lunes, 1 de octubre de 2012

ELOGIO DEL AMOR



Me gustó este texto escrito por Marcos Meyer. En rigor, hubiera preferido titularlo (ver abajo) SER GORILA ES NUNCA TENER QUE DECIR PERÓN como versión local de la famosa frase de Love Story. Pero el tema es demasiado serio como para tomárselo en broma.





Si comienzo por el amor/ Es que –por más que lo nieguen, /El amor es para todos/ Lo más grande de la vida.” La cita es de Charles Baudelaire y funciona como epígrafe al prólogo de El amor Lacan , del psicoanalista francés Jean Allouch, recientemente editado por El cuenco de Plata. En general, se elige para encabezar un libro un texto que se destaque por su peculiar belleza o porque da ciertos indicios de la línea que se ha de seguir. La estrofa, sin embargo, dista de lo que uno podría esperar del espíritu de ruptura y de la frecuentación de paraísos artificiales tan habituales en el autor de Las flores del mal . Más bien parecería una comprobación del mayor sentido común, lo que, al menos en este caso, no la vuelve discutible. No hay manera de poner en duda el carácter irreemplazable y fundamental del amor en la vida de la mayoría de las personas.

Aún así, o tal vez por esa misma razón, la misma palabra amor, su uso y también su abuso, su presencia de la palabra en las producciones culturales tendió a ralearse con el paso del tiempo. El amor pasó a formar parte del arsenal de lo cursi. Basta con recordar aquello que pronuncia un personaje de Love Story (1970): “Amar es nunca tener que decir perdón”. La frase tuvo un inmediato destino de parodia: Ryan O’Neal, protagonista de la versión fílmica del libro de Erich Segal, la considera una idiotez en Qué pasa doctor , de Peter Bogdanovich, filmada apenas dos años después. Entre nosotros, la cita mutó, revista Satiricón mediante, a “Ser gorila es nunca tener que decir Perón”.

Pese a ese descrédito discursivo, han comenzado a circular una serie de libros titulados como para quede claro que es una palabra a recuperar o, al menos, a no evitar. A la obra ya citada de Allouch, pueden agregarse Elogio del amor , una serie de diálogos entre el filósofo Alain Badiou y el periodista Nicolas Truong, y dos libros más que aparecerán el año próximo: Los filósofos y el amor , de Aude Lancelin y Marie Lemonnier, que saldrá con el sello de El Ateneo y ¿Qué quiere decir amar?

, un texto autobiográfico de Mathieu Lindon, hijo del director de Minuit, que editará Capital Intelectual. Sin contar la edición de las notas preliminares de un clásico de Roland Barthes, Fragmentos de un discurso amoroso (Paidós). A esto deben sumarse dos recientes reediciones en torno al romanticismo alemán (cuyas concepciones sobre la pasión, siguen impregnando los actuales discursos acerca del amor): El absoluto literario , Philippe Lacoue-Labarthe y Jean-Luc Nancy; y Romanticismo. Una odisea del espíritu alemán , de Rüdiger Safranski (Tusquets). Recientemente, Le Nouvel Observateur publicó un dossier titulado “La batalla de la felicidad”, y dentro de la góndola de los placeres se incluyó un artículo filosófico acerca del amor.

Lo que la mayoría de estos textos comparten es la necesidad de una recuperación del amor por fuera del circuito de la banalidad a la que supuestamente lo sometió la industria de la cultura. Ya era la posición de Barthes, en los Fragmentos que escribió en 1977: “El discurso amoroso es hoy de una extrema soledad. Es un discurso tal vez hablado por miles de personas (¿quién lo sabe?) pero al que nadie sostiene (…) separado no solamente del poder sino también de sus mecanismos (ciencias, conocimientos, artes).” La soledad del amor –y sobre todo de la reflexión acerca de él– ante las nuevas configuraciones sociales parece ser una especie de lugar común que, aunque no sea nuevo, empieza a recobrar fuerzas: “La filosofía del amor es un territorio para volver a recorrer, e incluso a defender urgentemente. Hay en esto una resistencia posible al nihilismo ambiente que parece haber encontrado con la reducción de la sexualidad a un libertinaje mórbido su arma definitiva. (...) el amor se opone a la lógica del mercado.” Es lo que sostienen Lancelin y Lemonier e invocan en auxilio de esta renovada causa las teorizaciones de Platón, Schopenhauer, Kierkegaard y la pareja Sartre-Beauvoir, entre otros.

Elogio del amor es un texto que vuelve accesibles muchas de las posiciones al respecto que Badiou fue desplegando a lo largo de su obra. Lo que queda claro es que el amor es un refugio contra tiempos que imponen una creciente despersonalización de los vínculos. El primer blanco del diálogo es el planteo de que deben evitarse los riesgos en la relación amorosa que venden los sitios de citas y que se corresponden con una necesidad cada vez mayor de protección en todos los ámbitos, desde el ejercicio del capitalismo hasta los nuevos modos de la guerra en la que se combate por medio de computadoras. La segunda oposición proviene de aquellos que niegan toda importancia al amor, considerándolo una variante del hedonismo –como demostraría la perspectiva elegida por Le Nouvel Observateur. Por lo tanto, rescatarlo es una tarea que pone en juego una idea del hombre pleno, al que la sociedad no pueda cercenarle ni su libertad ni sus potencialidades, en nombre de una supuesta exención del sufrimiento.

Badiou propone una primera definición: “El amor es una construcción de verdad”, es decir que permite acceder al mundo no desde la perspectiva de la identidad sino de la diferencia. Este punto se desarrollará a todo lo largo del texto y en algún momento entrará en polémica con el hoy rescatado Emmanuel Levinas. Explica Mario Lipsitz, profesor de filosofía contemporánea en la Universidad de General Sarmiento: “Eros es una relación irreversible, asimétrica, entre dos libertades que no se puede comprender en términos de reciprocidad (el infinito que separa a los amantes lo prohíbe; la reciprocidad requeriría al menos de un fondo común a ambos.). La reciprocidad es cosa de ontología, no del Eros, al menos según Levinas”.

El efecto Casablanca


Elogio del amor es también el título de una película de Jean-Luc Godard, filmada en 2001 y estrenada en la Argentina dos años después, con mucho más éxito de crítica que de público. El filme recorre dos espacios temáticos, por un lado el amor, por el otro una serie de situaciones aparentemente distantes del tema como el cine de Hollywood, la Segunda Guerra o la Resistencia. Una de las frases que se escucha allí contiene la clave: “Como no tienen su propia historia, quieren comprar una”. El amor, por eso se lo elogia, hace que cada historia, cuando la pasión es auténtica, no puede ser transferida a otros. El amor nos hace individuos, nos otorga subjetividad, mantiene una diferencia irreductible, al mismo tiempo que nos une a alguien, según el planteo de Badiou.

Seguramente Godard no se habría conformado con la crítica del cine norteamericano encallado hoy en el género repetitivo de la comedia romántica, obligada por definición al final feliz, ese cuyo ejemplo más perfecto sigue siendo Mujer bonita (1990), dirigida por Garry Marshall. En esa versión posmoderna del mito de Cenicienta, las diferencias sociales ya no son un obstáculo a enfrentar sino lo que debe hacerse es negarlas y eludirlas. En ese sentido, no deja de ser sintomática la debilidad reciente de Hollywood por adaptar las novelas de Jane Austen. La autora inglesa propone una versión del amor, apaciguada pero tenaz, confiado en sí mismo, que cree que las convenciones sociales y las dificultades pueden ser domesticadas en función del cumplimiento de la inevitable ley del encuentro de los amantes. Lo que las películas dejan de lado es la mirada irónica de esas historias cuando habitan la forma novela.

El rechazo de Godard abarcaría también al viejo melodrama, cuyo mayor exponente a la hora de hablar de amor es Casablanca , estrenada hace exactamente 50 años y que en octubre se repondrá en los cines del país. Con el paso del tiempo, la película se fue instalando como el modelo romántico por excelencia, a pesar de ir a contramano de la idea de que nada existe por encima del amor. En este caso, las necesidades patrióticas pueden más que el romance. Sin embargo, la película insiste en que el amor es un horizonte posible, las renuncias son siempre provisorias. París –la ciudad soñada como encuentro– será una realidad cuando la paz esté hecha. Pero Rick ha decidido que lo mejor que puede hacer por su amada es fingir que la olvida. Darle libertad. Ese doble juego del amor derrotado y aún en estado de esperanza es probablemente el secreto de la perdurabilidad del filme. Siguió siendo, sobre todo para los hombres, una enseñanza de cómo ser dolorosamente heroicos en el territorio de lo privado.

En cualquiera de estos casos, el amor no es para todos. Quedarían afuera, las personas convencionales, los egoístas, los timoratos. Hay una versión elitista del amor (sería aquello que diferencia a los elegidos por Cupido del resto de las personas) y otra que supone que es algo que les toca a todos. Hay una canción bastante elemental de los 60, rescatada por Joni Mitchell, que se pregunta “por qué se enamoran los tontos”, donde se hace visible esta doble concepción. Se acepta que el amor es para todos, pero no se entiende cómo es esto posible. La otra versión es el “ amour fou ”, teoría creada por los surrealistas según la cual los amantes habrán siempre de encontrarse, una teoría de la que Cortázar abusará en Rayuela . La Maga, finalmente, es la sacerdotisa de ese amor, que por el hecho de abolir todas las reglas, siempre se realiza.

