante por el peso de una bolsa colmada que transporta a sus espaldas, de donde cada tanto se escapan billetes. No son negros: parecen dólares o euros, ya que en las islas no aceptan dinero argentino.
¿Te gusta así Lanata o Larrata? 

domingo, 18 de agosto de 2013

¿ESCÁNDALO EN EL CIADI?

El diario Tiempo Argentino de hoy sacó dos ediciones. En la primera, el título de tapa era ESCÁNDALO EN EL CIADI: NOMBRAN A DOS JUECES VINCULADOS A REPSOL. Luego lo rectificaron o intentaron mejorarlo y ahora luce así:

Escándalo en el CIADI: el país impugnó a dos jueces por vínculos con Repsol

Que nombren a dos jueces vinculados a Repsol no escandaliza a nadie en el Ciadi. 
El escándalo se habría desatado si nombraran a personas vinculadas, por ejemplo, con el gobierno argentino
Siempre los árbitros (ya que no son jueces) del Ciadi son profesionales vinculados a las empresas que suelen litigar ante los gobiernos porque, en nombre de la vapuleada "seguridad jurídica", consideran vulnerados sus derechos adquiridos. 
Siguiendo la lógica del título, todo partido de fútbol entre un equipo de Buenos Aires (Boca o River) y uno del interior (Aldosivi, el Tomba) debería desatar un escándalo por la competencia (federal o provincial) de los árbitros e incluso de los llamados "jueces de línea". 
O en una situación imaginaria, si en un partido de fútbol se enfrentaran un equipo formado por las once maravillas de la pelota de los últimos tiempos (Messi, Maradona, Ronaldo, que se yo) y el otro por once jugadores desconocidos de, digamos, Villa Albertina y Parque Chacabuco, como Pérez, Bolita González, Salustiano Rotella, etc 
Nadie se haría ilusiones con un árbitro imparcial que, imagino, dejara pasar un flagrante penal mientras se entretiene sacándose una foto con Messi o pidiéndole un autógrafo a Maradona.
Habría que hablar con propiedad.
De todos modos, la información es veraz: Francisco Orrego Vicuña y Claus von Wobeser pertenecen a un estudio jurìdico que defiende los intereses de Repsol. El chileno Orrego Vicuña, justificó la violación de los Derechos Humanos y defendió a Pinochet.
Y Argentina, como corresponde, los impugnó aunque dudamos del destino final de tal impugnación.
Habida cuenta de que al Ciadi no han llegado (ni llegarán, que yo sepa) vientos reformistas, ese organismo sigue siendo un órgano arbitral, no una corte de justicia, creado por el Banco Mundial para defender las inversiones privadas en los países "energentes". 
Hay un largo historial de árbitros del Ciadi vinculados a empresas que reclaman derechos adquiridos o son ideológicamente afines a la cultura corporativa. 
Jamás supimos de un escándalo (y ese sí habría sido muy real) provocado por el nombramiento de árbitros afines a las presuntas víctimas. Debe ser porque la palabra "juez" es más corta o entendible que "árbitro" para un título de tapa.
Eso sí, la veo a la tontita de Laura Alonso suscribiendo el titular, escandalizada por demás, como sus mandantes.

sábado, 17 de agosto de 2013

HOY ESCRIBE MENDIETA

Me parece que lo que se pega abajo es una buena nota de Mendieta el renegau. 
Creo que se hace más necesario que nunca discutir ahora el resultado de las PASO, con las elecciones de octubre por delante y una Corte Suprema que, sospecho, dará la razón a Clarinete en el artículo sobre desmonopolización. 
Y lo hará después de tales elecciones, para no regalarle al gobierno nacional un argumento de campaña. 
Aunque es claro que en las PASO no corría la polarización, todos hablan de la derrota del gobierno pero nadie dice que Macri sacó entre un 28 y un 30%, contra el 60 y pico que lo catapultó a la intendencia. 
Tampoco hay referencias en los medios a la relación entre Macri y la violencia armada de La Doce.
Quizás tenga razón Forster cuando afirma que este gobierno es una anomalía. De la boca para afuera, todos reconocen la diferencia entre Gobierno y Estado, pero en realidad, la oposición de derecha y centroderecha, fragmentada y todo, sigue considerando que EL ESTADO SON ELLOS. No olvidemos esta falla propia.



