miércoles, 13 de marzo de 2013

LOS DESIGNIOS DE DIOS SON INESCRUTABLES


Aquí vemos al nuevo pontífice negándose a viajar en subte
"Pagar tres pesos con cincuenta es una movida del diablo", dijo y agregó por lo bajo: "me voy en bondi". 




martes, 12 de marzo de 2013

Manuela Fingueret


La conocí luego de que publicara “Blues de la calle Leiva”. Quizás compartimos alguna materia, de las introducciones, en el edificio de la avenida Independencia.
Nunca más la ví (de modo que no presumo de haber contado con su amistad) aunque me dicen que hasta 2011 condujo el programa "El aire de aquí" por la FM Nacional.
Dos notas aparecidas en Página 12 (aquí y aquí) en 2008 y 2012 dan cuenta de que era una judía que abominaba de las conducciones conservadores – liberales en  Amia y Daia. Su posición, se me ocurre, debe ser similar a la de Ricardo Forster.
En una de esas notas dispara con precisión contra el cordobés Marcos Aguinis, quien hoy, a falta de otro tema, escribe sobre el genocidio armenio para exhibir su eventual erudición sobre matanzas étnicas.
Curiosamente, Aguinis no menciona (porque no la debe conocer) “La máscara de Dimitros” de Eric Ambler y llevada al cine por Jean Negulesco. 
Hay que animarse a completar los mamotretos insoportables firmados por Aguinis.

Más abajo, Manuela Fingueret por ella misma:

Nací en un inquilinato con malvones, pájaros y un tero. Un banquito de madera, el umbral de mármol blanco, y las hortensias, esas flores enormes, en las piezas vecinas.
Cuando pude, desalojé a mi hermana del banquito de madera que nos había hecho mi papá. Desde allí miraba durante horas a los pájaros. Yo iba hasta el fondo de la línea de tierra que separaba las baldosas del gallinero. El tero, entonces, alerta, se quedaba en una pata, listo para atacar a las intrusas. Al tero le tenía miedo. Siempre vigilando a las gallinas alborotadas cada vez que alguien se acercaba al fondo de la casa. Los pájaros tenían toda la magia del canto. Como el corbatita, con su buche negro y plumas escasas de tanto picotearse.
Sentada sobre el mostrador de la tienda participaba durante el verano de las charlas de las Rosas y las Marías. De ellas aprendí a contar historias. Traían su mate, mi mamá cebaba el suyo con azúcar y cada tanto me alcanzaba alguno con leche para alimentar mi delgadez.
Del banquito pasé al umbral, sobre la vereda que flanqueaba la puerta del negocio. Eran épocas de vestidos almidonados, moños y puntillas a las siete de la tarde, cuando la calle Leiva transformaba la siesta en fútbol y las compras en paseos con las chicas por la calle Corrientes. Los hombres volvían de su trabajo y se sentaban en la silla de paja, en camiseta y pantalón pijama, para ver pasar a las más lindas del barrio.
Durante bastante tiempo espié todo desde el sofá. Un viejo elástico de hierro cubierto con una colchoneta, que fue lugar de juego, sala de lectura y abrazo nocturno.
Aún hoy acaricio esos recuerdos, los persigo por detrás del mostrador o los siento a mi lado en algún umbral fresco en las tardes de verano.
Son la mixtura indispensable de una hija de inmigrantes. Una memoria que anuncia el cementerio de la Chacarita, "paredón y después"; "la esquina, barro y tango"; la murga del barrio a la que seguía todos los carnavales con las tapas de unas viejas cacerolas. Las fogatas de San Pedro y San Pablo, aquellos amores con olor a Sandokán, el aserrín de la carpintería de mi padre mezclado con Ana Karenina y las conferencias sobre Rivadavia en el diario La Prensa. La colección de fotos de Gregory Peck y Laura Hidalgo, mientras Isaac Stern, con su violín, me arrancaba el dolor por la muerte de mis hermanos apiñados frente a las puertas de Auschwitz. Esos sueños se repetirán como pesadilla en una Argentina atravesada por años de muerte y silencio.
Quizás es sólo la sombra de un aroma que circula para libar su miel.
No siempre el pasado fue mejor, La memoria acusa o embellece.

domingo, 10 de marzo de 2013

DEMOCRATIZACION DE LA JUSTICIA Y SENTIDO COMÚN

Así como es peligroso que los economistas resuelvan los problemas económicos, la cuestión de la Justicia, o si prefiere del Poder Judicial, no puede quedar en manos de los abogados. No es que Justicia y Poder Judicial sean idénticas. No lo son, pero para el tema que nos preocupa, podemos encararlas conjuntamente. 
Se corren dos riesgos: no tener una mirada integral de la cosa, y defender (incluso sin advertirlo) algún privilegio social o cultural.
Por eso lo vamos a encarar, desde fuera de la profesión abogadil.

