En los tiempos que corren, la modernidad ha sido reemplazada -en años, que son minutos para la eternidad- por la ligera posmodernidad y esta por alguna otra cosa. Una de sus consecuencias es que no tenemos tiempo de adecuarnos a los nuevos paradigmas cuando ya son reemplazados por otros.
El pasaje de unos a otros es de por sí un paradigma: consiste en aceptar alegremente los cambios con el argumento de que somos naturalmente iconoclastas y los anteriores eran meras construcciones culturales.
La tecnología es el motor de estas transformaciones. Así, la “Máquina de Dios” ubicada en Ginebra (Suiza) logró reconstruir (tras hacerlo con el Bing Bang) el aspecto que tenía Moisés mientras conducía a su pueblo a través del desierto hacia la Tierra Prometida. Este:
A principios del siglo XX, Sigmund Freud sostuvo que Moisés era egipcio, el hijo repudiado de un noble de la Dinastía X de los faraones de su época, que solían fotografiarse de perfil.
Hoy, la ciencia aplicada nos ha demostrado que fue socio vitalicio de la Asociación del Rifle.
Estudios de la universidad de Harvard demostraron también (porque vivimos la era de las demostraciones) que Freud fue apenas un poeta del inconsciente, y que este no es otra cosa que un intercambio caótico de hormonas, sustancias químicas e impulsos eléctricos.
No es ese el único adelanto. Informaciones periodísticas nos traen la novedad de que los genomas comparados del piojo, el mono bonobo y el homo sapiens tienen diferencias mínimas, casi despreciables.
Contradiciendo a los monoteísmos, hasta hace pocas décadas, la mitad de la población creía que la cara de Dios tenía más o menos este aspecto:
Imágenes que nos llegan desde Sudáfrica la resignifican y hoy luce así:
No olvidemos, sin embargo, que vivimos una era de demostraciones, resultados y probada eficacia...
HABRÁ QUIENES PONDRÁN EL AMOR POR ENCIMA DEL RESULTADO, PERO SON LOS MENOS
El canje de los holdouts ha superado el 62%, con lo cual Argentina ya ha renegociado el 90% del total de su deuda externa.
Han quedado afuera los fondos buitre, que no se bajan del 100% e insistirán en pleitear ante el juzgado de Griessa, en New York.
Entre ellos sobresale Blue Ridge, que ingresó a la Transportadora de Gas del Norte luego de comprar a bajo precio el pleito de Enron-CMS contra Argentina en el CIADI y pretende cobrar 150 millones de dólares por un juicio que no vale un centavo.
Según el diario La Nación citado por lapolítica.online: "Son muy pocos los países que aceptaron el riesgo de no pagar un laudo del CIADI: Liberia, Senegal y Congo están en esa lista negra, en la que nunca se animaron a ingresar, siquiera, la Venezuela de Hugo Chávez, ni Ecuador -este último pagó hace pocas semanas una condena-. El CIADI vela por los acuerdos de inversión firmados entre países y concentra más del 80% de los reclamos internacionales contra la Argentina, por más de U$S 17.000 millones".
Lo que La Nación esconde es que Ecuador sólo acordó pagar 5 de los 25 millones de dólares que le exigía la estadounidense Duke Oil, según informa Oil Watch.
Los fallos de este tribunal arbitral monitoreado por el Banco Mundial son tenidos en cuenta por las calificadoras de riesgo, pero no encuentran eco en los tribunales salvo que el país demandado decida un pago voluntario.
Uruguay se enfrentaría a una cuestión parecida si UPM-Botnia considera que el futuro monitoreo disminuye sus ganancias esperadas haciendo valer el Tratado Bilateral de Protección de Inversiones que firmó con Finlandia.
Argentina puede sortear con bastante facilidad estas dificultades, ya que sus reservas actuales tocan los 50 mil millones de dólares.
A nadie se le ocurriría pensar que la situación que describe el film Missisipi Burning / Missisipi en Llamas, fuese un caso de “inseguridad”, según los manuales mediáticos de la distorsión y el reduccionismo de este principio de siglo. Claro, en 1961, cuando ocurren los episodios de violencia en el sur estadounidense, y en 1989, cuando se estrena el film, el grupo Clarín tenía muy poca incidencia sobre los episodios.
Distinto es hoy en Bariloche, Río Negro, Argentina, cuando un caso final de escisión social provocado por un diseño económico de exclusión implantado en la dictadura, alimentado por la desidia política de 27 años de gobiernos radicales de los cuales diez fueron los arrasadores años del menemismo, tiene en la ciudad la voz siniestra del grupo Clarín en el único canal de aire y todo el sistema mediático cautivo de la economía publicitaria del modelo. Más los infelices, los ventajeros, y los fascistoides que hay en cualquier sociedad que supere los cien mil habitantes.
La práctica es la de siempre, jibarismo informativo: técnica de reducción de hechos a los moldes estereotipados que sirven para la consagración de los prejuicios sociales y raciales, criminalización de la pobreza, apelación al miedo, incitación a la violencia desde una hipócrita condena a la violencia. Nada nuevo.
Pero: algo nuevo.
Creo que esta semana, mañana a más tardar, el caso Bariloche se va a convertir en una blumergización rediviva de la amenaza de la inseguridad como consecuencia del “gobierno de mierda que tenemos a nivel nacional”.
Todos saben que el grupo está desesperado por razones que bien valen una desesperación: potencial prisión para la señora de Noble, avance sobre el caso Papel Prensa, Ley de Medios descongelada por la Corte, más los riesgos mundialistas de que la alegría no sea sólo brasilera. De manera que un caso como el caso Bariloche acomoda la piedra en el zapato de la sensibilidad nacional.
Nieva en la ciudad de los Césares como sofocaba el calor en Missisipi, pero el incordio meteorológico no puede encubrir los verdaderos dolores.
La dictadura coincide en 1976 con dos proyectos económicos montados sobre el turismo artesanal de la ciudad andina. El Cerro (Catedral) y el Lago (Nahuel Huapi) son los socavones sobre los que se montará la Industria. Parecía prometedor el “modelo de negocios”, frase noventista que sintetiza perfectamente lo que el General Suárez Mason armara con mascarones y testaferros en poco menos de tres años. Un modelo así demandaba blanquear la imagen de la ciudad. Cosa similar operaron los genocidas en las villas de la Capital Federal, como bien nos lo cuenta Eduardo Blaustein en “Prohibido vivir aquí”, operativo que significó la expulsión de 200 mil personas hacia el otro lado de la General Paz. De manera que está claro que el “mettier” tenía manuales. En Bariloche el confinamiento fue hacia el “Alto”, si bien hoy se lo ve, cerca del centro de la ciudad y fuera de los circuitos visitados por el turista. ¿Por qué fuera? Porque la vista de los aindiados desmejoraba “el producto”. ¿Por qué no lejos? Porque alguien tenía que poner las mesas, lavar los platos y hacer las camas, sacar la basura, limpiar los pisos….es decir, hacer el trabajo del servicio turístico. Hasta entonces las empresas familiares alcanzaban, pero con el “boom” industrial la proletarización era imprescindible. El quiebre coincide con una segunda ola migratoria desde los principales centros urbanos del país hacia la capital de Los Lagos. Entre 1976 y 1980 la población se duplica, y el crecimiento se hace sostenido hasta una meseta de 100 mil habitantes que puede establecerse intercensalmente entre 1985 y 1995. Bariloche se “babeliza”, un mix cultural que contiene desde pueblo originarios hasta progresismo jipón, nazismo de probeta con liberalismo conservador decimonónico hacen a un amplísimo espectro de rudimentos ideológicos. Quiero decir con esto que es y ha sido casi siempre, muy difícil hacerse entender en Bariloche. El sentimiento de pertenencia también es extraño, pero no por ello menos argentino. Con decirles que, al par de la Fiesta de la Nive que es siempre pretendidamente “ for export”, la otra fiesta popular importante es la de las colectividades Europeo- Argentinas, una fiesta en la todos se reunen para decir que vienen de otro lado, que no son de aquí.
