martes, 21 de octubre de 2014

LEYES DEMOCRÁTICAS Y LEYES QUE NO LO SON



Hoy, algunos lobos se disfrazan de corderos. Corderos peligrosos, porque amenazan con suprimir leyes de la democracia.
También están los “pelotudos peligrosos”. Son los que confían en que el disciplinamiento, la desmemoria y los cantos de sirena (tablita cambiaria, convertibilidad, dolarización) del neoliberalismo han calado hondo en distintos sectores de la sociedad argentina, ni siquiera se toman ese trabajo y se limitan a exhibir la no-política como forma de vida.

Cuando era intendente de San Rafael, Mendoza, el actual senador Sanz –uno de esos lobos derogatorios- trabajó para la multinacional Techint contra los intentos de mantener algún resabio de industria argentina en el ámbito siderúrgico: hoy sostiene que se derogarán todas las leyes dictadas democráticamente por el gobierno nacional…



¿Cuáles?

Ley de Medios
Ley de Abastecimiento
Ley de Defensa del Consumidor
Decreto de AUH
Ley de YPF
Ley de Aerolíneas Argentinas
 
La generalización debe crear ciertas esperanzas a esa flexible masa de maniobra de la no-política, esa que ha perdido la mayor parte de los significados colectivos o solidarios y va y viene conectada en circuitos cerrados de consumo que dicta nuevas significaciones. Significaciones percibidas como heterogéneas pero decididamente homogeneizadoras, aunque en todo caso, funcionales a este orden mundial de poder.

Sin embargo, me estoy alejando mucho de lo que pretendía hoy: hacer conocer las leyes y decretos represivos vigentes desde la revolución fusiladora hasta el retorno de la democracia en 1983, lo cual no deja de tener su relación con el tema esbozado arriba.

El poder económico-cultural-militar actúa legal o ilegalmente: en ocasiones, acude a dictar bandos que pasan por leyes, como por ejemplo la derogación de la Constitución de 1949. Desde 1976 se institucionaliza el terrorismo de Estado (una contradicción en términos) acudiendo al paraguas protector de leyes ilegales. En otras, usa las leyes vigentes para actuar contra el enemigo interno, que en durante muchos años había sido el peronismo.


Durante la revolución fusiladora, un poder judicial ad-hoc juzgó al “tirano prófugo” y lo condenó por traición a la patria, mientras una organización paraestatal terrorista denominada Junta de Reparación Patrimonial investigaba y se hacía (mediante el decreto ley 5.148/55) con el patrimonio de cientos de peronistas. En 1976 se recurre al mismo arbitrio aunque esta vez, sin un demente capitán Ghandi, y se denomina Conarepa.  

El decreto ley 4161/56 prohíbe la mención directa o indirecta de lo peronista.

Durante el gobierno de Frondizi, otro decreto, el 9880/58 reprime una huelga de bancarios, movilizándolos. El mismo gobierno, que tenía a un marxista como Rogelio Frigerio entre sus miembros, aplica la ley 13.234/48 poniendo por primera vez en marcha el Plan Conintes - Conmoción Interna del Estado, elaborado para reprimir a otros insurrectos. Cientos de integrantes de la resistencia peronista marchan a la cárcel. Aplica también la ley 13.985/50 que tipifica delitos contra la seguridad de la Nación, espionaje, etc.

El gobierno provisional de Guido y las dictaduras de Onganía-Levingston-Lanusse aplican una catarata de leyes represivas: la 15.293/60, la 16.648/67 que modifica la ley 13.985, la 17.401/67 anticomunista, la 18.234/69 anticomunista, 18.235/69 anticomunista (la definición de "comunista" era tan amplia que incluía a todos los que n comulgaban con la dictadura), la 18.670/70 y la 19.053 que crean el tristemente famoso “camarón” con su instancia única, la 18.953/71 que modifica algunos artículos del Código Penal acentuando las penas a actividades políticas, la 19.081/71 que somete algunos art. del Código Penal a la justicia militar e incorpora a las fuerzas de seguridad a la jurisdicción operacional de FFAA.

La consigna mayoritaria en la Argentina de entonces (“luche y vuelve”) se hace realidad con el retorno de Perón en dos viajes consecutivos en los años 1972 y 1973.

En el breve interregno de Héctor Cámpora se dicta una ley de amnistía general, la 20.508/73 y los decretos 11/73 y 28/73.

El artículo 1º de la ley 20.510/73 establece que “Se derogan las llamadas Leyes” 18.670, 18.799, 19.053, 19.110, 19.195, 19.583, 19.805, 19.959, 20.187, 18.232, 19.128, 19.081, 19.594, 20.032, 19.582, 19.863, 20.087 y el Decreto-Ley 3.731/56”.

La breve primavera camporista da lugar a una época todavía más turbulenta. Muere Perón y el gobierno de Isabel –en un momento en que la lucha por el poder se traslada al interior del peronismo- pone en vigencia un nuevo régimen penal de estupefacientes utilizado para reprimir adversarios: la ley 20.771/74. Promulga la ley 20.840/74 de seguridad y dicta dos célebres decretos de aniquilación de la subversión.


La sangrienta dictadura cívicomilitar dicta su propio reglamento mediante la 21.256/76, reinstala una nueva ley de residencia con la 21.259/76 que autoriza ampliamente la expulsión de extranjeros, establece sanciones para los que atentaren contra personas y bienes (21.264/76) y somete a las fuerzas policiales y de seguridad a la autoridad militar. La 21.268/76 pena severamente la tenencia de armas y explosivos.