El artículo 110 de la Constitución Nacional expresa textualmente: “Los jueces de la Corte Suprema y de los tribunales inferiores de la Nación conservarán sus empleos mientras dure su buena conducta, y recibirán por sus servicios una compensación que determinará la ley, y que no podrá ser disminuida en manera alguna, mientras permaneciesen en sus funciones.”
Tres, entonces, son sus conceptos básicos:
1. Se refiere a todos los jueces, sin excepciones;
2. Conservarán sus empleos de por vida y mientras dure su buena conducta (hecho, este último, del que da cuenta el Consejo de la Magistratura);
3. Su salario no podrá ser disminuido “en manera alguna”.
Este artículo es el núcleo duro del privilegio del Poder Judicial del que no gozan los otros dos, el Ejecutivo y el Legislativo, ambos de carácter electivo y con mandatos transitorios, y cuyos salarios, los de estos dos poderes, pagan impuestos como los de cualquier sujeto “imponible” que habite el territorio nacional. Es más que evidente, es tan claro que no admite recusación.
Sin embargo, para Joaquín Morales Solá (hoy en La Nación, dónde si no) eso implica un intento de colonizar al Poder Judicial obviamente por parte de la odiada Cristina.
Curiosamente, no se califica así, como colonial, el referéndum en Malvinas donde ya adelantamos el resultado y no habrá sorpresas: sus habitantes (odos ellos descendientes de británicos) optarán por seguir siendo “territorio de ultramar”, un eufemismo heredero de otro (“mandato”) que lisa y llanamente significa territorio colonial.
En rigor, quienes han colonizado al Poder Judicial son esos magistrados con potestades de por vida, como si se tratara de un título nobiliario (Su Excelencia) que no tiene el resto de los compatriotas.
Nuevamente quiero recordar que si los señores magistrados no pagan Ganancias por una acordada sobre “intangibilidad” de su salario, hubo –un ratito antes de que, en 2001 estallara la convertibilidad- una ley del Congreso Nacional que declaraba “la intangibilidad de los depósitos” que días después se esfumarían. 
Intangibilidad significa que no se tocan. 
Es decir, esa “clase dirigente” que votaba depósitos intocables, a la vez preparaba la huida precipitada de la convertibilidad en dos versiones: la primera mediante la devaluación y un sinceramiento de la economía, la que en definitiva triunfó. Y la otra, liderada por Menem, que proponía dolarizar la economía con lo que se alejaba, quizás para siempre, toda posibilidad de ser un país independiente. Para esos días, ya “el Adolfo” había decretado el default de Argentina, con los vivas y los hurras y los aplausos furiosos y gozosos de gran parte de esa tal “clase dirigente”.
Quiero creer que la mayoría de esa “clase dirigente” votó la intangibilidad de los depósitos presa de un ataque fulminante de ingenuidad y estulticia: porque unos pocos sabían, sabían qué se venía: Argentina se financiaba con los dólares que pedía prestados en el exterior (el uno a uno era ficticio), y con una deuda externa superior a los 160 mil millones de dólares, y creciendo imparable, era imposible seguir financiándose porque las tasas subían y subían al compás del endeudamiento. Y pensar que La Nación sigue dándole espacio a Cavallo...
Todo eso se sabe, pero es bueno recordarlo.
Y que el citado artículo 110 de la Constitución, cuando menciona la intangibilidad de los salarios de los jueces, se refiere a que no pueden existir buenos sueldos para los jueces “buenos”, si eso algo significara, y sueldos bajos para los “malos”. Nadie discute eso.
No pueden estar exentos del pago de impuestos, porque todo ciudadano los paga.
Lo único que falta ahora es que discutan la etimología del término “salario” (la Constitución se refiere a “compensación”, es más elegante): para terminar con ese privilegio inadmisible, nadie pretende pagarles con sal, enriquecida o no con yodo para prevenir el bocio. 
Pero me animo a adelantar que próximamente estallará ésta polémica: en los diarios, claro, una falsa polémica. La Constitución no establece que los jueces no pagarán ganancias.
Y en cuanto a su duración: ¿se imaginan a un cirujano practicando una laparoscopía cerebral, en caso de que eso exista, con las manos temblorosas de un profesional de noventa y pico de años? Sin embargo, hay jueces de más de noventa, incluso de cien, y en la propia Corte Suprema.
Carlos Fayt nació en 1918: “a los cien me retiro”, parece haber dicho. No se si se va a tomar como ejemplo al doctor Esteban Maradona, pero en todo caso ese Maradona es una excepción.
Y si hay subnormales en todas las profesiones y actividades, ¿por qué no habría jueces y abogados subnormales? 
Que los magistrados sean elegidos por ternas según el artículo 114 de la Constitución, reduce pero no quita del todo esa posibilidad. Todos, alguna vez en la vida nos hemos topado con profesionales de sospechosa “normalidad”:  que conste que no soy seguidor ni de Lombroso ni de Himmler, y que Foucault no me resulta extraño.
En algunas actividades, la tal “normalidad” es un dato secundario: no importa tanto en un vendedor de golosinas o un pintor, o un escultor, pero sí importa cuando se trata de un magistrado que va a fallar sobre la libertad de cualquiera de nosotros. 
Y si la actividad es el arte, pues pasará por “creativo”.
Y por eso mismo, es otra falsa polémica mediática si son o no “garantistas”. 
Aquí el asunto se reduce a hacer cumplir la letra y el espíritu de las leyes, de modo que hay buenos, mediocres y malos jueces, no jueces garantistas y jueces que no garantizan. ¿Garantizar qué? 
¿Dónde pondríamos, señores Eduardo Feinmann y Cecilia Pando, a los magistrados que participaban en interrogatorios violentos, torturas y desapariciones forzadas? 
¿Que es lo que garantizaban o no garantizaban esos sujetos?
Me parece que ese artículo 110 debe ser reglamentado de modo tal que el “mal desempeño” de los jueces no dependa de la decisión de ningún grupo que disponga de determinada manera para defender sus propios privilegios, como por ejemplo las corporaciones de profesionales. 
Pagar impuestos no disminuye la compensación económica, el salario, o como se lo llame. 
Lo estamos viendo en el Consejo de la Magistratura, con ese panqueque vuelta y vuelta que es el representante radical, el procesado Oscar “Milico” Aguad. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Gremialistas desaparecidos (lista completa)



Ángel Vázquez, dirigente del gremio de la Alimentación de Firmat, Santa Fe. 31 de julio de 1974, Triple A.

Carlos Pierini, dirigente del Sindicato Unidos Petroleros del Estado (SUPE) de Ensenada, el 7 de agosto de 1974 por la Triple A

Atilio López, dirigente de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y exvicegobernador de Córdoba. 16 de septiembre de 1974. Triple A

uan de la Cruz Olmos, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Famaillá, el 31 de octubre de 1974. Triple A

Alberto Bayarski, 24 enero 1975 dirigente del gremio de Vialidad Nacional, en Bahía Blanca

Hugo Frigerio, 4 setiembre 1975, secretario administrativo del gremio de empleados de Obras Públicas bonaerense. Militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST). Su asesinato forma parte de la llamada “masacre de La Plata”, que se atribuye a CNU.

Luis Alberto Granizo, secretario de Actas gastronómicos de Mendoza, el 28 de noviembre de 1975

Néstor López Fornes, secretario de Organización gastronómicos de Mendoza, 13 de diciembre de 1975

Guillermo Álzaga, dirigente del gremio del Tabaco y exfuncionario provincial, el 19 de diciembre de 1975. Salta, adm. Ragone

Felipe Burgos, secretario general de la Federación Única de Sindicatos de Trabajadores, Campesinos y Afines (FUSTCA) y exfuncionario de Ragone, Triple A, 6 de febrero de 1976. Salta

Raúl Mauricio Lecchessi, El 14 de febrero de 1976 en Tafi Viejo, Tucumán, obrero ferroviario y dirigente gremial del Ferrocarril General Belgrano.

Miguel “Caballo” Soria, dirigente del sindicato del Ingenio Concepción, el 9 de marzo de 1976, del PRT.

Atilio Santillán, secretario general de la FOTIA, el 22 de marzo de 1976 en Buenos Aires. CGT de los Argentinos y Plenario de Gremios Combativos.

Francisco Isauro Arancibia, miembro de la Junta Ejecutiva de CTERA, en el local sindical en Tucumán, el 24 de marzo de 1976

René Salamanca, ex secretario general de SMATA y PCR. El 24 de marzo de 1976

Ascencio Tajan, integrante del Consejo Directivo de la FOTIA, 24 de marzo de 1976

Adrián Machado, ex secretario gremial del SMATA y miembro de la Mesa de Gremios en Lucha, el 25 de marzo

Ernesto Martín Mora, extesorero de Materfer (Sitram), el 27 de marzo en Córdoba

Maximino “Petizo” Sánchez ex prosecretario administrativo del SMATA, secuestrado en Córdoba el 28 de marzo de 1976

Wenceslao Vera, del gremio de Obras Sanitarias, Córdoba

Raúl Cassol, del gremio lechero, secuestrado en Córdoba y trasladado a la Unidad 9 de La Plata

Zoilo Manuel Reyes, dirigente de la FOTIA, Ingenio Concepción, 2 de abril 1976 Tucumán

Francisco Gregorio Ponce, dirigente del SMATA, el 6 de abril, en Catamarca

Benito Romano, dirigente de la FOTIA, CGT de los Argentinos y diputado nacional. 14 de abril de 1976

Antonio Pedro Juárez, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), en Córdoba el 13 de abril de 1976

Oscar Ventura Liwacky, secretario general del gremio de Empleados de Comercio, San Francisco Córdoba

Secundino Vallejo, dirigente de la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (FATRE) y militante de la Juventud Peronista. Chaco

Luciano Sander, trabajador de Astilleros Río Santiago y ex secretario general de ATE Ensenada.