Bancar los trapos

Los militantes tienen o no tienen responsabilidades? Opino que sí. Me gusta pensar que sí. Porque si pensáramos que no, en vez de militantes seríamos meros reproductores de órdenes que vienen de arriba. Y lo que viene de arriba es la conducción. La conducción traza un camino, marca un rumbo, establece objetivos. Pero por abajo, los militantes tienen que buscar la mejor forma de llevar eso adelante. Y la conducción se reafirma en un ida y vuelta con las bases.
Empecemos por el principio: el kirchnerismo perdió las elecciones. Y las perdió porque el kirchnerismo, a pesar de seguir siendo la fuerza política más votada en el orden nacional, a esta altura compite contra sí mismo. Es como aquellos equipos que ganan siempre todas las copas. De vez en cuando pierden, pero sobre todo pierden cuando tiene la inmensa y titánica tarea de seguir superándose a sí mismos y no lo logran.
Entonces asumamos que se perdió. Porque lo que es seguro es que se perdieron votos, obviamente que en relación al 54% del 2011, pero también en relación al 2009. Porque se sacaron menos votos de los esperados a nivel nacional. Porque se perdió en la Provincia de Buenos Aires. Porque salió tercero en Santa Fe. Y etcétera, etcétera. Eso ya lo sabemos todos.
Lo segundo es preguntarse, entonces, por qué perdió tantos votos. Y acá puede haber tantas interpretaciones como interpretadores. Y seguramente la verdad, que no existe, está en un punto medio entre muchas de ellas. Lo tercero es asumir que hay cierta uniformidad nacional en los resultados (por supuesto, con los matices propios de cada distrito, pero en todos lados se fue para atrás), lo que indica que hay motivos "de alcance nacional".
Entonces: algunos piensan que perdió muchos votos por no haber atendido nuevas y viejas demandas (lo que sería un problema de "gestión"). Otros piensan que es por "problemas comunicacionales" o, más directamente, porque los medios "juegan en contra" (el nacimiento de esos medios en los últimos 12 meses explicaría así el 54% de hace dos años, je). Otros especulan con "problemas políticos", como una pérdida de acumulación de actores. Otros, más marketineros, te dicen: hoy ser oficialista no está de moda.
Bueno: pienso que hay un poco de cada una de esas cosas. Y algunas más. Pero también pienso que siempre hay que empezar por el principio. Y que la política está antes que la comunicación. Y que "hacer política" no es lo mismo que "comunicar" y que "comunicar" no es lo mismo que "hacer campaña" y que "hacer campaña" es mucho más que hacer actos y spots.
Y me voy a extender, que no se solucionan problemas grandes con respuestas cortitas.
En lo político: hay que dejarse de joder con el sectarismo. El kirchnerismo es un parte central, en esta etapa histórica, del peronismo y del movimiento nacional y popular. Pero no es la única, ni siquiera la más grande. Condujo y conduce, pero es una parte. Y para seguir conduciendo, como diría el General, hay que acertar. Y para acertar, además de otras cosas, hay que contener. Y acumular. Y no podemos pretender que la única acumulación válida sea la de una fracción y que los otros no acumulen o mirarlos de reojo cuando lo hacen. Por supuesto, esta afirmación esconde debates más profundos que quizás haya que en algún momento enfrentar: ¿consideramos al kirchnerismo algo fundacional o asumimos que tiene raíces más profundas que lo anteceden? Mi opinión está en este mismo párrafo, pero no todos piensan –y actúan- igual. Y eso se nota. Y en algún momento entra en crisis ¿Es una crisis terminal? De ningún modo. El kirchnerismo ha sabido recuperarse de derrotas y de desaciertos y, sin dudas, puede volver a hacerlo. Lo que no podemos permitir es que se rife lo obtenido en todos estos años. Y para que no se rife no podemos ser tan obcecados de pensar que sólo este esquema lo puede garantizar. Para decirlo claro: hay quienes, dentro del kirchnerismo, fantasean con un "irse" en 2015 con una candidatura perdidosa, que gane el más horrible posible y volver luego, "cuando nos extrañen". Bueno: esto me parece un desastre y un infantilismo. Podés perder, claro, pero no podés jugar a perder. Porque, si realmente creemos en este proyecto, los perjudicados de un retroceso no serán ninguno de los que creen en esa hipótesis (los cuales ya forman parte de "la clase política" y, por ende, no tendrán problemitas de subsistencia) sino, sencillamente, los sectores populares que decimos defender. Creo que fui clarito, ¿no?
En lo "gestional": hay que atender las nuevas demandas con algo más que un repaso de lo ya hecho en la década. En primer lugar porque muchas de esas demandas son producto, precisamente, de éxitos previos del proyecto. En segundo lugar porque es nuestra obligación ideológica: que un ex desempleado haya conseguido laburo pero ahora exija mejores salarios o viajar bien es correcto. Aquellos que piensan que esas personas "nos deben" algo por haber mejorado sus vidas (aunque más no sea en una pequeña parte), en mi opinión, tienen una desviación ideológica preocupante. Los peronistas, desde siempre (bah, a veces), construimos derechos para las mayorías populares. Son derechos. Así que no nos deben nada. Y en todo caso "pagan" eso en cada elección. En tercer lugar, siempre hay que ofrecer una "perspectiva de futuro", y hace rato que no lo hacemos. Ya no alcanza con repetir, una y otra vez, lo mal que estábamos en 2001, en 2002. Todo el mundo lo sabe. El punto es qué le decimos, y cómo lo explicamos, para convencer a los votantes de que, con este proyecto político, va a estar mejor en el futuro de lo que está hoy.
En lo "comunicacional": no me voy a extender demasiado en esto. Es mi "campo" y conozco demasiado lo complejo que es como para andar tirando al voleo cosas. Pero me voy a limitar a lo siguiente: no se puede seguir hablando sólo "para los propios", como si eso fuera tener fuertes convicciones y adaptar tu comunicación a las necesidades del contexto fuera una entrega, una traición. El camino de la autocelebración, compañeros, está agotado. Y el énfasis en "bancar los trapos" me hace acordar a los que, en el fútbol, son hinchas de su hinchada. Los entiendo, claro que los entiendo. Soy de Racing y estoy orgulloso de mi hinchada. Pero a la cancha entran los jugadores. Y los partidos no los ganás cantando en la tribuna para que te escuchen los mismos que son de tu equipo.
Veremos. Como siempre, está todo el futuro por hacerse. No está escrito. Y cada uno banca los trapos como puede. Yo así.