La 21.400/76 de seguridad Industrial reemplaza a la ley de contrato de trabajo. Se prohíben las medidas concertadas de acción directa, paro o disminución del ritmo de trabajo con penas de 1 a 6 años de prisión.

Con la 21.459/76 se reforma y aumentan las penas de la 20.840 en lo que hace a su artículo 6º, subversión económica. 
La 21.461/76 crea Consejos de Guerra Especiales y la 21.463/76 hace ciertos cambios a esos consejos. 

La 21.886/76 modifica nuevamente la 20.840

La 21.966/76 da de baja a personal estatal de planta, contratado y transitorio con amplias atribuciones y miles de empleados quedan en la calle.










lunes, 13 de octubre de 2014

DROGAS PROHIBIDAS (1)

Por Teodoro Boot

El escritor norteamericano Kurt Vonnegut sostenía que la inclinación de numerosos seres humanos al consumo de alcohol o sustancias parecidas se debe a la necesidad de aplacar, adormecer o hasta anular, al menos en parte, el funcionamiento del enorme y peligroso cerebro que a lo largo de la evolución la especie ha desarrollado. 
El cerebro humano es demasiado voluminoso y lleva a su portador a realizar, en forma simultánea, complejísimas y contradictorias elucubraciones carentes de sentido, que en general no sólo no contribuyen a la supervivencia sino que, a la postre, suelen resultar fatales para el portador, la propia especie y hasta el planeta que habita.
El planeta y todos sus habitantes animales y vegetales son demasiado inocentes como para resistir los efectos de la sofisticada computadora en que la Ley de Selección Natural ha convertido nuestros cerebros. Eso es.

En estado de trance

Que el cerebro humano es capaz de realizar complejísimas y contradictorias elucubraciones carentes de sentido es un fenómeno tan palmario que ni vale la pena explicarlo demasiado. La evidencia la tenemos ante nuestras narices, todos los días, apenas abrimos los ojos, encendemos la radio o el televisor, abrimos el diario, intercambiamos nuestras primeras impresiones del día con una hembra o un macho de nuestra especie, o simplemente salimos a la calle, por no mencionar los aterradores estragos que el funcionamiento incesante del cerebro puede llegar a provocar en nosotros mismos durante las horas en que nos encontramos entregados al sueño.

El músculo duerme, la computadora trabaja. Es incansable.
Y de seguir a Vonnegut nos encontraríamos con que ese es el aspecto más diabólico de los cerebros voluminosos. Suelen decir a sus propietarios: "He aquí una locura que quizá podríamos hacer. Nunca la haremos, por supuesto, pero resulta divertido pensarlo". Y entonces, como en estado de trance, las personas realmente lo hacen: así como obligaban a los esclavos a luchar entre ellos a muerte en la arena del Coliseo y quemaban vivas a otras personas por tener opiniones localmente impopulares, también edifican fábricas cuyo único propósito es matar grandes cantidades de gente, experimentan con armas bacteriológicas, vuelan ciudades enteras, etcétera.
Sí, de todas esas cosas y más son capaces los cerebros voluminosos. Pero las tragedias empiezan siempre por el aspecto llamémosle teórico del asunto, por la especulación abstracta, porque ese es uno de los entretenimientos predilectos de los  cerebros voluminosos, ya sea por exceso de actividad, o por no tener nada mejor que hacer o porque ese, el de la especulación abstracta y la cháchara inconducente, es el medio de vida del portador de tal o cual cerebro voluminoso.

En incesante actividad

Como ya se ha visto, la actividad cerebral no suele tener propósitos claros o discernibles, aunque sí consecuencias prácticas, mientras que el exceso de actividad no necesariamente acarrea mayor claridad ni beneficios. Más bien, sucede todo lo contrario.
En nuestra vida cotidiana, en el transporte público o en la cola de la verdulería, pero muy especialmente en los medios de comunicación, vemos a los cerebros voluminosos en plena actividad, ocupados en las más diversas materias, elucubrando, elucubrando, elucubrando.
Fuera del uso de derivados de la industria petroquímica para adaptar las siluetas de hembras humanas a cada vez más inalcanzables cánones estéticos, en los tiempos actuales las complicadas elucubraciones sobre el consumo de sustancias prohibidas ocupan la atención de numerosos cerebros voluminosos, con resultados a menudo sorprendentes.

En estos días, como quien dijera “ahora mismo”, los cerebros voluminosos se encuentran enfrascados en un apasionado debate acerca de la despenalización de la tenencia para consumo de ciertas sustancias prohibidas.
Dejando de lado que la condición de prohibido o permitido no contribuye a aclararnos la naturaleza de ninguna cosa, costumbre, deporte, idea, animal o sujeto humano, la Constitución nacional contempla el derecho al consumo de cualquier sustancia que a un cerebro voluminoso se le ocurra consumir y, a la vez, la legislación penaliza la tenencia de gran parte de esas sustancias.
Como se ve, se trata de una excentricidad parlamentaria difícil de empardar, en cuya cerrada defensa se coaligan las elucubraciones de no pocos cerebros voluminosos y, por consiguiente, de los respectivos aparatos parlantes a los que están conectados, inmunes al simple hecho de que para consumir o hacer uso de cualquier cosa o sustancia, es preciso previamente haberla tenido o, simultáneamente, el tenerla.