Carlos Correa, empleado de Loma Negra y secretario adjunto del sindicato de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), en Olavarría,

Eduardo Requena, dirigente del gremio de maestros y fundador de la CTERA, el 26 de julio 1976 en Córdoba

Martín Rosa Decima, dirigente del Ingenio Santa Rosa, en Tucumán, el 14 de septiembre 1976.

Florencio Díaz. Ex secretario general del Sitram 11 de octubre 1976

Héctor Brizuela, dirigente del gremio vitivinícola de Mendoza, el 19 de octubre de 1976; Bodegas Giol

Antonio García, dirigente del gremio vitivinícola, 20 de octubre Bodegas Giol

Juan Bravo Zaca, dirigente del gremio de actores, el 21 octubre 1976

Tomás Carmen Di Toffino, dirigente del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba Epec

Fortunato Leandro Fote, dirigente de la FOTIA

Jorge Di Pasquale, empleados de Farmacia, el 28 de diciembre 1976

Marina Vilte, dirigente del gremio docente de Jujuy, el 31 diciembre 1976

Damián Octavio Márquez, dirigente de la CGT de Tucumán, el 13 de enero 1977.

Arnaldo César Correa, dirigente gremial del Ingenio Providencia, el 27 enero 1977

Felipe Arturo Urueña Álvarez, dirigente ferroviario, el 28 enero 1977, en San Miguel de Tucumán.

Oscar Smith, desaparecido el 11 de febrero 1977 en Avellaneda

Antonio Alejandro Cassaretto, secretario general del gremio de municipales, el 12 febrero 1977 en Buenos Aires.

Juan Faustino Rodríguez, dirigente del Ingenio San José, el 16 de febrero 1977

José Simón Campos, dirigente del Ingenio Santa Rosa, el 21 de febrero 1977

Bernardo Samuel Villalba, el 19 de abril de 1977 en Tucumán.

Haroldo Santos Logiuratto El 12 de junio 1977, en Capital Federal. FOTIA y diputado nacional.

René Oberlín, ex dirigente sindical, fundador del Sindicato de Viajantes de Santa Fe. 5 de setiembre 1977

Ernesto “Semilla” Ramírez, dirigente del gremio de no docentes de la Universidad Nacional de La Plata,

Luis Rojas, dirigente del Ingenio Concepción en Tucumán.

Eustaquio Peralta, secretario adjunto del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el 28 de diciembre 1977

Máximo Guillermo Tell, dirigente telefónico, el 4 de mayo de 1978 Jujuy

Avelino Bazán, dirigente de los mineros, el 25 de octubre de 1978, en Jujuy.

José Benedicto Ortiz, de AOMA, en Mendoza el 30 de marzo de 1982,

(Archivo Nacional de la Memoria - Sobre una recopilación del Dr Daniel Cieza, "El componente antisindical del terrorismo de Estado", 2012)

"Hoy se acepta que los “blancos” del proceso genocida no fueron solamente
jóvenes insurgentes considerados “subversivos”. Uno de los objetivos principales
del terrorismo de Estado fue acabar con la Argentina “nacional y popular”, que era
percibida como una combinación de nacionalismo en lo económico, intervencionismo
estatal y una fuerte presencia sindical"
...
"Había tres corrientes: la ortodoxa, representada por la Confederación General
del Trabajo (CGT) y las 62 Organizaciones peronistas; la CGT de los Argentinos,
que expresaba una mayor combatividad y una visión nacionalista-revolucionaria; y
la clasista, presente en algunos sindicatos de empresa y en algunas seccionales del
interior de la CGT"
...
El autor de este blog agrega: la "visión nacionalista-revolucionaria de la CGT de los Argentinos reunía a grupos no-peronistas con grupos del denominado "peronismo combativo", lo cual lo no altera la clasificación original. Lo entrecomillado y en versalita, textual del texto original de Cieza para el Archivo Nacional de la Memoria, cuyo texto completo puede consultarse aquí.  Se publica a fin de que las nuevas generaciones no olviden a los gremialistas desaparecidos durante la dictadura.


martes, 5 de marzo de 2013

Hugo Rafael Chávez Frías

Elemental, Watson (Laurita Alonso)