viernes, 9 de agosto de 2013

JUNTOS PODEMOS

Este post pudo haberse titulado “La culpa la tiene nuestra presidenta”, o “Marcianos”, pero preferí el elegido porque la apelación a la unidad de todos, imagino, es cosa seria.
Me he despertado pensando en el sentido de la frase: juntos podemos. ¿Quiénes, juntos? ¿Todos o solamente ellos? Advertí, tarde, que la apelación, si bien puede interpretarse de las dos maneras, sugiere que Macri pretende ser el líder de ellos, con vistas a octubre, pero todos sabemos que eso es imposible.
Y también esconde que en ese “todos”, muchos quedamos afuera.
Excluidos.
Hay demasiados jefes entre ellos, y pocos soldados. No me imagino a Carrió subordinándose a ninguno de ellos. Tampoco me lo imagino a Macri, que tiene esas veleidades del cacatúa aburrido que sueña con la pinta de Carlos Gardel. No puedo imaginar a ninguno de ellos subordinándose a una lista común. Muchos personalismos sin substancia, muchos generales sin tropa.
Y los títulos que no fueron (“La culpa la tiene…” o “Marcianos”), no lo fueron porque en realidad había pensado comenzar con una anécdota.
En las colas del colectivo suelen suceder cosas asombrosas.
Ayer mismo, esperando el 26, fuimos momentáneamente detenidos por un grupo de jóvenes que hacían piruetas impidiendo el libre flujo de tránsito. Delante de mí una mujer se dio vuelta y dirigiéndose a quien esto escribe, explicó así la fugaz dificultad: “La culpa la tiene nuestra presidente”, poniendo, creo, cierto asco en el “nuestro”, como si esa posesión común fuera a su pesar, pero combinada, creo, con cierto reconocimiento: al menos registraba su autoridad presidencial.
Evité polemizar y me limité a devolverle un cuarto de sonrisa de costado.
No entiendo en qué podría ser culpable Cristina, ni siquiera qué tenía que ver con la situación.
Eso me recordó otra espera de colectivo, esta vez suburbano, cuando nuestro ocasional compañero de cola atribuyó el atraso en la llegada del medio de transporte a un grupo de hombrecitos marcianos que, cerca de allí, cerraba el paso del tránsito, y lo dijo seriamente. Los llamó “hombrecitos”, aunque no sabemos si en Marte hay “hombrecitos” y “mujercitas” verdes, muchos sexos, uno solo o ninguno. Ni siquiera si son verdes.
- Ahhh…- respondí.
En las colas suelen escucharse todo tipo de comentarios estúpidos o demenciales. Pero si bien el último ejemplo rápidamente se explica en el delirio, el primero me sugiere más, es el resultado de un encadenamiento coherente de ideas. Erradas.
La culpa la tiene nuestra presidenta bien pudo ser “todo es culpa de ella”, y luego “ella o yo”, algo así.
Me siento orgulloso de esta presidenta, y creo que cada uno, en la medida de sus posibilidades y necesidades, debe contribuir a que esto no fracase. Sabemos que muchos no lo piensan así, que la prédica del individualismo ha calado en amplios sectores de la sociedad argentina, que ese individualismo es uno de los signos distintivos de nuestra época, que lo solidario y lo común a todos son cosas del pasado. Y que muchos son sordos a su prédica en este sentido.
Recordemos, entre mil ejemplos disponibles, el estúpido individualismo de esos conductores de bicicleta que se desplazaban por las calles de la ciudad como un malón con ruedas, sin respetar las señales de tránsito: pudieron ser responsables de una tragedia; no lo fueron de pura casualidad.
No escuché a Macri criticarlos (y nadie se lo preguntó), quizás porque a eso se refiere con la apelación de “juntos podemos”. Juntos, con los de masa crítica, eso sí.
Un hombre, un voto.
Tampoco escuché a ningún periodista relacionar a Macri con “La Doce” de Boca.
Parece tan incombustible como lo expresa su rostro o su pobre discurso. La plata puede hacer milagros.
Debo reconocer que, cinco años atrás, me empeñaba en remarcar los defectos del gobierno en lugar de subrayar sus logros, olvidando eso de “en su medida y armoniosamente”.
Fue Alicia, mi compañera de entonces, la que me despertó de un error originado en la vanidad de quienes critican para lucir más objetivos.
Juntos podemos, sí, apoyar este proyecto con los errores y defectos que tiene. Es la única petición de unidad que puede funcionar cuando no priman los meros intereses personales.
Parece ingenuo: no lo es.