Una sociedad así, tan a escala de la sociedad argentina, necesita fuertes redes políticas de contención, altos niveles de organización, y un modelo económico que integre, incluya y potencie materialmente lo colectivo. Adicionalmente la ciudad tiene, culturalmente, menos peronismo que la Recoleta.
Conservando el “modelo de negocios de la dictadura”, con el que la actividad económico dinámica que es el turismo sólo participa del 17 por ciento del PBI, Bariloche hace veinte años que está destinada al incendio.
Pero mañana Clarín, con sus voceros locales, dirá que este es un típico caso de inseguridad, consecuencia de la permisividad de un Gobierno Nacional garantista que tiene en el pobrerío la tropa criminal disponible para su eternización en el poder.
Como contrapartida le ofrecerán a la sociedad argentina las pócimas curativas de los Morales, Bulrich, Cobos, Carrió, es decir los funcionarios funcionales de una política que abrió la puerta del infierno que generaron los otros, la secuela menemista de Duhalde, Sola, De Narváez, Macri y aínda mais. En la provincia y en Bariloche son otros los nombres, pero el Clarín sonará igual.
Raúl Moneta, cuyo blog contiene escenas de alto voltaje, y el principal Eduardo Feinman, de quien puede verse su prontuario aquí, dirigieron sendos mail a este sitio en los que niegan pertenecer a la red enorme de prensa adicta, aunque ambos reconocen un mismo origen federal. Esto al menos los exime de crítica, con lo unitario que es el gobierno.
Me cuentan que un tal Toti Passman balbuceó una opinión por televisión. De entrada nomás, reconozco que no tenía el gusto y después de informarme un poco (guglear, le dicen ahora) seguiré no teniéndolo. Confío en que la pregunta del título caiga rápidamente en el olvido, a la par de formulada.
La riqueza del idioma es tal que permite formular una afirmación en forma de interrogante. Quo vadis, por ejemplo. La propia constitución de nuestra cultura judeocristiana es un interrogante tenido por afirmación, y me refiero a las últimas palabras que nuestra propia mitología atribuye al cristo crucificado. Nadie espera que la pregunta sea respondida: el hecho cierto es el abandono, y no cualquiera sino el del padre, condenándonos a ser y hacer, en adelante, en su nombre.
Dicen, entretanto, que estamos viviendo (o soportando) los albores de una nueva civilización. Quizás sí, quizás no. Y no es que uno pueda elegir si subirse al cambio o bajarse en la próxima estación. Sólo eligen los dioses griegos, y hasta cierto punto. En este mundo y hasta donde sé, apenas optamos. Ejemplo de ello es la famosa violencia juvenil de los 70. Tenemos aquí la cuestión de la creación: la juventud radicalizada fue una creación social popular, nacional, enteramente argentina. Se podrá decir que determinadas cuestiones (condiciones, marco, escenario) la facilitaban, pero con eso aclaramos menos.
Tengo para mí de que, sin esa creación, el peronismo no se hubiera atrevido a desafiar a los dioses griegos. Más allá del propio Perón, el “dispositivo” consistía en unos cuantos sindicatos, CASI TODOS, cuyas conducciones tendían naturalmente a pactar con la patronal mansamente o a las patadas (¿que otra cosa puede hacer un sindicato?), y una recua de carcamanes y traidorzuelos refugiados detrás del sello partidario. Allí se optó: uno hubiera preferido sexo, drogas, rock & roll, una profesión, un oficio, escribir un libro, plantar un árbol, levantarse una casita: la realidad arrastró para otro win.
Me fui para el lado de los tomates, pero tengo para mí que la creación social o el sujeto de cambio son cuestiones pendientes. Algo que no vamos a resolver fijándonos en lo que no tenemos que fijarnos. Es como enamoramos de la mujer equivocada, a la que insistimos en no olvidar: hay que mirar para otro lado.
O no nos hacemos las preguntas correctas.
No esperemos que 678 nos responda preguntas. Somos nosotros quienes debemos hacerlas. Y agrego: si el Gran Diario, o la prensa concentrada, marca la agenda de la oposición, que no vaya a ser que también marque nuestra propia agenda. No deberíamos crearla? Digo, porque el gobierno puede cambiar parte de la realidad, pero si no hay cambios en el seno de la sociedad, ninguna transformación se consolida.
Como algunos blogs amigos abusan del término polémica donde no la hay, el autor se permite abusar de las interpretaciones de la historia en todas sus variantes; la otra, la verdadera, la escrita por los que ganaron, la no escrita por los perdedores, la que alguna vez se escribirá, etc.
Lo cierto es que prácticamente desde las invasiones inglesas, el país no vivía una crisis de la magnitud que desató el imprevisto alejamiento del canciller Jorge Taiana. Un k reemplazado por un ultra k.
Un k convertido por la magia de los medios en PERONISTA HISTÓRICO
El Gobierno Nacional decidió intervenir Metrogas luego de que la compañía anunciara a la Bolsa de Valores que se presentaría en convocatoria de acreedores y que el congelamiento de tarifas le impedía invertir.
Todo comenzó con el diputrucho que permitió la privatización de Gas del Estado en 1992. Menem lo hizo, y a decir verdad, con todos los que lo acompañaron.
La empresa estatal, que no daba pérdidas, se convirtió de la noche a la mañana en once empresas privadas. Es decir, se acabó con la idea de integración vertical, que permitía regular la explotación del recurso y definir el precio.
Para los que aún no están demasiado convencidos, en la historia del gas se puede ver en toda su extensión la magnitud del daño que provocó el menemismo a la Argentina.
En los 50 años de vida, Gas del Estado exploraba, extraía, comprimía, transportaba y llevaba el gas a los usuarios. En la actualidad hay productores, transportadores, administradores de gasoductos y distribuidores. Estos a su vez se dividen en domiciliarios y mayoristas. Los mayoristas proveen a grandes usuarios, y la tarifa está desregulada.
Hoy, el Estado subsidia la tarifa a los hogares, y no pudo renegociar el contrato de concesión a Metrogas por la demanda que esta empresa le inició en el CIADI, un mediador o tribunal arbitral que pertenece al Banco Mundial y en el que los jueces son nombrados por la empresa supuestamente afectada. Metrogas pretende seguir cobrando sus tarifas a valor dólar. Ja
En el período 1992-2003 sólo se construyeron dos gasoductos a Chile donde el gas se procesa y se reenvía a California, con valor agregado chileno. Obvia conclusión, no había valor agregado argentino. Otra obvia conclusión: la exportación se hacía en perjuicio del usuario argentino. En 2006, el gobierno suspendió estas ventas. En el negociado de los gasoductos a Chile están implicados Raúl Granillo Ocampo, Emilio Cárdenas y Domingo Cavallo.
La actividad está casi totalmente extranjerizada. El fondo buitre Blue Ridge posee el 24% de TGN, Transportadora de Gas del Norte. Gasmarket y Gasnor son otras de las privadas de capital multinacional (Gasco, Chile) dedicadas (en alianza con Cartellone de Mendoza) al mayoreo de gas, y en sus directorios figura Guillermo Walter Klein (h).
El 70% de Metrogas es de propiedad de BG Group, subsidiaria de British Gas, subsidiaria del fondo de inversores Céntrica (en cuyo directorio lucen varios lores ingleses), subsidiaria de British Petroleum, el gigante que produjo el derrame en el Caribe y cuyo directorio -no vale la pena perder el tiempo en esa búsqueda- también debe contar con unos cuantos lores y baronesas de la clase dirigente británica. La BP, además, es dueña de Panamerican Energy, que explota Cerro Dragón en las tierras de Das Neves.
En el consorcio local de Metrogas hay una participación minoritaria de Repsol.
¿Será hora de re-estatizar o forzar la participación de capitales nacionales? El gobierno no tiene ánimo estatizador. En general, sólo ha recuperado aquellos servicios en los que la empresa concesionaria se retiraba poniendo en peligro la provisión del servicio.