En el mundo de la canción –que ha ido monopolizando con el tiempo el discurso amoroso– pueden distinguirse dos perspectivas, que son ante todo tendencias no definitivamente claras ni cristalizadas. En las zonas más marginales, o menos prestigiosas, sigue vigente la vieja retórica amorosa por la cual los sentimientos se expresan de manera directa y casi siempre sin metáforas elaboradas. Es el caso de la cumbia, donde abundan los “te amo”, “te extraño”, “sos mi vida” y de vez en cuando aparece una “ventanita del amor”. Donde el ritual casi rutinario del amor se reinicia una y otra vez. Se ama todas las veces que la vida lo permita. En cierto sentido, esto se vincula con lo que plantea el antropólogo e investigador del Conicet Pablo Semán: “Lo que se pone cada vez más en cuestión es la idea de que el amor es para siempre, y eso se vive sin dramas”.

Ciertas producciones del rock apuntan a verdades más generales, como Fito Páez (un cantautor al que le gustan las definiciones –por ejemplo, “el tiempo, filosa daga”; “la vida es una moneda”) que sostiene que “nadie puede y nadie debe vivir sin amor”, o Calamaro, que, más nihilista, plantea que “no se puede vivir del amor”. Por otra parte, hay una zona de la canción popular que ha ido derivando a lo que se podría denominar una lírica de la autoayuda. En este rubro descuellan Diego Torres y Alejandro Lerner, pero no son los únicos que se dedican a componer letras que enseñen a sus oyentes y seguidores cómo manejarse en la vida y no morir en el intento. Como si desde esta perspectiva, la temática del amor estuviese agotada o quedara relegada a ser un capítulo importante de algo más abarcador y que, a falta de mejor nombre, podría llamarse “el arte de vivir”. No es el único desplazamiento. En la llamada canción melódica hay un diferente lugar para el cuerpo. Sandro proponía en sus letras que el cuerpo femenino era una caja de resonancia de todo lo que agitaba en su interior, incluido lo que para ciertas morales de época no debía decirse a viva voz. Y el trabajo erótico de la canción consistía en sacar eso a la luz, vaya como ejemplo: “por ese palpitar que tiene tu mirar, yo puedo presentir que tú debes sufrir”.

El cuerpo tan presente


Otros avatares más actuales no salen de la corporalidad más manifiesta. Es el caso del guatemalteco Arjona uno de cuyos recursos favoritos es trabajar con ciertas zonas del cuerpo femenino generalmente dejadas de lado. Es así como le canta a la menstruación, o a la grasa abdominal. Más allá de todo lo que se pueda pensar sobre sus raras metáforas, lo concreto es que hace muchos años que el éxito acompaña su fórmula.

De algún modo su discurso erótico, donde el cuerpo ya no es un medio sino un fin en sí mismo, se repite en letras de Shakira (“las caderas no mienten”) o en esos gritos de guerra del reggaeton que son el “menéalo” y “el muévelo”, donde ya no se trata de seducir a través de las letras sino a dar instrucciones para ser seducido, instrucciones que suelen reducirse a movimientos de cierta zona del cuerpo.

En una entrevista reciente, a raíz de la reedición de El imperio de los sentimientos (un estudio sobre las novelas románticas de principios del siglo XX), Beatriz Sarlo planteaba en relación con el clásico modelo de ascenso social a través del amor, que por años fue un tópico de las telenovelas: “Hoy las novelas tienen un interés más fuerte por las clases altas”. Nora Mazziotti, especialista en el género y autora de libros indispensables en torno a las telenovelas, como Telenovela: industria y prácticas sociales , sostiene: “La temática del amor ha perdido presencia reemplazada por un mayor énfasis en las tramas policiales, en persecución, en problemas de familia. Los secretos ya no son de filiación sino que se vinculan con empresas o funcionarios corruptos. La historia de amor no se sostiene ya por sí misma, hay que condimentarla. Es habitual que la pareja ya esté conformada por la mitad de la telenovela, la concreción del amor ya no es el destino que se concreta en el último capítulo. El lenguaje no es como el de Alberto Migré, se dice poco, porque estas parejas en pugna con el mundo no tienen tiempo para hablar de amor.” La lista de libros editados en torno del amor muestra que los franceses –autores casi exclusivos de estos textos– son, en la división internacional del trabajo intelectual, los encargados de teorizarlo todo. Mucho del texto de Allouch se dedica justamente a considerar la posibilidad de una teoría del amor, tema alrededor del cual rondó Lacan en muchos de sus seminarios. A esta francofonía, habría que agregar un libro infaltable para indagar en la historia de la concepción de la pasión, El amor y Occidente , de Denis de Rougemont, escrito poco antes del inicio de la Segunda Guerra y que sin dudas merecería una reedición.

Pero en el circuito anglosajón no faltan teorías sobre el amor, pero prefieren la Red para hacerse conocer. La teoría triangular del amor es casi una forma algebraica ideada en la primera década de este siglo por el psicólogo estadounidense Robert Sternberg. Las diferentes etapas o tipos de amor pueden ser explicados con diferentes combinaciones de tres elementos: intimidad, pasión y compromiso. También se ha detectado la presencia de cierta sustancia en los enamorados y algunas áreas cerebrales se vuelven más activas mientras dura el amor. Si para el pensamiento francés atravesado por el psicoanálisis, el amor es un estado a alcanzar si queremos una sociedad mejor, para el pensamiento conductista se trata de un cambio en la actitud, al que no se adjudica ningún valor, aunque se lo considere, al menos en términos sociales, como un sentimiento positivo. Un sentimiento que puede ser analizado y cuantificado.

Esos parecen ser los rumbos actuales de ese modo de sentir que ha sido definido mil veces y que nadie puede terminar de definir. Rougemont planteaba en su estudio una hipótesis fuerte: que en el siglo XII el amor cortés había fundado los recursos de la poesía moderna y los discursos sobre la pasión amorosa. Un repertorio que coloca a la mujer como objeto extático de esa pasión y a la que se describe de una y mil maneras. Allí se habría fundado el repertorio de los rasgos femeninos que distinguen a la amada y que el tiempo ha cristalizado: labios de rubí, dientes de perla, pechos turgentes, una retórica del amor cuya principal figura es la de la metáfora. Tal vez esa sea la constante del amor, al que siempre se mira con los ojos de siempre para descubrirle atributos nuevos. Cuando, citando a Pessoa, Badiou reitera en su texto que “el amor es pensamiento”, está tratando de valerse de él para fundar una nueva ética, pero que de algún modo reitera aquella vieja idea, que ya se encuentra en Platón, de que el amor nos hace mejores.

En una escena de Elogio del amor se ve a una pareja ya madura bajo la ducha. No hay marcas de erotismo en el sentido convencional. Todo transcurre en silencio. De pronto, ella posa suavemente su mano sobre la espalda del hombre, que parece no notarlo. Tal vez en ese gesto (¿quién podrá saberlo? ) resida el amor, en esa zozobra cálida, en el temblor de la mano en contacto con la piel que apenas se adivina, en ese encuentro donde todo se detiene y eso que llamamos realidad deja de fluir, aunque más no sea por un instante.

LLEGÓ LA MILONGA DEL COGOTUDO GORILA

No conocía a estos intérpretes. Pájaro Rojo titula correctamente: el himno de los cacerolos.

sábado, 29 de septiembre de 2012

EL NIVEL DE EXCELENCIA ACADÉMICA EN HARVARD

Unos cuantos lectores criticaron con dureza mi opinión acerca de Domingo Felipe Cavallo, alumno dilecto de Harvard y con un inglés impecable. Incluso, uno llegó a decirme que Menem había alabado las dotes lingüísticas del ministro (fue cuando el primer mandatario mencionó una extensa bibliografía firmada por Sócrates). 
El inglés de Cavallo (lo pueden escuchar más abajo) recuerda la fina pronunciación de Virginia Wolf, o acaso del ilustre sir Walter Scott, aunque algunos malintencionados lo asocian más con las articulaciones típicamente galesas del Rafa DiZeo. 
Este discurso del ex-ministro demuestra que las autoridades de Harvard tienen otras preocupaciones a la hora de definir qué significa la excelencia académica. 
Como se sabe, en una época donde los ránkings son esenciales para vivir, esa universidad está en los primer lugares académicos en los rubros “recetas neoliberales”, “intervención armada justificada en la existencia de armas de destrucción masiva”, “vamos por todo (el petróleo, los recursos mineros y el agua potable)”, “cómo incorporarse al Eje del Mal” y otros no menos estratégicos para la supervivencia del mundo libre.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Clarín, Marta Harnecker y el espontaneísmo de las masas

Como señala Marta Harnecker en un texto básico, el espontaneísmo y el voluntarismo son típicas desviaciones de la teoría marxista de la historia, y por lo tanto pasibles de caer en la condición de herejías (Atención: herejía viene del griego hairesis, que significa “elección propia”). Sin embargo, otros autores (como Rosa Luxemburgo) lo defendían como marxismo en estado puro. En fin. Podemos concluir, entonces, que el Grupo Clarín es la vanguardia del espontaneísmo de los sectores medios.
Es cierto que se trata de un espontaneísmo tutelado por el facebook y el tweeter, pero bueno, es lo que hay.
 No sabemos que habría pasado durante la dictadura: ¿si Clarín lo hubiera practicado en aquel entonces, iba a ser señalado como infiltrado marxista?