martes, 6 de agosto de 2013

LO IDEAL SUELE SER ENEMIGO DE LO BUENO

Aunque las charlas con mi amigo Teodoro Boot se han espaciado últimamente (cosa que atribuyo a mis actuales dificultades físicas), suelo aprender de ellas por la claridad conceptual que suele exhibir (él) aunque no comparta en un ciento por ciento (nunca hay unanimidad) de una amistad que se forjó hace décadas, en la propia dictadura cívicomilitar. 
En esos años 60/70, me iba hartando paulatinamente de las posiciones que, con el argumento falaz del idealismo, terminaban atándonos de manos para cualquier consideración política de la realidad que contuviera un trazo de práctica del poder. 
En cuanto a él, bueno, que él explique lo suyo.
Me había acercado a lo que entonces se conocía como peronismo combativo, una posición intermedia entre los dinosaurios y los idealistas. 
Pero a destiempo: el dirigente Julio Isabelino Guillán, histórico del sindicato de  telefónicos y uno de los creadores de la CGT de los Argentinos, derivará en una paulatina conversión que lo llevaría a apoyar la experiencia privatizadora de María Julia (Alsogaray). Veinticinco años antes, las fugadas de la cárcel encabezadas por Amanda Peralta de la FAP habían estado escondidas en el último piso del mítico edificio de la ex-Foetra en Perón al 2900, aunque desconozco si Guillán estaba enterado.
El peronismo nos contenía a todos, pero no por su opacidad o ambigüedad, sino porque no era un partido político sino el movimiento nacional en una etapa histórica, la de Perón en el poder. 
Uno de los conceptos que hurto a Boot, sin permiso, es que el peronismo se murió junto con Perón y que éste se llevó a la tumba los secretos de la conducción, aunque a su regreso Perón (eso lo agrego yo)quizás sobreactuaba su dominio de todo el "dispositivo" . 
Por eso entiendo y comparto cuando Cristina se refiere a sus orígenes peronistas, idea con la que me identifico plenamente. Huérfanos y descreídos con lo que fue el menemismo, encontramos de pronto a alguien como Néstor que nos hace revivir viejos conceptos no olvidados del todo pero que en todo caso parecían enterrados para siempre por imposibles.
Mal que le pese a algunos y que muchos se sientan incómodos, el kirchnerismo es el peronismo posible en la Argentina del siglo XXI.
El kirchnerismo es un movimiento, vivo y contradictorio, en el que quienes enarbolan supuestos principios idealistas sobreviven. A veces quieren correr a Cristina por izquierda y cultivan eso que antes se denominaba entrismo, la supervivencia de gente que se considera a sí misma idealista (de la boca para afuera) o heredera de aquellos idealismos, cuando en realidad sólo se dedican a regar la quintita propia, y en lugar de jugar una partida colectiva juegan la de ellos. Y que, logrados ciertos objetivos particulares, se alejan y convierten en enconados adversarios. Suelen afirmar, además, que Cristina abandonó la política de Néstor. Es fácil hablar bien o mal de un muerto.
De todo esto, escrito muy sintéticamente y uniendo con rapidez pasado (desde el más lejano de Perón hasta nuestro propio pasado de los 60/70) con presente, concluimos con Boot que esto es lo bueno y que es estúpido compararlo con el idealismo infantil e irrealizable, quizás nefasto, de aquellos años. Y no me vengan con tonterías como que carezco de un conocimiento acabado de lo socialista: nadie sabía en realidad de qué socialismo se trataba, desconocimiento que sólo podía acarrear dolor y sangre inútilmente derramada. 
Espero no estar poniendo pensamientos de Boot que él no comparte, y si es así le pido disculpas.
Pero yo sí lo creo firmemente, y no me corran por izquierda los Tumini y etcétera.
Es natural que esto suceda, tan natural como que en otros ámbitos habrá kirchneristas que se acercan al gobierno para hacer negocios, pero creo que lo que hacen los idealistas también es negocio. 
Los primeros lo reconocen o terminan por reconocerlo; estos otros lo disfrazan de buenas intenciones y grandes palabras.
En realidad, poco me importa que algún lector kirchnerista me contradiga por no sentirse en absoluto parte de algo que tenga cierto aroma peronista. Allá él, no por eso dejaremos de compartir ciertos elementos esenciales de la actualidad.
Fui también uno de los idealistas de los 70. Sostener hoy esa actitud es una farsa, así como era pueril en aquel entonces.
Y como siempre, lo más importante ha quedado en el tintero.