La derecha que se enmascara detrás del rostro pavorosamente erótico de una Laura Alonso o la cara de piedra de un Macri, atrasa.
Habrá quienes no lo consideran así. Anotan en su favor lo que sucede en lo general (la hegemonía del discurso neoliberal en el mundo desarrollado combinada con el paulatino desarme del Estado de Bienestar en Europa desde la periferia (España), y lo local (el apoyo a Macri en la ciudad de Buenos Aires, o el avance electoral de vulgares candidatos de la farándula como Del Sel). 
Pero la realidad presenta mil sutilezas que desmienten esa linealidad, y la reiteración de rasgos insípidos como los de los nombrados (y a los que bien podemos sumar los de Rodríguez Larreta, María E. Vidal, Gabriela Michetti, etc.) no debe llamar a engaño.
Si la declaración más elaborada de Laura Alonso consiste en afirmar que se enamoraría de Cara de Piedra Macri, detrás de esa tontería que a nadie importa y no beneficia al receptor, o sí, hay un peligro supremo, como el de Flint, para la supervivencia de todos nosotros y la salud de la nación, que viene a ser más o menos lo mismo. 
La naturaleza, la selección natural, no los ha favorecido, y eso que en nuestras clases dirigentes hay bellezas recontraprobadas, en ambos sexos, o en el género que usted prefiera.
En efecto, son boludos peligrosos -como los llamaba el desaparecido Tato Contissa- es decir se hacen, parecen, simulan, pero no tienen nada de boludos.
Tomemos el caso de Laurita Alonso.
Es lícito preguntarse si esa mujer es argentina o norteamericana, en cuyo último caso, cómo es que fue elegida diputada nacional. ¿Representa a Hillary Clinton, a Madeleine Albright, a perfumes Avon, a Vital Voices, al fondo buitre de Paul Singer o a todos ellos?
Hay que estar en un mundo medianamente informado como para saber que es Vital Voices, a la que pertenece Laurita, y su sucursal local, Voces Vitales. 
A esa ong no la conoce nadie, como sí conoce a Greenpeace y su relación con la Royal Dutch Shell, de propiedad de la familia Orange-Nassau (Su Alteza Máxima Zorreguieta). Vital Voices es una nueva alternativa de bajo perfil organizada por un sector del gobierno norteamericano para las Americas, es decir, para todo lo que no sea America, que viene a ser exclusivamente EEUU.
El lema de Voces Vitales es “invertir en la mujer es transformar el mundo” en alianza con la fundación (de beines, beinetas, jabones, jabonetas) Avon, que ha invertido en shampúes y perfumes femeninos,
A ver, a ver, como diría Aníbal Ibarra: una cosa es luchar contra la violencia y discriminación a la mujer, y otra distinta invertir en la mujer.
Según reconoce “sin ruborizarse” la propia Voces Vitales, entre quienes invierten en  la mujer está el fondo buitre NML de Paul Singer, el mismo que se quiso llevar la Fragata Libertad a su casa, el mismo que batalla con el apoyo del juez Griesa para que el 7% de los acreedores que no entraron en los dos canjes de deuda cobren el 100% del préstamo, sin la quita del 72% que obtuvo Néstor Kirchner.
¡Como si no hubieran cobrado esas “inversiones” varias veces! 
Porque no tenga duda: cuando en EEUU una ganancia razonable es un 10% anual, aquí se la llevaron varias veces y pretenden ganancias cinco veces mayores, y ya. Recuerde qué sucedió en los ’90 con las multinacionales de servicios (Telefónica, Personal, Edesur, Edenor, etc.): con una inflación 0% (cero) avanzaban a razón del 7% anual. Sólo tiene que comparar cuánto se prestó y cuánto cobraron efectivamente”
Ahora sí está más claro: Laurita Alonso no es diputada de la nación sino diputada de Avon y de Paul Singer, su patrocinante.
Hoy en Vital Voices o Voces Vitales, ayer en Poder Ciudadano (Transparency International) Laurita Alonso desconfía de la transparencia del Estado pero se despreocupa de la transparencia de los oscuros que la financian, como por ejemplo el citado fondo-buitre, y la decena de multinacionales que cotizan: nunca una pyme, nunca una pequeña empresa relacionada con el  mercado interno.
Paul Singer, Laurita Alonso, Vital Voices. Perfumes Avon. Es como la vieja multinacional de origen norteamericano Procter & Gamble, que ahora funciona como “pi and yi”: suena a juego de bolitas, a chiste pi and yi, a voz neutra.
Los piratas ya no recalan en la isla de Tortuga ni en Malasia. Me causa gracia la interpretación de Jack Sparrow, pero imposible compararlo con Sandokan. 
Los piratas se han diseminado por el mundo: los personajes y los estilos se renuevan.

domingo, 3 de marzo de 2013

Badeni el constitucionalista


Se me repite en la actualidad que no debo anclarme en hechos pasados. Es relativamente cierto: dicen que lo mejor siempre está por venir. 
Pero no menos cierto es que si no entendemos bien qué es lo que sucedió, podemos repetir los mismos errores. Ya lo cantó ulabulabubu Lito Nebbia: "nos puede suceder la misma cosa"... 
Por eso voy a reiterarme en un hecho pasado que ya describí: para entender mejor el presente.
El primer consultado por TN para analizar el discurso presidencial de apertura de las legislativas fue Gregorio Badeni, quien opinó que Cristina iba contra el artículo 114 de la Constitución Nacional sobre el Consejo de la Magistratura, soslayando que el 120 pone en primer lugar “el interés general de la sociedad” sobre los corporativos o particulares o de casta.

Badeni defiende a la casta judicial, a los funcionarios que no quieren pagar Ganancias por, dicen, la intangibilidad de sus salarios. ¿Se acuerda de la intangibilidad de los depósitos?
Los defiende quizás por prejuicios ideológicos (es democrático que el Poder Judicial mantenga sus antidemocráticos y coloniales privilegios): sospecho que en primer lugar busca defenderse de ciertos hechos que pueden perjudicar su virtuosa carrera de constitucionalista.

Badeni viene con título nobiliario adjunto: es constitucionalista.
Cuando los dueños del Banco de Hurlingham estaban detenidos ilegalmente, durante la dictadura cívicomilitar, Badeni fue nombrado asesor de su intervención militar por el ministro de Justicia, brigadier Gómez.
Otro brigadier (Zoloaga), presidía la institución. Zoloaga estaba convencido de que el Banco era viable, o le convenía que así fuera, e intentó demostrarlo con cifras y balances; pero a pesar de ello, la entidad fue liquidada por decisión (orden de arriba) del vicepresidente del BCRA Christian Zimermann, quien entre otros argumentos, se escudó en su obediencia debida al contraalmirante Covas. 
Hombre de Massera, Covas, entonces presidente del BCRA, había participado en la Revolución Libertadora, durante la famosa amenaza de bombardear la destilería de Mar del Plata Luego, Menem le daría abrazo y beso a don Isaac.
Esa entidad, el Banco de Hurlingham, había formado parte del grupo Graiver y fue vendida, tras la muerte de David en un accidente de aviación, a los Chavanne, la familia que loteó Santa Clara del Mar. Luego, para capitalizar al banco, los Chavanne interesaron a los dueños de Industrias Siderúrgicas Grassi, de Rosario, quienes tenían las dificultades propias de toda industria nacional que apostaba a sobrevivir a un régimen anti-industrialista como el de Martínez de Hoz; por ello habían intentado asociarse con la metalúrgica santafesina Roque Vasalli. Esta empresa también fue liquidada durante la dictadura: era preferible importar la maquinaria agrícola: ¿qué papel tuvo John Deere S.A., de capitales yanquis, en el ultimátum al gobierno constitucional en 1975 del Consejo Empresario Argentino que presidía Martínez de Hoz?
La mecánica de traspaso del banco a sus nuevos dueños fue similar a la de Papel Prensa: un 10% de anticipo en papeles, y el resto, a pagar...
La intervención militar a la que asesoraba Badeni no como constitucionalista sino como consultor de intervenciones militares, conocía que los compradores de la entidad (los Chavanne, los Grassi) estaban detenidos ilegalmente, y los necesitaba así, detenidos, para saber sobre el Banco de Hurlingham.
Para que esos paracaidistas entre los que figuraba el constitucionalista Badeni pudieran administrar la entidad, había que conocer su cartera, sus contactos, sus verdaderos números, sus créditos, sus préstamos otorgados con o sin avales, su pasivo. También Lidia Papaleo, legítima heredera de Graiver, sufría persecución y cárcel pero esa es otra historia.
¿Y cómo se enteraban los tales paracaidistas de esa situación? 
Con la tradicional morosidad de las instituciones burocráticas: el oficial del Ejército en funciones de jefe instructor elaboraba por escrito las preguntas que se hacía a los Chavanne y los Grassi.
Esas preguntas eran despachadas a la Prisión Militar de Campo de Mayo donde los detenidos las respondían también por escrito, largas respuestas manuscritas (en ocasiones a oscuras, porque las luces se apagaban a las 20 horas). 
La letra vacilante y confusa de estas respuestas escritas a mano revelaba terror, enfermedad, tormentos y todo lo que se padece en una cárcel clandestina. Lo que merecía nuevas consultas por escrito de los paracaidistas entre los que figuraba Badeni, y nuevas respuestas.
Los interrogadores se desentendían de la salud física, psíquica y espiritual de los interrogados: era un negocio. Los presos eran trasladados cada tanto al Hospital Militar de Campo de Mayo, donde nunca se detectaba una afección más grave que pie de atleta.
Ese ida y vuelta oficinesco duró casi un año: pero en algún momento se descubrió que el método de indagatorias por escrito era demasiado lento.
Los empresarios en el poder requerían celeridad y decisiones. No se trataba de preguntas generales o ideológicas sobre la inmortalidad del cangrejo, sino interrogantes propios de especialistas bancarios, en finanzas, que estudiaban el desenvolvimiento y la viabilidad de la entidad.
En la etapa siguiente, para acelerar el trámite, los paracaidistas decidieron concurrir personalmente a la Prisión Militar de Campo de Mayo para acelerar (y perfeccionar) el traspaso, y ante ese nutrido y selecto auditorio, los presos ilegales, los Chavanne y los Grassi, vendados y golpeados, respondían, qué remedio quedaba.
Luego, cuando los asistentes consideraban satisfecha su curiosidad, los presos eran devueltos a sus celdas y recomenzaba el ciclo de interrogación y las “visitas”.