Un cigarrillo de marihuana, sustancia cuyo consumo es amparado por la Constitución y cuya tenencia está penada por la ley vigente, puede ser consumido sin simultáneamente tenerlo sólo si un alma piadosa lo sostiene delicadamente en nuestros labios, en cuyo caso esa alma piadosa estaría incursa en un delito de aún mayor gravedad: la tenencia para consumo de terceros. En una palabra, el narcotráfico.
Pero, además de recomendar prudencia a las almas piadosas, cabe decir que fuera de este caso en particular, el consumo de la mayor parte de las sustancias prohibidas resulta imposible sin la previa o simultánea tenencia. 
Es necesario advertir que, en semejante circunstancia, la penalización de la tenencia imposibilita o penaliza el consumo, de donde se viene a producir una aberración jurídica de envergadura, como es que una simple ley conculque o impida el ejercicio de un derecho garantizado por la Constitución.

En pos de nuevos problemas

Lejos de poder discernir algo de tanta simplicidad, los más activos y estridentes cerebros voluminosos desarrollan complejas disquisiciones acerca de los beneficios o perjuicios de esas sustancias, lo que no viene a cuento de nada. El caso es que el derecho al consumo y la simultánea penalización de la tenencia para hacer efectivo ese consumo, vuelven a la ley de imposible cumplimiento, ya que las autoridades de aplicación se encuentran ante la horrenda disyuntiva de incumplir la ley o de violar la Constitución.
La incapacidad de tantos cerebros voluminosos para entender un problema tan simple, y su tendencia a complicarlo hasta el infinito mediante series sucesivas de elucubraciones puede llevar a ciertas almas sensibles a caer en un estado de estupor y callada desesperación. Y –volviendo más o menos a Vonnegut–, sucede que la mayoría de los hombres están calladamente desesperados porque las infernales computadoras craneanas son incapaces de moderarse o de estarse quietas; siempre andan buscando nuevos problemas con los que enfrentarse.
No hay mejor modo de procurarse un problema irresoluble que abordar un tema hablando de otro completamente diferente. Y con ser este mecanismo lo suficientemente generalizado como para dejar perplejo a cualquier entomólogo de la galaxia Alfa Centauro especializado en el estudio de los cerebros voluminosos terrestres, cuando se trata del consumo de sustancias prohibidas, la actividad cerebral entra en ebullición.
Para tranquilidad general, la ebullición cerebral produce una serie inacabable de problemas irresolubles.
Como modesta contribución a este proceso que, de interrumpirse, podría volver al mundo y a la vida mucho más simples y predecibles, este voluminoso cerebro se ha propuesto seguir abordando el tema en sucesivas entregas.
Buenas tardes.

domingo, 5 de octubre de 2014

DICTADURA: EL OTRO GENOCIDIO



Apenas instalada, la dictadura cívicomilitar tomó diversas medidas de represión contra los trabajadores y sus sindicatos, pero también dictó distintas leyes para rediseñar el país según el Consenso de Washington (apertura, privatización, desregulación) desmintiendo la visión de que hubiera habido solo cierta complicidad civil con las fuerzas armadas para el genocidio que se produjo. Por el contrario, fue la gran burguesía nativa, aliada con los intereses antinacionales, la que constituyó el soporte social de las juntas militares con un fuerte consenso de los sectores medios.
Es cierto que el tal Consenso fue posterior, pero Argentina, como Chile, hicieron punta en la imposición del neoliberalismo por medio de la más sangrienta represión. 
El papel cambiante de los sectores medios desde 1955 ya se ha tratado anteriormente, pero baste decir que la “tablita cambiaria” constituyó un gran acicate para lo peor de esos sectores que terminarían constituyendo la teoría de los dos demonios y en los 90 acabaron rindiéndose a la convertibilidad. Ese acicate fue el antecedente del alica alicate.
Aunque para algunos resulte controversial calificarlo como “genocidio”, la pérdida de la fuente de trabajo condenó a miles de compatriotas al más absoluto desamparo, que es otra forma de desaparición. Y los miles de conflictos que se produjeron en las fábricas significaron que miles de trabajadores fueran detenidos, sufrieran torturas que casi siempre dejaron secuelas permanentes o desaparecieran.

Entre esas medidas contra el movimiento obrero, con su secuela de detenidos, secuestrados y desaparecidos (cuya mención suprimimos), se destacan:

Telefónicos: la jornada pasó de 6 a 8 horas, se despidió a más de 1.500 activistas sindicales y se encarceló al secretario general Julio Guillán.
Luz y Fuerza: la jornada de trabajo se extendió de 36 a 42 horas semanales. Se confiscó el fondo compensador en favor de la empresa. Se eliminaron más de 20 cláusulas del convenio laboral. El aporte patronal se redujo de 7,50% a 6%.
Ferroviarios: se eliminó la estabilidad, se levantaron 15 mil kilómetros de vía, se cerraron talleres y se despidió a 60.000 trabajadores.
Petroleros: se derogó el trabajo insalubre y la jornada se incrementó en una hora.
Transporte: se aceptó el trabajo a destajo en los transportistas privados, se anuló el descanso entre vuelta y vuelta.
Minería: se derogó el trabajo insalubre, quedando a los empresarios elegir el criterio más conveniente de modalidad laboral.
Construcción: se suprimió el descanso laboral de fin de semana reemplazado por 1 día de franco semanal a criterio del empresario y se redujeron las exigencias en materia de seguridad.
Comercio: la jornada se extendió de 7 a 21 hs incluyendo sábados.
Bancarios: se eliminó estabilidad, jerarquización, régimen de licencias e indemnizaciones; horario de las entidades, día femenino, licencias gremiales.
Marina mercante: se autoriza la radicación de personal extranjero sin radicación en el país.

Una nueva ley de prescindibilidad autoriza a despedir a cualquier trabajador sin necesidad  de fundamentar causas.
Se reforma la ley de contrato de trabajo, eliminando la cláusula de que, ante la duda del juez, se aplica la norma más favorable para el trabajador.

