domingo, 24 de marzo de 2013

¿A usted le parece, que un valiente caiga a manos de un cagón?

Publiqué el material que sigue en julio de 2010. Lo vuelvo a hacer sin tocar una coma, con el necio afán de que el olvido no invada los sucesos que aquí se relatan incluso con (imperdonables) errores. 
Esto tiene un primer final en diciembre de 1967 pero había comenzado a fines de los '50.
Al año siguiente anduve por Resistencia (Chaco), y si bien no llegué a Machagai, pude conocer detalles de la odisea de Isidro Velázquez y Vicente Gauna por boca de la poetisa y cancionista Marta Quiles, quien fallecería más tarde tras obtener un premio en el festival de Cosquín y otros galardones literarios. 
No olvido el trabajo erudito del petiso Roberto Carri (padre de Albertina) que nos asombró a todos, en el sentido de abrirnos los ojos. 
Esa investigación tuvo mucho que ver con nuestro viaje posterior. Carri está desaparecido.
Hace un tiempo estuve en la Casa de la Provincia del Chaco en Buenos Aires buscando más información: no encontré nada, pero recuerdo como si fuera hoy el terror que producía en los empleados la mención de Velázquez y Gauna.
Con ustedes, el desarrollo de Operativo Fracaso protagonizado por una población invisibilizada frente a las fuerzas armadas y de seguridad movilizadas por la dictadura.
Muy a propósito para esta fecha.

"¿A usted le parece, que un valiente caiga a manos de un cagón?"

El 1° de diciembre de 1967 fueron abatidos dos peligrosos delincuentes en un amplio operativo desplegado por la Policía Federal: Isidro Velázquez y Vicente Gauna. Sucedió en Machagai, Chaco, en el nordeste argentino, a la vera de la ruta 16, en una zona de obrajes madereros y algodonales, junto al Impenetrable.
A Roberto Carri, amigo y compañero


Pudo haber sido otro compás de la eterna contradanza de policías y ladrones, pero algo lo diferenciaba: a Velázquez se le atribuían cualidades sobrehumanas que infinidad de testigos jurarían haber constatado. En sus correrías solía tener el apoyo de la población más humilde, y sus víctimas eran personajes odiados por su condición social y económica.
Velázquez recompensaba monetariamente esa solidaridad, y eso fue interpretado por algunos como una suerte de redistribución violenta de la riqueza, la de un Robin Hood del siglo XX.
Su captura se había convertido en una obsesión para Guillermo Borda, entonces ministro de Interior, y para la Sociedad Rural del Chaco, que puso precio a su cabeza: dos millones de pesos para acabar con los secuestros de ganaderos y consignatarios, los robos a mano armada y los asaltos a bancos y acopiadores de cereales. Sin embargo, no se sabe de que haya existido alguna delación, o dato confidencial, tendientes a cobrar la recompensa.
Velázquez parecía conocer todos los secretos, aparecía tan sorpresivamente como se esfumaba y había adquirido cierto dominio sobre las mentes de los milicos de la policía provincial.
El objetivo del gobierno es político: terminar con el apoyo y la protección que recibía de la gente del lugar, cuando la doctrina de la seguridad nacional señalaba el peligro de que hubiera grupos armados disimulados entre la población.
Comenta el diario La Razón del 3 de diciembre de 1967: “el halo de leyenda que rodeaba a estos salteadores de la selva, como a los bandoleros de todos los países y de todas las épocas, los hacía acreedores del afecto y la simpatía de las poblaciones campesinas, que en no pocas oportunidades recibieron los beneficios de sus manos, sobre todo entre la gente más pobre. La gente de campo los ampara en su vida errante, de eternos prófugos de la justicia, los ayuda en la procura de abastecimientos y en oportunidades los oculta o les facilita los medios para ocultarse”.
Ángel Persoglia, uno de los productores rurales raptado a principios de ese año, declaró que le había sorprendido “la corrección del bandolero”, agregando: “se despidió de mí diciendo que ya era tarde para cambiar de vida”.
“Vivo o Muerto”, señalaban los carteles pegados en todo el territorio chaqueño por el gobierno, y que solían amanecer arrancados o enchastrados con leyendas tales como: “Isidro Velázquez no se entregará”.

Quién fue

Las primeras noticias sobre Velázquez son de enero de 1952, por el hurto de unas rejas de arado. Los hermanos Isidro y Claudio Velázquez se defendieron argumentando que el dueño, un tal Cuéllar, les debía dinero y ellos habían pretendido cobrarse de esa manera. Fue inútil: se los detuvo y envió a Resistencia.
En mayo, Isidro quedó en libertad pero a Claudio le comprobaron otras raterías y lo condenaron a cuatro años de reclusión.
Luego Isidro se radicó en Colonia Elisa, donde obtuvo un lote de terreno para cultivar algodón y, casoriado, tuvo cuatro hijas. Con ellas, y miembro de la cooperadora escolar del único establecimiento primario del pueblo, no parecía candidato a un destino relevante.
Un año mayor que Claudio, los hermanos eran dos paisanos delgados, de estatura mediana, nacidos en Corrientes del matrimonio de Feliciano Velázquez y Tomasa Ortiz, que habían emigrado al Chaco en busca de trabajo. Radicados en La Verde, se dedicaron a changuear en obrajes y algodonales. Los chicos se hicieron baqueanos del monte donde solían marisquear, esto es, vivir de la caza de animales silvestres: corzuelas, liebres, gallinetas, nutrias, carpinchos, etc., costumbre ancestral de la zona que aún se conserva.
Cuando volvió Claudio después de purgar la condena, los vecinos recuerdan que la policía comenzó a acosarlos, acusándolos de todos los delitos que se cometían en la zona.
A Claudio le gustaba el juego y, no obstante tener mujer e hijos, su presencia era habitual de las bailantas y prostíbulos de la zona, donde se lucía compadreando con un poncho colorado.
En 1958, Isidro fue procesado por marisquear en el campo de un vecino. Al ser detenido la policía maltrata a su madre.
Es acusado de un hurto menor en el 61, y en el interrogatorio en la comisaría de Colonia Elisa sufre una violenta paliza. En un descuido, logra fugarse, y junto a su hermano, se interna en el monte.
Los testigos de la huída sostienen que Isidro repite que está decidido a no dejarse prender nuevamente.
En 1962 se los identificó robando un almacén en Lapachito: el propietario se resistió y mataron al hijo del dueño y a un vecino.
Cometieron otras fechorías por la zona y aunque se enfrentaron a tiros con la policía, no pudieron ser detenidos.

Claudio era desafiante

En mayo de 1963 llega a un almacén en Costa Gaycurú acompañado por un muchacho. Después de asaltar al dueño del boliche, ambos se quedan a beber, y ya picados por la ginebra, dan gritos desafiando a la policía. Dos agentes logran sorprenderlo -Claudio estaba escuchando radio en el local, completamente borracho- y los bajan a tiros.
Al principio se creyó que los muertos eran los dos Velázquez, una noticia impactante para los vecinos, pero luego la investigación policial constató que el acompañante de Claudio era un tal Vega, otro proscrito de Colonia Elisa.
Isidro se esfumó después de la caída de Claudio, y algunos sostienen que está escondido en Formosa. Reaparecería luego en la banda del Chiflón Gauna. No se sabe que tras huir al monte se haya preocupado por el bienestar de su familia.

Vicente Gauna

La ruta 16 es una recta paralela a las vías del hoy abandonado F.C. Belgrano, el de trocha angosta, que atraviesa en dirección sudeste-nordeste el Chaco desde Resistencia hasta las zonas boscosas de Salta y el río Juramento, rasando el extremo norte de Santiago del Estero.
El camino fue abierto por las avanzadas militares dirigidas por el subcomandante Fontana, que a principios del siglo XX pacificaron a los pueblos indígenas, estableciendo allí la frontera agropecuaria. Detrás de Fontana llegó el sistema de producción capitalista: obrajes madereros, caña de azúcar y refinerías, algodonales. En 1964 se producen a lo largo de la ruta varios hechos delictivos caracterizados por una violencia excesiva.
Según la investigación de la policía provincial, sus protagonistas son cuatro o cinco sujetos dirigidos por Juan Vicente Gauna, alias “Chiflón”, un correntino nacido en Empedrado en enero del 42. Es notable la ferocidad con que actúan, rematando a balazos a sus víctimas aun después de haber obtenido el botín que pretendían.
Un viajante de comercio que hace el circuito Resistencia - Charata recibe dos balazos en la cabeza a cambio de unos pesos.
Años más tarde, cuando los hechos se suelden y confundan con la leyenda, se intentará oponer a ambos protagonistas: Gauna es cruel e inflexible, y no elige sus víctimas, que pueden ser tanto pobres hacheros como hacendados.
Velázquez, en cambio, es un hombre común arrastrado fuera de la ley por alguna injusticia pasada, y lucha en desventaja contra su destino. Al contrario de Gauna, sólo roba a gente adinerada y paga generosamente el poder moverse con libertad entre el pobrerío.
Algunos han exagerado esta cualidad de robar a los ricos para repartir entre los pobres.
Lo cierto es que Isidro no realizaba ningún proselitismo o reivindicación: sólo pagaba protección, y lo hacía con generosidad.

Gauna y Velázquez

Viejos militantes de la Resistencia Peronista relatan que Gauna tuvo tratos con Carlos Caride, un miembro de la FAP y luego de Montoneros, que caería en un enfrentamiento armado durante la década del 70.
Protagonista de hechos resonantes que le conferían, a los ojos de la juventud de entonces, un perfil de héroe, Caride era conocido por ser un partidario de la lucha armada, un “fierrero” que se entrevistó con Gauna por algún contrabando de armas desde el Paraguay, para planificar en conjunto algún secuestro resonante, o lo que es menos probable, intentado comprometerlo en la fantasía de abrir un foco guerrillero en el Chaco.
A fines de 1964, son secuestrados en Zapallar Carlos y Gabino Zimermann, productores forestales de General San Martín.
Ya para entonces, Isidro era conocido como “El Vengador” por los vecinos, quienes celebraron su vuelta: la carta donde se exige rescate por los Zimermann lleva su firma, Isidro Velázquez.
En la fantasía popular, algunos dicen que no es Isidro sino Claudio, o su alma en pena; otros, que está vengando al pueblo por sus desventuras.
Con el secuestro de los Zimermann se inicia el accionar conjunto. Pero hay dos cambios: el primero se convierte en líder del grupo, y ya no se ataca a los pobres.
Otros hechos que se les atribuyen: en 1966, asalto en La Verde. Asalto en Laguna Blanca, donde muere el dueño del comercio mayorista, un tal Panzardi.
Un comisario provincial comentará años después: “Velázquez, con segundo grado aprobado, tenía la rapidez de un guazuncho y la inteligencia de un zorro”.