Entretanto, minuto a minuto se van conociendo detalles del show instalado en Harvard. Desde allá nos vienen aires de libertad Ya se sabe que los estudiantes de Harvard agitaban tarjetas rojas ante Cristina. Debe haber sido una venganza de la señora Lagarde, titular del FMI, cuyo vaticinio se ha cumplido, hay que decirlo.
Ya se sabe que el estudiante cocorito que hizo alguna pregunta impertinente había sido asesor principal del ministro Bullrich, reconociendo además que su beca era financiada por “algunos amigos”. Ojo: asiste a una escuela de gobierno, es decir, ésto es lo que le espera a la ciudad de Buenos Aires en los próximos años.
Ya se sabe que el método de selección de las preguntas no fue democrático. Y que el grupo de espontáneos que manifestaron ante el edificio de la ONU (o el hotel donde se alojaba Cristina, no importa dónde) era tan espontáneo como el espontáneo cacerolazo de los últimos días.

Lo que habría que investigar es si los fondos para tales despliegues extraterritoriales no fueron financiados por las empresas GS Unidos, Tinicum GC Investors, Farallon GC Investors, VLG Argentina LLC (dueña del 51% de Cablevisión), Vistone LLC, Grupo Clarín Services LLC (GCS), Raven Media Investements LLC y GCSA Investments LLC, todas ellas controladas por el Grupo Clarín y radicadas en el pequeño estado de Delaware, USA, cuyas autoridades lo definen como “The Land of Free-Tax Shopping”.
 Algunos malintencionados afirman que sus empleados participaron en el escrache a la Presidenta. No hay que extrañarse: hace unos años tuvimos marchas de empleados de AFJP, y más cerca en el tiempo, de asalariados del Banco Ciudad y de Cablevisión, quienes cantaban a coro: Sonríe, Ernestina te ama. Agrego, como ilustración de los vientos que soplan desde Harvard, una marcha que me sigue provocando escalofríos.

EL PRESIDENTE DEL ROTARY DE LA MATANZA, OFENDIDÍSIMO CON CRISTINA

El presidente del Rotary Club de La Matanza, licenciado Ari Paluchi, informó a la prensa que está muy ofendido por los dichos de Cristina Fernández de Kirchner. “Nos ha ofendido a todos los matanceros” dijo, ofendidísimo, y agregó: "es cierto que aquí hay algunos impresentables como Luis D'Elía, pero en general todos somos gente decente y trabajadora". 

Estas declaraciones se conocieron después que un periodista independiente descubriera a Mariano Obarrio, cronista estrella del diario de La Mitre, alentando el espontaneísmo de las masas reunidas para rechazar la presencia de la Presidenta Cristina Fernández en la Asamblea General de la ONU. Por lo sabroso de la entrevista, es justo, independiente y ecuánime que la incorpore a esta serie de rechazos y por lo tanto refrito la información.

Harvard, palabra mayor en escelencia académica, flor de relos... En esa alta casa de estudios fundada en 1636, donde se han doctorado un presidente norteamericano (Teddy, el de la política del garrote) y un ministro de economía argentino (Domingo Cavallo, el de la convertibilidad y el inglés impecable), la Presidenta argentina “retó” a los alumnos con la siguiente frase (no textual): - Chicos, compórtense como alumnos de Harvard, esto no es La Matanza-
 Fue luego de que la divertida troupe estudiantil improvisara un abucheo contra Cristina porque ella no había respondido lo que ellos esperaban. Ya se sabe, el pensamiento único es único. Y la Presidenta cuestionó varios de los conceptos básicos que se repiten en Harvard como en una distinguida jaula de periquitos. Por otra parte, los alumnos de esa universidad jamás pasarían por La Matanza, habrase visto.
Los alumnos de Harvard se preparan para dirigir el mundo en los modelos del neoliberalismo y el imperio. Si pudiera definirse en pocas palabras su paradigma académico, uno diría que son tilingos con plata, y muy peligrosos.
De todos modos, no se sabe con certeza si los encuentros de la Presidenta con alumnos de Georgetown y Harvard fueron preparados por los asesores de imagen de la Casa Rosada o por Durán Barba.
Desde que se produjeron las declaraciones de la presidenta, son el tema excluyente de TN. Sus calificados opinólogos actúan como Jack The Ripper ante frases como “cepo cambiario”, “libertad de prensa” y otras. El inerte público del Grupo Clarín se levanta y se acuesta con ellas, como una dulce canción de cuna con rumbo de colisión. Es lógico: se acercan las vacaciones y para viajar a Brasil o siquiera a Colonia, la sufrida clase media argentina deberá comprar sus dólares a $ 6.50, un precio considerado confiscatorio de los habituales privilegios. Y no solo ellas: miles de padres deberán abonar antes de diciembre los $50.000 que cuesta la educación de sus hijos en Harvard. ¿Podrán hacerlo al precio oficial o deberán recurrir a uno de los tantos dólares de colores subidos? Además, se acerca el 7 de diciembre, claro.
“Esto no puede seguir así”, nos aseguró Ari Paluchi, segundo ofendido de ese partido del Gran Buenos Aires luego del rector de la universidad de La Matanza. Ay, Paluchi; Ay, Paluchi...
Ay, Obarrio; ay, Obarrio...
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

AHORA DICEN QUE EL ASESINATO DE RUCCI ES DELITO DE LESA HUMANIDAD

Los crímenes de lesa humanidad son aquellos cometidos por el poder represivo del Estado. José Ignacio Rucci fue ejecutado el 25 de setiembre de 1973 por un grupo de Montoneros. 
Éstos habían sido desalojados de algunos puestos que ocupaban en el gobierno tras la caída de Héctor H. Cámpora, que pudo mantenerse 45 días en la presidencia. Montoneros había pasado a la clandestinidad, y por lo tanto de ninguna manera podría argumentarse que sectores amparados por el Estado (en ese momento Perón había ganado las elecciones y Raúl Lastiri actuaba como presidente provisional) tuvieron responsabilidad en el asesinato del secretario de la CGT. 
Nadie puede creer que el gobierno de Lastiri albergara Montoneros, o que del Estado de aquel entonces hayan partido las balas que acabaron con Rucci.
Por demás, hago esta aclaración corrigiendo el original gracias a las observaciones de mi lectora más atenta. En cuanto al uso de un término como "derecha", no lo hago con la suficiente precisión. Podría creerse que si pienso en una derecha doy por hecho que hay izquierdas. No se, en verdad, que es hoy la izquierda, y apenas sé cuál fue el papel de la izquierda en la Argentina. Sí me consta que en distintas oportunidades de la historia nacional, la llamada izquierda tuvo políticas decididamente de derecha y antinacionales.
Antinacionales y gorilas, que son la misma cosa. Ese es el drama de Argentina.




A propósito de ello, leemos en Pájaro Rojo:


...los hijos del asesinado secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci, aceptaron oficiar de arietes de La Corneta (Salinas se refiere a Clarín) reclamando un absurdo: que el Gobierno y/o la Corte cambien la sentencia de la Cámara que señala que la muerte de su padre de ninguna manera es producto del Terrorismo de Estado, y que por eso mismo, la persecucion penal de sus autores (que por otra parte, hasta donde sé, están muertos) prescribió. Porque a su padre lo mataron (en el colmo de la imbecilidad o de ser influidos por una mano negra) los Montoneros, cosa que ellos sabían perfectamente cuando se presentaron a cobrar el resarcimiento previsto por la ley para las víctimas del Terrorismo de Estado dijeron que a su padre lo había matado la Triple A, no los montoneros.

El escrache e insultos telefónicos de que fue víctima el juez Oyarbide por el caso de la despachante de aduana Del Conto, lo obligó (¿si eso no es presión contra la justicia, qué es?) a excusarse de intervenir en la denuncia contra Guillermo Moreno, fue interpretado por los comentaristas de Clarín-TN como un caso saludable de democracia recuperada.
Esto es un síntoma más de lo que muchos critican (yo también) respecto de algunos politólogos kirchneristas (por ejemplo, José Natanson de Página 12) respecto de que existe en la Argentina una derecha democrática, amansada.
No es cierto.
Esta derecha es salvaje y sigue ejerciendo la barbarie en nombre de la civilización, y la ejercerá sin límites y como siempre, desconociendo la ley. La lógica del escrache contra Oyarbide lleva a pensar que ellos quieren elegir al juez que juzgue a Moreno, así como es muy probable que ya estén organizando escraches contra funcionarios o jueces que se opongan a la impunidad legal que busca Clarín para que no se cumpla el artículo 161.
¿Cómo la van a cumplir si ni siquiera cumplen con la grilla determinada por el Afsca?