El 18,8% de cuentapropismo en 1974 asciende a 23,8% en 1980. Se acelera la emigración: en 1979 había más de 250.000 argentinos radicados en EEUU. La Policía Federal contrató a 7.000 nuevos agentes.

Hasta 1980, Sevel (Fiat) había reducido su personal en un 40%; Mercedes Benz un 20%; Renault un 40%; Volkswagen un 30%; Massey Ferguson redujo su planta de 1.500 obreros a 200; Deutz, de 2.000 a 240.
La Asociación Obrera Textil informó que 180 empresas en Quilmes ocupaban en 1978 a 9.000 trabajadores, y en 1981 a 3.200.
La desocupación estructural era del 23% en 1980. Una investigación europea determinó que en 1979 los asalariados en Buenos Aires debían trabajar más horas que los de casi todas las ciudades del mundo excepto Bogotá para adquirir los mismos bienes y servicios, aumentando la doble ocupación y el trabajo femenino.

Desmintiendo rotundamente ese reportaje fílmico delirante denominado “Resistir” y protagonizado por Mario Firmenich, los obreros de IKA-Renault comenzaron el trabajo a reglamento el mismo 24 de marzo de 1976 bajando la producción de 40 a 14 unidades diarias. 
El Ejército se hizo presente, y si bien en un primer momento debió emprender la retirada, en las semanas siguientes se multiplicaron el secuestro y asesinato de delegados y obreros.
En abril de 1976 tres delegados de General Motors en Barracas desaparecieron luego de un conflicto en la sección pintura.
A mediados de mayo de 1976 comenzaron paros rotativos en Mercedes Benz, seguidos por Chrysler en sus plantas de Monte Chingolo y Avellaneda. Para septiembre de 1976 se habían generalizado los conflictos en el sector automotriz porque la política económica apuntaba al cierre para importar vehículos.

Entre octubre de 1976 y marzo de 1977 tuvo gran alcance el conflicto en Segba (ex-Cade). Doscientos sesenta empleados fueron cesanteados, entre ellos Oscar Smith, y fue intervenido el sindicato en abril de 1976.
El 5 de octubre se declara la huelga por el despido de otros 260 trabajadores. Interviene el Comando Militar Zona I. Entre el 7 y el 9 son detenidos 175 compañeros de Segba y 40 de Agua y Energía. Tres obreros son secuestrados. Se inicia una oleada de sabotajes: son destruidas 14 cámaras transformadoras. El 12 de octubre, el propio jefe de la PFA, general Ojeda, dirige la represión a manifestaciones en el Gran Buenos Aires. Son detenidos 100 trabajadores en la CABA y 42 en San Martín. Hay numerosas detenciones: muchos jamás vuelven. El 14, todas las centrales de Segba son ocupadas por el Ejército. 36.000 trabajadores de Capital, Córdoba, Salta y Catamarca están en huelga. Entre el 2 y el 17 de noviembre la dictadura responde apresando y desapareciendo luzifuercistas. Entre enero y febrero continúan los sabotajes. El 11 de febrero desaparece Oscar Smith.

El sabotaje a la producción fue una de las armas más efectivas. La producción de Renault bajó un 85%. El 30% de las chapas de Dálmine salían fisuradas. El 25% de la producción de GM no estaba en condiciones de venta. En Peugeot los bloques de motor eran inservibles. En Ford fueron destruidos 35 patrulleros nuevos. Los congeladores del Frigorífico Reconquista (carne de exportación de la cuota Hilton) fueron inutilizados, y lo mismo sucedió en Swift. La producción de Ika-Renault bajó el 10% por la introducción de bulones y tuercas en los motores. Etcétera.

En agosto de 1977 los transportistas petroleros paran contra Exxon y Shell en oposición a la ley que durante el gobierno democrático había decidido nacionalizar las bocas de expendio. En noviembre de 1977, veintiún gremios habían suspendido sus actividades.

Los conflictos laborales en 1978 fueron 1.300 en los primeros 6 meses. Según León Bieber, se contabilizaron 4.000 en todo el año. En marzo de 1979 se produce la primera toma de fábrica en Aceros Ohler, hoy del Grupo Acindar. En abril de 1978, 3.800 trabajadores de Alpargatas toman la fábrica, seguida por IME, Cura y La Cantábrica.
La dictadura había impuesto el criterio de convenios por fábrica y no por rama de actividad, con lo cual recibían mejores salarios los establecimientos con mejor organización sindical.

En 1980, 34.800 obreros industriales y 53.000 de empresas de servicio fueron protagonistas de conflictos laborales: 46 paros, 8 retiros de colaboración o “trabajo a tristeza”, 13 estados de alerta, etc. En 1977, los trabajadores de Deutz habían exigido la renuncia de Martínez de Hoz.

Para 1981 había aumentado en un 129% los quebrantos comerciales respecto del año anterior. La metalurgia tenía una capacidad ociosa del 64%; papel, 59,9%; cemento, 45%; automotrices, 37,l8%. Etcétera.

Las tropas ocuparon distintos establecimientos, como la Ford de Pacheco o el cordón industrial de Villa Constitución centrado en Acindar. En distintas oportunidades el Ejército acordaba con los huelguistas y al día siguiente la Armada tomaba la planta. O viceversa.