Gobierna el Chaco en ese entonces el escribano Deolindo Felipe Bitel (PJ), y al país el médico Arturo Illia, cordobés nacido en Pergamino, que había llegado a la Casa Rosada con el 25% de los votos y la proscripción del peronismo.
Mas tarde senador y candidato a vicepresidente, Bitel pertenecía a esa corriente conservadora, muy arraigada en las provincias argentinas de economía agraria, denominada “neoperonismo”, y que combina patrones de estancia, dueños de vidas y hacienda, y folklore justicialista.
El Chaco es una provincia extremadamente pobre, cuya producción se limita hoy -y en ese entonces- casi exclusivamente al cultivo del algodón, soja, y la explotación forestal, esta última en franca retirada. Según cifras oficiales del Indec, el 51,7% de la población del nordeste argentino (2 millones de personas) vive actualmente con menos de 120 pesos mensuales. Para la CTA, la pobreza es mayor.

Velázquez menospreciaba a sus perseguidores.

Solía enviar mensajes humorísticos a la policía y en unos cuadernos les hacía dibujos, como los de las historietas. En uno de ellos se burlaba del jefe policial que pedía refuerzos a un teniente coronel para prenderlos; y en otro escribía con una trabajosa letra de imprenta acerca del ofrecimiento de ayuda de algunos policías de Corrientes: “Acéptenles, para que engorden los mosquitos chaqueños. Nosotros no peligramos ni aunque se vengan todos los correntinos”.
Llevaba encima varios de esos cuadernos ilustrados cuando fue abatido por la policía.

También asaltan la casa del intendente de Laguna Limpia y luego de robarle, lo matan.
Una patrulla de la policía provincial -que ya tiene 800 efectivos afectados a la búsqueda- sale a perseguirlos por el monte. Los rodean en la zona de General Obligado, cerca de Cote Lai. El agente Juan Ramón Mierez le apunta a Isidro con su arma pero antes que pueda gatillar, recibe un tiro en el pecho y cae muerto.
Ahora firman sus pedidos de rescate como “Velázquez y Gauna, los vengadores”.

Revista Gente n° 111, del 7 de septiembre de 1967, entrevista a un policía provincial:
- ¿Cree que lo van a apresar a Velázquez?
- No. Es imposible. Él tiene el payé, y estoy seguro que por más que le tiremos, las balas no le van a entrar. Ustedes saben que el agente Mierez vació su pistola y no hubo caso. Después Velázquez, con un solo disparo, le atravesó el corazón.
- ¿Si se encuentra frente a frente con los bandoleros, que hace?
- Por más que quisiera hacer algo, no podría, pues él nos paraliza con sólo mirarnos.

Por la coincidencia de que también se llamara Mierez un capataz de La Forestal que abatieron las bandas de Mate Cosido y Juan Bairoletto en la década del 30, crece una corriente de simpatía religiosa entre el pueblo, el payé, la protección divina, y los uniformados provinciales no escapan a esa influencia. Un anciano de Resistencia lo explicó así: “ese Gauna es el mismo que las tropas nacionales degollaron en 1906”.

Cacería

En quechua, Chaco significa “tierra de cacería”, y así se la denominaba en la época del dominio incaico. Según cuenta Gracilaso de la Vega, el Inca dirigía personalmente una gran batida anual con miles de soldados y cazadores a través de una zona fitogeográfica de más de 675.000 km² que abarca las actuales provincias argentinas de Santa Fe, Salta, Formosa, Chaco y Santiago del Estero, sur de la república del Paraguay y este de Bolivia.
El Imperio se abastecía de pieles, lanas y carnes y reafirmaba cada año su dominio sobre los pueblos seminómadas de la región: abipones, mocovíes, chulupíes, guaycurús, chorotes, tobas, pilagá, vilelas y matacos. No siempre alcanzaría esa meta, como lo comprobarán los mismos españoles más tarde: Juan de Ayolas murió a manos de una partida belicosa del pueblo carcará.
En la rigurosa estratificación social incaica, la lana de llama se distribuía entre el pueblo; las de alpaca y vicuña, más suaves, se reservaban para la familia real. De aquel gran bosque sólo quedan hoy algunos retazos cuadriculados por algodonales, establecimientos madereros, desiertos y vinales.
La mayor parte de la selva fue comida por la explotación irracional de la madera: para el carbón que alimentaba los ferrocarriles ingleses y el tanino con el que se curtían los cueros argentinos.
El principal enemigo del poblador chaqueño es el vinal, el impenetrable, el avance irresistible de la selva. El gobierno argentino continuó la tradición de la cacería: primero contra los pueblos aborígenes, a quienes diezmó por exterminio y enfermedad. Después fue la súper explotación de los obrajes.

Ahora es otra la cacería: la de Isidro Velázquez.

Diario La Nación del 4 de setiembre de 1968:

“En inspecciones efectuadas por funcionarios del gobierno a centros de trabajo instalados en la región del Chaco santiagueño, especialmente en establecimientos dedicados a la explotación de productos forestales, se han comprobado, según la información oficial suministrada al respecto, graves transgresiones a normas legales que amparan la actividad del trabajador rural, particularmente en los tradicionales negocios surgidos durante el otrora auge de la industria taninera, vulgarmente conocidos con el nombre de proveedurías... Pese a la evolución alcanzada en este aspecto se advierten aún prácticas que se creían desterradas para siempre, que lesionan el patrimonio moral, espiritual y material del ser humano, puesto que algunas firmas siguen burlando impunemente disposiciones de la ley, pagando con vales el trabajo de sus obreros. Estos documentos que se entregan como pago al hachero, sólo pueden ser negociados en la misma firma que los emite, lo que significa que por las manos del trabajador jamás pasa dinero en efectivo alguno”.

El Vengador

Gobierna el país un general llamado Juan Carlos Onganía, que acabó con la democracia proscriptiva en junio de 1966 e impuso algo peor. Los políticos, incluyendo el neoperonista Bitel, se han ido a su casa o colaboran con la administración militar que promete quedarse cien años.
Onganía llega disfrazado de dictador sobre una carroza descubierta, arrastrada por cuatro caballos negros, a la inauguración de la exposición rural de 1966: se cree un ser providencial, especie que la historia argentina criará y reproducirá.
Muy lejos de Buenos Aires, un personaje hosco, arma en mano, ordena al borde de la ruta:

- ¡Vos quedate allí y avisá si viene algún camión!
El paisano obedece, lleno de miedo. Su servicio será generosamente pagado.

En una escena similar, el mismo personaje irrumpe de noche en un rancho.
- ¡Sírvanme comida - ordena - y prepárenme un lugar para dormir!
El puestero obedece. A la mañana siguiente, el desconocido se ha retirado sin saludar ni agradecer, dejando sobre la mesa un fajo de billetes, muchos más de los que el paisano haya imaginado nunca.

Ciertas o no, las anécdotas se repiten, multiplican y adornan con nuevos detalles.

Lo que conocieron a Isidro aseguran que llevaba siempre un pañuelo anudado en los cuatro vértices, y que el rectángulo de tela le señalaba con exactitud cuál era el rumbo de donde venía la partida policial.
Afirman también que, a punto de ser apresado, podía desaparecer o se convertía en animal.
Un agente de la policía provincial mencionó que estando a pocos metros de Velázquez, éste se desvaneció tras un matorral. Al transponerlo, el policía se encuentra con una vaca que, vuelta, lo miraba fijamente.
La policía rodea el lugar donde será entregado el bolso que contiene el rescate de los hacendados Giussano, pero al acercarse el bolso se ha esfumado.
Cuando se producen simultáneamente distintos asaltos a mano armada en localidades alejadas entre sí, todos les son atribuidos a la banda.
Dicen que lo paralizó al agente Ángel Pelozo, de la comisaría de La Verde, en el paraje Rancho Juana, cercano al pueblo de La Eduvigis. Fue poco después de las 10 de la mañana, en octubre de 1966: Pelozo había sido uno de sus más firmes perseguidores, y pagó con su vida.
En marzo de 1967 la mala suerte de la policía provincial se confirmó una vez más: el cabo Pedro Vence, de Quitilipi, volvía hacia Presidencia de la Plaza, luego de participar en un patrullaje en búsqueda de la banda.
Vence viajaba de favor en un camión que chocó violentamente contra otro vehículo detenido en la ruta, sin luces. El suboficial murió instantáneamente y el pueblo señaló en silencio: “Ha sido El Vengador”.
Con la policía provincial paralizada, en el ministerio del Interior con sede en Buenos Aires se consideró que había llegado el momento de intervenir.
Se ordena al capitán Aurelio Acuña, del ejército, que viaje a Resistencia al frente de medio centenar de federales. Al llegar, Acuña pone en marcha el Operativo “Silencio”, rebautizado por el pueblo chaqueño como operativo “Fracaso”.

Dijo un camionero que alguna vez lo llevó por algunos kilómetros: “Velázquez era bueno y se confió, no debió confiar en gente de la ciudad”.

La ametrallada

Según relata Hugo Chumbita, “Isidro se había relacionado con un cartero de Machagai, Ruperto Aguilar, y a través de él con otro empleado de correo, Alberto Cejas. Éste y su esposa Laura Marianovich, preceptora del colegio secundario, lo llevaron en su automóvil Fiat 1500 algunas veces y él les pagaba por sus servicios.
La policía había marcado la numeración del dinero del rescate de los últimos secuestros, lo cual permitió descubrir a Aguilar y obligarlo a colaborar. En ausencia de Cejas, indujeron también a su esposa a tender una trampa a los bandidos. Éstos se escondían en el campo, por Quitilipi, cerca de una reserva toba de la que recibían ayuda. Todo se preparó para el 1 de diciembre de 1967. Al caer la noche, decenas de hombres armados esperaban bajo un pequeño puente de la ruta provincial 9 el paso del automóvil”.
Algunos sostienen que la Marianovich tuvo con Isidro una relación sentimental. Ella lo negará siempre: explica que le tiene compasión, que lo entiende y que a veces lo ha refugiado.
La banda, entretanto, estba planeando el golpe maestro: asaltar la sucursal del Banco Nación en Resistencia.