EL MENEMISMO, DESDE EL MENEMISMO. (Abajo, para digerir la cosa, Preludio del Clave Bien Temperado, J. S. Bach, de 1722, por Tito Francia en guitarra). Los subrayados me pertenecen. Asís le chupa un poco las medias a Duhalde y Puerta. Al primero, acaso porque le ve chances; al segundo porque le ve mosca.Y le pone un fichín a Romero, también. Porque ese tiene muuuuucho dinero.
Seleccionado Nacional Anti-Kirchner. Duhalde, Narváez, Solá, Puerta, Reutemann, Rodríguez Saa, Busti, Romero y Toma.
escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
La fotografía importa más que el documento firmado. Conformes, en carrera, se exhiben las jerarquías unificadas del peronismo anti -y no- kirchnerista. Un seleccionado Resto del Mundo. Todos Contra (o sin) Kirchners. En el despacho del ex presidente, y actual senador, Adolfo Rodríguez Saa, del Estado Libre Asociado de San Luis.
“El Adolfo” crece en gravitación interna. Carece, saludablemente, de excesivas ambiciones protagónicas. Porque es, en todo caso, el turno del hermano Alberto, el artista plástico y gobernador. Puede exhibir Adolfo sus habilidades de paciente “tejedor”. El atributo para la persuasión y la componenda.
Entre los presidenciables de la tarjeta postal, se encuentran tres que proceden de la provincia inviable. Buenos Aires.
Reluce la atracción visual, el tatuaje místico de Francisco De Narváez. El Roiter.
Es el Caudillo Popular de la provincia que prefiere abandonar. Un Barceló culposo, de excelentes modales. Hoy Narváez intenta conciliar el caprichito que -infortunadamente- no le corresponde.
No obstante, determinado político con prestigio de gurú, el jurista de la avenida Belgrano, agota, para complacer el caprichito, según nuestras fuentes, los esfuerzos de su caudalosa imaginación.
Felipe Solá es el otro bonaerense de audacia ilimitada. Exponente máximo del felipismo. Es un movimiento subterráneo.
Cree -Solá- con firmeza en la impostura y busca la candidatura presidencial. La que supo rechazarle al presidente Duhalde, en aquel furtivo 2003. Cuando Felipe, en el rol del gobernador sensiblemente desconfiado, intuía, acaso con acierto, que Duhalde le ofrecía la postulación con el objetivo de arrancarlo de la provincia inviable.
De haber aceptado Solá, la Argentina habría prescindido de los arbitrios de la caja registradora de Kirchner. Pero nunca nadie debe ilusionarse con las bondades de la historia contra-fáctica. Con Solá, probablemente, hubiera sido bastante peor.
El tercer bonaerense de la postal es Eduardo Duhalde. Piloto de Tormentas (generadas), abnegado Pescador de Tiburones. Estructurado a través de la cultura intensa del conurbano. Fue, aunque de prestado, presidente. Duhalde es el auténtico profesional para los renunciamientos históricos. Paradójicamente, al menos hasta hoy, el desistidor serial es el candidato más atendible, del plantel generoso de presidenciables, que presenta el catálogo de otoño del Peronismo Federal.
Puede ser tomado, relativamente, Duhalde, como el postulante más sólido. Si es que abandona, en principio, la condición quejosa de Presidente de la Asociación de Víctimas de Kirchner. Si inspira su ambición, en cambio, en las cualidades nada desdeñables que porta. Sin aferrarse, en exclusiva, a la obsesión personal del antikirchnerismo. Pasión, en definitiva, que empequeñece.
Pese a la reticencia considerable que hoy le marcan las encuestas, Duhalde es, de por sí -aún en la pereza del spa-, un proyecto político. Aunque suponga que el vacío puede ser colmado con el aporte de los pensadores que le diseñen agendas. Conjuga Duhalde, a su alrededor, y acaso su pesar, el conocimiento estricto para la construcción territorial. El afecto de los mini gobernadores, que lo mantienen como a un par. La confianza que le depositan empresarios (algunos perjudicialmente caros para la república, como el Grupo Clarín), y el apoyo afable de los sindicalistas. Los que compiten, incluso, para complacerlo en la organización de actos, o en el adiestramiento de cuadros. Como Luisito Barrionuevo, y Benegas, el Momo. Y varios de los tildados, por su desmesura física, como los “Gordos”.
El bolillero. Un cuarto autodenominado presidenciable es Mario Das Neves. El Tenor Portugués estuvo, en la tarjeta postal, pero en espíritu.
Procede también de Buenos Aires. El Portugués es de Avellaneda, pero es Chubut que le brinda la legitimidad.
La bolilla de Das Neves se encuentra adentro del bolillero. Pero se trata de una bolilla que, hasta hoy, nunca aparece. Por cuestiones de credibilidad. Por no haber sabido conciliar un discurso que lo diferencie. O por carecer del silencio denso que lo caracterice. Como, sin ir más lejos, es el silencio de Reutemann. Aparece siempre la bolilla de Reutemann. Aunque él no lo quiera. Un quinto presidenciable, también presente en el bolillero espiritual, es Mauricio Macri.
Pero mantiene Macri el defecto orgánico, hasta hoy incurable, de no ser un peronista natural.
El presidenciable, que no quiere serlo, Reutemann, también participó de la tarjeta postal.
Como Das Neves, Busti y Solá, Reutemann se inicia en la tardía epopeya del no-kirchnerismo. Debiera diferenciarse, para ser rigurosos, del “anti”.
Conste que los cuatro fueron condecorados, por Kirchner, cuando cargaba -Kirchner- un sexo político de catorce metros. Con las vocalías significativamente inútiles del Partido Justicialista, armado a su antojo. Dos años atrás. En aquellas oficinas facilitadas de Puerto Grosso (hoy Madero).
Es Reutemann el brillante administrador de sus propias vacilaciones.
De un tiempo a esta parte, prefiere decir -cuando lo apuran- que no quiere ser candidato a nada. Pero sirve la eventualidad de serlo, a los efectos de demorar el pronunciamiento de los otros. Los que se aferran al slogan: “Si va Reutemann, me bajo”.
El vice presidenciableRamón Puerta es, en realidad, en la tarjeta postal, el vice presidenciable que más suena.
Suele ironizar Puerta sobre sí mismo, un atributo de la inteligencia:
“Presidente no se sabe quién va a ser, pero la vice está asegurada”.
Puerta es, según nuestras fuentes, uno de los artesanos indiscutibles del diseño. De la elaboración de la fotografía que mantuvo espacio, también, para los otros referentes que supieron ser gobernadores. Y que necesitan volver a serlo.
Es el caso de Busti, hoy un diputado consorte, que desplazó, por Entre Ríos, en la representación, a Maya, apodado, a sus espaldas, El Principal.
O el senador Juan Carlos Romero, un vibrante desperdicio en el plano nacional. Gran prometedor que no cumple, y que prefiere recuperar, razonablemente, el territorio. Salta. La provincia que supo arrebatarle, transitoriamente, Urtubey.
Es -Urtubey-, el Brummel del norte. El promisorio gobernador que suele ser girado, con frecuencia obsesiva, por el poeta neorromántico Alberto Fernández.
Complementaron la fotografía otros políticos del segundo cordón de la categoría. Mondino, de Córdoba. Y el imponente Miguel Ángel Toma, en representación del artificio de la capital. En la escenografía metropolitana Toma intenta confrontar, con suerte bastante atenuada, con el Peronismo de Consorcio. Es el peronismo de los porteros que orienta Santamaría. Contiene predilecciones hacia el Quinto B, o sea Telerman, o al Tercero A, o sea Filmus.