Se reformaron o derogaron distintas leyes; 
a) la nueva ley 22.105 de asociaciones profesionales de noviembre de 1979 eliminaba las estructuras de tercer grado y prohibía la actividad política en los sindicatos, con lo cual todo conflicto podía ser calificado como político o subversivo. Se disolvía la CGT. Se facultaba a la dictadura para que aceptara o rechazara a discreción los sindicatos por empresa. Los delegados no podían tener antecedentes policiales. Se eliminaba la estabilidad de los delegados. Se le quitaba a los sindicatos la administración de las obras sociales.
Sin embargo, la presión sindical obligó a reconocer las estructuras nacionales de la Unión Ferroviaria, ATE y UOCRA.

b) se reformó la ley 20.840 (del gobierno de Isabel) ampliando las penas para la "subversión económica"(art. 6°) y creándose el concepto de guerrilla industrial. Cientos de empresarios a los que se quería forzar a vender sus empresas (Makentor, Grassi, Banco de Hurlingham, Papel Prensa, etc.) fueron a parar a la cárcel.

c) la ley 21.261 suspende el derecho de huelga.

d) se dicta la ley 21.263 que elimina el fuero sindical.

e) la 21.297 que elimina los derechos laborales.

f) la 21.400 prohibe las medidas concertadas de acción directa, paro o disminución del ritmo de trabajo con penas de 1 a 6 años.

g) se dicta la ley 21.476 que elimina todos los regímenes especiales.

h) se dicta la ley 22.269 que acaba con la afiliación obligatoria. Se elimina el 15% de aporte patronal para jubilaciones y el 5% para el fondo nacional de la vivienda. Las obras sociales quedan desligadas de los sindicatos.

Paros generales

En abril de 1979 y julio de 1981 se producen huelgas generales con amplio acatamiento en Buenos Aires y distintas provincias, y dos paros nacionales de SMATA. Las marcha de noviembre de 1981 (conocida como marcha de la bronca) al santuario de san Cayetano, convocada por la CGT, supera ampliamente las expectativas de los organizadores.
El 27 de abril de 1979 se produce la Jornada Nacional de Protesta organizada por la Comisión de los 25 a cuyo frente estaba Saúl Ubaldini. En marzo de 1982 hubo numerosos disturbios que incluyeron intentar avanzar sobre una Plaza de Mayo cerrada a cal y canto por fuerzas policiales. Córdoba fue ocupada por el III Cuerpo de Ejército. En Mendoza asesinaron a José Ortiz.


A pocos días de los disturbios de marzo de 1982, la dictadura invade Malvinas huyendo para adelante.-     

viernes, 3 de octubre de 2014

MENSAJE AL ENCARGADO DE NEGOCIOS DE LA EMBAJADA DE EEUU



La intolerable intromisión en la polìtica interna argentina por parte del encargado de negocios de la embajada de EEUU, a cargo de la delegación diplomática por ausencia de su titular nombrado in pectore (con lo que no hubiera cambiado gran cosa).
La decisión de un juez municipal del distrito sur de Nueva York, que trata a nuestro país como si fuera uno de sus dominios coloniales.
La actividad de los voceros locales de los buitres, encubiertos o descubiertos, y en general del capitalismo financiero. 

Todo eso, y acaso mucho más, amerita recordar:  

  • Que la República Argentina, respetuosa de la libre determinación de los pueblos, es una nación independiente de toda dominación económica extranjera y no se halla sujeta a la órbita de la influencia de ningún poder extraño.

  • Que en consecuencia repudia el contenido y forma de los citados documentos por constituir una intromisión inadmisible en asuntos que son de exclusiva competencia de los poderes del Estado argentino.

  • Que considera que el encargado de Negocios de los Estados Unidos de América se ha extralimitado en el ejercicio de sus funciones a través de una actitud que resulta lesiva a la soberanía y dignidad nacionales.
(Mensaje del gobierno argentino a la embajada de EEUU. Junio de 1973).  

jueves, 2 de octubre de 2014

LA RENUNCIA DE FÁBREGA AL BCRA (UNA MIRADA TRUNCA)

Del mismo modo que he criticado fuertemente la trivialidad con que, durante los años '70- adjudicábamos el mote de "burócrata" a todo sindicalista, puedo decir hoy con cierto conocimiento de la "cosa estatal" que debe tenerse comprensión sobre las falencias del Estado teniendo en cuenta que, sin necesidad de remontarnos a Rivadavia, sus estructuras e ideología han sido organizadas por los sectores dominantes para servir a sus intereses.
Sobre todo en las últimas décadas.
Un recambio electoral, por muy fuerte que sea, no remueve esas estructuras. Como he escrito en otras oportunidades, el poder institucional en Argentina es una pequeña parte del poder real.

Y como el personal del Estado cuenta con cierta natural estabilidad, un nuevo gobierno siempre tiene dificultades como para ejercer su línea política cuando las "efectividades conducentes" deben ser aplicadas por personas que eventualmente son opositoras y boicotean de una manera o de otra las nuevas acciones.
No se si he sido claro.
En el área financiera del Estado es donde esa contradicción se aprecia más fuertemente. Asumen nuevos elencos, pero la innovación es mirada con recelo por la burocracia que ingresó en gestiones anteriores.
Que cada cual haga cuentas sobre la vida útil de los funcionarios.
No es casual que ese conservadurismo sea tan fuerte en el área financiera, o más fuerte que en otras áreas.
Por un lado, el poder financiero tiene cierta preminencia en el mundo, y hoy se atreve a desafiar a las autoridades políticas autónomas de los Estados. Correa no pudo desdolarizar la economía.
La causa de los buitres es el ejemplo más evidente  de este poder financiero que pugna por reinar en el mundo sin voces discordantes.
Entre 1976 y 1983, la piedra de toque de la política económica de la dictadura fue una alta tasa bancaria combinada con la libre entrada y salida de capitales especulativos. Durante el menemismo-delaruísmo se impuso la convertibilidad como continuidad de aquel modelo financiero. 
No me extrañaría que hayan sido funcionarios de la segunda línea del BCRA quienes pasaron información sensible a los bancos que en un post anterior relacioné con Clarín. Emtiendo que hay que poner la lupa sobre esa segunda línea que retiene gran parte del poder real de la institución. Como hipótesis poco hipotética afirmo que Fábrega y sus asesores controlaban sólo la superficie de las oficinas que ocupaban. Si la suba o la baja de la tasa de interés jugó en uno u otro sentido, es otra discusión. Puedo aventurar (es más, aseguro) que lo mismo sucedió con Mercedes Marcó del Pont.