  
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lunes, 5 de agosto de 2013

Los famosos 70

De mi post anterior parecería desprenderse que abomino de la lucha armada y de las organizaciones armadas, subestimando u ocultando el dato principal que son los miles de desaparecidos que esa etapa produjo.
Nada más lejos de la realidad.
Creo, respecto a ello, que los pocos lectores de este blog y en general las nuevas generaciones tal vez no estén preparadas, listas, maduras (aunque tengo la remota esperanza de estar equivocado) para escuchar o leer una crítica radical a esa etapa.
Radical, por supuesto, en cuanto a buscar la raíz de algo. La política de memoria, verdad y justicia no consiste, a mi entender, en la glorificación acrítica de las organizaciones y su actividad, incluso retrospectiva, sino en encontrar a las víctimas o sus restos y llevar a la cárcel a quienes cometieron delitos. En este sentido, como ya escribí, la orden oficial era que la totalidad de las fuerzas armadas y de seguridad aniquilaran el llamado accionar subversivo, de lo que se desprende que, presumiblemente, fueron miles los delitos cometidos.
No pretendo agotar el tema en una sola vez, y sospecho que despertaré el encono de unos cuantos. 
En primer lugar cabe mencionarse el clima revolucionario y de cambio substancial que se vivía en esa época: el mundo parecía estar a las puertas de una transformación profunda en las relaciones de poder tanto en Asia como en África y América del Sur. Incluso había actividad armada en Europa, descollando la de los irlandeses para desprenderse de la tutela colonial británica.
Se creía que un “hombre nuevo” estaba a la vuelta de la esquina, el Che Guevara era el ícono de aquella juventud, y que cierta, alguna forma de socialismo era el futuro de la humanidad aunque no hubieran transitado las etapas canónicas de Marx. Había casos de pueblos que todavía vivían la edad de piedra y se pretendía que entendieran los beneficios derivados de organizar un soviet.
No se puede eludir referirse, y lo haré próximamente, a la realidad argentina donde estábamos insertos, marcada por gobiernos minoritarios y liberales, con el peronismo (las mayorías populares) prohibido y perseguido. Felipe Vallese desapareció en 1962.
Quizás hoy resulte incomprensible entender esa efervescencia, de la que no escapó la juventud argentina. No toda la juventud, es cierto, pero esto nos lleva a teorizar sobre la distancia que existe entre una libre elección y la decisión de optar entre lo disponible, y lo disponible en esa época era dedicarse a cultivar sus elecciones personales o involucrarse en la lucha.
El grueso de los sí involucrados (y futuras víctimas) provenía de los sectores medios con nivel educativo medio y universitario, aunque también hubo sectores obreros: la comisión interna de Peugeot, por ejemplo, al parecer había realizado una efectiva tarea de reclutamiento. Creo que todos ellos fueron desaparecidos.
Aunque no dispongo aquí de estadísticas fiables al respecto, creo que la mayoría de los desaparecidos corresponde a las generaciones que se incorporaron a la actividad política en 1973, porque ese año auguraba un cambio sustancial. Perón había retornado, había elecciones libres y los planes del nuevo gobierno presagiaban que en Argentina cambiarían las relaciones de poder interno, alineándose con los cambios que se vivían en el resto del mundo. Es decir, creo que la mayoría de los desaparecidos tendría hoy entre 55 y 60 años. Creo que esa generación fue en cierta medida carne de cañón, porque nunca llegó a comprender la capacidad operativa del oponente y hasta dónde llegaría su reacción. En Argentina había entre 50 y 60 mil hombres armados en cuarteles, comisarías, etc. 
Muchos creyeron eso de que “se van, se van, y nunca volverán”: eran los pibes veinteañeros que se habían sumado con entusiasmo a las multitudinarias manifestaciones de los últimos años. 
Todo se sucedía vertiginosamente (la síntesis suele tener una carga de injusticia), mientras algunas cúpulas tomaban con rapidez el camino del alejamiento hacia países más seguros.
No me parece trascendente, pero me siento en la obligación de relatar que quien esto escribe se había incorporado a la lucha en una etapa anterior, a mediados de los 60, y una casualidad, o la suerte, quiso que no formara parte de la lista de desaparecidos de la Mansión Seré en manos de una patota de la aeronáutica que asesinó a Cecilia Almada en el barrio Carlos Gardel.
Todo eso ya pasó.
Pero a unos cuantos el retorno de Perón (que volvió enfermo, anciano y moriría enseguida), las elecciones sin proscripciones y los cambios que intentaba aplicar el gobierno de Cámpora en el poder económico, todo eso, los tenía sin cuidado, o peor, formaba parte de la astucia del enemigo para que nada cambiara.