(Declaraciones de Marcelo Chavanne en la causa 13 a las Juntas Militares)

Creo que hoy en día, los Chavanne sobrevivientes son antikirchneristas. ¿Pero quién ha hecho por ellos más que este Gobierno?
Creo que, hoy en día, algunos de los descendientes de los Grassi (Renée y Luis Arnoldo fallecieron) siguen considerando a Martínez de Hoz un “caballero” incapaz de semejantes arbitrariedades. 
Luis Arnoldo había sido, desde los ’40, un pionero en la fabricación local de ferroaleaciones para endurecer acero[1]. Pero según el “caballero” Martínez de Hoz (y los que hoy lo substituyen) la industria nacional era ineficiente.
Hay que importar todo, menos las vacas y los cereales. Los autos, cuanto menos componentes nacionales tengan, mejor. El  mercado interno es demasiado reducido como para generar ganancias. Y así.
Pero nadie vaya a creer que tenemos asegurado el futuro, y que la cría de esa gente está definitivamente derrotada: reaparece con nuevos nombres y nuevos estilos.    
Fueron (los Chavanne y los Grassi) algunas de las muchas víctimas de la ley 20840, artículo 6° (subversión económica) derogada en 2002 por Duhalde (el FMI lo apoyaba) cuando los victimarios (Martínez de Hoz, Cavallo (dictadura), Cavallo (Menem), y nuevamente Cavallo (De la Rúa) corrían riesgo cierto de convertirse, ellos, en reos de subversión económica por los desastres que habían protagonizado desde 1976.
Badeni, el constitucionalista.



[1] Hasta fines de los ’90, Luis A., ya anciano, seguía batallando contra la desnacionalización de las minas de manganeso en Mendoza. El actual senador Sanz, en aquel entonces intendente de San Rafael, lo sabe.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Boludos peligrosos



A contramano del mundo, la ciudad autónoma de Buenos Aires se va cubriendo paulatinamente de cemento, de plazas secas, de rejas, de avenidas desarboladas, de veredas de cemento (adiós a las baldosas). La avenida 9 de Julio es el ejemplo más reciente.
No es casual que Mauricio Macri tenga al capitán Osvaldo Cacciatore (al que la Revolución Libertadora ascendió a brigadier, premio por haber bombardeado y ametrallado a civiles desarmados el 16 de junio de 1955) como modelo a seguir: Cacciatore inauguró la moda de las plazas secas, a puro cemento, escasas de árboles porque la sombra de las plantas genera inseguridad, peligro inminente, conductas indecentes, sexo, drogas y rock n’ roll. Su esposa y luego viuda, entretanto, se lavaba de los pecados del mundo en la iglesia de la Medalla Milagrosa en Parque Chacabuco. 
Es una historia antigua, pero las nuevas generaciones no pueden olvidarla y  tenemos que saber por qué es el modelo de Macri.
¿Será por el cemento tan generosamente desparramado?
Macri es Macri el cementicio en varios sentidos: por el “ángel” ceméntico que exhibe su cara de nada (él y su grupo: Michetti, Vidal, Rodríguez Larreta, los principales caraduras); porque el cemento es lo que le quedó de las Sociedades Macri (Socma), su actividad económica principal con multimillonaria ganancia; y porque no dudaría en volver a ametrallar civiles desarmados.
Esos caraduras se aglutinan en la Fundación Pensar de la que Macri es presidente honorario. 
Quiénes son, la lista completa, se puede ver aquí. 
Menciono a algunos: Humberto Schiavoni, ex-concejal por la provincia de Misiones, la de Ramón Puerta, presidente del Pro y de la Corporación Buenos Aires Sur; Marcos Peña; el rabino Bergman; Esteban Bullrich; Eugenio Burzaco, hijo del Raúl Burzaco de la dictadura (director del diario que se imprimía en los talleres desapoderados de La Opinión, del torturado Jacobo Timermam. funcionario de Menem, de T&C y del multimedios América propiedad de De Narváez) y ex-jefe de la Metropolitana; Luciano Miguens, ex-presidente de la Sociedad Rural a quien sucedió Hugo Biolcati Magnasco; Federico Pinedo, el sobrino nieto del Federico Pinedo que inauguró un Banco Central de Argentina con capitales y directivos británicos; el sorprendente Rodríguez Larreta; el inefable Jorge Triaca (h); el exaltado Alejandro Rozitchner, hijo gracioso de un Rozitchner más lúcido; en fin, Santilli, Sturzenegger, Michetti... Y hasta hace unos días, la Fundación se completaba con Julio Alberto Cirino, personal civil del Batallón 601 de Inteligencia y con condena firme por haber cometido delitos de lesa humanidad.

Están todos, son el gobierno de la ciudad, los nostálgicos de la dictadura cívicomilitar, en la Fundación Pensar. Eso sí, lo ocultan públicamente.
Estos tipos atrasan.
Aunque pasan por “modernos”, atrasan dos siglos, por lo menos, y siguen repitiendo (sin explicar qué significa eso) que Argentina está aislada del mundo: aislada, en rigor, de la especulación financiera internacional que ellos representan o promueven o ensalzan como mágica receta que lava los pecados del mundo, y mediante la cual sacarían tajada, honorarios y comisiones, hundiendo nuevamente al país (como proyecto de nación posible y no como colonia próspera para algunos) en el círculo perverso de la deuda externa. 
Todo el misterio de la Fundación Pensar se basa en el endeudamiento externo, la receta mágica del Cavallo re-reciclado en la dictadura, el menemismo y el delarruísmo que hundió a la mitad de la población en la pobreza.
Ayer me decía un amigo: “De la Rúa tenía cara de, y pasaba por boludo pero no era; estos son auténticos boludos”.
Sí, boludos peligrosos. Elija usted mismo al que prefiera.

martes, 26 de febrero de 2013

Clarín (titularía Crónica) a favor de los piratas


Según relata la crónica periodística, un notero de TN preguntó al secretario de Estado John Kerry (ex-candidato presidencial derrotado por Bush): “¿No piensa que debe ser respetada la expresión democrática de los isleños en el referendo?” refiriéndose al que se realizará el 10 y 11 de marzo en Malvinas y en el que previsiblemente se votará a favor del dominio colonial.