Con la complicidad de los medios de comunicación, el equipo policial que ha llegado de Buenos Aires informa sobre distintos atracos simultáneos en distintos pueblos, atribuidos todos a la banda de Velázquez y Gauna, buscando que el perseguido baje la guardia, que lo pierda su omnipotencia, de modo de usar la mitología popular en su contra.
Detenida por la Policía Federal, la maestra se resiste a hablar. Se le promete no ser juzgada como cómplice y sobre todo, le aseguran que se brindará al bandolero un juicio justo.
Pasan minutos, horas.
Ella termina cediendo (al fin y al cabo le han prometido que la vida de Velázquez será respetada), y confiesa qué camino tomarán desde la población toba hacia Resistencia, rumbo al edificio del Banco de la Nación Argentina.
Se puede conjeturar que, al escuchar los falsos informes trasmitidos por radio, Velázquez y Gauna deben haber creído que tenían allanada su ruta hacia el objetivo.
Se arma la emboscada “en el paraje Pampa Bandera, distrito Machagai...”, como será escrito en el informe policial.
Cuatro de las cinco personas que viajan en el auto, incluyendo el propio Gauna, caen acribillados.




Ambos bandos utilizan armas largas. Una treintena de policías gatillaron más de quinientas veces sus revólveres, fusiles y metralletas.
A pesar de todo, Velázquez logra abrir una de las puertas del vehículo y se interna unos metros en la picada del monte.
Quizás es presa de su propio mito: al volverse para gritar su sapukay, el grito de guerra de los guaraníes, una bala se le incrusta en la cabeza luego de cargarse al agente Medina.
Algunos sostienen que en su huída se ha topado con otro agente que, presa de miedo, se había bajado los pantalones para orinar, y que Isidro literalmente choca con él.
¿A usted le parece, que un valiente caiga a manos de un cagón?- sostuvo un vecino.
Según cuenta Chumbita, “Aguilar conducía y detuvo el motor mediante un dispositivo instalado al efecto en el vehículo para cortar la electricidad, simulando un percance. La mujer bajó a ponerse a salvo, e Isidro se dio cuenta.
- ¡Caímos!- habría dicho.
Gauna fue acribillado en el asiento trasero.

Diario La Razón del 3 de diciembre de 1967:

“los efectivos policiales prepararon desde hace tiempo las diversas tramperas entre los sectores más populares de la población, precisamente donde los bandoleros gozaban de más simpatía y prestigio”.

Revista Así, edición del 14 de diciembre de 1967:

Desde la época de Mate Cosido no se registraba un hecho policial de tanta repercusión popular en el Chaco. Por eso se explica que millares de personas desfilaran en Machagai, donde permanecieron ante los restos de ambos delincuentes, que terminaron siendo sepultados. Velázquez y Gauna cayeron en su ley, pero jugándose con arrojo cuando ya habían comprendido que el final estaba cercano”. 

Declaraciones a la Revista Así, enero 1968, del comisario Pujol, jefe del operativo, en enero de 1968).

La gente es ingrata, insidiosa y difícil de entender. Ahora que cazamos a Velázquez están en contra de la policía”. 

El diario La Razón titula en primera plana el día siguiente del suceso: “LA MUERTE DE VELÁZQUEZ PROVOCÓ EN EL CHACO UN FORMIDABLE IMPACTO EMOCIONAL”.

El árbol a cuyo pie cayó Isidro Velázquez se convirtió en centro de peregrinación de la gente humilde. El gobernador militar ordenó talarlo, reducirlo a astillas y quemar los restos.

A pesar de ello, el pueblo humilde no dejó de concurrir, llevando como amuleto un poco de ceniza. Ese polvillo negro se guarda con fervor religioso: alguna vez fue el árbol bajo cuya copa murió el héroe.

A pesar de la vigilancia en el lugar, aparecen flores y otros tributos en un pequeño nicho cercano al lugar donde corrió la sangre de los bandoleros.

También depositaban flores naturales o de plástico, y todo tipo de ofrendas sobre la tumba en el cementerio de Machagai.

El gobierno militar decidió sepultar el cuerpo en otro cementerio, quizás fuera de la provincia.

“Ya no está Isidro Velázquez / la brigada lo ha alcanzado / y junto a Vicente Gauna / hay dos sueños sepultados” (“El último sapukay”, de Oscar Valles, chamamé cuya difusión fue prohibida durante la dictadura argentina de 1966-1973).

Ese mismo año se instituyó el 1° de diciembre como “Día de la policía provincial”. Todavía se celebra.

Post scriptum

Las andanzas de Isidro Velázquez fueron cantadas en “El último sapukai”, de Oscar Valles; “El puente de la traición”, de Cardozo y Domínguez Agüero, “La ratonera”, de Raúl Barboza; y “Bandidos rurales”, de Gieco y Chumbita.
Los hechos fueron relatados por Roberto Carri en “Isidro Velázquez - Formas prerrevolucionarias de la violencia”, Buenos Aires, Sudestada, 1968, con una segunda edición publicada recientemente por Colihue; y en Luis Bruschtein, “El fugitivo de Pampa Bandera. Historia de Isidro Velázquez” en Crisis n° 62, Buenos Aires, julio de 1988. Y por Hugo Chumnbita.
El bandolerismo social fue encarado por la literatura argentina en el tradicional Martín Fierro, y por Eduardo Gutiérrez en las biografías noveladas de Juan Moreira y Hormiga Negra.
También se atribuyen poderes sobrenaturales, curaciones y apariciones mágicas a otros delincuentes y perseguidos: los mendocinos Juan Francisco Cubillos y Juan Bautista Bairoletto; el sanjuanino José Dolores Córdoba: el tucumano Manco Bazán Frías; el correntino Francisco López; el catamarqueño Julián Baquisay; Antonio Mamerto Gil Núñez, el gauchito Gil; Aparicio Altamirano, Olegario Álvarez, “el gaucho Lega”; la sanjuanina Martina Chapanai; Juan Cuello; el Gato Moro; Brunel, el Tigre de Quequén; Santos Guayama; el tucumano Segundo David Peralta, alias Mate Cosido; Argamonte; el paraguayo Pelayo Alarcón, que actuó en Salta.



La noche que ande Argamonte / tiene que ser noche negra / por si lo vienen siguiendo / y le brillan las espuelas. / Argamonte por el monte / pasa despacio a caballo / los lazos de su memoria / al aire van cuatreriando. / El gaucho se anda escapando / no desensille / no vaya que andando el vino / me lo acuchillen.

sábado, 23 de marzo de 2013

SEGURIDAD JURÍDICA


La Minera Vale, en Mendoza, argumenta inseguridad jurídica para buscar mejores condiciones. 
Los jueces, que una acordada de la Suprema Corte los exime de pagar Ganancias, dando a entender que todo cambio supone inseguridad jurídica. 
El 54% obtenido por Cristina sería cosa del pasado (en todo caso, no hay con qué darle a la legitimidad de origen) y ya corre, para algunos exageradamente visibilizados por los medios, la deslegitimidad de ejercicio.



La seguridad jurídica es uno de los argumentos históricos preferidos del poder reacio a todo cambio social, cultural y económico (hoy lo llamamos “opo”) tendiente a eternizar o naturalizar un privilegio.
Cuando se pierde uno de estos privilegios, se dice que FALTA SEGURIDAD JURÍDICA.
Otro de los argumentos históricos es la cuestión de la legitimidad. ¿Es legítimo este gobierno o programa de gobierno? Ambos están íntimamente relacionados o son dos aspectos de una sola cuestión. Cuando se altera determinado privilegio jurídicamente consagrado se pierde seguridad jurídica y se deslegitima el gobierno, y decimos (dicen) entonces que EL GOBIERNO TIENE LEGITIMIDAD DE ORIGEN PERO NO DE EJERCICIO.
A veces se ataca esa legitimidad de origen, pero no hay consenso entre ellos y a nadie puede convencer, por su debilidad, un argumento que se base en negar el 54% de votos a favor de este proyecto. 
Por eso van y vienen enarbolando supuestos estudios de opinión que demostrarían (con muestras que en ningún caso superan los mil, mil doscientos casos, mil quinientos con toda la furia sobre 40 millones de habitantes) que ese 54% se perdió más o menos rápidamente, por ejemplo, porque la economía se está desbocando. 
Entonce en un punto sí hay consenso: hay que demostrar de cualquier manera, no importa cómo, que esa mayoría electoral se esfumó, y con ella la legitimidad de origen.
Los más inteligentes sin embargo, no discuten esa tal legitimidad de origen porque no hay con qué darle (la única verdad es la realidad, y la realidad es el acto del sufragio, no las opiniones disparadas al voleo) y apuntan sus cañones en la legitimidad de ejercicio.
¿A qué se refieren?
También aquí se escuchará todo tipo de opiniones (de izquierda, de derecha y de la derecha que se oculta en el centro) pero no les preste mucha atención: cuando se pierde legitimidad de ejercicio también se pierde seguridad jurídica, es decir, toda ley o norma o decisión política que termine con algún privilegio significa, para ellos, que ya no hay seguridad jurídica y en su ejercicio también se ha perdido legitimidad. Porque para ellos, legitimidad equivale a dejar todo como está, donde todo privilegio corresponde al orden de lo natural, al orden natural. Uno tiene legitimidad (o seguridad jurídica, según corresponda) dicen, mientras no cambie nada.
Por caso, “los jueces no pagan Ganancias”, como si eso significara que los señores magistrados están naturalmente exentos; que no pagaron, pagan o pagarán ese impuesto porque son una suerte de seres singulares o únicos o especiales, distintos a todos nosotros los simples mortales, y por eso naturalmente privilegiados. Si pagaran un impuesto que nos descuentan obligatoriamente a todos nosotros, eso alteraría la objetividad de sus sentencias o no fallarían con libertad de consciencia. Falso.
También la Minera Vale, brasileña, argumenta inseguridad jurídica para abandonar (u obtener mayores concesiones de) el yacimiento de potasio en Malargüe, al sur de Mendoza. El potasio es un fertilizante abundante y barato, y el emprendimiento mendocino se convertiría en uno de los mayores del mundo junto a Pascualama. 
Vale lo había comprado a la multinacional de origen británico Rio Tinto que explota minas de zinc, bórax, diamantes, bauxita (aluminio), cobre, etc. Para avanzar hay todo tipo de limitaciones financieras, técnicas y legales.
Las cuestiones gemelas de la seguridad jurídica y la legitimidad de origen-ejercicio son históricas porque vienen siendo usadas en Argentina desde que somos un país, por Bernardino Rivadavia o Alfonso Prat Gay, pasando por Mariano Grondona, Lilita Carrió, el almirante Rojas y Bartolomé Mitre.
El Vaticano está exento de demostrar seguridad jurídica y nadie puede negar la legitimidad de origen de Francisco, supongo. Para el Papa tenemos otro fetiche: sería un Papa Peronista, de modo tal que todo lo que haga será significado en esa línea. El Papa no es peronista: es un cuadro de la Santa Madre Iglesia. Jesuíta.
A algunos de los que chamuyan sobre la seguridad jurídica o la legitimidad se los puede tomar en serio, a otros no aunque no por eso dejen de ser peligrosos.
Entre estos últimos anotamos a Paco De Narváez, Lilita Carrió y Pino Solanas, que ayer mismo aludió sin ponerse colorado a las cincuenta mil víctimas de la estación de Once. 
El show debe seguir.