En países que, como el nuestro, atraviesan un momento de cambio, los trasvasamientos generacionales suelen ser lentos, pero es preferible esta lentitud a la violencia.
En ese marco, que Cavallo pueda estar tres años en la cárcel es anecdótico. 
Y que la Presidenta haya decidido acelerar un poco el recambio, en su medida y armoniosamente, me parece saludable. 
No es que Vanoli represente lo nuevo y Fábrega lo viejo: seguramente el nuevo titular del BCRA va a operar sobre esas líneas medias que en las instituciones financieras del Estado siguen trabajando para el poder tradicional.
Como si nada hubiera cambiado. 


miércoles, 1 de octubre de 2014

CLARÍN, EMPRESAS EN PARAISOS FISCALES y AFJP

Dado que la Ley de Sociedades Comerciales N° 19.550 (con sus modificaciones, la “Ley de Sociedades”) exige que las sociedades tengan por lo menos dos accionistas, un pequeño porcentaje del capital social de algunas subsidiarias se encuentra en manos de GC Minor S.A., sociedad de propiedad de Grupo Clarín (95,3%) y GC Dominio S.A. (“Dominio”).

Principales accionistas
Accionistas controlantes: Ernestina H. de Noble, Héctor H. Magnetto, Jose Antonio Aranda y Lucio Rafael Pagliaro. Acciones Clase A a través de GC Dominio S.A., que es una compañia argentina. Acciones Clase C a través de GS Unidos LLC, con sede en Delaware, EEUU.  
El Banco MARIVA es propiedad de GC Dominio y José Luis Pardo, ligado directamente a Eduardo Duhalde.


(Télam y datos propios) El Banco Mariva, señalado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de concentrar 43% de las operaciones bajo la modalidad "contado con liqui", está siendo investigado por el fiscal Miguel Osorio, en la misma causa que lo hace con los directivos del Grupo Clarín, Ernestina Herrera, Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro, por la transferencia a una entidad financiera de Bahamas de más de $ 3 millones en octubre de 2008. Esta transferencia se hizo al día siguiente que el multimedios fuera denunciado por maniobras ilícitas en una operatoria a través de la cual acciones de Clarín que cotizaban en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires fueron compradas por las ex administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP), las cuales salieron al mercado con un valor de $ 35 y luego se derrumbaron a $ 9. Esto significó una pérdida de 74,3% para los ahorristas de las AFJP, que gracias a la reestatización de los fondos previsionales, concretada por ley a fines de 2008, sortearon lo que hubiera significado un derrumbe en sus futuras jubilaciones. Precisamente, esa transferencia de $3.053.784 el Grupo Clarín la hizo desde una cuenta en el Banco Mariva, a la firma First Overseas Bank Limited (FOBAL) de Nassau, Bahamas, propiedad de la misma entidad financiera argentina. "En cuanto al Overseas, es un banco off shore del Banco Mariva, cuyo dueño –José Luis Pardo– es íntimo amigo del ex presidente Eduardo Duhalde. Según se sabe en el ambiente, el Mariva tiene su porcentaje dentro del Grupo Clarín", aseguró el ex vicepresidente de la filial local del banco estadounidense JP Morgan Hernán Arbizu, Unos meses antes de esa operación, en mayo de 2008, Arbizu denunció la existencia de cuentas no declaradas que personas y empresas tenían depositadas en JP Morgan, entre las cuales se encontraban Ernestina Laura Herrera de Noble, José Antonio Aranda y Héctor Magnetto. Fue en mayo de ese mismo año que el Grupo Clarín conformó una sociedad, GCBA Investment LLC, con un capital accionario de apenas U$S 100; en la cual fueron depositados unos U$S 9 millones. En junio, Clarín transfirió a esa sociedad 4,9% de las acciones de Compañía Inversora en Medios de Comunicación (Cimeco), dueña de una parte de la Agencia Diarios y Noticias (DyN), de diarios del interior, como La Voz de Córdoba y Los Andes de Mendoza; y parte de algunas acciones de Papel Prensa. Ya en octubre, y tras otra denuncia, referida a la maniobra fraudulenta con sus acciones compradas por AFJP, Clarín realizó la transferencia de $ 3 millones, desde el Mariva al First Overseas de Bahamas. Las actuaciones judiciales se iniciaron tras un reporte de operación sospechosa de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sobre la base de un informe de fiscalización de la firma "GC Dominio SA" y sus socios directores: Ernestina Laura Herrera de Noble, Héctor Horacio Magnetto, José Antonio Aranda y Lucio Rafael Pagliaro. El mismo indicó que se había detectado una operación bancaria realizada el 23 de octubre de 2008, en la cual "GC Dominio SA" envió $ 3.053.784 desde una cuenta del Mariva hacia el First Overseas Bank. Fue justo dos días después de que la Presidenta anunciara el envío al Congreso de un proyecto de ley para la recuperación por parte del Estado del manejo de los fondos previsionales.