Con el clima mundial que auguraba el advenimiento inminente del socialismo, esas noticias eran intrascendentes. ¿Pero cuál era en verdad ese socialismo? 

domingo, 4 de agosto de 2013

HOY, TODOS SOMOS CAPITALISTAS

Percibo en algunas charlas que organizamos con las nuevas generaciones, cierto cansancio o incomprensión de los jóvenes hacia los relatos sobre las luchas de los 60/70 balbuceados por jovatos como el que esto escribe, en especial cuando se los aborda desde una perspectiva heroica; como si los jóvenes de la "generación perdida" hubiéramos sido superhéroes que no nos conformábamos con menos que el Cielo. Lo cual, comparado con las metas políticas prácticas de la actualidad, provoca ese hartazgo o sordera.
A mí me parece que estamos viendo las cosas al revés, por lo cual será imprescindible referirse a esos 60/70 desde otra perspectiva. 
Del mismo modo que sería imposible hacerle entender el capitalismo, la burguesía, el socialismo, la liberación nacional, el concepto de Nación o la liberación femenina a un hombre o mujer del siglo XII, se hace difícil el diálogo entre los jóvenes de hoy, que viven en un resquebrajado capitalismo global cruzado por fundamentalismos islamitas de difícil comprensión, y las generaciones anteriores hijas de la posguerra, de resquebrajamiento de los imperios coloniales, de la guerra fría y sobre todo de existencia del socialismo en sus distintas variantes, todas ellas muy alejadas de la teoría de Marx y Engels, que pontificaban el triunfo universal del proletariado cuando la burguesía hubiera agotado su ciclo. 
El socialismo funcionaba como un OTRO fantasmáticamente ideal diferente de esta injusta, inequitativa, por momentos atroz realidad del capitalismo en que vivíamos. 
En la Unión Sovética, sobre todo, no se cumplían las prevenciones de Marx: en ese conglomerado de naciones con cultura disímiles, el proletariado y la burguesía industriales eran marginales. Cuba era un pequeño país monoproductor. Etc.
En general, los "superhéroes" de los 60/70 tenían a ese OTRO como modelo, pero no había un solo modelo sino muchos: las vías cubana, soviética, china, yugoslava etc. etc. al socialismo, cada cual con su propia receta.
Curiosamente, se carecía de una vía argentina hacia el socialismo construida teòricamente.
Se había teorizado sobre la Unión Soviética, sobre China, sobre Cuba hasta cierto punto, etc etc.
Y si el peronismo era lo que más se parecía a una experiencia popular, lo que resultaba incomprensible (para muchos de ellos) era su carácter "movimientista" toda vez que desde la perspectiva eurocéntrica, una clase social se impondría a otra, y ese proceso tenía dos nombres propios inamovibles: proletariado y burguesía. 
Este imaginario adquiría significación en amplios sectores ideologizados (sobre todo medios, pero también obreros) de la Argentina. En mi opinión, excesivamente ideologizados por experiencias ajenas. De esa ideologización no escapaban los sectores más proclives al peronismo.
En determinado momento, Montoneros "descubrió" los beneficios del "movimientismo", pero el resto de las organizaciones decía representar o interpretar los intereses de una clase obrera(1) que sólo existía en los libros y en algunos militantes aislados que en general habían padecido ese proceso de ideologización.
Si un señor feudal del siglo XII no podía entender lo que significaba "socialismo", un europeo del siglo XX no podía entender que en las semicolonias como Argentina se produjeran movimientos nacionales de liberación. ¿Liberación de qué, si esos países se habían conformado (supuestamente) a imagen y semejanza de las grandes naciones del hemisferio norte? Para peor, la Argentina abominaba de sus orígenes mestizos, comunes a toda América, y se creía, se veía a sí misma, como blanca.
Como sabemos, el socialismo real en Europa se esfumó y Cuba y China siguen caminos poco emparentados con lo que preconizaban los jóvenes idealistas de los 70. Y a diferencia de esos años, donde un amplio sector de la juventud había leído una amplia lista de obras de Ho Chi Minh, Lenin, Giap, Marx, Marighela, con un extenso etcétera, cuando no las investigaciones de los teóricos de la dependencia (Furtado, Faleto, etc.) y a los muchos poetas y narradores que creían en lo que pomposamente se denominaba "la revolución", desde Neruda a Guillén y Maiakovsky, hoy la lectura (¿erudita?) ha perdido el valor que tenía. Pero eso no necesariamente es un disvalor, ya que puede servirnos para ver (a quien quiera ver) la realidad desde nosotros mismos, es decir, desde nuestra propia historia. A nadie debe preocupar demasiado ese abismo de lectura.  
Por demás, no sabemos hacia dónde vamos, o al menos hay infinitas versiones de ese futuro que en los 60/70 tenía un curso "ineluctable", es decir, un destino que como tal no carecía de una cuota de fatalidad.
Fatalidad (debo agregar) que en aquel entonces se presentaba como venturosa. La realidad se encargó de desmentirlo.