Termómetro. Aunque lo conveniente sea culpabilizar al termómetro, cuesta aceptar que la tarjeta postal de la disidencia, del seleccionado Resto del Mundo, transcurre en momentos de alza, precisamente, de los Kirchner. Consecuencia de la espléndida operación de inteligencia. Consistió en instalar la idea de la recuperación, a partir del desencanto que genera el conjunto de pedanterías protagónicas, conocida como oposición. La instalación fue lo suficientemente buena como para que los Kirchner, de pronto, se recuperaran -en el centro exacto del vacío-, de verdad.
En distritos claves como Buenos Aires Capital, La Elegida, según nuestras fuentes, duplicó, considerablemente, el positivismo de su imagen. El Elegidor, en cambio, algo menos. Dista de ser -según la evaluación- por el impulso del Peronismo de Consorcio.
Para Consultora Oximoron, deben tratarse las consecuencias de las decepciones súbitas. La precipitada frustración de los sectores mayoritarios de la sociedad, surcada por ansiedades y altibajos emocionales. Esperaba más acción, y hasta crecimiento, en los opositores que, con cierta injusticia, hoy devalúa. Muestra, en el fondo, del fatalismo cultural. Abundan los que preferían deshacerse de aquellos que hoy, extrañamente, revaloran. Supo sintetizarlo un funcionario que se encuentra, con cama adentro, en el gobierno.
“Estamos mucho mejor. Pero no es por nuestros méritos”.
Todo tiene que ver con todo. El bloque económico-mediático cuestiona duramente al gobierno por el aumento del gasto público, y opina que por ese camino se va a la inflación desbocada.
El columnista de La Nación Roberto Chantanovsky suele afirmar que así como vamos, terminamos en un nuevo rodrigazo.
(En 1975, el ministro de economía Celestino Rodrigo, secundado por el fundamentalista de mercado Ricardo Zinn, produjo un brutal ajuste económico que preparó el terreno para aplicar con mayor facilidad la política neoliberal de Martínez de Hoz. Zinn participará luego en las privatizaciones de los 90).
Piden austeridad, una virtud aristotélica (Grondona) que todos aplaudiríamos si fuera antónimo de despilfarro. No es nada nuevo, al menos desde los inviernos de Alsogaray. Por ahi cuela el falso dilema de la gestión.
Pero veamos la realidad tal cual es, comparada con las de la dictadura cívico-militar y la del menemismo-delaruismo:
- En la actualidad tenemos reservas genuinas provenientes del saldo comercial positivo. En los otros períodos, las reservas provenían en especial de préstamos de corto plazo, es decir, eran propiedad del sistema financiero internacional y no del Estado argentino. Eran ficticias, no genuinas. Como bien lo explica Aldo Ferrer, que esas reservas sirvan para garantizar la masa monetaria es una convención, y otra discusión.
- El gasto público también es genuino, porque no se financia con préstamos financieros (como en los períodos mencionados) sino con el saldo comercial, la diferencia positiva entre entrada y salida de divisas.
¿Por qué se quejan entonces? ¿Sólo por el ánimo de llorar? El Estado argentino fue diseñado para servir al grupo hegemónico económico-mediático. Una de sus consecuencias es que el sector empresario siempre pudo, con las herramientas que le proporcionaba un Estado creado para servir a sus propios intereses, evadir impuestos y pagar en negro. El argumento preferido ha sido: si pagamos menos impuestos, invertimos más. Pero las inversiones no llegaron nunca, y la prueba está en que los aumentos de precios obedecen a la rigidez de la oferta.
En este marco se inscribe, por ejemplo, la lucha política por las retenciones agropecuarias. Lo que debería potenciar la percepción positiva del gobierno, ya que el poder político es una pequeña parte de la totalidad del poder real, y más pequeño todavía si recordamos que buena parte de él ha sido cooptado por el interés privado.
El empresariado busca reducir el gasto público porque no quiere pagar impuestos, no quiere contribuir al bien colectivo, y suele preferir el perfil rentístico.
De lo que derivan fuertes y todavía no saldadas discusiones respecto de la existencia de una burguesía nacional, comparación con el empresariado paulista, etc., que por el momento no vienen al caso.
Si todo pudiera explicarse simplificadamente en blanco y negro, en términos de traición o lealtad, y Henrique Cardoso hubiera traicionado sus posturas juveniles sobre la dependencia, no se entiende que luego de su presidencia, Brasil figure ahora entre las primeras diez potencias industriales, por ejemplo.
Las exigencias empresariales de austeridad tienen un correlato directo con la informalidad de la economía y el hecho de que no toleren bajarse del reparto de la renta alcanzado en 2001 y luego de la maxidevaluación duhaldista. Por eso afirman urbi et orbi que la puja salarial es inflacionaria.
Los convenios firmados hasta el momento expresan un avance en la distribución del ingreso, y eso les resulta decididamente intolerable.
En una nota excelente publicada en el último Miradas al Sur por Pablo Galand (“No es la inflación, es la rentabilidad”), el autor cita la opinión del economista E. Agis, del CENDA: “Si tengo todos mis ingresos en blanco y mis egresos en negro no me conviene, porque lo que va a figurar en mi balance es que estoy ganando mucha más plata de la real, que no la contabilizo, y sobre eso voy a pagar impuestos y no podré descargar nada. La lógica es exactamente al revés: como tengo facturación en negro, necesito tener salarios en negro”.
No se puede negar que el gobierno viene trabajando en la reducción del trabajo en negro, pero lo puede hacer sólo hasta cierto punto por cuanto estructuralmente el actual sistema productivo requiere de una porción de informalidad a fin de frenar el salario, el viejo y desacreditado ejército de desocupados, y hay además un imperativo tecnológico que multiplica empleos de baja o nula especialización.
En este sentido, es buenísimo que Moyano esté impulsando la agremiación de los trabajadores en negro, por cuanto eso automáticamente subirá el piso del salario en blanco y presionará a la suba del informal, aunque demuestra también un déficit o imposibilidad en las políticas públicas.
Así están las cosas con la austeridad. Quieren bajar el gasto público para pagar menos impuestos (incluyendo retenciones) y menos salarios. Por supuesto, otros intereses confluyen de inmediato: si el gasto público no se puede bajar abruptamente por la tensión social que generaría, ahi estarán los valerosos bancos multinacionales ofreciendo préstamos al Estado para financiarlo, lamentablemente el riesgo país nos obliga a... etc.
Todo tiene que ver con todo, Pancho Ibáñez dixit. Que haya sido y probablemente siga siendo un entusiasta del Proceso, lo dejamos para otra oportunidad.
De lo que no se quieren bajar es de la rentabilidad actual (la distribución del ingreso), eso está claro como el agua clara.
El ministerio de Defensa emitió un comunicado con los detalles de su actuación en el caso del supuesto pago de sobornos por parte de la empresa alemana Ferrostaal a funcionarios dependientes de esa cartera. Asegura que fue el que formuló la denuncia judicial. (Ferrostaal también está denunciada por haber pagado coimas en Indonesia, Nigeria, Colombia y Portugal)
El ministerio de Defensa informó que denunció penalmente a tres almirantes, cuatro oficiales navales, dos empresarios y dos abogados en la causa que se investiga el supuesto pago de sobornos por parte de la empresa alemana Ferrostaal.
Esta tarde, la cartera emitió un comunicado que dice textualmente que:
“Tras la difusión pública y la repercusión que han tenido las denuncias penales relativas al caso Ferrostaal, efectuadas en primer término por el ministerio de Defensa y, más tarde, por la Oficina Anticorrupción, esta cartera desea dar cuenta detalladamente de los pasos que ha seguido para esclarecer el caso desde que se tuvo noticia de su existencia, a través de la publicación de la revista Der Spiegel.
• Tras la primera noticia del caso, el 7 de abril último se dio intervención a la Oficina Anticorrupción de la Nación.
• Al mismo tiempo se dio intervención a las áreas competentes de este Ministerio: la Dirección de Transparencia Institucional y la Unidad de Auditoria Interna.