Contrasta esta defensa de las expresiones democráticas con el fervor de la señora Ernestina Herrera al lado de quienes, habiendo usurpado el poder, le entregaron a Clarín la posesión ilegal de Papel Prensa: Videla, Massera, Martínez de Hoz, mientras sus verdaderos dueños eran torturados en Centros Clandestinos.
El oportunismo de Magnetto es evidente: juega con la desmemoria de esa parte de la población argentina que se informa en alguna de las bocas de expendio de noticias del Grupo.
Ahora, Clarín defiende la expresión democrática luego de que no fueran suficientes cuatro tapas del diario para derrocar al gobierno constitucional rompiendo el orden constitucional. 
Ese oportunismo, en rigor, es su verdadera y única línea editorial desde la lejana época en que era dirigido por Roberto Noble, un caballero de cabotaje afecto a las carreras de pingos, a las mujeres fáciles y no mucho más que eso: ¿u olvidamos que las batallas por el petróleo y el acero se dirimían en tórridos encuentros clandestinos de Ernestina con Oscar Camilión, canciller de la dictadura y ministro de Menem?
¿Qué tendrá el petiso?
¿Por qué no defiende (Clarín) la expresión democrática de los argentinos con el mismo entusiasmo? 
Sabemos por qué. 
Porque su objetivo es desgastar al Gobierno Nacional y lograr, mediante la industria de las cautelares, que Cablevisión cobre lo que quiera y no se aplique la Ley de Medios.
Y no mucho más: la opinión de quienes escriben o hablan en sus medios es desechable. Hoy están Morales Solá y Nelson Castro: mañana puede ser cualquier otro. Tales opiniones, en rigor, son el soporte del verdadero mensaje, la línea empresaria.
Luego, Clarín está a favor de los piratas. Hubiera habido una fiesta con champán si se eternizaba el embargo de la fragata Libertad y los fondos-buitre ganaban la partida.
En este sentido, y vista la opinión de Clarín, habría que tomar con pinzas la postura de EEUU respecto del diferendo con Malvinas.
Obama y Kerry tienen una posición pública equidistante respecto de la soberanía y el referendo pero sus corazoncitos anglosajones están con Gran Bretaña. Incluso aunque descrean de la legitimidad de los kelpers.
No lo olvidemos. Esta es otra pulseada, y van...

viernes, 22 de febrero de 2013

El gordo JAC se jactaba


En 1979, JAC admitía ante William H. Hallman y James Blyston, funcionarios  de la embajada de EEUU también conocida como La Casa, haber frecuentado tres Centros Clandestinos de Detención.
JAC es Julio Alberto Cirino, y a veces Jorge Abel Contreras. JAC. 
JAC era miembro pleno, especialista en seguridad, de la Fundación Pensar que preside Mauricio Macri y se ve a sí misma , la Fundación, como “la usina de ideas del Pro”. ¿Usted sabe que a esa usina se le caiga una sola idea?
JAC fue detenido por el juez Lijo gracias a la investigación iniciada hace unos años por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a cargo del doctor Eduardo Luis Duhalde, pero en un principio no se pudo probar su participación por una inconsistencia temporal.

Ahora la Sala II de la Cámara Federal formada por los jueces Cattani, Irurzún y Farah lo condenó a seis años de prisión por haber cometido crímenes de lesa humanidad.

JAC es “el gordo Cirino”, personal civil del Ejército que dirigió el Grupo de Tareas 7 de la Central de Reunión de Información (CRI) dependiente del hoy desactivado Batallón de Inteligencia 601 con sede en Callao y Viamonte. 
También trabajó como experto en seguridad en la embajada argentina en EEUU, con el rango de Secretario, durante el menemismo. Bien pagao.
Página 12 lo define como "topo", un topo de cabotaje.

JAC se jactaba de haber participado en la represión ilegal, y de la facilidad con que se funcionaba en el Estado con alias falsos. 
Reunió su “experiencia” en un libro. 
Argentina, país generoso. 
Estos tipos de la Fundación Pensar, como JAC, pretenden gobernarnos.

jueves, 21 de febrero de 2013

Pensión para víctimas económicas


La senadora De la Rosa, del FPV Formosa, propone entregar una pensión vitalicia a víctimas económicas de la dictadura


Desde 1976 (marzo) en adelante, la dictadura abusó del artículo 6° de la ley 20840 (subversión económica) a fin de rediseñar la estructura productiva de Argentina.
En aquellos años, todos los que se oponían a la política neoliberal de Martínez de Hoz estaban incursos en esa figura con el argumento falaz de que eran subversivos cercanos a las organizaciones armadas.
Se apoderaron, quebraron o liquidaron, sin control legal, cientos de entidades bancarias y financieras, establecimientos fabriles, bienes estatales, viviendas,  barrios enteros, incluso humildes viviendas de trabajadores, sin olvidar los patrimonios muebles.
El poder económico tradicional que representaba Martínez de Hoz se reservó la crema del negocio bancario (primero “saneando” el sistema, concentrándolo, y a continuación desnacionalizándolo) persiguiendo con la ley 20840 a todos los “advenedizos” que se atrevían a competir con los bancos de las familias tradicionales (Shaw, etc.). 
Esta persecución consistió siempre en detenciones ilegales que terminaban blanqueándose con jueces (por ejemplo, Rafael Sarmiento) amigos. A veces hubo Consejos de Guerra, otras no, y en este último caso simplemente se mantenía detenidos a los empresarios ("paseándolos" por todos los centros clandestinos de detención) hasta que se aseguraba la quiebra o cierre o liquidación de la entidad o empresa. En muchos casos, nada de “jueces naturales” sino tribunales (sic) especiales.
Esa política se siguió aplicando en democracia por Domingo Cavallo, continuador ideológico de Martínez de Hoz: la convertibilidad es un desarrollo de la tablita cambiaria.