(1) Aunque algunas de ellas ensayaban su acercamiento a los distintos sectores mediante supuestos "Frentes" obreros, estudiantiles, etc.

domingo, 28 de julio de 2013

LA HORA DE INTEGRAR


Las PASO serán un buen termómetro de lo que sucederá en las próximas elecciones de octubre.
El FPV tiene grande posibilidades de ganar y retener, en octubre, la mayoría legislativa, pero ojo, no será un triunfo "de taquito".
Aquí debe comprenderse, debemos estar totalmente convencidos, de que será necesario "traspirar la camiseta", patear la calle, militar, convencer. Casa por casa, vecino por vecino. Si bien no se niega el rol que tienen los medios de comunicación masiva, el contacto personal sigue siendo decisivo.
No es necesario ni conviene un triunfo arrollador, como para no asustar al chancho.
Venimos de décadas donde los amplios y variados sectores medios fueron primero disciplinados y luego cooptados por el peor individualismo de la dictadura cívicomilitar primero, del menemismo después, para terminar con "el aburrido" huyendo en helicóptero luego de la flexibilización laboral.
Esos sectores antikirchneristas no registran que la flexibilización, de la que eran sus víctimas, fue derogada por esta administración. Pero conviene recordar que subsisten niveles muy altos de informalidad laboral basados en las nuevas condiciones de la actividad económica por las cuales es necesario negociar continuamente sector por sector para que las empresas más concentradas no elijan mudarse a países con costos laborales menores. Hasta la época terrible de Videla y Martínez de Hoz, Argentina era un país con una desocupación estructural del 6% donde el trabajo en negro era marginal, y en general localizado en "el campo", una realidad ominosa que el "dirigente" entre comillas Momo Venegas se empeñó y empeña en sostener. Por eso es opositor: porque las nuevas leyes del peón rural y de extranjerización de la tierra rural no le convienen, le quitan poder derivado de su relación con los grandes propietarios..
El sector agropecuario tampoco registra que el período anterior donde existían retenciones a los cereales, combinada con una alta tasa de obra pública, fue la dictadura de Onganía con Krieger Vasena en el ministerio de Economía. En esos años no abrían la boca, quizás porque tenían dirigentes más serios y coherentes que Eduardo Buzzi o Alfredo De Ángeli.
El problema del kirchnerismo es estructural a los "populismos" argentinos. Lo padeció el yrigoyenismo y el peronismo: es "la herencia" o sucesión, acaso porque esta es antagónica con la conduccion tal y como existe. Todos lo saben pero prefieren callarlo o decirlo en voz baja, como lo hace ahora quien esto escribe.
Como sucedió con el mejor Perón, es difícil o acaso imposible encontrar un dirigente capaz de hacer sombra a Cristina, una auténtica joya política a quien el término "carismático" le queda muy estrecho. Algunos podrán criticar su estilo, pero nadie duda que conduce.
Recordemos, por ejemplo, el baño de sangre que provocó Montoneros cuando imaginó que podía quitarle el liderazgo a Perón. Y pensar que todavía existen algunos tontos que siguen sosteniendo que esa orga era el sujeto político de cambio en los 70, con lo cual Perón entraba automáticamente en la categoría de enemigo del pueblo.
Lo incomprensible de la conducción es que el kirchnerismo no es un partido político ni pretende serlo, sino un movimiento nacional en construcción, algo que escapa a la comprensión de las mentes entrenadas históricamente en un eurocentrismo que ahora, viendo lo que sucede en el hemisferio norte, moderno e industrializado, realmente dan pena.
¿Acaso los europeos llegaron a entender al peronismo? Jamás, porque ellos habían hecho sus revoluciones burguesas en los siglos anteriores. Y con esto no quiero decir que el peronismo, o el kirchnerismo, hayan sido o se propusieran ser "movimientos burgueses", pensando a la Argentina desde Europa.
La cuestión en Argentina comenzó con Mitre, y no con Roca como sostiene Bayer. Mitre organizó la república limitada a los comerciantes importadores-exportadores del puerto de Buenos Aires. En nombre del Progreso, Roca nacionalizó a la oligarquía dominante e introdujo al país en la división internacional del trabajo reservándonos el papel de país productor de materias primas. El granero del mundo.
En ese contexto, Yrigoyen integró a los sectores medios y Perón integró a las grandes masas del interior, los cabecitas negras. 
Esta es también una época de integración. 