viernes, 22 de marzo de 2013

CHIPRE: DESPUÉS DE DESVALIJAR ARGENTINA, CAVALLO SE VIENE


El corralito bancario, vigente desde hace una semana, impide a los chipriotas extraer más de 260 euros diarios de los cajeros, porque los bancos están cerrados. 
Como es bien sabido, se argumentará que Chipre tenía un monumental desorden en las cuentas fiscales y gastó en exceso. Llegó entonces la hora de pagar. 
O garpar, como para que se entienda mejor.
La situación chipriota recuerda el lejano, lejanísimo 2001, cuando - en Argentina- los camiones de caudales iban de los bancos a los aviones llevando dólares atesorados. Fue cuando las entidades bancarias declararon al unísono que no tenían ninguna relación con sus casas matrices, y que el de ellas era sólo un nombre de fantasía.
El resultado fue que los ahorristas se quedaron sin sus ahorros.
¿Quién le pone el cascabel al gato?
El año pasado tuve la oportunidad de entrar a la sucursal de "mi entidad bancaria" con sede en Colonia, Uruguay. Y la llamo así porque su nombre, su logo y sus colores eran, son, idénticos a los de "mi entidad bancaria" en Buenos Aires. 
Fue cuando un empleado uruguayo me informó: "Es un nombre de fantasía, nosotros no tenemos ninguna relación con el banco de Argentina"...
¡Ojo!
Chipre tiene tiempo, si es que se puede hablar de tiempo en estos casos, hasta el lunes 25 de marzo.


domingo, 17 de marzo de 2013

¿DEJÓ CRÍA MARTÍNEZ DE HOZ?


Poco y nada se puede agregar sobre José Alfredo Martínez de Hoz que no se haya escrito hoy, y para lo cual tomaremos como extremos la laudatoria de La Nación (nota cerrada a comentarios) y el artículo crítico de Página 12, aunque sospecho que a la derecha del primero y a la izquierda del último se publicarán cientos o miles de palabras tan olvidables como previsibles.  
Sin embargo, vale la pena, creo, remarcar un par de cuestiones donde las preguntas a veces se expresan, otras no, y no siempre tienen respuesta a fin de no repetir obviedades. 
Y además, pueden alumbrarnos el presente aunque se refieran al pasado.
¿Puede volver esa política, la de Martínez de Hoz? 
¿Su estirpe se extinguió o dejó cría? Si fuera por seguir la trayectoria de su hijo (ver aquí) dedicado a defender los Tratados Bilaterales de Protección de Inversiones (TBI) ya tendríamos la respuesta redondeada.
Y si no se convenció todavía:
Aunque el fallecido sea el ícono de una época marcada por la conjunción en espacio y tiempo de dos factores (grandes grupos económicos asociados con cúpulas militares antiperonistas) que hoy no confluyen, la resultante (en términos de física) de las fuerzas que conforman el bloque de poder económico-social-cultural hoy es otra, distinta a la que, con el uso indiscriminado de la ilegalidad, se forzó en los ’70. 
Esto requiere institucionalizar los cambios.
Pero algunos pueden institucionalizarse, otros no. Si yo fuera Melconian o cualquier otro charlatán de la Fundación Pensar, no suprimiría la AUH (creada por decreto 1602 firmado por Cristina, y para dar un solo ejemplo entre muchos), pero la neutralizaría convirtiéndola en un ingreso miserable, mediante la liberación de precios (sobre todo de alimentos) combinada con una reforma al 1602 que la desenganche del resto de los precios de la economía. 
Volveríamos a la época de las ventajas comparativas: caramelos sí, acero no. Formalmente seguiría existiendo la AUH, y ¿quién podría negarlo?
Aunque desde agosto a octubre de 1975 los grandes grupos económicos discutieron con la cúpula antiperonista de las FFAA el momento preciso para dar el golpe de estado que acabara para siempre con el Estado Sudamericano de Bienestar creado por el primer peronismo, ya en marzo de 1973 la decisión estaba tomada. 
Fue cuando el presidente Cámpora, simultáneamente, destituyó a Alcides López Aufranc como jefe del Estado Mayor y designó a Gelbard en el ministerio de Economía. Intolerable. López Aufranc se refugió de inmediato en Acindar, la empresa de la familia (profunda y públicamente antiperonista)  Acevedo. 
Mientras tanto, Gelbard recibía cascotazos de todos lados: para la derecha era un ratero, para la izquierda un incapaz de llevarnos a la patria socialista aunque, es notorio, Gelbard pertenecía al PC.
Cuando se leen atentamente los balances de Acindar de esos años (1973, 74, 75) firmados por López Aufranc como presidente de la firma, se percibe enseguida que el “clasismo” enfrentado sindicalmente con los Acevedo aceleraba los tiempos del golpe de estado reaccionario, tensando la cuerda y promoviendo la militarización de la derecha. 
Estoy seguro (escuchando a unos cuantos “referentes” que repiten hoy lo mismo que en esos días, sin ninguna crítica) que muchos no compartirán esta conclusión o la creerán reaccionaria: al fin y al cabo, Perón se enfrentaba con Montoneros y esa parecía en aquel entonces “la contradicción principal”. 
A nadie le importaba que la Argentina estuviera insalvablemente rodeada por dictaduras con programas económicos neoliberales: sobresalía la de Pinochet, que inauguraba –mundialmente hablando- el recetario de Mont Pelerin, ultra liberalismo de von Mises a cualquier costo. Se suele olvidar este inicio, y no se pondera cómo producir un cambio radical en un país periférico dentro de un mundo hostil: ¿se pretendía ser otro peldaño del mundo soviético? ¿Como Cuba?
Me refiero, entre tantos ejemplos, a una presentación judicial de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (relacionada con un sector del PC) que cuestiona a Perón por no haber optado por el modelo soviético de producción de acero y arrabio. En 1950. En medio de la Guerra Fría. 
Es el caso de una realidad que debe adaptarse al concepto teórico-ideológico cuando es al revés, o mejor, cuando el tal concepto debe surgir de la realidad y no importarse desde donde sea.  
¿Y a qué viene todo esto?
A que hoy, como en aquel entonces, un triunfo electoral, aunque fuera contundente y decisivo, no significaba tener todo el poder sino una parte del poder, ayer como hoy, y para lo que nos interesa, sobre todo hoy.
En este sentido, y aunque no venga a cuento, es erróneo creer que 300, 500 o 2000 militares cometieron aberrantes violaciones a los derechos humanos: la totalidad de las FFAA y de seguridad estuvieron empeñadas en lo que ellos denominaron “guerra” para la cual el enemigo era el propio pueblo argentino. 
Habría que creer que unos cuantos ingenuos (no las cúpulas, claro) lo creyeron literalmente, en cuanto ese oponente (el pueblo, recordemos) pretendía destruir “nuestro tradicional sistema de valores”, lo mismo de siempre. 
Esta concepción donde el enemigo era el propio pueblo la introdujo (de nuevo) López Aufranc desde Francia, y ya había sido ensayada –antes de Argelia- por los ingleses en Malasia.
Sí, Martínez de Hoz dejó cría.
Para ellos, la cría, el problema es principalmente uno: no cuentan con la complicidad de las FFAA, pero tampoco pueden crear una hegemonía digna de ese nombre porque todos los figurones de la derecha se pelean entre sí defendiendo sus propios intereses particulares, particularísimos, y no tanto por creerse los pavos reales de la restauración liberal. 
Y digo particularísimos porque aunque afirman defender “un estilo de vida” que parece referirse a un colectivo, en realidad defienden el estilo de vida de determinados tipos o empresas.
Aunque se enmascaren de una u otra manera, hoy existen unos cuantos Pequeños Martínez de Hoz Ilustrados. Algunos apoyan al peronismo federal, otros todavía no saben, otros circulan alrededor de Pino o Lilita o Mauricio o Robert Vincent Cortina o Hermes (protector de comerciantes y ladrones) Binner.
Muerto el perro, no murió la rabia.