Lo paradojal es que en 2002 se descubrió que quienes terminarían presos por subversión económica ya no eran esos cientos de empresarios nacionales desalojados y despojados sino los verdaderos sediciosos del orden constitucional y económico y legal, a saber, Martínez de Hoz, Cavallo, Klein, Reynal, Alemann, Solanet, Zimermann y el resto de esa cría de terror: la ley fue derogada con fuerte aplauso del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la ong Poder Ciudadano.
Creo íntimamente que esa gentuza, sin importar el “prestigio” social que tengan sus apellidos, personifica el Mal.
Pero políticamente no se trata de ver en el monumental desplazamiento de empresarios nacionales a partir de marzo de 1976, una lucha entre buenos y malos. Es equivocado el abordaje binario. Sólo se trata, en efecto, de intereses encontrados, y cualquier visión sensata debe prescindir de consideraciones morales. No hay empresarios buenos y malos: sólo hay empresarios. Sucede que a algunos les interesa el mercado interno, y a otros no.
En ese sentido, resultó arduo comprender en esos años que la creación, bajo la conducción de Perón, de un polo empresario nacional alrededor de José Ber Gelbard (a quien se persiguió luego con un ensañamiento poco visto) fue en sí mismo un hecho revolucionario porque cambiaba radicalmente la estructura productiva del país.
Que luego, con aquel caído en desgracia y este fallecido, todo el sector empresario relacionado con el mercado interno se convirtiera en enemigo a través de la aplicación del art. 6° de la ley 20840 muestra el verdadero rumbo, el de ese entonces frente al anterior,y el que se consolidaría luego.
No todo se reduce, entonces a evaluar la posición de Perón respecto de las organizaciones armadas, que reivindican para sí una centralidad de la que carecían aunque su acción hiciera más ruido.

Esas organizaciones pretendían ser "la vanguardia" de la clase obrera pero no lo eran. En muchos casos, sus militantes ni siquiera pertenecían a tal clase, un sector social que precisamente en esos años, por el imperativo tecnológico, estaba en plena transformación. La idea de "vanguardia", se sabe, deviene del conocimiento de la verdad marxista, sin advertir que hay muchas verdades marxistas y por lo tanto cada una de ellas puede verse como vanguardia sin serlo ni remotamente.
Argentina, a pesar de distintas prédicas, carecía de industria pesada, no lograba consolidar un desarrollo autónomo, nunca había logrado desplegar una burguesía nacional digna de tal denominación, y si carecía de mercado interno terminaría siendo una maquila o factoría próspera, que es lo que se pretendió.
La política neoliberal destruyó miles de pequeñas empresas nacionales, destruyó mucho trabajo nacional, y dejó millones de desocupados. Intentó retrotraer a la nación a lo que era en los años ’30: importadora, pastoril, sin mercado interno, con sus grandes mayorías empobrecidas, con un Estado activo en su papel subsidiario, lacayo de esos grandes grupos económicos concentrados: caramelos sí, acero no. 
Pero esa decisión no carecía de sutilezas: se fortaleció a Acindar y Techint por otras razones que he detallado anteriormente. Téngase en cuenta que todo ello al costo de destruir Somisa, la acería estatal, en los primeros ’90.
Esta política se mantuvo sin interrupciones entre 1976 y 2003: el breve intervalo alfonsinista (sólo el de la etapa Grinspun) ni siquiera se atrevió a rozar esos intereses, sólo mostró algunas cartas, verbalmente, pues señores, los radicales...
En esa misma lucha se inscribe el enfrentamiento actual con los grupos dueños del papel prensa, con los tradicionales dueños de la palabra, que no reportarán hoy a esos bribones pero representan (los representan) lo mismo, y muy bien.
Si es cierto que las víctimas de la ley 20840 quizás merecen un resarcimiento económico, y habría que ver de dónde saldrán los fondos, mucho más cierto es que lo merecen todos los que quedaron desocupados por aplicación de esa política anti-industrial.
Que devuelvan lo que se robaron “legalmente”. No resulta lógico pensar en una pensión colectiva mientras a la vez no se repone, por dar un solo ejemplo, el impuesto a las herencias.
En 1976 se usó el argumento de que el oponente del Estado eran las organizaciones armadas. El enemigo era todo el pueblo y la propia Nación Argentina. Es decir, la víctima de esa época fue el pueblo argentino, lo haya entendido así o no, lo entienda o no en el futuro. 
En rigor, aunque quienes más sufrieron fueron los trabajadores, porque para la dictadura toda planta fabril era sospechosa de subversión, el blanco predilecto fueron los sectores medios a los que se disciplinó y reprimió para impedir que volvieran a jugar el rol que habían tenido (no todos, claro) en los 60/70. 
Se los desnacionalizó.  

lunes, 18 de febrero de 2013

Una visión sesgada sobre el acuerdo con Irán

En Argentina no existe conflicto entre árabes y judíos, o entre judíos y árabes, minorías enraizadas en el país desde siempre. En las últimas décadas otras comunidades nacionales de origen asiático y sudamericano se fueron incorporando a este mosaico que es nuestro país.
Me niego a catalogar esta mixtura como racial o étnica: ambos términos tienen un trasfondo sospechoso que lleva directamente a monstruosidades como la de la superioridad aria.
Nuestros mentores o modelos del Norte, por el contrario, se esmeran en sostener las diferencias o prerrogativas basadas en el origen étnico-racial: con una hora de exposición a la CNN se comprueba. En EEUU no tiene similares derechos reales un bostoniano y un chicano, y si usted es de complexión caucásica –en caso de que exista algo así, y para los norteamericanos es sinónimo de “ blanco, de raza europea”- no será tratado en la aduana norteamericana con los modales reservados para los inmigrantes mexicanos. Sin olvidar que ellos son LAS AMERICAS y nosotros tenemos que conformarnos con el mote de SUDACAS.