• Ese mismo día se requirió a la Armada que brindara toda la información relativa a las contrataciones celebradas con Ferrostaal o con otras firmas germanas de su grupo económico. Lo mismo se requirió al astillero Tandanor.
• Así fueron individualizadas una serie de contrataciones, a cuyo estudio se abocaron las áreas señaladas.
• De las contrataciones individualizadas se dio noticia a la Oficina Anticorrupción.
• El 26 de abril último se informó sobre los antecedentes en poder de este Ministerio a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.
• En respuesta a requerimientos de información, en el mes de mayo, se remitieron detallados informes a la Jefatura de Gabinete y al Congreso de la Nación en relación a las distintas contrataciones celebradas entre dependencias de esta Jurisdicción y Ferrostaal u otras empresas de su grupo económico, dándose acabada respuesta a cada uno de los puntos solicitados.
• La Dirección de Transparencia Institucional del Ministerio estudió una contratación del año 2004 entre la Armada Argentina y Ferrostaal relativa a la adquisición de una planta propulsora para la Fragata Libertad. Se detectaron irregularidades en su tramitación, por lo que este Ministerio, el 7 de junio último denunció penalmente al Vicealmirante (retirado) Gustavo Lepron, a los Capitanes de Navio Alberto Pérez y a Eduardo Harris (retirado) y a los Capitanes de Fragata Gerardo Bellino y Mario Pontello (retirado) -entre otros funcionarios de la Armada- respecto de los cuales se instó la promoción de sumarios internos (en los casos en los que aún se encontraban en actividad). La causa quedó radicada en el Juzgado Federal a cargo de Norberto Oyarbide.
• Entre las medidas sugeridas en su denuncia, el Ministerio instó el libramiento de un exhorto internacional a fin de obtener mayor información sobre el objeto procesal de la investigación de la Fiscalía de Munich y solicitó que se le diera intervención a la Unidad de Información Financiera.
• Por otro lado, la Unidad de Auditoria Interna auditó una contratación entre la Armada y la empresa Hawkwer para el replacado de baterías del submarino ARA San Juan. Se elaboró un informe preliminar que, en atención a las observaciones formuladas, se ha corrido traslado a la Armada como paso previo a su culminación.
• En junio, se efectuó una solicitud de informes a la Embajada Alemana para que recabara información sobre las investigaciones que se realizan en territorio alemán e informara al Ministerio de Defensa si éstas guardaban relación con las gestiones contractuales relacionadas con el desarrollo del Patrullero Oceánico Multipropósito (POM) que realiza la Armada.
• Luego de conocerse los hechos publicados el 10 de junio pasado por la edición on line del periódico “La Capital”, tras una breve investigación interna que completó las que el Ministerio venía desarrollando, se realizó una denuncia penal por los delitos de cohecho, trafico de influencias y soborno trasnacional contra los empresarios Matthias Mitscherlich y Peter Fischer-Hollweg, el abogado Helmut Cristian Graf, el vicealmirante (retirado) Gustavo Efrain Lepron, el contraalmirante (retirado) Alejandro Francisco Uberti, el contraalmirante Juan Carlos Palma y el abogado de la Armada Osvaldo Luis Parrinella, quienes habrían tenido participación en el presunto pago de sobornos por parte de miembros la empresa Fassmer a miembros de la Armada Argentina para la adjudicación de una contratación relativa al desarrollo del Patrullero Oceánico Multipropósito.
• La denuncia quedó radicada en el Juzgado Federal de Ariel Lijo y, dada la gravedad de los hechos, el Ministerio de Defensa pidió ser tenido como parte querellante. Al realizar esta denuncia Defensa volvió a pedir que se obtuviera información sobre el objeto procesal de la investigación de la Fiscalía de Munich y que se le diera intervención a la Unidad de Información Financiera.
• Más tarde, el 14 de junio la Oficina Anticorrupción realizó una segunda denuncia penal, la cual quedó radicada en el Juzgado Federal de Daniel Rafecas.
• En atención a la identidad que existiría entre ambas presentaciones el Ministerio pedirá que se declare la conexidad de las actuaciones”, concluye la nota oficial.
En tu bulín de ermitaño aún te sigue faltando
La bombachita colgando de la canilla del baño
Llevás demasiados años sacándole el cuerpo al bulto
Con argumentos profundos dignos de un Dalai Lama
Y aún seguís con la cama tan fría como un difunto
Cuando sos interrogado sobre tu estado civil
No sabés lo que decir, si soltero o divorciado
Los viernes, días sagrados, salís a romper la noche
Diez litros de nafta al coche, y una vuelta por las canchas
A ver lo que se levanta para poner digno broche
Galán de perfil mediano que te hacés el centrojás
Cuando al mostrador llegás con tu paso de verano
Lo que vos soñás, hermano, es difícil de encontrar
Sé que es brava de bancar la soledad del domingo
Y que el fútbol y los pingos comienzan a no alcanzar
Es verdad que los amigos son lo mas grande del mundo
Y también que en lo profundo de tu alma estás conmigo
Escuchá lo que te digo, metételo en la cabeza
No se borra esa tristeza subiéndote a cualquier tren
Te hace falta una mujer en lugar de mil princesas
No pienses que es un consejo, ¡qué te voy a enseñar yo!
Si estoy mucho peor que vos, mis recuerdos son añejos
Buscá de frente al espejo, en el botiquín del baño
El frasco del desengaño ya no tiene mas pastillas
Jugate a hacer la sencilla, que éste puede ser tu año
Besala como vos sabés, regalate la poesía
De vivir en compañía de la mujer que querés
Convencete que podés no te vallas a Sevilla
que vas a perder la silla y la alegría más bonita
De encontrar la bombachita colgada de la canilla.
Leemos en Diario Judicial: también ingresó a la Corte un planteo contra la Ley de Medios de la provincia de San Luis... que es competencia originaria de la Corte. La Corte no consideró admisible la presentación del diputado (Solá, Cobos, Vila, PJ menemista) Enrique Thomas avalada por la cámara federal mendocina. El 10 de mayo pasado publiqué un post del que seleccioné los siguientes párrafos, a fin de orejear qué es lo que queda pendiente de resolución judicial:
A pedido del Grupo Vila (canal 8 de San Juan y 2 América de Buenos Aires, cable Supercanal en todo el país, radios en Santa Fe, Buenos Aires y Mendoza, diario Uno, etc.) el juez federal Leopoldo Rago Gallo, de San Juan, suspendió los artículos 42 a 46, 48 y 161 considerando que la norma es "una abierta contradicción a la libertad de prensa”. El artículo 42 determina que no se pueden constituir sobre las licencias y autorizaciones, más derechos que los expresamente contemplados en la ley. En otras palabras, que no se podrá enajenar las licencias como un bien intangible protegido sólo por el código de Comercio o la ley de Marcas. El artículo 43 determina que los bienes afectados al servicio de comunicación audiovisual declarados imprescindibles para prestarlo, sólo podrán ser enajenados o gravados con prendas o hipotecas para el mejoramiento del servicio, con lo que se impide la libre compraventa. El artículo 44, que la explotación no podrá ser delegada. Se impide que el titular de un medio alquile, venda, ceda un espacio de la programación a terceros, en exclusividad o no, a empresas productoras de contenidos, agencias de publicidad y de distribución, como por ejemplo, de cableado, lo que incluye “otorgar mandatos o poderes a terceros o realizar negocios jurídicos que posibiliten sustituir total o parcialmente a los titulares en la explotación de las emisoras”. De tal modo, se impide la captura, concentración y extranjerización de medios. El estratégico artículo 45 suscitó el rechazo del juez Rago Gallo por pedido del grupo Vila, y del juez Medina (Salta) por una presentación de la ong Codelco. Limita la cantidad de licencias que puede tener un grupo económico en el orden nacional, provincial y local.