viernes, 15 de marzo de 2013

Pavadas a derecha e izquierda sobre Bergoglio


En situaciones como la que hoy nos quieren hacer vivir los medios de comunicación (salvo el asalto a algún famoso, toda la pantalla está dedicada a apropiarse de esa faceta del Papa que más beneficia a los emisores) uno parecería estar obligado a opinar sobre Bergoglio.
A veces, el vate Julio Bazán nos tienta, pero no lo vamos a hacer.
Situaciones como esta son inmejorables para expresarnos sobre cuestiones que conforman el sentido común dominante y que a decir verdad son anecdóticas, cuando no gansadas de tono mayor. Que se esfuman mágica, momentáneamente, cuando la prioridad es la citada apropiación. Y que tienen que ver, esas anécdotas, con un desconocimiento superior, superado día a día, sobre por ejemplo, el carácter de la Iglesia Católica.
A veces ese anecdotario es infantil: ¿qué se esperaba o querían: que nombraran a Leonardo Boff como sucesor de Benedicto?
Otra cuestión, por ahora callada, que ronda ese mundo de fábulas tiene que ver con las riquezas acumuladas por la Iglesia, como si no existieran las de las instituciones religiosas protestantes anglosajonas o las de los telepastores; o quizás para sacar la vista de allí. ¿Cual es la alternativa? ¿Que los tesoros artísticos de la Iglesia Católica se distribuyan entre todos? ¿Con qué criterio? ¿Entre los pobres, o sólo entre quienes son capaces de disfrutar de una obra de arte? ¿Quién puede asegurar su buen uso y reparto?
No quiero imaginar qué sucedería con esos tesoros en la calle (muerte a pasto) más allá de que al entrar al mercado terminarían rápidamente acaparados por los pocos que pueden pagarlos, lejos del disfrute de legos y pobres de billetera.
Las tonterías no son patrimonio exclusivo de la derecha: apenas se conoció el nombramiento del nuevo Papa, algunos progres se animaron a insertar pruebas de su complicidad con la dictadura, sin chequear las fuentes. 
Adolfo Pérez Esquivel, cuyos contactos con la Iglesia son conocidos, lo desmintió. “Pero le faltó coraje”, agregó. El doctor Zaffaroni dijo tenerle confianza.
Gabriela Michetti se lo quiere apropiar para sí en exclusiva: debe creer que ella lo conduce.
Se dice por ahí que Bergoglio fue de Guardia de Hierro, que esta era una agrupación de derecha, y por lo tanto, que el Pontífice es de derecha. Pero no tanto como Bonamin o Tortolo, dicen, porque en éstos la colaboración con la represión está probada. 
Nunca me llevé muy bien con los guardianes, pero más que de derecha los definiría como ortodoxos.
¿Qué pasa por ser o haber sido “de derecha” y más o menos a la derecha? ¿La “patria socialista” evoca hoy las mismas imágenes pueriles que tuvo en los ’70? 
¿Firmenich era la izquierda? ¿Que es (ahora y antes) izquierda o derecha?
Benedicto certificó su paso por las Juventudes Hitlerianas, tanto como los dos príncipes consortes (Bernardo y Claus) de la casa Orange-Nassau reinante en Bélgica, y todos aplaudimos a la futura reina consorte, cuyo padre (Jorge Zorreguieta) no fue ajeno a la represión de la dictadura. 
El Papa Pío XII, convencido de que la Unión Soviética marxista era el enemigo principal de la humanidad, favoreció a Hitler y su despliegue geopolítico como dique de contención contra el ateísmo. 
Mientras tanto, el antisemita constructor de automóviles Henry Ford (léase El Judío Internacional), creador de la Ford Motor Company en Detroit, USA, y por quien se denominó fordismo a un modo de producción distinto del toyotismo, apoyaba públicamente (y con mucha plata) a Hitler junto a otros empresarios alemanes como Krupp y Thyssen, que ahora pasan por filántropos. 
Los camiones militares de Ford circulaban por ambos lados del frente. 
Años más tarde, el cura polaco Karol Wojtila (Juan Pablo II) contribuyó a la caída de la casta gobernante soviética y en general, del socialismo realmente existente. 
Esta selección incompleta de datos llevaría a pensar, superficialmente, que la Iglesia es de derecha. Lo que es no entender la naturaleza del poder, que no es ni de izquierda ni derecha: simplemente es poder. ¿Kruschev ejercía un poder de izquierda? ¿Y Trotsky o Lenin? 
Lo escribo para suspender por un momento todo juicio hasta no tener, no digo la certeza, al menos la duda, de si estamos hablando pavadas.
Bergoglio pertenece a la Compañía de Jesús, no es un cura de barrio. Y ha sido nombrado al frente de la Iglesia Católica. 
Los jesuítas fueron expulsados de América a fines del siglo XVIII por el Absolutismo. El trato humano a los trabajadores originarios, y las innovaciones en el modo de producción fueron las causas principales de esa medida con gran repercusión en toda la América hispánica.
Entender la complejidad de su posición y el alcance de su nombramiento no es una pavada que se explique con pavadas, sean estas de derecha o izquierda. 
Y hay de las dos.
Por eso, ahora voy a releer “El Sueño” de César Aira, que transcurre en el colegio de la Misericordia, ubicado en avenida Directorio al 2100, en el barrio (Flores Sur) donde nació Bergoglio. Quien lo conozca, entenderá.

miércoles, 13 de marzo de 2013

LOS DESIGNIOS DE DIOS SON INESCRUTABLES


Aquí vemos al nuevo pontífice negándose a viajar en subte
"Pagar tres pesos con cincuenta es una movida del diablo", dijo y agregó por lo bajo: "me voy en bondi". 




martes, 12 de marzo de 2013

Manuela Fingueret


La conocí luego de que publicara “Blues de la calle Leiva”. Quizás compartimos alguna materia, de las introducciones, en el edificio de la avenida Independencia.
Nunca más la ví (de modo que no presumo de haber contado con su amistad) aunque me dicen que hasta 2011 condujo el programa "El aire de aquí" por la FM Nacional.
Dos notas aparecidas en Página 12 (aquí y aquí) en 2008 y 2012 dan cuenta de que era una judía que abominaba de las conducciones conservadores – liberales en  Amia y Daia. Su posición, se me ocurre, debe ser similar a la de Ricardo Forster.
En una de esas notas dispara con precisión contra el cordobés Marcos Aguinis, quien hoy, a falta de otro tema, escribe sobre el genocidio armenio para exhibir su eventual erudición sobre matanzas étnicas.
Curiosamente, Aguinis no menciona (porque no la debe conocer) “La máscara de Dimitros” de Eric Ambler y llevada al cine por Jean Negulesco. 
Hay que animarse a completar los mamotretos insoportables firmados por Aguinis.

Más abajo, Manuela Fingueret por ella misma:

Nací en un inquilinato con malvones, pájaros y un tero. Un banquito de madera, el umbral de mármol blanco, y las hortensias, esas flores enormes, en las piezas vecinas.
Cuando pude, desalojé a mi hermana del banquito de madera que nos había hecho mi papá. Desde allí miraba durante horas a los pájaros. Yo iba hasta el fondo de la línea de tierra que separaba las baldosas del gallinero. El tero, entonces, alerta, se quedaba en una pata, listo para atacar a las intrusas. Al tero le tenía miedo. Siempre vigilando a las gallinas alborotadas cada vez que alguien se acercaba al fondo de la casa. Los pájaros tenían toda la magia del canto. Como el corbatita, con su buche negro y plumas escasas de tanto picotearse.
Sentada sobre el mostrador de la tienda participaba durante el verano de las charlas de las Rosas y las Marías. De ellas aprendí a contar historias. Traían su mate, mi mamá cebaba el suyo con azúcar y cada tanto me alcanzaba alguno con leche para alimentar mi delgadez.
Del banquito pasé al umbral, sobre la vereda que flanqueaba la puerta del negocio. Eran épocas de vestidos almidonados, moños y puntillas a las siete de la tarde, cuando la calle Leiva transformaba la siesta en fútbol y las compras en paseos con las chicas por la calle Corrientes. Los hombres volvían de su trabajo y se sentaban en la silla de paja, en camiseta y pantalón pijama, para ver pasar a las más lindas del barrio.
Durante bastante tiempo espié todo desde el sofá. Un viejo elástico de hierro cubierto con una colchoneta, que fue lugar de juego, sala de lectura y abrazo nocturno.
Aún hoy acaricio esos recuerdos, los persigo por detrás del mostrador o los siento a mi lado en algún umbral fresco en las tardes de verano.
Son la mixtura indispensable de una hija de inmigrantes. Una memoria que anuncia el cementerio de la Chacarita, "paredón y después"; "la esquina, barro y tango"; la murga del barrio a la que seguía todos los carnavales con las tapas de unas viejas cacerolas. Las fogatas de San Pedro y San Pablo, aquellos amores con olor a Sandokán, el aserrín de la carpintería de mi padre mezclado con Ana Karenina y las conferencias sobre Rivadavia en el diario La Prensa. La colección de fotos de Gregory Peck y Laura Hidalgo, mientras Isaac Stern, con su violín, me arrancaba el dolor por la muerte de mis hermanos apiñados frente a las puertas de Auschwitz. Esos sueños se repetirán como pesadilla en una Argentina atravesada por años de muerte y silencio.
Quizás es sólo la sombra de un aroma que circula para libar su miel.
No siempre el pasado fue mejor, La memoria acusa o embellece.

domingo, 10 de marzo de 2013

DEMOCRATIZACION DE LA JUSTICIA Y SENTIDO COMÚN

Así como es peligroso que los economistas resuelvan los problemas económicos, la cuestión de la Justicia, o si prefiere del Poder Judicial, no puede quedar en manos de los abogados. No es que Justicia y Poder Judicial sean idénticas. No lo son, pero para el tema que nos preocupa, podemos encararlas conjuntamente. 
Se corren dos riesgos: no tener una mirada integral de la cosa, y defender (incluso sin advertirlo) algún privilegio social o cultural.
Por eso lo vamos a encarar, desde fuera de la profesión abogadil.