Dicho esto, me referiré breve y parcialmente al memorándum de acuerdo con la república islámica chiita de Irán que debate el Congreso.
Por un lado, todo lo poco que he leído hasta el momento sobre los atentados a Amia y embajada de Israel me da mala espina y sospecho que las pruebas contra los iraníes, por el primero, son endebles. 
Un ex-juez está procesado junto a dos ex-secretarios de juzgado, y esos procesamientos tienen que ver con la fragilidad de los cargos, como lo demostró un magistrado europeo que juzgó al ex embajador Suleimanpur.
Creo, por lo poco y nada que conozco del lamentable suceso de la Amia, que se toma a los persas por beduinos cuando se sostiene (las frases cortas son efectivas porque generan imágenes instantáneas y de rápida digestión) que “Irán niega el holocausto”.
¿Qué se quiere decir? ¿Que significa “negar”? ¿Por qué “holocausto” sacrificial y no Shoah (catástrofe para el judaísmo) o endlösung (solución final para los nazis)? 
Quiero decir: la civilización persa es milenaria, y repito, los persas o iraníes no son árabes, ni beduinos montando camellos: ¿que es lo que niegan los persas? ¿Se discute el número de víctimas (¿acaso no se lo puede hacer?) o la propia existencia de la Shoah? ¿El Holocausto judío es el único genocidio practicado en el siglo XX? ¿Y los de los armenios y tutsis?
¿Veinticinco mil desaparecidos en Argentina hacen diferencia frente a 30.000? 
Alguien debería explicarlo, comenzando por los propios iraníes.
Por último, no quiero dejar de mencionar que Israel e Irán son dos teocracias de derecha o ultraderecha con un poderoso despliegue militar, y que el gobierno nacional ha desmentido enfáticamente cualquier posibilidad de alianza estratégica con el gobierno de Irán, a diferencia de Venezuela.
El conflicto de Medio Oriente no es una cuestión que nos concierna en tanto y en cuanto su desarrollo no tiene efecto alguno sobre la vida colectiva del país, o sobre el país en sí mismo, aún cuando pueda afectar a decenas o cientos de ciudadanos afligidos individualmente por estima u odio hacia alguno de los contendientes.
Comprendo perfectamente lo que significa Israel para la cultura judía, tan milenaria como la persa, y sabemos que antes de su creación en 1947, los pueblos o clanes o tribus que habitaban Palestina carecían de una identidad nacional digna de tal denominación, aunque hoy puedan identificarse por la negativa, es decir, por el unánime rechazo a la propia existencia de Israel, rechazo que fueron construyendo conflictivamente con el paso de los años, pero esa impugnación parece insuficiente como para constituir una identidad.
Tanto el pueblo palestino como el israelí tienen derecho a habitar libremente el viejo dominio británico, sin desplazados ni refugiados. 
En gran medida, el conflicto puede entenderse como una derivación del mundo colonial, en la que los ingleses colonizadores buscaban afanosamente sacarse de encima a la colonia judía local: el antisemitismo no era monopolio austríaco-alemán, y sobrevive hasta hoy en otros países europeos, como por ejemplo en Holanda: los últimos príncipes de la casa de Orange-Nassau fueron nazis entusiastas que militaron en las juventudes hitlerianas.
Si es cierto que la gran mayoría de los israelíes desciende de emigrados asquenazís europeos, no menos cierto es que para la misma época en que se creó Israel los clanes palestinos (¿el pueblo originario?) no constituían una unidad nacional pero tampoco el pueblo judío la constituía aunque la gran mayoría rememorara la diáspora y la Tierra Prometida como hechos culturales-religiosos históricos.
Estas razones podrán ser tomadas en cuenta como marco de referencia, pero no pueden ser determinantes. 
Israel existe, mal que le pese a los palestinos, y para siempre; y Palestina también existe aunque muchos israelíes consideren que esas tierras les pertenecen en exclusividad desde antes de la diáspora por derecho divino o cultural, o cualquier otro derecho que esgriman: los pueblos palestinos habitan esas tierras desde épocas inmemoriales, contemporáneamente a las tribus de Israel.
Este es en definitiva un hecho político derivado de la etapa de la descolonización donde de a poco se fue armando un escenario insensato de uno y otro lado: los palestinos no pueden sostener que Israel no exista; y los israelíes, que los palestinos no tengan derecho a un Estado propio con fronteras aceptables y reconocidas: la exclusión del Otro mantiene encendida la mecha de la guerra o mejor aún, de la fabricación masiva de armamentos.
Una situación que, por dolorosa que sea, y lo es, no concierne a la Argentina aunque en ella habiten importantes minorías judías y árabes, como en muchos otros países Allá en Medio Oriente, israelíes y palestinos intentan destruirse mutua y graciosamente sin que la situación vislumbre un desenlace razonable.
Con estas prevenciones, la aprobación del memorándum de acuerdo con Irán es un hecho positivo donde el Estado acaba, al menos en parte, con el rol prescindente o de destrucción de pruebas que venía teniendo. No olvidemos que el poder tradicional en Argentina tiene, acaso por empatía con Gran Bretaña, su viejo mandante, rasgos antisemitas.
Lo curioso es que muchos “iluminados” lo ven en el peronismo. Pero esa, esa es otra historia.

domingo, 10 de febrero de 2013

¿Adecua o Adecuaru?


Caídas viejas categorías (pueblo, clase social, etc.) emergen otras como consumidor, usuario.
En Argentina, el consumidor o usuario individual está parcialmente defendido por la ley de defensa de la competencia y la ley de defensa del consumidor mediante las cuales el Estado posee diversas herramientas administrativas para proteger al consumidor de la voracidad de los grupos económicos concentrados.
La noticia que sigue ya es conocida. Como puede leerse en esta crónica de mendozaopina.com sobre las maniobras de Adecua, no se percibe claramente la diferencia entre legalidad y delito:


El director ejecutivo de ADECUA cobró 5 millones de pesos a través del acuerdo que esa ONG suscribió con seis bancos. La suma representa el 33% de los honorarios totales en el acuerdo en el cual intervinieron veintisiete abogados. De esta manera se desprende que el mencionado (Riopedre) impulsó el acuerdo entre esa entidad y seis bancos, y además se benefició con el cobro de 5 millones de pesos en concepto de honorarios, ya que fue uno de los 27 abogados que actuaron en nombre de la ONG.
El acuerdo entre Adecua y los bancos tenía como objetivo interrumpir los juicios colectivos que había iniciado la asociación de defensa del consumidor contra esas empresas.
En los juicios conciliados entre Adecua y los bancos, actuaron los jueces del fuero comercial Alberto Alemán, Jorge Scioli, Fernando D ´Allesandro, Margarita Braga, Federico Guerri, Sebastián Sánchez Canavó y Héctor Chommer y los Fiscales, Raquel Mercante, María del Carmen Micames y Daniel Constante Moneda.
El resultado de los acuerdos fue que el 99 por ciento de los clientes no pudo recuperar un peso de lo que les habían cobrado de más en cargos y seguros, los bancos se libraron de pagar indemnizaciones por 367 millones y los abogados de Adecua cobraron 15,6 millones de pesos de honorarios, pagados por las entidades financieras.

Riopedre y su alter ego, Sandra González, no son consumidores sino militantes del sector unionista o balbinista del radicalismo que también contó entre sus filas al ex-abogado de multinacionales y ex-presidente Fernando de la Rúa. Contrariamente a lo que se suele creer, no fue Macri sino De la Rúa –como intendente de la ciudad de Buenos Aires- el creador de las originalísimas bicisendas, la obra insuperable del PRO; y, como seguramente se recordará, quien condujo al país al abismo de 2001.

Ernesto Sanmartino, otro dirigente de ese sector, había dicho en 1955 que el peronismo era el aluvión zoológico.
Más que Adecua entonces, esa ong debería ser la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios Radicales Unionistas de Argentina, ADECUARU. 
El país, su gente honesta, se debe una ley que reglamente y democratice el funcionamiento de las ong’s en general y de las de consumidores en particular.
¿Quién designa a sus autoridades? ¿Quién fiscaliza sus ingresos? ¿Cómo controlar a estos avivados?
Aceptar que los consumidores se agrupen por sus afinidades políticas o sus intereses sectorizados es un grave error. Así, solo se beneficia a los grupos económicos, el otro lado de la ecuación que debe completar el Estado.
Hay veintitantas ong’s de consumidores reconocidas oficialmente. ¿Qué justifica semejante fraccionamiento?

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