Que los hijos de Rucci devuelvan la plata del Estado, que somos todos. El fallo del juez Ariel Lijo es impecable.

martes, 25 de septiembre de 2012

Sandra González, la víctima radical de los malos modales de Moreno




El "escándalo" artificial fabricado por el Grupo Clarín -con el protagónico de la titular de Adecua por un lado, y el Secretario de Comercio por otro- me hizo recordar una audiencia pública realizada poco antes de que el Estado Nacional diera por finalizada la concesión del grupo Suez para el servicio de agua potable y cloacas que hasta los '90 había estado a cargo de Obras Sanitarias de la Nación.
Se advirtió en aquel entonces que algunas de las organizaciones de consumidores o usuarios defendían las posturas de la empresa francesa, la que atribuía todos sus incumplimientos al Estado, amenazaba con dejar sin agua al área metropolitana y se victimizaba ante el Banco Mundial.
También puede asociarse con ciertas posturas, opiniones y movilizaciones que se realizan actualmente por el estado de los ferrocarriles del Gran Buenos Aires. A veces, uno no sabe si el que está hablando es un sufrido usuario del Sarmiento, un sindicalista de izquierda o un empleado de Taselli.
El sistema ferroviario se construyó a lo largo de casi un siglo pero se lo destruyó rápidamente en unos pocos años, los que van entre 1976 y 1995. Tres fueron los responsables excluyentes de esa pérdida: Martínez de Hoz, Alfonsín y Menem.
La lógica del "consumidor soberano" es tan precaria que tanto incluye al tipo que recorre un shopping con ánimo de reventar la tarjeta como al dueño del negocio que espera detrás del mostrador. Todos somos consumidores: unos por el lado de la demanda, otros por el lado de la oferta.
Para sincerar la cuestión, el mercado de las asociaciones de consumidores en Argentina es así: tenemos una ong por cada uno de los sectores en que se divide el radicalismo, una ong kirchnerista, una ong del peronismo duhaldista, una ong propiedad de Carrefour, otra del socialismo democrático, otra de Coto; otra de propiedad de la asociación de supermercados coreanos; una por cada uno de los servicios públicos privatizados.... y así hasta llegar a unas 40 "desinteresadas" organizaciones libres de la sociedad civil.
Es el sueño de Milton Friedman hecho realidad.

domingo, 23 de septiembre de 2012

CLARIN: "EL 7 DE DICIEMBRE NO TIENE QUE SUCEDER NADA"



La Ley de Medios, que fue sancionada con una clara mayoría legislativa, es un ejemplo de regulación estatal pública sobre una actividad privada concentrada que además de poder económico, tiene una singular capacidad para modelar el sentido común en función de intereses privados.
El próximo 7 de diciembre vence el plazo otorgado por la Corte Suprema para resolver sobre el artículo 161 de la Ley para acabar con la posición dominante de mercado, siendo el Grupo Clarín el que se reserva esa posición.
Como respuesta a la campaña oficial para aclarar este punto, Clarín emitió un video titulado "El 7 de diciembre no debe suceder nada", acaso para tranquilizar a la escuálida oposición que depende de sus espacios para subsistir.
El relato audiovisual de Clarín sostiene que ese hecho, que "no tiene que suceder nada" (aunque claro, si la justicia no es independiente, igual podría suceder) no es una opinión ni una interpretación.
¡Ay, las interpretaciones!
A continuación, se ampara en distintos constitucionalistas que también opinan o interpretan con Clarín, que no tiene que suceder nada. Incluso aunque se confirmen las versiones sobre la venta del Canal 13 a Tinelli.

Además del inefable Sabsay, se recoge la no-opinión y la no-interpretación de Gregorio Badeni, quien afirmó: “es errónea la afirmación del Gobierno, diciendo que ese día va a concluir un estado de cosas. Es una información falsa, a menos que no se respete la decisión de la Corte. La ley es clara, el licenciatario tiene el plazo de un año para desinvertir”.

Veamos quién es Badeni.

Tras la muerte de David Graiver, el 27 de diciembre de 1976, Lidia Papaleo vendió a Marcelo y Juan Claudio Chavanne el Banco de Hurlingham mediante una operación similar a la de Papel Prensa: 10% al contado y el resto, unos 5 millones de dólares, en bonos. 
El Grupo Chavanne, a quienes luego se aplicaría el artículo 6° de la Ley de Seguridad (subversión económica) se dedicaba a la compraventa de lotes. En agosto de 1978, los Chavanne venden a los dueños de Industrias Siderúrgicas Grassi parte de su participación en el Banco. 
Desde febrero de ese año, la Comisión Nacional de Valores perseguía a esa empresa fabricante de ferroaleaciones con intención de desapoderarla. La compra del Banco le otorgaría cierta solvencia, según los Grassi, porque la CNV (con la supervisión de Juan Alemann) le impedía recibir fondos del mercado bursátil. 
Entretanto, el Banco de Hurlingham es intervenido y todos sus directores van a parar a la cárcel. No a una cárcel común, ni con intervención de la justicia, sino al Penal de Campo de Mayo a las ordenes del comandante Rei, apropiador de Pedro Sandoval.
Todos ellos, desaparecidos, fueron torturados.
René Carlos Alberto Grassi fue privado de su libertad por efectivos del Ejército Argentino el 13 de setiembre de 1978. Juan Claudio Chavanne y su esposa Sara “Sharon” Duggan fueron detenidos el 14 de setiembre de 1978 por una fuerza de tareas dirigida por el “Mayor” Guastavino, Raúl Guglielminetti.
El 23 de setiembre de 1978, Luis Arnoldo Grassi fue privado de su libertad por efectivos del Ejército Argentino en el Comando del Segundo Cuerpo de Ejército, con asiento en la ciudad de Rosario.
El 17 de octubre de 1978 fue detenido Marcelo Augusto Chavanne, y ese mismo día un grupo armado al mando de los teniente coroneles Gatica y D’Alessandri detuvo a Jorge Tejerina, todos ellos en Buenos Aires. 
Un mes antes, el 13 de setiembre 78, el coronel Roberto Roualdes –jefe de Comando Subzona Capital Federal- había iniciado una “prevención militar por presuntas violaciones a la ley 20840” que, por instrucciones del jefe del Primer Cuerpo, general Suárez Mason, incluyen “la detención e interrogación de personas involucradas y testigos necesarios, secuestrar documentación y realizar toda otra diligencia que estime necesaria…”, todo esto en la Prisión Militar de Campo de Mayo. No especifica la prevención quiénes son los detenidos. Ni hay constancia de secuestro de documentación.
Las tormentos (que incluyeron un intento de violación contra Sara Duggan) eran atendidas en el Hospital Militar de Campo de Mayo pero las constancias médicas existentes señalan: pié de atleta, estado gripal leve, erupción alérgica.
Los detenidos eran torturados en presencia del titular de la Comisión Nacional de Valores Juan Carlos Echebarne, de varios abogados de esa repartición y del juez Rafael Sarmiento.
Entretanto, la intervención del Banco de Hurlingham seguía otorgando préstamos sin aval alguno hasta que el vicepresidente del BCRA, Christiam Zimermann, decide su liquidación.
El representante del Ministerio de Justicia (brigadier Gómez) en la intervención del Banco de Hurlingham era el doctor Gregorio Badeni, como consta en la causa judicial a cargo del doctor Rafecas. Badeni no podía desconocer que las decisiones tomadas por la intervención eran parte de los interrogatorios escritos y verbales que debían contestar los prisioneros y que los interventores militares del Banco (primero el general Cassino, luego el general Zoloaga) utilizaban como parte de su actividad.
Badeni, el constitucionalista.

MARIPOSAS EN IGUAZÚ, ARGENTINA

Abundan las amarillas. Por la época para un lugareño, quien también nos tranquilizó: al día siguiente otro será el color dominante de manera que la temporada sea un arcoiris. Nadie sabe dónde van las mariposas cuando mueren, ni cuando llueve, ni por qué se despliegan tan ordenadamente según variedad y color, posando para el turismo.
Mirando con atención se descubre que ya había una avanzada de otros colores.
De lo que sí se puede dar fe es que en Misiones hay algunos tipos bien alimentados que vociferan contra "la yegua", aunque esas voces mariconas sean pura manifestación de impotencia.
Fuera de los desinfectados circuitos turísticos, una mayoría silenciosa sabe.    










LA YEGUA

En una nota aparecida en “La Opinión” del 27 de mayo de 1973 con la firma de Carlos Tarsitano sobre la presentación de “Eva Perón en la hoguera” de Leónidas Lamborghini, se lee: “María Eva Duarte se convierte en Eva Perón cuando logra poner nombre a sus victimarios: la oligarquía”. 
Lo menciono a propósito de la tapa de Noticias que tanta interpretaciones provocó. No es preciso describirla nuevamente: todos sabemos de qué se trata.
Es cierto lo que dice Feinmann más abajo: para el diccionario de la RAE, “yegua” se aplica a una mujer exuberante, atractiva y provocativa. Estuve a metros de Cristina (por primera vez) en un reciente homenaje a Envar El Kadre en el Centro Islámico: la ví atractiva en su figura y provocativa en su discurso. Pero no me pareció exuberante, la que etimológicamente proyecta, muestra sus frutos, su fertilidad (de ex: afuera, y uber/uberis: teta, mama, pecho) sino, quizás como resultado de una intensa subjetividad, la del momento, como una mujer frágil y también tensa como un arco pero también entregada a su rol en la historia.
Dicen algunos que, desde la muerte de Perón, hay tantos peronismo como peronistas.
Para mí, el peronismo es una condición ineludible de la argentinidad. No se puede ser argentino y antiperonista. Y como consecuencia de ello: no la toquen a esa mujer, que es lo que Feinmann escribe más abajo. No soy su seguidor pero me parece que en lo esencial comparto la contratapa que hoy escribe en Página 12.
Que no se atrevan.
Tenemos suficientes años como para haber padecido a muchos peronistas que se convirtieron en oligarcas. Los menem que florecieron en todas las épocas, el enriquecimiento ilícito, la reducción amancebada de una hija adolescente, la traición desembozada o encubierta a los representados, las vilezas cometidas por pequeños personajes, el pensamiento colonizado en definitiva que bien describió Fanon.