El artículo 110 de la Constitución Nacional expresa textualmente: “Los jueces de la Corte Suprema y de los tribunales inferiores de la Nación conservarán sus empleos mientras dure su buena conducta, y recibirán por sus servicios una compensación que determinará la ley, y que no podrá ser disminuida en manera alguna, mientras permaneciesen en sus funciones.”
Tres, entonces, son sus conceptos básicos:
1. Se refiere a todos los jueces, sin excepciones;
2. Conservarán sus empleos de por vida y mientras dure su buena conducta (hecho, este último, del que da cuenta el Consejo de la Magistratura);
3. Su salario no podrá ser disminuido “en manera alguna”.
Este artículo es el núcleo duro del privilegio del Poder Judicial del que no gozan los otros dos, el Ejecutivo y el Legislativo, ambos de carácter electivo y con mandatos transitorios, y cuyos salarios, los de estos dos poderes, pagan impuestos como los de cualquier sujeto “imponible” que habite el territorio nacional. Es más que evidente, es tan claro que no admite recusación.
Sin embargo, para Joaquín Morales Solá (hoy en La Nación, dónde si no) eso implica un intento de colonizar al Poder Judicial obviamente por parte de la odiada Cristina.
Curiosamente, no se califica así, como colonial, el referéndum en Malvinas donde ya adelantamos el resultado y no habrá sorpresas: sus habitantes (odos ellos descendientes de británicos) optarán por seguir siendo “territorio de ultramar”, un eufemismo heredero de otro (“mandato”) que lisa y llanamente significa territorio colonial.
En rigor, quienes han colonizado al Poder Judicial son esos magistrados con potestades de por vida, como si se tratara de un título nobiliario (Su Excelencia) que no tiene el resto de los compatriotas.
Nuevamente quiero recordar que si los señores magistrados no pagan Ganancias por una acordada sobre “intangibilidad” de su salario, hubo –un ratito antes de que, en 2001 estallara la convertibilidad- una ley del Congreso Nacional que declaraba “la intangibilidad de los depósitos” que días después se esfumarían. 
Intangibilidad significa que no se tocan
Es decir, esa “clase dirigente” que votaba depósitos intocables, a la vez preparaba la huida precipitada de la convertibilidad en dos versiones: la primera mediante la devaluación y un sinceramiento de la economía, la que en definitiva triunfó. Y la otra, liderada por Menem, que proponía dolarizar la economía con lo que se alejaba, quizás para siempre, toda posibilidad de ser un país independiente. Para esos días, ya “el Adolfo” había decretado el default de Argentina, con los vivas y los hurras y los aplausos furiosos y gozosos de gran parte de esa tal “clase dirigente”.
Quiero creer que la mayoría de esa “clase dirigente” votó la intangibilidad de los depósitos presa de un ataque fulminante de ingenuidad y estulticia: porque unos pocos sabían, sabían qué se venía: Argentina se financiaba con los dólares que pedía prestados en el exterior (el uno a uno era ficticio), y con una deuda externa superior a los 160 mil millones de dólares, y creciendo imparable, era imposible seguir financiándose porque las tasas subían y subían al compás del endeudamiento. Y pensar que La Nación sigue dándole espacio a Cavallo...
Todo eso se sabe, pero es bueno recordarlo.
Y que el citado artículo 110 de la Constitución, cuando menciona la intangibilidad de los salarios de los jueces, se refiere a que no pueden existir buenos sueldos para los jueces “buenos”, si eso algo significara, y sueldos bajos para los “malos”. Nadie discute eso.
No pueden estar exentos del pago de impuestos, porque todo ciudadano los paga.
Lo único que falta ahora es que discutan la etimología del término “salario” (la Constitución se refiere a “compensación”, es más elegante): para terminar con ese privilegio inadmisible, nadie pretende pagarles con sal, enriquecida o no con yodo para prevenir el bocio. 
Pero me animo a adelantar que próximamente estallará ésta polémica: en los diarios, claro, una falsa polémica. La Constitución no establece que los jueces no pagarán ganancias.
Y en cuanto a su duración: ¿se imaginan a un cirujano practicando una laparoscopía cerebral, en caso de que eso exista, con las manos temblorosas de un profesional de noventa y pico de años? Sin embargo, hay jueces de más de noventa, incluso de cien, y en la propia Corte Suprema.
Carlos Fayt nació en 1918: “a los cien me retiro”, parece haber dicho. No se si se va a tomar como ejemplo al doctor Esteban Maradona, pero en todo caso ese Maradona es una excepción.
Y si hay subnormales en todas las profesiones y actividades, ¿por qué no habría jueces y abogados subnormales? 
Que los magistrados sean elegidos por ternas según el artículo 114 de la Constitución, reduce pero no quita del todo esa posibilidad. Todos, alguna vez en la vida nos hemos topado con profesionales de sospechosa “normalidad”:  que conste que no soy seguidor ni de Lombroso ni de Himmler, y que Foucault no me resulta extraño.
En algunas actividades, la tal “normalidad” es un dato secundario: no importa tanto en un vendedor de golosinas o un pintor, o un escultor, pero sí importa cuando se trata de un magistrado que va a fallar sobre la libertad de cualquiera de nosotros. 
Y si la actividad es el arte, pues pasará por “creativo”.
Y por eso mismo, es otra falsa polémica mediática si son o no “garantistas”. 
Aquí el asunto se reduce a hacer cumplir la letra y el espíritu de las leyes, de modo que hay buenos, mediocres y malos jueces, no jueces garantistas y jueces que no garantizan. ¿Garantizar qué? 
¿Dónde pondríamos, señores Eduardo Feinmann y Cecilia Pando, a los magistrados que participaban en interrogatorios violentos, torturas y desapariciones forzadas? 
¿Que es lo que garantizaban o no garantizaban esos sujetos?
Me parece que ese artículo 110 debe ser reglamentado de modo tal que el “mal desempeño” de los jueces no dependa de la decisión de ningún grupo que disponga de determinada manera para defender sus propios privilegios, como por ejemplo las corporaciones de profesionales. 
Pagar impuestos no disminuye la compensación económica, el salario, o como se lo llame. 
Lo estamos viendo en el Consejo de la Magistratura, con ese panqueque vuelta y vuelta que es el representante radical, el procesado Oscar “Milico” Aguad. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Gremialistas desaparecidos (lista completa)



Ángel Vázquez, dirigente del gremio de la Alimentación de Firmat, Santa Fe. 31 de julio de 1974, Triple A.

Carlos Pierini, dirigente del Sindicato Unidos Petroleros del Estado (SUPE) de Ensenada, el 7 de agosto de 1974 por la Triple A

Atilio López, dirigente de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y exvicegobernador de Córdoba. 16 de septiembre de 1974. Triple A

uan de la Cruz Olmos, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Famaillá, el 31 de octubre de 1974. Triple A

Alberto Bayarski, 24 enero 1975 dirigente del gremio de Vialidad Nacional, en Bahía Blanca

Hugo Frigerio, 4 setiembre 1975, secretario administrativo del gremio de empleados de Obras Públicas bonaerense. Militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST). Su asesinato forma parte de la llamada “masacre de La Plata”, que se atribuye a CNU.

Luis Alberto Granizo, secretario de Actas gastronómicos de Mendoza, el 28 de noviembre de 1975

Néstor López Fornes, secretario de Organización gastronómicos de Mendoza, 13 de diciembre de 1975

Guillermo Álzaga, dirigente del gremio del Tabaco y exfuncionario provincial, el 19 de diciembre de 1975. Salta, adm. Ragone

Felipe Burgos, secretario general de la Federación Única de Sindicatos de Trabajadores, Campesinos y Afines (FUSTCA) y exfuncionario de Ragone, Triple A, 6 de febrero de 1976. Salta

Raúl Mauricio Lecchessi, El 14 de febrero de 1976 en Tafi Viejo, Tucumán, obrero ferroviario y dirigente gremial del Ferrocarril General Belgrano.

Miguel “Caballo” Soria, dirigente del sindicato del Ingenio Concepción, el 9 de marzo de 1976, del PRT.

Atilio Santillán, secretario general de la FOTIA, el 22 de marzo de 1976 en Buenos Aires. CGT de los Argentinos y Plenario de Gremios Combativos.

Francisco Isauro Arancibia, miembro de la Junta Ejecutiva de CTERA, en el local sindical en Tucumán, el 24 de marzo de 1976

René Salamanca, ex secretario general de SMATA y PCR. El 24 de marzo de 1976

Ascencio Tajan, integrante del Consejo Directivo de la FOTIA, 24 de marzo de 1976

Adrián Machado, ex secretario gremial del SMATA y miembro de la Mesa de Gremios en Lucha, el 25 de marzo

Ernesto Martín Mora, extesorero de Materfer (Sitram), el 27 de marzo en Córdoba

Maximino “Petizo” Sánchez ex prosecretario administrativo del SMATA, secuestrado en Córdoba el 28 de marzo de 1976

Wenceslao Vera, del gremio de Obras Sanitarias, Córdoba

Raúl Cassol, del gremio lechero, secuestrado en Córdoba y trasladado a la Unidad 9 de La Plata

Zoilo Manuel Reyes, dirigente de la FOTIA, Ingenio Concepción, 2 de abril 1976 Tucumán

Francisco Gregorio Ponce, dirigente del SMATA, el 6 de abril, en Catamarca

Benito Romano, dirigente de la FOTIA, CGT de los Argentinos y diputado nacional. 14 de abril de 1976

Antonio Pedro Juárez, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), en Córdoba el 13 de abril de 1976

Oscar Ventura Liwacky, secretario general del gremio de Empleados de Comercio, San Francisco Córdoba

Secundino Vallejo, dirigente de la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (FATRE) y militante de la Juventud Peronista. Chaco

Luciano Sander, trabajador de Astilleros Río Santiago y ex secretario general de ATE Ensenada.

Carlos Correa, empleado de Loma Negra y secretario adjunto del sindicato de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), en Olavarría,

Eduardo Requena, dirigente del gremio de maestros y fundador de la CTERA, el 26 de julio 1976 en Córdoba

Martín Rosa Decima, dirigente del Ingenio Santa Rosa, en Tucumán, el 14 de septiembre 1976.

Florencio Díaz. Ex secretario general del Sitram 11 de octubre 1976

Héctor Brizuela, dirigente del gremio vitivinícola de Mendoza, el 19 de octubre de 1976; Bodegas Giol

Antonio García, dirigente del gremio vitivinícola, 20 de octubre Bodegas Giol

Juan Bravo Zaca, dirigente del gremio de actores, el 21 octubre 1976

Tomás Carmen Di Toffino, dirigente del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba Epec

Fortunato Leandro Fote, dirigente de la FOTIA

Jorge Di Pasquale, empleados de Farmacia, el 28 de diciembre 1976

Marina Vilte, dirigente del gremio docente de Jujuy, el 31 diciembre 1976

Damián Octavio Márquez, dirigente de la CGT de Tucumán, el 13 de enero 1977.

Arnaldo César Correa, dirigente gremial del Ingenio Providencia, el 27 enero 1977

Felipe Arturo Urueña Álvarez, dirigente ferroviario, el 28 enero 1977, en San Miguel de Tucumán.

Oscar Smith, desaparecido el 11 de febrero 1977 en Avellaneda

Antonio Alejandro Cassaretto, secretario general del gremio de municipales, el 12 febrero 1977 en Buenos Aires.

Juan Faustino Rodríguez, dirigente del Ingenio San José, el 16 de febrero 1977

José Simón Campos, dirigente del Ingenio Santa Rosa, el 21 de febrero 1977

Bernardo Samuel Villalba, el 19 de abril de 1977 en Tucumán.

Haroldo Santos Logiuratto El 12 de junio 1977, en Capital Federal. FOTIA y diputado nacional.

René Oberlín, ex dirigente sindical, fundador del Sindicato de Viajantes de Santa Fe. 5 de setiembre 1977

Ernesto “Semilla” Ramírez, dirigente del gremio de no docentes de la Universidad Nacional de La Plata,

Luis Rojas, dirigente del Ingenio Concepción en Tucumán.