Su espíritu no es propio de un país bananero o dictadura socialista. Por el contrario, reproduce el modelo regulatorio de los Estados Unidos, que cruza la cantidad de licencias por área de cobertura y por naturaleza de los servicios adjudicados por las mismas, atendiendo a la cantidad de medios de igual naturaleza ubicados en esa área en cuestión con los límites nacionales y locales emergentes del cálculo del porcentaje del mercado que se autoriza a acceder. Con el subrayado de que en EEUU, ningún argentino podría ser titular de una licencia y aquí sí podía serlo cualquier empresa con domicilio en el exterior o cuyos titulares fueran extranjeros. Rago Gallo también suspendió la vigencia del artículo 46, por el cual las de servicios de radiodifusión directa por satélite y de servicios de radiodifusión móvil no podrán ser acumuladas con licencias de otros servicios propios de distinta clase o naturaleza, salvo para la transmisión del servicio de televisión terrestre abierta. No se ve en qué afecta este artículo la libertad de prensa cuando, en una reciente entrevista concedida a Radio Nacional, Daniel Vila admitió que en los medios de su propiedad, los periodistas sólo dicen lo que él quiere. El grupo mendocino se considera afectado por el artículo 48 porque prohíbe las “prácticas de concentración indebida”. Tampoco se ve aquí en qué está afectada la libertad de prensa. El artículo determina que “Previo a la adjudicación de licencias o a la autorización para la cesión de acciones o cuotas partes, se deberá verificar la existencia de vínculos societarios que exhiban procesos de integración vertical u horizontal de actividades ligadas o no a la comunicación social”; que la multiplicidad de licencias previsto en esta ley no podrá alegarse como derecho adquirido frente a las normas generales que, en materia de desregulación, desmonopolización o defensa de la competencia, se establezcan por la presente o en el futuro”; y que se considerará incompatible la titularidad de licencias de distintas clases de servicios entre sí cuando no den cumplimiento a los límites establecidos en los artículos anteriores también frenados por la justicia.
Esta limitación tampoco es propia de gobiernos totalitarios. En Gran Bretaña, la suma de licencias no puede superar el 15% de la audiencia; y no pueden ser licenciatarios los periódicos con más del 20% del mercado. En Francia, el licenciatario no puede tener más de un servicio nacional y uno local hasta 6 millones de habitantes, y también están excluidos los diarios según el modelo británico. El sistema en Italia es similar al francés. En EEUU, las licencias de radio no pueden superar el 15% del mercado local, la audiencia potencial nacional no puede superar el 35% del mercado y no se pueden poseer en simultáneo licencias de TV abierta y radio. Codelco y el juez Medina creyeron conculcada la libertad de prensa por el artículo 62 referido a las redes, que establece que “Las emisoras de radiodifusión integrantes de una red no podrán iniciar transmisiones simultáneas hasta tanto la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual no hubiere dictado la autorización”. No es que el Estado se tome todo el tiempo del mundo, lo que habilitaría la arbitrariedad, por cuanto esa autoridad de aplicación “dispondrá de sesenta días hábiles para expedirse sobre la solicitud. En caso de silencio, se tendrá por conferida”.
El artículo 63 avivó la desconfianza de Codelco. Se refiere a las transmisión en cadena (de redes privadas) y establece que “La emisora adherida a una o más redes no podrá cubrir con esas programaciones más del treinta por ciento de sus emisiones diarias”; “deberá mantener el cien por ciento de los derechos de contratación sobre la publicidad; y “mantener un servicio de noticias local y propio en horario central. El grupo Clarín ha avanzado sobre emisoras AM y FM de todo el país, que terminan funcionando como repetidoras de radio Mitre y sus FM, a cambio de muy poco.
El juez Medina y Codelco tampoco parecen entender la diferencia entre público y privado que asoman en los artículos 64 y 65. El primero establece que los servicios del Estado Nacional, provinciales, universidades nacionales y emisoras de los Pueblos Originarios estarán exceptuados de las limitaciones a las trasmisiones en cadena determinadas para los privados. De otro modo, en términos de información, el Estado sería un igual con las corporaciones privadas. El artículo 65 que provocó el rechazo del juez Medina establece las pautas respecto del contenido de su programación diaria, estableciendo pisos para la producción nacional, música de autores o intérpretes nacionales, producción e informativos locales, lo cual no solo fomenta el federalismo en el marco de la centralidad de Buenos Aires, sino que además reanima la creación local. Y además, ordena la grilla de la televisión por cable, obligando al prestador a no codificar las señales públicas, colocarlas correlativamente y disponerlas por género. La legislación canadiense, muy lejos del totalitarismo chavista, es estricta en materia de defensa de su producción audiovisual local, y algo parecido establece la Directiva Europea de Televisión de 1989.
Pero el artículo que concentró la ira del poder concentrado fue el 161, que nada tiene que ver con la libertad de prensa. Quizás sufra alguna modificación, quizás se alargue el plazo.
En efecto, este artículo fue declarado inconstitucional en tándem por los jueces Rago Gallo, Carbone (de Capital Federal, a pedido del grupo Clarín) y Medina porque determina que los adjudicatarios tendrán un año para desprenderse de la porción de mercado que ahora detentan, y que la nueva ley regula. alejamiento de importancia.
Codelco es una ong “de defensa de la competencia” presidida por una Cornejo, de los Cornejo de Salta, los de “El Tribuno”.
Los oscuros antecedentes del juez Edmundo Carbone de la ciudad de Buenos Aires pueden verse aquí. Y los del no menos oscuro juez Miguel Medina de Salta, aquí.
El candidato colombiano dijo que Macri es bipolar:¡PROCEDA, MORGADO! No fue inocente, ni un exceso, ni un gesto del extraño humor empresarial.
Para remar contra la trivialidad, la bipolaridad (término de la física inflitrado por las neurociencias) podría ser definida como una enfermedad inventada por los laboratorios farmacéuticos para segmentar el mercado de lo maníaco-depresivo. La neolengua mediática de De Narváez se entronca con otras definiciones de varios referentes del menemismo resucitado. " Soy justicialista", explicó.
Busti: "De Narváez claramente ha elegido el peronismo".
Solá: “el peronismo no es de derecha”.
Duhalde: “el kirchnerismo es una deformación del peronismo”.
Y agreguemos al serpenteante Julio Bárbaro, que es cualquier cosa menos tonto, frente a Rosendo Fraga y Mariano Grondona: “hay dos peronismos. El kirchnerista, relacionado con los 70. Y el federal, relacionado con los 90”.
Que Macri se sume o no a esa propuesta dependerá de la respuesta que se perciba sobre la viabilidad de reflotar la alianza social que hizo del menemismo “el gobierno más exitoso de la tierra” llevándolo derechito al 2001 y a la megadevaluación.
Los muchachos justicialistas -condenados a estar a la defensiva- necesitan definir qué son respecto del peronismo, necesitan re-adueñarse del término, y recurrirán tarde o temprano al combo folklórico con el que piensan capturar al sector del mercado de tradición justicialista, mientras dan “a la otra pata” todas las señales necesarias sobre seguridad en términos jurídicos y policiales, restricción del gasto público, disminución de impuestos al sector empresario con el argumento de la inversión, y el resto del paquete neoliberal.
Todavía no cuentan con hallazgos como el salariazo y la revolución productiva, pero la “bipolaridad” marcha en esa misma dirección, dentro del marco de la banalización de la política que cultivan los ideólogos de la no-ideología. Los bipolares están condenados al éxito, son el viejo populismo conservador con los contenidos que agregó el neoliberalismo corporativo.
Pugnan por retornar a esa vieja hegemonía que probó su mortífera capacidad para hundir al país.
Otros federales, los auténticos, participaron en las revoluciones de 1890 y de 1905 contra el orden conservador aunque el proyecto federal había sido derrotado definitivamente cincuenta años antes, en febrero de 1852. Bajo otras denominaciones y modernizaciones, el viejo proyecto mitrista no termina de morir.
Es necesario empujarlo al abismo.
Porque no es cierto que "peronistas seamos todos peronistas".
Y... y estos cambios producidos por el kirchnerismo ya no pueden ser abolidos.