Una vez muerta Eva Perón, el gobierno justicialista emprende los preparativos de su velatorio. Esa muerte había sido señalada en el devenir de la historia nacional con una precisión raramente vista. Tuvo lugar a las 20 y 25 del 26 de julio de 1952. Durante los años que aún le restaron, el gobierno de Perón instauró en ese hito temporal un noticiero que informara al país de sus avatares. El locutor decía: “El noticiero de las 20 y 25, hora en que Eva Perón entró en la inmortalidad”. Los restos de Eva son trasladados al Congreso Nacional y ahí quedan a la espera de la veneración popular, del amor sin límites de los que ella, cariñosamente, llamó sus grasitas. Sólo ella podía llamarlos así. Se forman largas colas para pasar junto a su figura blanca, embalsamada, mirarle la cara breve y dolorosamente –los que en serio la lloraban, que eran la mayoría– y seguir, dar paso a otro, y a otro y a todos los demás, que ya eran multitud. Al anochecer, el tiempo se pone lluvioso, húmedas las calles y barrosas. “Hasta el cielo se ha puesto a llorar”, dice un tango de Troilo. Bueno, algo así. Las luces son escasas. La cola avanza muy lentamente. Es, imposible dudarlo, una ceremonia fúnebre, un adiós que no se quería, un adiós que –casi como todos, aunque tal vez más– es un hueco que nada podrá llenar. Ella era irremplazable.
En este cuadro de dolor popular (que Borges, en su cuento El simulacro, definirá, con clara precisión y desdén de clase, como “el crédulo amor de los arrabales”, frase que marca a fuego, una vez más, la visión de los civilizados sobre el amor de las almas sencillas, intocadas por la cultura, manipulables, el alma del pueblo bárbaro, siempre materia mansa en manos de los demagogos) surge el personaje central del cuento de Viñas, La Señora muerta. Se llama Moure, y no ha ido al sepelio para ver a la “señora muerta”, ni para besar el féretro ni para aguantarse esa llovizna de julio, fría como la muerte que da marco a todo, pero impiadosa con los huesos, penetrándolos hasta el sufrimiento; tanto, como si nunca fuera a irse de ahí. Moure sí, Moure quiere irse de ese lugar macabro. Pero no quiere irse solo. Tuvo una idea ingeniosa, la perfecta idea de un piola de Buenos Aires, ya que no otra cosa es él, Moure, que fue a la cola de los “crédulos de los arrabales” para hacerse un levante, levantarse una de las tantas minas que estarían hartas ya de esperar su turno y bien podrían volver otro día, mañana por ejemplo, o pasado mañana o la semana siguiente, si nadie sabe cuánto va a durar eso. Mientras el público siga llegando, mientras la cola no disminuya, llueva o no llueva, la cosa va a seguir. Se acerca a una mujer y le da conversación. Al poco tiempo pregunta la pregunta cuya respuesta lo puede meter esa noche helada con una mujer en una cama, ardoroso y hasta desbocado. Le pregunta si no está cansada. Ella lo mira, tiene una cara serena, adolorida, pero ya resignada a ese dolor y tal vez a todos los que vengan de aquí en más. Ella no sabe qué decir. Probablemente no se autorice el cansancio, lo sienta indigno, una traición a la muerta, que se murió por no cansarse nunca, por trabajar hasta el último aliento por los pobres. ¿Así le va a pagar? ¿Con el cansancio mezquino de no tolerar una cola que lleva hasta su cara blanca, que ella quiere ver, y quiere que también ella la vea, porque ella, ahora que es inmortal, puede verlo todo, más que cuando vivía, más que cuando no era como es ahora, como Dios, inmortal? Moure se impacienta. “¿Quiere irse?” “Cuando me sienta bien cansada.” “Pero mire que tenemos para rato.” “¿Lo dice en serio?” “Yo siempre hablo en serio.” “¿Y cuánto dice que falta?”
Moure le acerca el dato: “Unas tres horas”. Antes les ha echado una mirada a los de adelante y vio que eran muchos, demasiados, todos amontonados, indescifrables, turbios en medio de esa oscuridad mojada. Para ella, tres horas son muchas. Aunque, agrega, a la gente le gusta esperar. “Esperar algo, cualquier cosa...”
Algunos soldados, con caras de sueño, reparten sopa, un líquido que echa humo y promete calor. Ella no quiere sopa. De chica se la hacían tragar. “Era un asco.” Moure se siente más firme, la victoria es suya. La cosa viene por el lado del hambre. De pronto, ella lo sorprende con una pregunta que no esperaba, brava la pregunta, difícil: “¿A usted le gustaba?” “¿Quién?” “La Señora. ¿Quién va a ser si no?”
La mujer desconoce que a Moure la Señora le importa poco, que no está ahí por la Señora. Que ahora está ahí por ella, y la mira fijo, y le calcula apenas veinticinco años. “Si me la pierdo soy un... era joven”, dice.
Decide avanzar. No aguanta más. Tiene que resolver ese asunto enseguida. Se le ocurre hablarle del sueño. Si lo tiene, él la puede llevar a dormir. “¿Tiene sueño?” “Hambre tengo.” “¿Quiere...?” “Sí.”
Ya está. La saca de la fila. Buscan un taxi. Ella dice que la lleve a algún lugar cercano. Parece que su cansancio suma tanto como sus ganas de comerse algo, de calentarse el estómago. Moure le dice al taxista a dónde quiere ir y también que no conoce mucho la zona, que él lo guíe. El taxista cumple con su tarea. Llegan al primer lugar. En esa época a los hoteles transitorios les decían “muebles”. (Aunque Viñas evita decirlo en su relato. Buscan un “lugar”.) El lugar está cerrado. “A otro”, ordena Moure. Pero la deriva fracasa una y otra vez. Nada está abierto. La mujer empieza a reírse. Le divierte ese largo paseo en busca de nada. De puertas de chapa con candados enormes. Y esos carteles desteñidos que apenas pueden leerse, aunque todos dicen: Cerrado. “¿Los llevo a otro?”, dice el taxista. “Sí –dice Moure–, pronto. Pero pronto, por favor.”
“Y toparon con otro portón, una gran tabla pintada de gris cerrada con un candado, y la risa de esa mujer aumentó mientras Moure pensaba que lo que a ella le correspondía era quedarse en silencio, tomarlo de la mano y tranquilizarlo (...), pero las mujeres se ponen nerviosas y no sirven para nada y por eso son mujeres.”
“¿Todo está cerrado?”, grita, casi, Moure.
El chofer dice que sí y hasta parece asombrado por la ignorancia de su pasajero: ese hombre no sabe nada de nada, nada de lo que sucede en ese día y hace que suceda esto: que todos los hoteles estén cerrados. Sugiere: “En la provincia”. “¿Seguro?” “No, seguro no.”
Y le explica. Cautelosamente le explica. Como si reflexionara. Buscando darle algo de paz, de serenidad: “Hay que aguantarse. Es por la Señora”. “¿Por la muerte de...?” necesitó Moure que le precisaran. “Sí. Sí.” Locamente estalla: “¡Es demasiado por la yegua ésa!”.
Entonces, bruscamente, esa mujer dejó de reírse y empezó a decir que no, con un gesto arisco, no, no, y a buscar la manija de la puerta.
–Ah, no... Eso sí que no –murmuraba hasta que encontró la manija y abrió la puerta–. Eso sí que no se lo permito... –y se bajó.
Se trata de un gran cuento de David Viñas, antiperonista de toda la vida, pero un hombre que siempre tuvo su corazón del lado de los humildes. No es por otro motivo que su narración cala hondo en la conciencia autónoma, lúcida, de esa mujer sencilla. Que dice no, eso sí que no. Que pone un límite. Que afirma su opción libre, su amor no manipulado, no “bárbaro”, por la señora muerta que ese día no pudo ver. Viñas jamás habría escrito una blasfemia como la de Borges. Si algo revela la elección de la mujer ante Moure, decirle no, decirle “eso sí que no se lo permito” es su amor auténtico por la Señora. Su amor, que tal vez sea “el amor de los arrabales”, no es “crédulo”. Este adjetivo lo usa la derecha rancia y despectiva de este país para denigrar las opciones de los humildes. Su amor es tan crédulo que los tiranos lo atrapan con facilidad y lo instrumentan para sus proyectos propios, siempre opuestos a los transparentes valores de la república, de la cultura. Queda planteada una difícil pregunta para las clases poseedoras, los “dueños de la tierra”, como los llamó Viñas en una de sus primeras novelas: ya que ese amor, el de los arrabales, es tan crédulo, tan fácil de manipular, ¿por qué tanto les cuesta apropiárselo? ¿Por qué se lo apropian los tiranos y no los hombres de luces, de cánones y latines, los hombres “de bien”?
Tampoco Moure evita dejar caer sobre Eva Perón el adjetivo con que más se la señalaba en las reuniones oligárquicas o en los casinos de oficiales: yegua. El Diccionario de Salamanca ubica al adjetivo yegua dentro del lenguaje masculino. Significa vulgar. Pero también: “Mujer llamativa o que tiene muy buena figura”. Nadie ignora que una “mujer pública” como era Eva Perón y también una “mujer llamativa” o con muy “buena figura” configura en el imaginario soez de las clases altas la abominada figura de la hetaira. Ajena a la mujer de la burguesía, que pertenece ante todo a su familia, a su hogar, a la crianza de sus hijos. Sin embargo, los seres marginados por la cultura y la jactancia de clase de los dominadores saben dónde poner sus amores. No son crédulos de los arrabales sobre los que las clases altas deban imponer su linaje y conducirlos. Son seres libres, libremente han elegido sus opciones y libremente las defenderán. Si alguien les dice “yeguas” a las mujeres por las que han decidido ser representados, dirán con simpleza, pero para siempre: –Eso sí que no se lo permito.

jueves, 20 de septiembre de 2012

EVA PERÓN EN LA HOGUERA

(de Leónidas Lamborghini)



Ya: lo que quise decir está. 
pero además; darse. el amor es.
darse. 
Ya. lo dicho. lo que quise. el amor. la vida es:
dar la vida. darse. ya: hasta el fin.
ya: la razón. ya. la vida. la razón es. la vida es.
la razón de mi: darse. abrirse
la vida de mi: darse. ya. lo que quise. pero además.
la razón de mi vida es. la razón de mi muerte es: la Causa es.
ya: hasta el fin. mi misión: dar.
mi camino: dar. darse. veo. la vida de mí.
mi horizonte: dar. darse.
Ya: lo que quise, mi palabra 
está.

viernes, 14 de septiembre de 2012

AYER EL GRUPO CLARIN RELANZÓ A MACRI, EL CANDIDATO


Ayer a la noche, el Grupo Clarín relanzó la candidatura de Mauricio Macri. El líder de el Pro-Socma no puede convocar multitudes por sí mismo.