jueves, 18 de julio de 2013

Milani y Badeni

El grupo Clarín ataca al general Milani y por elevación a Cristina, responsable de su nombramiento, pero cada vez que debe consultar a un especialista en derecho constitucional, pone en pantalla al “constitucionalista” Gregorio Badeni.
Badeni participaba de la conducción del banco de Hurlingham cuando todos sus directivos estaban detenidos ilegalmente y eran torturados en la cárcel de Campo de Mayo.
De esa detención ilegal puede dar fe el comandante Rey, apropiador de Pedro Sandoval y responsable del centro de detención.
Marcelo y Juan Claudio Chavanne lo denunciaron ante la Conadep y en el juicio contra los comandantes (Causa 13). Los Grassi fallecieron y otros, de la veintena de directivos detenidos, prefieren no hablar.
Los prisioneros recibían preguntas por escrito elaboradas por la intervención del banco de Hurlingham, de las que participaba Badeni.
Cuando se descubrió que el método era muy lento, los interrogatorios se realizaban con “invitados” presentes, entre quienes figuraba el detenido titular de la Comisión Nacional de Valores, Juan Alfredo Etchebarne, hombre de confianza de Martínez de Hoz, a quien acompañaban los miembros de la intervención del banco y directivos de la CNV. Fue el ex banquero Oddone el que denunció que estas preguntas bajo presión se realizaban en un improvisado auditorio de la cárcel, con una nutrida concurrencia a la que no podía ser ajeno Badeni, y el propio Etchebarne quien, ante la justicia, reconoció que, como Martínez de Hoz, se había desempeñado en Acindar.
Este “constitucionalista” conocía los detalles más finos del desempeño financiero de la entidad, considerada viable por la propia intervención militar, pero cuya liquidación definitiva se pactó entre Martínez de Hoz y Christian Zimermann, vicepresidente del BCRA, mientras el presidente, vicealmirante Covas, miraba para otro lado porque así se lo había ordenado Massera.
Una buena pregunta sería saber qué entidad se quedó con los activos del banco de Hurlingham.
En cuanto a Milani, la justicia tiene la palabra.
Es grosero e infantil creer que sólo hubo 30, 300 o 3000 carniceros entre militares y miembros de las fuerzas de seguridad.
Dos decretos, uno firmado por Luder y otro por Isabel, ordenaban en los años 74 y 75 “aniquilar el accionar” de la guerrilla. Mucho se ha interpretado sobre esta orden, pero lo concreto es que la totalidad de las fuerzas armadas y de seguridad se empeñaron en combatir a las organizaciones armadas en una brutal desproporción. 
Por eso no puede llamarse “guerra”.
Algunos de sus integrantes, ensoberbecidos por la suma del poder o porque estaban convencidos de lo que hacían, cometieron delitos de lesa humanidad. Pueden ser 3000, o 5000, no importa cuántos sino que vayan saliendo.
En el trascurso de esa lucha armada desigual se deben haber cometido innumerables delitos, producidos con impunidad toda vez que el pueblo argentino estaba sujeto a una dictadura cívicomilitar que detentaba la totalidad del poder público y privado, y era dueña de la vida de los ciudadanos, algunos de los cuales la apoyaban.
Entre esos delitos, sospechamos, hubo numerosas transferencias de inmuebles, a veces humildes, donde se obligaba al vendedor a aceptar un precio vil. Pero en la mayor parte de los casos, hubo sucesivas cesiones a terceros y las constancias se esfumaron. Peor destino puede esperarse de los bienes muebles.
En todos los casos, la justicia tiene la palabra. En términos de sentido común, es obvio que Cristina no cometería jamás la torpeza pueril de nombrar al frente del Ejército a un oficial sospechado de delitos de lesa humanidad cuando tenía otros nombres a mano. Y estoy seguro que, en caso contrario, actuará de inmediato destituyendo al acusado.
Por varias décadas, las fuerzas armadas se formaron primero bajo una democracia formal y proscriptiva, luego en la doctrina de seguridad nacional y más tarde como parte de la geopolítica imperial. Pero no solo los militares sufrieron estas deformaciones que significaban alejarse del interés nacional. La clase dirigente nativa en general no escapó a esa regla.
Por eso insistimos: Badeni no es un constitucionalista sino un ex colaborador de la dictadura. Y no sabemos que se haya hecho una autocrítica al respecto, si las autocríticas sirven para algo, que creemos que definitivamente no.

Y quien no lo crea, que escuche o lea a Marianito Grondona. 

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