Empresas de Clarin en Delaware, EEUU

El pequeño estado de Delaware, USA, es ujn paraíso fiscal donde están radicadas las siguientes empresas del Grupò Clarín:
GS Unidos, LLC
Tinicum GC Investors LLC
Farallon GC Investors LLC
VLG Argentina LLC


lunes, 29 de septiembre de 2014

DESPUÉS DE MASSOT: BOTTINELLI, CHICHE GELBLUNG, VIGIL, PARA TÍ, ATLÁNTIDA, CHERQUIS BIALO, GENTE, SOMOS (los servicios)

DECLARARON LOS TESTIGOS POR EL CASO DE LA TAPA DE PARA TI
Aquella entrevista falsa

El artículo fue publicado en septiembre de 1979 y se tituló “Habla la madre de un subversivo muerto”. La madre era Thelma Jara de Cabezas, quien se encontraba en la ESMA. El autor del artículo, Agustín Bottinelli, presentó sus testigos.
 

Por Gustavo Veiga (Página 12)

Ahora los hechos tienen otra nitidez, 35 años después de cometido el delito y a 30 de la primera denuncia que lo dio a conocer. Víctima de la desaparición hasta hoy de su hijo Gustavo, de la suya también, de la persecución y cárcel de su otro hijo, Daniel, Thelma Jara de Cabezas acumula en la pesada mochila de su vida una piedra más: la tergiversación que pretendieron hacer de su historia. Una historia donde la patota de marinos de la ESMA recibió la interesada colaboración de la editorial Atlántida y, presuntamente, de uno de sus periodistas, el imputado Agustín Bottinelli, con un objetivo claro: hacerla pasar en una entrevista falsa de la revista Para Ti por lo que no era. Una madre de Plaza de Mayo arrepentida, cuando había revelado los crímenes del régimen cívico-militar desde bien temprano, en mayo de 1976. Y además, una madre que estaba en libertad, cuando la mantenían secuestrada en el principal centro clandestino de la Armada.
Por el artículo periodístico publicado el 10 de septiembre de 1979 y titulado “Habla la madre de un subversivo muerto”, la semana pasada declaró el último de los testigos propuesto por la defensa de Bottinelli: su colega Esteban Pejkovich, quien en la época del artículo apócrifo ideado en la ESMA era corresponsal de Atlántida en España. Más periodistas de la editorial habían dado antes su testimonio en la causa que tiene el juez federal Sergio Torres: Teresa Napolillo, de Para Ti, y Renée Sallas, la redactora estrella de Gente y una filosa pluma que escribía contra la “campaña antiargentina”, y quien se despidió con nostalgia del genocida que encabezó el golpe del ’76, cuando dejó la presidencia: “Me gustó usted, Videla. Me gustó como persona, quiero decir, me gustó como compatriota”.
Pejkovich y Sallas atribuyeron a Aníbal Vigil –uno de los dueños de la editorial, ya fallecido–, el papel clave en la supervisión de los textos que se publicaban en las revistas del grupo que él controlaba (Gente, Para Ti y Somos). Las restantes –El Gráfico, La Chacra y Billiken– las supervisaba su primo Constancio. Pejkovich, de 84 años, describió a Aníbal “casi como un obispo. Era silencioso, distante, como con una actitud dominante, como mirando desde arriba a todos”, según consta en su declaración testimonial. Sallas trabajó en la editorial entre 1969 y 2001. Dijo que “todos los sumarios eran aprobados sí o sí por el señor Aníbal Vigil y él se encargaba de ordenar que se hicieran las notas que le parecían interesantes o útiles para la revista”. Tratándose de uno de los dueños, el testimonio de la periodista prueba la responsabilidad de Atlántida en la entrevista fingida que se le realizó a Jara de Cabezas. En esa estructura, recordó que Bottinelli tenía un cargo alto en Para Ti: “Me parece que era jefe de redacción o secretario de redacción...”, declaró.
De las tres testimoniales, la de Napolillo fue la más comprometedora para Bottinelli. Actual directora editorial de Caras Moda, la periodista se desempeñó en Atlántida entre 1976 y 1984, donde llegó a ser cronista primero y ascendió hasta secretaria de redacción de Somos antes de abandonar la empresa. Sobre cómo se publicaba una entrevista en Para Ti señaló que “siempre tenía que pasar por la dirección de la revista y la persona que debía hacer esta aprobación era Bottinelli”.
En lo que coincidieron, con matices, los tres periodistas fue en la línea editorial de Atlántida durante la dictadura. “Era totalmente a favor del gobierno militar”, dijo Napolillo. “Era conservadora, católica y con la picardía de todos los poderes que se ubican para disimularlo, cuando las cosas son muy notorias”, agregó Pejkovich. “Era tradicionalista, una empresa netamente familiar”, declaró Sallas. De las testimoniales se desprende una involuntaria clase práctica de cómo se hacía periodismo gráfico entre 1976 y 1983 en la editorial de la familia Vigil, que acompañó al régimen como si formara parte de su oficina de prensa.
Dos datos más pueden considerarse clave para entender esa relación simbiótica. Pejkovich dijo que “hubo una ‘campaña’ que hizo Atlántida” en Europa y Sallas comentó en el juzgado de Torres que compartió una entrevista con Aníbal Vigil al ministro de Economía de la dictadura, Lorenzo Sigaut, famoso por su frase: “El que apuesta al dólar pierde”. Según la periodista, el dueño de Atlántida le preguntó si podía acompañarla porque “le interesaba saber cuáles eran los planes económicos del nuevo ministro”, quien asumió el 1º de abril de 1981. Parece deliberada como equivocada su declaración siguiente sobre que “los Vigil no tenían ningún contacto con el gobierno, es decir no tenían la posibilidad de levantar el teléfono y hablar con alguien del gobierno, por eso le pareció apropiado acompañarme a la nota para preguntarle”.
En verdad, ese vínculo existía desde mucho antes. Una nota de El Gráfico apenas finalizado el Mundial ’78 la desmiente. En ella se ve la fotografía de los responsables de la revista, Héctor Vega Onesime y Ernesto Cherquis Bialo, más Constancio Vigil, departiendo con Videla. La entrevista falsa a Jara de Cabezas también confirma la relación.
Aníbal Vigil está muerto. Su primo Constancio goza de buena salud, a juzgar por la fotografía en que aparece en su sitio web, donde dice que es un entusiasta jugador de golf. Bottinelli ha sido indagado, pero el juez todavía no se expidió sobre su situación en la causa. Podría ser el primer periodista procesado por delitos de lesa humanidad. Quizá su caso sienta un precedente, como dice Pablo Llonto, el abogado de la querella. “El procesamiento de Botinelli significará uno de los mayores avances en la lucha contra la impunidad contra quienes tenían el poder civil en aquellos años y sirvieron de sostén al plan genocida. Bottinelli no era un periodista cualquiera; había sido responsable de Gente y de Para Ti junto con los Vigil, Gelblung, Alfredo Serra, Luján Gutiérrez, Paredes y otros. Fogonearon la persecución gremial y política y alabaron al terrorismo de Estado con profundo conocimiento de la barbarie que se estaba cometiendo.”
Llonto pidió en distintos juzgados que se investigue la participación en delitos concretos de los medios y periodistas durante la dictadura. Y a modo de reflexión final, recordó “la nefasta campaña de Para Ti regalando tarjetas postales para que se manden al exterior diciéndoles a los europeos que todo lo que se decía sobre desapariciones y persecuciones en la Argentina eran mentiras”. Esa publicación inventó la entrevista en combinación con la patota de la ESMA que dirigía el represor Ricardo Miguel Cavallo. Había que contrarrestar la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en septiembre de 1979.