Con una espontaneidad digna de la más cuidadosa operación masiva (que incluyó el uso de todas las cámaras y movileros disponibles para cubrir el espectáculo desde todos los ángulos posibles) la magia de la imagen logró el milagro de hacer hablar al candidato cuando los algunos miles de frondistas que participaron en los cacerolazos ya habían retornado a la seguridad de sus hogares, al sushi, la pizza y las empanadas.
Durante un buen rato desaparecieron de la atención de los televidentes la inseguridad, la violencia de género y los inadmisibles controles a la venta de dólares. 
Pero no era eso lo que realmente interesaba: era necesario ocultar –por unas horas- que la Corte Suprema había ordenado la vigencia de la grilla de canales que el Grupo no cumple ni tiene intención de cumplir, y por ende la plena vigencia de la Ley de Medios; que una Comisión Mixta del Poder Legislativo ordenó auditar Papel Prensa y Artear (la dueña de canal 13, por el origen espurio de la concesión, que reconoce antecedentes entre los delitos económicos de la dictadura); y que la jueza Arroyo Salgado está a punto de procesar a un grupo de hackers liderado por el estrambótico Juan Bautista Yofre e integrado por una de las plumas estrella de la guerrilla gorila, el escriba Carlos Pagni del diario La Nación; y que la justicia haya ordenado reincorporar a los maestros separados por Esteban Bullrich en la escuela Monte Castro.
El antecedente más cercano a la Educación que puede exhibir el ministro es haber estado en el negocio de la distribución mayorista de fruta.
Durante el día, la manipulación informativa del Grupo se había centrado en tergiversar la noticia sobre un conflicto entre clínicas y prepagas que en realidad se circunscribe a las grandes empresas Swiss Medical, Galeno, Omint, Medicus y Medifé: el 70% del electorado porteño desconfía del hospital público y es “cubierto” por esas empresas. Probablemente esa fue la gota que rebalsó el vaso.
Distendidos, exultantes, Van der Kooy y Blank condujeron por TN el cierre de la movilización con un Candidato vacilante, quien con el lenguaje minúsculo que le es habitual, reivindicó la libertad para comprar dólares y criticó el pensamiento único que él representa como ninguno. 
Hicieron de claque el Candidato Alternativo De Narváez (¿Scioli ya no es confiable?) con su usual risita plástica y el impresentable Julio Bárbaro, ex asesor de Bunge & Born y cosólogo consumado, navegando en el arte de sugerir lo que el oyente quiera escuchar. 
Julito ha desarrollado con los años lo que el texto de “Papá Querido” de Aída Bortnik supo describir con dureza. 
En la apertura del programa, los conductores habían descubierto que, por mucho menos, los pueblos musulmanes habían derrocado gobiernos y linchado a los líderes populares.
Afuera del piso, el país real asistía en silencio a esa demostración de política privatizada al frente de la cual figuran unos cuantos canallas y payasos.  

jueves, 13 de septiembre de 2012

REYNAL A LA JUSTICIA


(Telam)

Decidirá luego si reabre la causa por el despojo del Banco Latinoamericano 

Caso Saiegh: La Justicia citó al vicepresidente del BCRA durante la dictadura, Alejandro Reynal

La Sala II de la Cámara Federal porteña citó al ex vicepresidente del Banco Central durante la última dictadura, Alejandro Reynal, a una audiencia oral para el 19 de septiembre, previa a decidir si se reabre la causa por el despojo del Banco Latinoamericano a su titular, Eduardo Saiegh, en 1980.
El pedido de reapertura fue realizado por Saiegh junto a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y cuenta con un dictamen favorable del fiscal Federal Eduardo Taiano, para quien el caso debe ser considerado de lesa humanidad y, por ende, imprescriptible. Saiegh fue detenido ilegalmente en octubre de 1980 por funcionarios de la  División Bancos de la Policía Federal que, según investigaciones impulsadas por la Comisión Nacional de Valores, operaba como un "grupo de tareas" al servicio de las autoridades del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

El banquero fue mantenido en cautiverio durante una semana, tiempo en el que fue torturado en la sede que la División Bancos aún tiene en el Banco Nación, así como en el Departamento Central de la Policía Federal, para que confesara delitos inexistentes que le permitieran al BCRA liquidar al Banco Latinoamericano en beneficio de personas allegadas a Reynal.
Reynal fue beneficiado en el año 2000 con la prescripción de la causa 6279/97  durante la vigencia de las leyes de punto final y obediencia debida, anuladas por el Congreso en el 2005 luego de que la justicia las declarara inconstitucionales.
En la audiencia también estará el arquitecto Saiegh, quien acusó a Reynal de ser  “uno de los jefes civiles de la dictadura", y más precisamentede su "cajero" y quién dirigió la liquidación de su banco, en estrecha connivencia con el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz.
Saiegh se encuentra custodiado por personal de la Prefectura Naval luego de que la jueza María Romilda Servini de Cubría ordenara su "inmediata protección" por una fuerza de seguridad distinta de la Policía Federal. que estuvo involucrada en su secuestro, torturas y extorsión económica a cambio de conservar su vida.
El ex dueño del Banco Latinoamericano pidió a la justicia diversas medidas de prueba, entre ellas la apertura de los legajos policiales de quienes erab entonces miembros de la División Bancos de la PFA a los efectos de reconocer, por fotografías de época, a quienes lo sxecuestraron y torturaron.
EL GRUPO DE TAREAS QUE SECUESTRABA BANQUEROS
Presionaba a bancos y empresas y funcionaba en la División Bancos de la Federal. Denuncian que un alto jefe policial en actividad fue integrante de esa patota. Alejandro Reynal, ex vicepresidente del Banco Central durante la última dictadura