La información suministrada hoy por Clarín respecto del corte de Gualeguaychú no tiene pies ni cabeza, pero es errado endilgárselo al Gran Diario Argentino: quizás la postura de los asambleístas no los tenga.
Es cierto que se menciona "la criminalización de la protesta" dentro de la política general de esmerilamiento que viene empujando Magnetto, pero no vale la pena detenerse en eso.
Lo importante es que "Por primera vez en 42 meses, surgió con fuerza... una propuesta para levantar el corte del Puente Internacional San Martín".
La amenaza de iniciar acciones penales y civiles parece haber removido la inercia que reinaba hasta la actualidad.
Dos de los asambleístas, el abogado Leissa y el médico Alazard, reconocieron su voluntad de negociar.
Uruguay se niega a iniciar conversaciones sobre el futuro monitoreo de la planta mientras no se abra el paso. Y hasta cierto punto es una postura sensata, porque de otro modo se estaría negociando bajo presión, con lo que Mujica comprometería su frente interno a poco de asumir.
Veremos si los gobiernos aceptan que los asambleístas participen o estén informados sobre la organización del monitoreo primero, y en el propio control después.
Hay varias ongs y consultoras dispuestas a ello, y que eso cuesta mucho dinero. Además de Buquebus, beneficiado por el corte, algunas de estas empresas o seudo-ong's deben estar sacando números y no se la quieren perder. En los principios del conflicto, fue una consultora vinculada al Banco Mundial la que opinó que Botnia no contaminaba.
Aunque no aparece, el Banco Mundial es el primer responsable de este entuerto porque fueron sus técnócratas los que diseñaron, en los 80, el modelo de producción de celulosa.
No es sensato pretender que la planta de Botnia se convierta en un monumento neoindustrial, en salón de juegos, o que se la traslade con rueditas.
Uruguay no puede denunciar unilateralmente el vergonzoso tratado de protección de inversiones que firmó hace unos años con Finlandia, y la sola sugerencia de cerrar la planta puede significarle una fuerte indemnización. Y no se ve que el pueblo oriental, y sus clases dirigentes, estén discutiendo la propia sustentabilidad del modelo. Pero tampoco aquí se discute el de la soja transgénica, o el de la minería a cielo abierto, de modo que no tenemos de qué quejarnos.
Los futuros controles deberán acordar muchas cuestiones: contaminación hay y habrá, de hecho, pero la cuestión pasa por establecer mínimos admisibles y qué caracho se hará si esos límites son superados.
Si no se avanza en este sentido, se renovará el conflicto con las alternativas conocidas: declarar la guerra a la Banda Oriental, reincorporarla a la Confederación Argentina, boicotear la venta de dulce de leche Conaprole (el más rico del mundo, lejos), no escuchar a Víctor Hugo o acusarlo de pertenecer al grupo A, escrachar al primer violín de la orquesta del SODRE, protestar ante la Corte de La Haya por la inadmisible pretensión de que Gardel nació en Tacuarembó cuando todos sabemos que era francés, caratular como contravención grave la ingestión de mate en la vía pública, cuestionar moralmente las escapadas clandestinas a Colonia o dejar de veranear en Punta del Este
El texto pertenece al amigo Julio Rudman, a quien se puede escuchar diariamente en LV8 Radio Libertador, Mendoza. Los agregados en bastardilla, que no agregan nada, me pertenecen. El título también.
Leo declaraciones de la nueva ministar de la minipolítica nacional. Dice: "A Menem lo acompañaron todos los que están en el gobierno hoy". Aunque las generalizaciones son peligrosas, ya se sabe, supongamos por un momento que el tipo tiene razón.
La Historia universal nos brinda ejemplos jugosos. Por ejemplo. Günther Grass reconoce en "Pelando la Cebolla", su libro de memorias, haber pertenecido a las juventudes hitlerianas. Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, el titular de la mayor secta del mundo, también. El ex ministro de Educación de Mauricio Macri, el gerente de la capital argentina, el Sr. Narodowski, fue joven comunista. El Chacho Peñaloza es celebrado por los rosistas cuando siempre fue anti-rosista. Casi todos los integrantes de la Primera Junta pertenecían al ejército y al Estado colonial español, o lucraban con ello. Jauretche y Manzi habían sido radicales. Von Braun desarrolló la V2 en Alemania y luego llevó a EEUU a la Luna. Federico Pinedo (abuelo) y Leopoldo Lugones (y Mussolini) habían sido socialistas. Daniel Cohon-Bendit antes era rojo, ahora es verde.
Casi nadie es lo que era. Salvo el obispo de Roma, a quien le quedan algunos residuos de aquella época.
No estaría mal que quien está construyendo su carrera política sobre la figura, el prestigio, los antecedentes, la imagen física y el cadáver tibio del padre, tuviera al menos la decencia de reconocer hechos verificables, eso que llamamos, ut supra, la Historia.
Digo que ayer nomás, abril de 1993, comenzaba a gestarse lo que se conoce como Pacto de Olivos, puerta abierta a la segunda fase del menemato, según el término acuñado por el gran Mempo Giardinelli.
Así que, don Ricardo Alfonsín debió agregar a la frase con que comienza este textículo - mezcla de texto y artículo-, "... también papá".
Amplia cobertura de Clarín de hoy domingo sobre el rejunte. Pocas menciones a Cobos, que estará midiendo el centimil con una lupa. Incluso defenestrado (Cobos): "es tan enorme el vacío político" luego del triunfo de Alfonsín en la provincia de Buenos Aires.
Todo comienza en página 8 con foto de un Duhalde concentrado junto a Momo Benegas y un Felipito sonriente, rodeado de pueblo peronista, mirando Argentina-Nigeria. ¿Los afiliados de UATRE pagan el alquiler de la habitación? ¿Habrán comprado el plasma con crédito de Garbarino?
Fallido de Van der Kooy: "el periodismo solo cuenta lo que cree ver". Luego, el eventual disgusto de Kirchner por el malón menemista: ¡que nivel de análisis!
Entre los economistas que aconseja el Gran Diario, "Martín Redrado se ve en Economía o en un cargo político".
¿Dónde lo ve usted, dónde lo vemos nosotros?
"Losteau... espanta el apoyo rural", refiriéndose a Huergo y Aranda, negrita en la versión online.
Carlos Melconian, of course.
Los técnicos del CIPPEC, que venden programas focalizados a todo el que pague.
"De Narváez tiene el equipo más armado".
El propio Mario Blejer.
Mario Das Neves ya no tiene retorno en el kirchnerismo.
En pág. 21, aviso de "Consenso para el Desarrollo". Disertan Roberto Dromi, Armando Caro Figueroa, Roque Fernández, y varios figurantes.
Lavagna, el candidato aventurado por Clarín, ma non troppo. Con acuerdo de Techint.
En pág. 34, "El argentino que venció al Pentágono". Sobre una droga. No se si habré leído demasiado a la ligera, pero el nombre del laboratorio que la fabricó no figura.
A doble página (42, 43) la eterna inseguridad que siempre vuelve: "cada vez son más los que buscan ayuda para enfrentar el miedo", y "El 24% de la gente teme ser víctima de un robo".
Adriana Salgueiro (consumidora de Rolex) opina: "Veo dos en una noto y me paralizo". También los motoqueros podrían paralizarse si se cruzaran con ella, digo.
Entrevista a Gary Becker del intelectual Gustavo Sierra, que funciona mejor como corresponsal de guerra. Becker, consultor de bancos, Chicago Boy en sus años mozos y amigo de Milton Friedman: "El neoliberalismo no tiene la culpa", dice. Leemos en la sospechosa Wikipedia: Una de sus últimas propuestas es vender el derecho a inmigrar subastando cierta cantidad de visas o permisos de trabajo, es decir, que las personas migrantes paguen por tener acceso al mercado de trabajo.
A pág 22, "La patota de Moreno desembarcó en Papel Prensa". Cualquiera diría que esa empresa es una especie de mafia.