Eustaquio Peralta, secretario adjunto del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el 28 de diciembre 1977

Máximo Guillermo Tell, dirigente telefónico, el 4 de mayo de 1978 Jujuy

Avelino Bazán, dirigente de los mineros, el 25 de octubre de 1978, en Jujuy.

José Benedicto Ortiz, de AOMA, en Mendoza el 30 de marzo de 1982,

(Archivo Nacional de la Memoria - Sobre una recopilación del Dr Daniel Cieza, "El componente antisindical del terrorismo de Estado", 2012)

"Hoy se acepta que los “blancos” del proceso genocida no fueron solamente
jóvenes insurgentes considerados “subversivos”. Uno de los objetivos principales
del terrorismo de Estado fue acabar con la Argentina “nacional y popular”, que era
percibida como una combinación de nacionalismo en lo económico, intervencionismo
estatal y una fuerte presencia sindical"
...
"Había tres corrientes: la ortodoxa, representada por la Confederación General
del Trabajo (CGT) y las 62 Organizaciones peronistas; la CGT de los Argentinos,
que expresaba una mayor combatividad y una visión nacionalista-revolucionaria; y
la clasista, presente en algunos sindicatos de empresa y en algunas seccionales del
interior de la CGT"
...
El autor de este blog agrega: la "visión nacionalista-revolucionaria de la CGT de los Argentinos reunía a grupos no-peronistas con grupos del denominado "peronismo combativo", lo cual lo no altera la clasificación original. Lo entrecomillado y en versalita, textual del texto original de Cieza para el Archivo Nacional de la Memoria, cuyo texto completo puede consultarse aquí.  Se publica a fin de que las nuevas generaciones no olviden a los gremialistas desaparecidos durante la dictadura.


martes, 5 de marzo de 2013

Hugo Rafael Chávez Frías

Elemental, Watson (Laurita Alonso)


La derecha que se enmascara detrás del rostro pavorosamente erótico de una Laura Alonso o la cara de piedra de un Macri, atrasa.
Habrá quienes no lo consideran así. Anotan en su favor lo que sucede en lo general (la hegemonía del discurso neoliberal en el mundo desarrollado combinada con el paulatino desarme del Estado de Bienestar en Europa desde la periferia (España), y lo local (el apoyo a Macri en la ciudad de Buenos Aires, o el avance electoral de vulgares candidatos de la farándula como Del Sel). 
Pero la realidad presenta mil sutilezas que desmienten esa linealidad, y la reiteración de rasgos insípidos como los de los nombrados (y a los que bien podemos sumar los de Rodríguez Larreta, María E. Vidal, Gabriela Michetti, etc.) no debe llamar a engaño.
Si la declaración más elaborada de Laura Alonso consiste en afirmar que se enamoraría de Cara de Piedra Macri, detrás de esa tontería que a nadie importa y no beneficia al receptor, o sí, hay un peligro supremo, como el de Flint, para la supervivencia de todos nosotros y la salud de la nación, que viene a ser más o menos lo mismo. 
La naturaleza, la selección natural, no los ha favorecido, y eso que en nuestras clases dirigentes hay bellezas recontraprobadas, en ambos sexos, o en el género que usted prefiera.
En efecto, son boludos peligrosos -como los llamaba el desaparecido Tato Contissa- es decir se hacen, parecen, simulan, pero no tienen nada de boludos.
Tomemos el caso de Laurita Alonso.
Es lícito preguntarse si esa mujer es argentina o norteamericana, en cuyo último caso, cómo es que fue elegida diputada nacional. ¿Representa a Hillary Clinton, a Madeleine Albright, a perfumes Avon, a Vital Voices, al fondo buitre de Paul Singer o a todos ellos?
Hay que estar en un mundo medianamente informado como para saber que es Vital Voices, a la que pertenece Laurita, y su sucursal local, Voces Vitales. 
A esa ong no la conoce nadie, como sí conoce a Greenpeace y su relación con la Royal Dutch Shell, de propiedad de la familia Orange-Nassau (Su Alteza Máxima Zorreguieta). Vital Voices es una nueva alternativa de bajo perfil organizada por un sector del gobierno norteamericano para las Americas, es decir, para todo lo que no sea America, que viene a ser exclusivamente EEUU.
El lema de Voces Vitales es “invertir en la mujer es transformar el mundo” en alianza con la fundación (de beines, beinetas, jabones, jabonetas) Avon, que ha invertido en shampúes y perfumes femeninos,
A ver, a ver, como diría Aníbal Ibarra: una cosa es luchar contra la violencia y discriminación a la mujer, y otra distinta invertir en la mujer.
Según reconoce “sin ruborizarse” la propia Voces Vitales, entre quienes invierten en  la mujer está el fondo buitre NML de Paul Singer, el mismo que se quiso llevar la Fragata Libertad a su casa, el mismo que batalla con el apoyo del juez Griesa para que el 7% de los acreedores que no entraron en los dos canjes de deuda cobren el 100% del préstamo, sin la quita del 72% que obtuvo Néstor Kirchner.
¡Como si no hubieran cobrado esas “inversiones” varias veces! 
Porque no tenga duda: cuando en EEUU una ganancia razonable es un 10% anual, aquí se la llevaron varias veces y pretenden ganancias cinco veces mayores, y ya. Recuerde qué sucedió en los ’90 con las multinacionales de servicios (Telefónica, Personal, Edesur, Edenor, etc.): con una inflación 0% (cero) avanzaban a razón del 7% anual. Sólo tiene que comparar cuánto se prestó y cuánto cobraron efectivamente”
Ahora sí está más claro: Laurita Alonso no es diputada de la nación sino diputada de Avon y de Paul Singer, su patrocinante.
Hoy en Vital Voices o Voces Vitales, ayer en Poder Ciudadano (Transparency International) Laurita Alonso desconfía de la transparencia del Estado pero se despreocupa de la transparencia de los oscuros que la financian, como por ejemplo el citado fondo-buitre, y la decena de multinacionales que cotizan: nunca una pyme, nunca una pequeña empresa relacionada con el  mercado interno.
Paul Singer, Laurita Alonso, Vital Voices. Perfumes Avon. Es como la vieja multinacional de origen norteamericano Procter & Gamble, que ahora funciona como “pi and yi”: suena a juego de bolitas, a chiste pi and yi, a voz neutra.
Los piratas ya no recalan en la isla de Tortuga ni en Malasia. Me causa gracia la interpretación de Jack Sparrow, pero imposible compararlo con Sandokan. 
Los piratas se han diseminado por el mundo: los personajes y los estilos se renuevan.

domingo, 3 de marzo de 2013

Badeni el constitucionalista


Se me repite en la actualidad que no debo anclarme en hechos pasados. Es relativamente cierto: dicen que lo mejor siempre está por venir. 
Pero no menos cierto es que si no entendemos bien qué es lo que sucedió, podemos repetir los mismos errores. Ya lo cantó ulabulabubu Lito Nebbia: "nos puede suceder la misma cosa"... 
Por eso voy a reiterarme en un hecho pasado que ya describí: para entender mejor el presente.
El primer consultado por TN para analizar el discurso presidencial de apertura de las legislativas fue Gregorio Badeni, quien opinó que Cristina iba contra el artículo 114 de la Constitución Nacional sobre el Consejo de la Magistratura, soslayando que el 120 pone en primer lugar “el interés general de la sociedad” sobre los corporativos o particulares o de casta.

Badeni defiende a la casta judicial, a los funcionarios que no quieren pagar Ganancias por, dicen, la intangibilidad de sus salarios. ¿Se acuerda de la intangibilidad de los depósitos?
Los defiende quizás por prejuicios ideológicos (es democrático que el Poder Judicial mantenga sus antidemocráticos y coloniales privilegios): sospecho que en primer lugar busca defenderse de ciertos hechos que pueden perjudicar su virtuosa carrera de constitucionalista.

Badeni viene con título nobiliario adjunto: es constitucionalista.
Cuando los dueños del Banco de Hurlingham estaban detenidos ilegalmente, durante la dictadura cívicomilitar, Badeni fue nombrado asesor de su intervención militar por el ministro de Justicia, brigadier Gómez.
Otro brigadier (Zoloaga), presidía la institución. Zoloaga estaba convencido de que el Banco era viable, o le convenía que así fuera, e intentó demostrarlo con cifras y balances; pero a pesar de ello, la entidad fue liquidada por decisión (orden de arriba) del vicepresidente del BCRA Christian Zimermann, quien entre otros argumentos, se escudó en su obediencia debida al contraalmirante Covas
Hombre de Massera, Covas, entonces presidente del BCRA, había participado en la Revolución Libertadora, durante la famosa amenaza de bombardear la destilería de Mar del Plata Luego, Menem le daría abrazo y beso a don Isaac.
Esa entidad, el Banco de Hurlingham, había formado parte del grupo Graiver y fue vendida, tras la muerte de David en un accidente de aviación, a los Chavanne, la familia que loteó Santa Clara del Mar. Luego, para capitalizar al banco, los Chavanne interesaron a los dueños de Industrias Siderúrgicas Grassi, de Rosario, quienes tenían las dificultades propias de toda industria nacional que apostaba a sobrevivir a un régimen anti-industrialista como el de Martínez de Hoz; por ello habían intentado asociarse con la metalúrgica santafesina Roque Vasalli. Esta empresa también fue liquidada durante la dictadura: era preferible importar la maquinaria agrícola: ¿qué papel tuvo John Deere S.A., de capitales yanquis, en el ultimátum al gobierno constitucional en 1975 del Consejo Empresario Argentino que presidía Martínez de Hoz?
La mecánica de traspaso del banco a sus nuevos dueños fue similar a la de Papel Prensa: un 10% de anticipo en papeles, y el resto, a pagar...
La intervención militar a la que asesoraba Badeni no como constitucionalista sino como consultor de intervenciones militares, conocía que los compradores de la entidad (los Chavanne, los Grassi) estaban detenidos ilegalmente, y los necesitaba así, detenidos, para saber sobre el Banco de Hurlingham.
Para que esos paracaidistas entre los que figuraba el constitucionalista Badeni pudieran administrar la entidad, había que conocer su cartera, sus contactos, sus verdaderos números, sus créditos, sus préstamos otorgados con o sin avales, su pasivo. También Lidia Papaleo, legítima heredera de Graiver, sufría persecución y cárcel pero esa es otra historia.
¿Y cómo se enteraban los tales paracaidistas de esa situación? 
Con la tradicional morosidad de las instituciones burocráticas: el oficial del Ejército en funciones de jefe instructor elaboraba por escrito las preguntas que se hacía a los Chavanne y los Grassi.
Esas preguntas eran despachadas a la Prisión Militar de Campo de Mayo donde los detenidos las respondían también por escrito, largas respuestas manuscritas (en ocasiones a oscuras, porque las luces se apagaban a las 20 horas). 
La letra vacilante y confusa de estas respuestas escritas a mano revelaba terror, enfermedad, tormentos y todo lo que se padece en una cárcel clandestina. Lo que merecía nuevas consultas por escrito de los paracaidistas entre los que figuraba Badeni, y nuevas respuestas.
Los interrogadores se desentendían de la salud física, psíquica y espiritual de los interrogados: era un negocio. Los presos eran trasladados cada tanto al Hospital Militar de Campo de Mayo, donde nunca se detectaba una afección más grave que pie de atleta.
Ese ida y vuelta oficinesco duró casi un año: pero en algún momento se descubrió que el método de indagatorias por escrito era demasiado lento.
Los empresarios en el poder requerían celeridad y decisiones. No se trataba de preguntas generales o ideológicas sobre la inmortalidad del cangrejo, sino interrogantes propios de especialistas bancarios, en finanzas, que estudiaban el desenvolvimiento y la viabilidad de la entidad.
En la etapa siguiente, para acelerar el trámite, los paracaidistas decidieron concurrir personalmente a la Prisión Militar de Campo de Mayo para acelerar (y perfeccionar) el traspaso, y ante ese nutrido y selecto auditorio, los presos ilegales, los Chavanne y los Grassi, vendados y golpeados, respondían, qué remedio quedaba.
Luego, cuando los asistentes consideraban satisfecha su curiosidad, los presos eran devueltos a sus celdas y recomenzaba el ciclo de interrogación y las “visitas”.