Marcelo o Sérpico (los alias de Cavallo) le dijo a la madre que mantenía cautiva “lo hacés si querés. Acá no se obliga a nadie a hacer lo que no quiere. Pero si no querés, puntos suspensivos”. Thelma tenía dos opciones: darle la entrevista falsa en una confitería de Belgrano a Para Ti o que su salida de la ESMA terminara en aguas del Río de la Plata.


Llonto: “Agustín Bottinelli puede ser el primer periodista procesado por delitos de lesa humanidad"

El abogado querellante en la causa por la que se acusa al responsable de la revista Para Ti durante la dictadura militar, habló con Radio Nacional sobre las publicaciones en las que se armaban historias falsas sobre militantes desaparecidos o secuestrados. "Agustín Bottinelli fue indagado como responsable de la revista Para Ti, que era y es de Editorial Atlántida, y estamos esperando que sea procesado” afirmó Llonto, quien también es periodista. En su defensa, Bottinelli ofreció tres testigos. “Los tres eran periodistas de la editorial Atlántida en aquella época, y confirmaron que él era responsable de la edición de esas notas", precisó Llonto.
"Los tres testigos también explicaron que el tono que tenia siempre editorial Atlántida, y en particular la revista Para Ti, era de sumo apoyo a la dictadura cívico militar” detalló el abogado, que consideró probado que ña revista "Para ti" fraguaba notas en complicidad con los servicios de inteligencia de la dictadura.
"Lo que se ha ido confirmando, y que ha sido uno de los elementos que ha tenido en cuenta el juez Sergio Torres del Juzgado Federal 12, es que la revista Para Ti era una máquina de hacer notas que no solo mostraban hechos que no existían, sino que publicaban una serie de elementos que provenían de los centros clandestinos” detalló LLonto.

“Por ejemplo en el verano de 1977 publicaron una carta de un joven subversivo, que después se verifico que era de un compañero que había estado secuestrado en Córdoba, y que había redactado esa confesión después de la tortura. Esa carta aparece en Para Ti como si fuera la confesión de un joven subversivo arrepentido” contó el abogado al programa "Mañana más", de la radio.

Respecto de la defensa que presentó el periodista acusado, Llonto admitió que “pensaban que iba a mostrar algún gesto de arrepentimiento” y que sin embargo, “su indagatoria fue muy parecida a las declaraciones indagatorias de algunos militares, que lo que hacen es negar el hecho, y echarle la culpa a un muerto”.

En este caso el acusado le echó la culpa a Aníbal Vigil, uno de los dueños de editorial Atlántida, que falleció en la década del 90.
El abogado querellante explicó que se aportaron como pruebas una cantidad de artículos de Bottinelli publicados en la revista, muchos de ellos con su firma.

Por otra parte, informó que se está esperando la resolución de otro periodista juzgado. Vicente Massot, director del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.

“También presentamos algunos elementos para que se investigue el accionar de Samuel “Chiche” Gelblung, como responsable de la edición de la revista Gente, por una cantidad de artículos. Entre ellos la famosa tapa de diciembre del 76, en el que publican una foto gigantesca de Norma Arrostito, dirigente de Montoneros, diciendo que había sido abatida”.

“Norma había sido secuestrada en diciembre del 76 y llevada a la ESMA donde estuvo con vida hasta enero del 78. Esto la editorial lo sabía y, seguramente en connivencia con los servicios de inteligencia de la dictadura, hicieron esta operación de acción psicológica para mostrarle a la sociedad que habían abatido, este era el verbo que usaban ellos, a una líder de Montoneros, y para sembrar el desconcierto entre la propia militancia” concluyó.

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