 Por Walter Goobar


Puede haber algo más perverso y siniestro para un banquero que haber sido torturado, durante la dictadura, en dependencias del añoso Banco Nación? Sí. Puede haber algo más siniestro y escalofriante: que sus victimarios civiles y policiales aún gocen de impunidad y –hasta hace poco– hayan ocupado altos cargos en la cúpula de la Policía Federal. Jorge Oriolo, ex subjefe de la fuerza El arquitecto y banquero Eduardo Saiegh, dueño del Banco Latinoamericano (BLA), fue secuestrado el 31 de octubre de 1980. El objetivo del secuestro era expulsarlo del sistema financiero por ser un banquero judío, y al mismo tiempo aprovechar para apropiarse ilegalmente de su banco y poder consumar la estatización de Austral Líneas Aéreas. En esencia, todo respondía a un plan común, que fue urdido entre el Ministerio de Economía, con el entonces ministro José Alfredo Martínez de Hoz; el ministro del Interior, Albano Harguindeguy, y el Banco Central a través de su vicepresidente, Alejandro Reynal, primo hermano de William Reynal, principal accionista de Austral Líneas Aéreas, que estaba endeudado con el BLA. Sebastián Seggio, comisario mayor de la Federal Saiegh fue secuestrado por una comisión policial paramilitar y durante siete días fue salvajemente torturado para que confesara delitos inexistentes en el BLA, del cual era propietario. El secuestro tenía como finalidad apoderarse del banco y hacer desaparecer del tesoro las acciones de Makin S.A., controlante de Austral Líneas Aéreas y los comprobantes de su deuda por más de 7 millones de dólares, que las autoridades del Central necesitaban para poder transferirle al Estado Nacional las acciones y el pasivo de la empresa y poder estatizar la misma por medio de un decreto tramitado en 48 horas por nota de los accionistas a Martínez de Hoz. Para conseguir las acciones que estaban en la caja de seguridad del BLA se falsificó en el Banco Central de la República Argentina (Bcra) una denuncia anónima contra Saiegh. El banquero fue torturado en la División Bancos de la Policía Federal Argentina, que está en Bartolomé Mitre y 25 de Mayo. Hoy Saiegh asegura que aún puede identificar y reconocer las celdas en las que estuvo secuestrado. Y señaló como responsables directos de los tormentos al “comisario Ángel Iannbelli, que era el jefe de la División Bancos de la Policía Federal” y al comisario Héctor Cereda y sus subordinados cuyos nombres y apodos desconoce. El grupo de tareas que se encargaba de presionar a los bancos y empresas funcionaba en la División Bancos de la Policía Federal, que tenía su sede central en el Banco Nación. Era un grupo de tareas especializado y utilizado sobre el final de 1980 para este tipo de prácticas ilegales. Iannibelli y Cereda ya fallecieron, pero por lo menos dos miembros de la patota que comandaban escalaron posiciones y hasta hace dos años ocuparon puestos clave en la cúpula de la Federal. A través de los legajos policiales, Miradas al Sur accedió a la nómina de integrantes del grupo de tareas que torturaba en dependencias del Banco Nación. El resultado es escalofriante: allí figuran los nombres de dos altos jefes policiales. El comisario general Jorge Oriolo, que se desempeñó como subjefe de la Federal hasta diciembre de 2010, cuando se descabezó a la Federal por su responsabilidad en la brutal represión de la toma del Parque Indoamericano. La misma suerte corrió el comisario mayor Sebastián Seggio, hoy jefe de Planificación y Desarrollo de la Federal, conocido también como conductor de un programa de TV que se emite por Canal 9. Uno de los datos que podrían comprometer al mediático Seggio y al hermético Oriolo en el secuestro de Saiegh es que en sus legajos figura que el 21 de noviembre de 1980 recibieron un premio del Banco Tornquist, a escasos veinte dias del secuestro de Saiegh. En teoría, en 2004, los expedientes de la Policía Federal fueron depurados para expulsar de las filas a los violadores de derechos humanos, pero evidentemente quienes realizaron esa tarea no asociaron el premio del BancoTornquist con el secuestro de Saiegh. Botín de guerra. El 7 de noviembre de 1980, por una situación fortuita, Saiegh pudo negociar con sus secuestradores y se salvó de la muerte. Antes de su secuestro, estaba en negociaciones para vender su banco al Crédit Lyonnais. Pero, durante su cautiverio, la entidad francesa fue “reorientada” para comprar el Tornquist, propiedad de Francisco Capozzolo, amigo del entonces ministro del Interior Albano Harguindeguy. Fue una operación de pinzas en la que secuestraron a Saiegh, luego lo dejaron sin comprador desviando a los inversores franceses para salvar a Capozzolo. Los captores y torturadores de Saiegh integraban la División Bancos de la Policía Federal y perpetraron decenas de secuestros de banqueros y empresarios con idénticos móviles y modus operandi. Uno de esos casos es el de Jorge Fernando Grande, vinculado a una cooperativa de crédito. Grande denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que “fue detenido (por la misma División Bancos de la Policía Federal Argentina) el 29 de julio de 1980, privado de su libertad durante dos semanas en condiciones brutales y sujeto a un prolongado procesamiento basado en pruebas obtenidas ilegalmente”, y que “en esas dos semanas fue torturado brutalmente, que lo mantuvieron incomunicado durante cinco días en el Departamento Central de la Policía Federal en Buenos Aires, y que fue interrogado en el Banco de la Nación y amenazado de muerte para que diera a conocer el paradero de fondos de los que nada sabía”. El caso resulta un calco del de Saiegh. Las Fuerzas Armadas habían adherido a la doctrina del “botín de guerra”, confiscando sin miramientos todo aquello que, de poco o mucho valor, perteneciera a los seres sin derechos, de acuerdo con la categoría a que habían reducido a sus víctimas. Los torturadores necesitaban del auxilio de expertos, que pudieran aportar preguntas y decodificar respuestas, mientras la picana cumplía su tarea. El Banco Central, presidido por Alfredo Diz, y la Comisión Nacional de Valores (CNV), comandada por Juan Alfredo Etchebarne, proveían especialistas para el interrogatorio de empresarios. Diz –que presidió el Banco Central en su hora más siniestra– hoy es profesor titular de Finanzas Internacionales de la Ucema. Una vez que se logró la liquidación del BLA, Alejandro Reynal renunció a la vicepresidencia del Banco Central y fundó su propio banco, el Merchant Bankers Asociados (MBA), actualmente en actividad. Desde el MBA, Reynal asesoró a distintas entidades para que vendieran su capital a bancos extranjeros. Además de los negocios, Reynal también se dedicó al arte y en 2007 fue nombrado director de ArteBa por Mauricio Macri pero, al poco tiempo, tuvo que renunciar, debido a las múltiples denuncias formuladas por la comunidad artística relacionadas con su vínculo con la dictadura. A comienzos de este mes, Saiegh consiguió el apartamiento del fiscal Carlos Rívolo y su remplazo por Eduardo Taiano, que reclamó la reapertura de la causa contra Reynal por delitos de lesa humanidad. Taiano consideró que debe declararse nula la resolución que lo sobreseyó por prescripción.
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación es coquerellante en la causa y adhirió a todos los planteos legales formulados por Saiegh, entre ellos, el pedido de prisión preventiva tanto de Reynal como de Martínez de Hoz. “Después del terror padecido y la lucha judicial que vengo sosteniendo desde hace 30 años, es una gran alegría que el Ministerio Público Fiscal decida finalmente reconocer mi caso como imprescriptible por ser de lesa humanidad, por haber sido planificado y llevado adelante por el gobierno dictatorial, desde el Bcra, como un plan sistemático”, sostuvo Saiegh. Y agregó: “Estoy seguro de que el único camino para la Justicia será la prisión de Reynal, Martínez de Hoz y todos los responsables civiles de semejantes atrocidades”.
Ademas del caso Saiegh, en la actualidad, se investigan 604 liquidaciones de compañías –siderúrgicas, textiles, bancos, entre otras– en las que se aplicó una misma metodología: sus dueños fueron obligados a vender o transferir acciones, e incluso llevarlas a la quiebra por presión, bajo tortura.

martes, 11 de septiembre de 2012

LA TAPA DE LA REVISTA NOTICIAS Y EL GORILISMO

No creo pertinente analizar la tapa de la revista Noticias por lo que en las últimas horas expresaba Sandra Russo en 678. 
La vulgarización del psicoanálisis, fenómeno que tiene tanta antigüedad como Freud o Lacan, permiten que cualquier cacatúa incorpore a su lenguaje términos de difícil abordaje como fálico, clivaje, goce, deseo, edípico, histérico, etc., los que permiten a cada cual soñar con la pinta de Carlos Gardel. Quien los pronuncia o utiliza suele pasar por progresista, bien informado, de izquierda, actualizado o seductoramente seductor/a, según sea el caso.
En la década del 50, Evita era la puta de Perón. La Perona.
Omar Plaini, en nombre de los vendedores de diarios (que poco o nada tienen que ver con los canillitas de Florencio Sánchez) repudió la tapa, pero la revista sigue allí, en los escaparates.
Por otra parte, Jorge Fontevecchia, todos los sabemos, es desde siempre un hábil chantajista del rubro periodístico.
No hemos visto que el diario La Nación haya comentado el tema. Al contrario, su editorial de hoy se titula "Fuerzas Armadas, cada vez más postergadas" y su bajada expresa: Una matriz ideológica y oportunista confina a los militares a tareas que nada tienen que ver con su naturaleza (sic). Confróntese una cuestión con otra.
El sector progre del kirchnerismo desconfía de lo peronista. Señores: esto es gorilismo antiperonista en acto. No hace falta recurrir a Lacan para explicarlo. 


viernes, 17 de agosto de 2012

Subiela: ¡un contador allí a la izquierda, por favor!


Eliseo Subiela ha dirigido “Hombre mirando al Sudeste”, “El lado oscuro del corazón”, “Últimas imágenes del naufragio” y “No te mueras sin decirme dónde vas”, entre otros largometrajes.

No quiero equivocarme ni dramatizar, pero esa parte de su biografía (fundamental para la construcción de una identidad cultural, creo yo) autoriza a definirlo como director de cine.

Sin embargo, y al parecer en uno de esos arrebatos propios de intelectuales, intelectualoides y trasgresores en general, en la AFIP se ha inscripto como investigador de genealogías, arreglador de matrimonios desavenidos, tarotista y lustrabotas, declarando ingresos anuales totales por 10 mil pesos.

Es sabido que los intelectuales suelen ser muy desordenados en sus cuentas y no se llevan bien con el dinero. 
Poniendo en práctica el estatismo invasor que denuncia hoy Carlos Pagni en La Nación, la AFIP –o mejor dicho, las computadoras estatales de la AFIP- descubrieron que si alguien como Subiela o Juan Pérez tiene ingresos anuales de 10 mil pesos, difícilmente puede gastar 4 mil pesos mensuales en compras con tarjetas de crédito. Subiela fue inteligente en esconder sus ingresos y actividad reales, pero a la hora de decidir como consumidor, prefirió el plástico a la compra en efectivo. Y en negro. O sea: fue un pelotudo.
Algo huele mal en Dinamarca, o Subiela necesita un contador.