(Declaraciones de Marcelo Chavanne en la causa 13 a las Juntas Militares)

Creo que hoy en día, los Chavanne sobrevivientes son antikirchneristas. ¿Pero quién ha hecho por ellos más que este Gobierno?
Creo que, hoy en día, algunos de los descendientes de los Grassi (Renée y Luis Arnoldo fallecieron) siguen considerando a Martínez de Hoz un “caballero” incapaz de semejantes arbitrariedades
Luis Arnoldo había sido, desde los ’40, un pionero en la fabricación local de ferroaleaciones para endurecer acero[1]. Pero según el “caballero” Martínez de Hoz (y los que hoy lo substituyen) la industria nacional era ineficiente.
Hay que importar todo, menos las vacas y los cereales. Los autos, cuanto menos componentes nacionales tengan, mejor. El  mercado interno es demasiado reducido como para generar ganancias. Y así.
Pero nadie vaya a creer que tenemos asegurado el futuro, y que la cría de esa gente está definitivamente derrotada: reaparece con nuevos nombres y nuevos estilos.    
Fueron (los Chavanne y los Grassi) algunas de las muchas víctimas de la ley 20840, artículo 6° (subversión económica) derogada en 2002 por Duhalde (el FMI lo apoyaba) cuando los victimarios (Martínez de Hoz, Cavallo (dictadura), Cavallo (Menem), y nuevamente Cavallo (De la Rúa) corrían riesgo cierto de convertirse, ellos, en reos de subversión económica por los desastres que habían protagonizado desde 1976.
Badeni, el constitucionalista.



[1] Hasta fines de los ’90, Luis A., ya anciano, seguía batallando contra la desnacionalización de las minas de manganeso en Mendoza. El actual senador Sanz, en aquel entonces intendente de San Rafael, lo sabe.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Boludos peligrosos



A contramano del mundo, la ciudad autónoma de Buenos Aires se va cubriendo paulatinamente de cemento, de plazas secas, de rejas, de avenidas desarboladas, de veredas de cemento (adiós a las baldosas). La avenida 9 de Julio es el ejemplo más reciente.
No es casual que Mauricio Macri tenga al capitán Osvaldo Cacciatore (al que la Revolución Libertadora ascendió a brigadier, premio por haber bombardeado y ametrallado a civiles desarmados el 16 de junio de 1955) como modelo a seguir: Cacciatore inauguró la moda de las plazas secas, a puro cemento, escasas de árboles porque la sombra de las plantas genera inseguridad, peligro inminente, conductas indecentes, sexo, drogas y rock n’ roll. Su esposa y luego viuda, entretanto, se lavaba de los pecados del mundo en la iglesia de la Medalla Milagrosa en Parque Chacabuco. 
Es una historia antigua, pero las nuevas generaciones no pueden olvidarla y  tenemos que saber por qué es el modelo de Macri.
¿Será por el cemento tan generosamente desparramado?
Macri es Macri el cementicio en varios sentidos: por el “ángel” ceméntico que exhibe su cara de nada (él y su grupo: Michetti, Vidal, Rodríguez Larreta, los principales caraduras); porque el cemento es lo que le quedó de las Sociedades Macri (Socma), su actividad económica principal con multimillonaria ganancia; y porque no dudaría en volver a ametrallar civiles desarmados.
Esos caraduras se aglutinan en la Fundación Pensar de la que Macri es presidente honorario. 
Quiénes son, la lista completa, se puede ver aquí. 
Menciono a algunos: Humberto Schiavoni, ex-concejal por la provincia de Misiones, la de Ramón Puerta, presidente del Pro y de la Corporación Buenos Aires Sur; Marcos Peña; el rabino Bergman; Esteban Bullrich; Eugenio Burzaco, hijo del Raúl Burzaco de la dictadura (director del diario que se imprimía en los talleres desapoderados de La Opinión, del torturado Jacobo Timermam. funcionario de Menem, de T&C y del multimedios América propiedad de De Narváez) y ex-jefe de la Metropolitana; Luciano Miguens, ex-presidente de la Sociedad Rural a quien sucedió Hugo Biolcati Magnasco; Federico Pinedo, el sobrino nieto del Federico Pinedo que inauguró un Banco Central de Argentina con capitales y directivos británicos; el sorprendente Rodríguez Larreta; el inefable Jorge Triaca (h); el exaltado Alejandro Rozitchner, hijo gracioso de un Rozitchner más lúcido; en fin, Santilli, Sturzenegger, Michetti... Y hasta hace unos días, la Fundación se completaba con Julio Alberto Cirino, personal civil del Batallón 601 de Inteligencia y con condena firme por haber cometido delitos de lesa humanidad.

Están todos, son el gobierno de la ciudad, los nostálgicos de la dictadura cívicomilitar, en la Fundación Pensar. Eso sí, lo ocultan públicamente.
Estos tipos atrasan.
Aunque pasan por “modernos”, atrasan dos siglos, por lo menos, y siguen repitiendo (sin explicar qué significa eso) que Argentina está aislada del mundo: aislada, en rigor, de la especulación financiera internacional que ellos representan o promueven o ensalzan como mágica receta que lava los pecados del mundo, y mediante la cual sacarían tajada, honorarios y comisiones, hundiendo nuevamente al país (como proyecto de nación posible y no como colonia próspera para algunos) en el círculo perverso de la deuda externa. 
Todo el misterio de la Fundación Pensar se basa en el endeudamiento externo, la receta mágica del Cavallo re-reciclado en la dictadura, el menemismo y el delarruísmo que hundió a la mitad de la población en la pobreza.
Ayer me decía un amigo: “De la Rúa tenía cara de, y pasaba por boludo pero no era; estos son auténticos boludos”.
Sí, boludos peligrosos. Elija usted mismo al que prefiera.

martes, 26 de febrero de 2013

Clarín (titularía Crónica) a favor de los piratas


Según relata la crónica periodística, un notero de TN preguntó al secretario de Estado John Kerry (ex-candidato presidencial derrotado por Bush): “¿No piensa que debe ser respetada la expresión democrática de los isleños en el referendo?” refiriéndose al que se realizará el 10 y 11 de marzo en Malvinas y en el que previsiblemente se votará a favor del dominio colonial.

Contrasta esta defensa de las expresiones democráticas con el fervor de la señora Ernestina Herrera al lado de quienes, habiendo usurpado el poder, le entregaron a Clarín la posesión ilegal de Papel Prensa: Videla, Massera, Martínez de Hoz, mientras sus verdaderos dueños eran torturados en Centros Clandestinos.
El oportunismo de Magnetto es evidente: juega con la desmemoria de esa parte de la población argentina que se informa en alguna de las bocas de expendio de noticias del Grupo.
Ahora, Clarín defiende la expresión democrática luego de que no fueran suficientes cuatro tapas del diario para derrocar al gobierno constitucional rompiendo el orden constitucional. 
Ese oportunismo, en rigor, es su verdadera y única línea editorial desde la lejana época en que era dirigido por Roberto Noble, un caballero de cabotaje afecto a las carreras de pingos, a las mujeres fáciles y no mucho más que eso: ¿u olvidamos que las batallas por el petróleo y el acero se dirimían en tórridos encuentros clandestinos de Ernestina con Oscar Camilión, canciller de la dictadura y ministro de Menem?
¿Qué tendrá el petiso?
¿Por qué no defiende (Clarín) la expresión democrática de los argentinos con el mismo entusiasmo? 
Sabemos por qué. 
Porque su objetivo es desgastar al Gobierno Nacional y lograr, mediante la industria de las cautelares, que Cablevisión cobre lo que quiera y no se aplique la Ley de Medios.
Y no mucho más: la opinión de quienes escriben o hablan en sus medios es desechable. Hoy están Morales Solá y Nelson Castro: mañana puede ser cualquier otro. Tales opiniones, en rigor, son el soporte del verdadero mensaje, la línea empresaria.
Luego, Clarín está a favor de los piratas. Hubiera habido una fiesta con champán si se eternizaba el embargo de la fragata Libertad y los fondos-buitre ganaban la partida.
En este sentido, y vista la opinión de Clarín, habría que tomar con pinzas la postura de EEUU respecto del diferendo con Malvinas.
Obama y Kerry tienen una posición pública equidistante respecto de la soberanía y el referendo pero sus corazoncitos anglosajones están con Gran Bretaña. Incluso aunque descrean de la legitimidad de los kelpers.
No lo olvidemos. Esta es otra pulseada, y van...

Archivo del blog