Los diarios de la corpo han dudado hoy si incluir la noticia en el suplemento de “seguridad” (es decir, los hechos propios de la diaria inseguridad) o en la sección finanzas.
La oportuna muerte de un inquilino de Zaffaroni en un accidente de tránsito llegó justo a tiempo para cubrir los temas de seguridad. Mañana volverán entraderas, salideras, novias quemadas y salidas de la cárcel por obra de La Cámpora.




miércoles, 8 de agosto de 2012

La complicidad militar con la dictadura



Hoy, al parecer, declarará el empresario Pedro Blaquier por las desapariciones en el ingenio Ledesma. Es una buena oportunidad para reflexionar sobre el entrelazamiento entre sectores sociales y fuerzas armadas que instituyeron la dictadura, un tema abundantemente tratado desde distintas visiones.
Se sigue hablando –desde mi punto de vista, incorrectamente- de “complicidad civil” lo que sugiere que determinados individuos no pertenecientes a las fuerzas armadas y de seguridad colaboraron, a título personal, con la represión, o empujaron a estas a tomar una decisión impensada.
El agregado de “cívicomilitar” a la dictadura confirma esta perspectiva simplificadora que quizás tiende a ocultar que amplios sectores medios –los mismos desde donde habían emergido la mayor parte de los estudiantes e intelectuales que optaron en aquel entonces por la vía armada- toleraron, admitieron, adhirieron o aplaudieron la irrupción de los militares al poder. El objetivo, visto los personajes que actuaron, fue destruir para siempre la posibilidad de que Argentina se convierta en Nación, eso que históricamente había significado el peronismo. Y agregaría en tren de hipótesis: producir una suerte de desempate histórico, disciplinando a esos sectores medios como ¿furgón de cola? del poder tradicional. 
En ese sentido, invito a pensarlo desde otra perspectiva: que hubo complicidad militar para instituir una dictadura con el fin de imponer por la fuerza un régimen político, y que esa complicidad incluyó a la totalidad de las fuerzas armadas por cuanto el Estado, ahora en poder de determinados sectores económico-sociales parcialmente desplazados en 1973 pero todavía dueños del poder real, orientó todo su monopolio de la violencia con el objetivo de instaurar determinado modelo de país.
Este enfoque permite, en el presente, entender cuál es el límite de la democracia toda vez que el 54% de los votos, por ejemplo, o una mayoría legislativa, no significa que el poder real en la Argentina haya cambiado de manos sino en un aspecto parcial (el político-institucional) de la totalidad de ese poder. Que Cablevisión ni siquiera haya cambiado la grilla de su programación a pesar de la vigente Ley de Medios es un síntoma, muy secundario si se quiere, pero real, de lo que esto significa.
El privilegio del grupo Clarín tiene contacto con otras inmunidades persistentes: en Ledesma, Blaquier se consideraba por encima de la ley así como hoy Macri actúa con el mismo desprecio en el conflicto de los subtes. Las clases dirigentes argentinas se han considerado históricamente por encima de la ley que ellos mismos instituyeron, y el Estado fue diseñado para servir a sus intereses aunque aparentara universalidad o lo imagináramos neutral.
Esa ausencia de universalidad o neutralidad explica, por ejemplo, por qué el Gobierno Nacional actúa con mano de seda respecto del sistema bancario. Sabemos que la reforma a la Carta Orgánica del BCRA no va a dar vuelta el sistema para ponerlo al servicio del interés nacional, pero no es la oportunidad de discutir una nueva ley de Entidades Financieras. Y sin embargo, el nuevo rol del Banco Central permite reformular paulatinamente la estructura financiera local en una época en que su centralidad universal no requiere mayores aclaraciones.
Esta centralidad incluye imaginar hasta dónde son capaces de llegar estos intereses cuando se sienten afectados. Se equivocan quienes creen que estos tipos tienen límites.
Si bien los delitos de lesa humanidad son la manifestación feroz de la dictadura, es necesario pensar (y pensarse) en los objetivos profundos de esa etapa. Por eso resulta útil ir al pasado, volver al presente y resignificar el pasado para, otra vez, hacerlo con el presente, para entender la coincidencia entre cierta ingenuidad política que primó en los 70 y una exigencia excesiva con el presente.   

jueves, 26 de julio de 2012

Venezuela abandona la Corte Interamericana de Derechos Humanos


La Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica es uno de los organismos cipayos subordinados a la OEA.
Sus integrantes forman parte de esa burocracia internacional (de la que para nosotros es un ejemplo el payaso Moreno Ocampo, que condenó al coronel Gadaffi como violador a los derechos humanos mientras hacía la vista gorda a los ataques aéreos de la OTAN sobre el pueblo libio) a la que acceden distintos técnicos e intelectuales dispuestos a gozar de un buen pasar a cambio de ser funcionales al sistema. En la historia argentina del coloniaje podríamos citar, como parte de esa burocracia y además de Moreno Ocampo, a Raúl Prebisch, Juan Vital Sourruille, José Luis Machinea, Eduardo Amadeo y el jurista Saavedra Lamas.
La Corte condenó a Venezuela y falló a favor de un terrorista funcional a EEUU.
Nota completa aquí.
Sin embargo, la Corte jamás se abocó a investigar las múltiples violaciones a los derechos humanos producidas por el gobierno norteamericano; como por ejemplo, el mantenimiento de la cárcel ilegal de Guantánamo donde los tratos inhumanos a prisioneros "desaparecidos" provenientes de Medio Oriente están harto probadas en sede judicial.
Es que, aunque forma parte de la OEA y ha aportado jueces para la Corte, los Estados Unidos no ratificaron el Pacto de San José de Costa Rica de 1969.
Tampoco lo han hecho Canadá y el puñado de islas caribeñas que forman parte de los restos del Imperio Británico, como puede verse aquí.

Si uno tiene la paciencia y el estómago de detenerse un rato en las emisiones de la CNN en español, podrá advertir la constante campaña antichavista que, como una cruzada, conduce ese canal del Imperio. A la que se ha agregado, en los últimos días, la promoción política al ex-presidente ecuatoriano Abdalá Bucaram (un psicótico cuya fotografía agregamos abajo) para combatir al compañero Rafael Correa.

lunes, 16 de julio de 2012

Fanny Navarro, perseguida


En "Fanny Navarro, la diva que el poder destruyó" el ex-maserista (tanto como lo fue Eduardo van der Kooy de Clarín) Pablo Sirvén, en La Nación, exhibe nuevamente su antiperonismo visceral y se muestra complaciente con los "libertadores" de 1955.


El psicótico asesino Próspero Fernández Albariño, que no era capitán ni nada tenía que ver con Gandhi (a quien Sirvén apenas califica "oscuro") no le mostró el cráneo de Juan Duarte en una bolsa sino sobre el escritorio de la oficina donde interrogaba a los peronistas detenidos.

La casa de Castex 3336 donde vivía Fanny Navarro no fue malvendida por decisión voluntaria de la actriz. Víctima del terror de la Libertadora, la diva entregó su propiedad señalada por los comandos civiles, al precio que decidieron los compradores.

viernes, 13 de julio de 2012

CORTE SUPREMA CONFIRMÓ PRISIÓN PREVENTIVA DE MARTÍNEZ DE HOZ EN EL CASO GUTHEIM


La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la prisión preventiva del ex ministro de Economía de la última dictadura militar José Alfredo Martínez de Hoz por el secuestro, en 1976, de los empresarios textiles Federico y Miguel Gutheim, padre e hijo, para obligarlos a firmar un acuerdo comercial con Hong Kong.
Los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi, Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni rechazaron por "inadmisible" el recurso de la defensa de Martínez de Hoz contra su detención.
En la causa el juez federal Norberto Oyarbide detuvo y procesó a Martínez de Hoz, al dictador Jorge Rafael Videla y al ex ministro del Interior Albano Harguindeguy por el secuestro de los Gutheim. Los empresarios eran los dueños de la algodonera SADECO y fueron secuestrados el cinco de noviembre de 1976.
Padre e hijo estuvieron cinco meses y dos días secuestrados y recuperaron su libertad cuando firmaron el acuerdo comercial con Hong Kong, al que se negaban, y que le permitía a la dictadura una apertura hacia mercados internacionales.
Videla, Martínez de Hoz y Harguindeguy fueron indultados por este caso en 1990 por el entonces presidente Carlos Menem, pero en abril de 2007 la Corte Suprema declaró inconstitucional esa decisión, lo que permitió reabrir la causa que derivó en la detención del ex ministro de Economía y el posterior procesamiento de los tres acusados.

CADENA NACIONAL MACRISTA

Los medios hegemónicos, que no funcionan en tándem sólo por afinidad ideológica, vienen criticando al Gobierno Nacional por el uso de la cadena nacional. Sin embargo, ésto sucede hoy con la informal "Cadena Nacional Macrista" que, como las brujas, no existe pero que la hay, la hay.
Sin ánimo de originalidad, como no es la primera vez, dejamos constancia. Esta es una simple comprobación.
No vaya a ser que Macri haya decidido nuevamente operar sobre la opinión pública para terciar en la cuestión de las obras públicas que ha construido el Gobierno Nacional en la provincia de Buenos Aires mientras ésta gasta generosamente en cachets de artistas para festivales multitudinarios, pero no tiene dinero para pagar el aguinaldo. El síndrome Durán Barba sigue funcionando para la gestión Pro, donde el objeto a manipular es la gente. La gente que, bueno es recordarlo, también desvela al motonauta.
Leemos en La Nación:

Infraestructura / La obra hidráulica más grande de la ciudad

Terminaron un túnel que evitará inundaciones

Por Pablo Tomino | LA NACION




Y leemos en Clarín:

Un viaje de nueve kilómetros en la oscuridad y a 40 metros por debajo de la Juan B. Justo

POR FABRICIO SOZA

Cómo es el túnel largo del canal aliviador del arroyo Maldonado, próximo a ser inaugurado. Crónica de una recorrida desde Villa Santa Rita hasta el Río de la Plata.

domingo, 8 de julio de 2012

La Cámpora no puede con los pájaros de Roma



Leemos en Clarín de hoy, entrelíneas:

La administración de Aerolíneas Argentina, a cargo del dirigente de La Cámpora Mariano Recalde, agregó otro clavo al ataúd del gobierno nacional cuando un Airbus de la empresa estatal (¿por qué no volverá a ser privada?) embistió una bandada de pájaros en el aeropuerto de Fiumicino. Mejor hubiera sido que el piloto no lo advirtiera, produciendo un desastre aéreo.
Los editores de Clarín se regodearon con los títulos catástrofe que informarían sobre esa abortada tragedia: OTRA VEZ LA CÁMPORA PROTAGONISTA DE UNA CALAMIDAD


Unos 250 pasajeros de Aerolíneas, demorados en Roma

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