Mañana, la gente habrá olvidado el 99% de estos "contenidos".
En el día de ayer y sin que nadie se lo pidiera, el juez federal Gustavo Pimentel recordó al gobierno la existencia de un fallo de tres años atrás que, muy al estilo tiro el cascote y escondo la mano, le ordena “arbitrar los medios necesarios para garantizar la libre circulación” por el puente internacional San Martín.
Un absurdo del ministro Randazzo fue la primera respuesta oficial: “Haremos cumplir la orden judicial sin represión”. Pero luego dejó entrever cuál sería la estrategia: ante una eventual negativa de los asambleístas piqueteros a despejar la ruta, la Gendarmería identificaría a los presentes a fin de denunciarlos por incumplimiento de una orden judicial, con lo que siguió deslizándose en la más oscura de las ambigüedades. No obstante, en Gualeguaychú cundió la histeria (la histeria es así, loca) y pronto comenzó la movilización de vecinos hacia Arroyo Verde, sitio donde un acoplado, cuatro viejos y varios gendarmes impiden el tránsito hacia el Uruguay. Lo reducido de la fuerza básica de corte no habla necesariamente del cada día más menguante apoyo al corte, sino de su irracionalidad, pues no es posible sostenerlo de otro modo.
Y de la irracionalidad de una asamblea cada vez más reducida e intolerante que si bien no sostiene una medida al día de hoy nada popular (la mayoría de los vecinos opina que el corte es tan estúpido como contraproducente) lleva a cabo una lucha que sí es popular.
Aclaremos que es popular hasta casi volverse unánime el rechazo a la instalación de la planta (aunque la planta esté ahí, vivita y humeando), pero no el “ambientalismo”: a nadie le importa un pito la contaminación. Así como le enfurece la contaminación que tiene enfrente, la asamblea finge demencia ante la contaminación que tiene encima, la de los agroquímicos,habitual y generosamente esparcidos por varios de sus miembros más prominentes. Ante lo cual y por su parte, los vecinos, como es habitual, se alzan de hombros, entre indiferentes y resignados.
En el día de hoy, el ministro Fernández precisó el sentido de las generalidades de su colega: el gobierno se presentará como querellante y denunciará penalmente –y demandará por daños y perjuicios– a los individuos que impidan la libre circulación hacia el puente general San Martín, una medida muy poco práctica, de aplicación presumiblemente turbulenta y cuyo público se encuentra del otro lado del río. El resultado inmediato será revitalizar al sector más psicótico de la asamblea, que en los últimos tiempos viene dominándola (y aislándola) así como los locos hacen las cosas: a fuerza de gritos, accesos frenéticos, discursos autistas y no poca prepotencia.
En Página 12, con bastante liviandad, el periodista Martín Granovsky generaliza: “(El gobierno) tenía tres posibilidades a mano. La primera, reprimir a los que cortan el paso a Uruguay (…) La segunda, romper con Uruguay y tejer una alianza a muerte con la vanguardia de Gualeguaychú. La tercera, apostar a las relaciones con Uruguay y dejar al grupo de cortadores en el pasado. Escogió la tercera.”
Sin embargo, una cuarta alternativa –o primera, cronológicamente hablando– era factible y consistía en algo tan simple como retirar de Arroyo Verde los efectivos de gendarmería que ofician de custodia de los cuatro viejos y el acoplado, evitando así que cualquiera llegue con un bidón de gas oil, les prenda fuego y siga viaje rumbo al Uruguay.
Es necesario que las autoridades (y los asambleístas) tomen conciencia de que el corte de la ruta internacional pudo sostenerse en forma ininterrumpida durante tres años sólo gracias al soterrado apoyo oficial y a la evidente protección de Gendarmería.
Cada uno de los actores de esta comedia ligera debería hacerse cargo de su cuota parte en el enredo si se que quiere que no derive en tragedia. Algunos lo van haciendo: el presidente Mujica desanda trabajosamente el camino hacia la nada y el aislamiento emprendido por su predecesor, uno de los principales responsables de que un diferendo menor llegara a un amargo distanciamiento. El otro gran responsable, el gobierno argentino, que después de prestarle al tratado del río Uruguay la misma atención que le dispensaría a un tema de Ricky Maravilla cantado por un borracho en un descampado, sobreactuó una inconsecuente postura ambientalista, desmentida en los hechos todos y cada uno de los días, en todos los órdenes, en las más diversas partes del país, empieza a comportarse con alguna cordura, entendiendo que es tan necesario proteger el río en todo su cauce en forma conjunta con el Uruguay como recomponer las relaciones políticas, económicas y afectivas con el país hermano.
Queda por ver si la asamblea ambiental o al menos el pueblo de Gualeguaychú empieza a reflexionar y actuar como se supone reflexionan y actúan las personas adultas que la conforman o si persiste en los berrinches, llantos y gritos propios de los niños menores a los seis años.
La fábrica está ahí, sólida, concreta, humeante y tangible. Un fallo de la corte a la que la propia asamblea reclamaba acudir dictaminó que su presencia era ilegal, violatoria del tratado entre los dos países, pero que hasta el momento no había contaminado, con lo que no había razones para que no siguiera estando tan sólida, concreta y humeante como hasta entonces. Aferrarse a consignas tan ingeniosas como estúpidas del estilo de acusar al Uruguay de “violador serial” no es más que un ejercicio masturbatorio, y persistir en un contraproducente corte de ruta, propio de internos de un frenopático: la planta seguirá ahí hasta tanto el pueblo uruguayo no decida lo contrario. Nadie más puede decidir al respecto. Resulta entonces muy difícil de entender la persistencia en una medida cuyo único resultado práctico es agredir, perjudicar e indignar a quién al final de cuentas tiene la decisión.
Le toca entonces a la asamblea ambiental y –o en su defecto– al pueblo de Gualeguaychú aportar su cuota de madurez y sentido común para evitar lo único que se puede evitar, y que no es poco: la contaminación por parte de Botnia‑UPM y la instalación de nuevos emprendimientos contaminantes.
Y esto sólo puede hacerse en conjunto con el gobierno y el pueblo uruguayos.
Texto escrito por Teodoro Boot, oscuro escritor domiciliado en Gualeguaychú
Duhalde, el pequeño titiritero.
Conviene que estén juntos? Mejor que vayan separados? Está la sociedad madura para entender que ellos, más algunos ausentes (desde Martínez de Hoz para acá) SON LOS QUE HUNDIERON LA NACIÓN?
Es cierto: hay muchos coroneles y ningún soldado. Y todos quieren: esa será su perdición.
Hoy en día, no alcanzan a cien los protagonistas del corte. Gualeguaychú tiene 60.000 habitantes. Era necesaria la palabra oficial, porque minutos antes del anuncio hecho por Aníbal Fernández, TN sugería que se preparaba un desproporcionado operativo de represión por parte de la Gendarmería. Hoy mismo, van Der Kooy escribió en Clarín que el ministro Alac no estaba ni siquiera en condiciones de conducir a un grupo de boy scouts.
Si el Gobierno, en un gesto de paciencia extrema, decide iniciar acciones penales y civiles contra los participantes del corte, se abrirán los morosos tiempos de la justicia. Con lo que se evita un enfrentamiento.
De hecho, el corte había perdido la popularidad que tuvo en un principio y su pertinencia, su legitimidad diríamos, por cuanto fueron los propios asambleístas los que exigieron al gobierno que se presentara a la Corte de La Haya. Y ahora que no les gusta o que no fue lo que se había creído, protestan.
Hay en toda esta situación una lastimosa desorientación respecto de la capacidad de pensamiento de estos actores, los más visibles pero menos importantes de la cuestión en juego.
Esta cuestión en juego es el modelo de producción regional impuesto por el Banco Mundial y las corporaciones desde los 80. Como ha quedado demostrado, no solo hay una cuestión de contaminación sino también una aceleración en el agotamiento del agua dulce de la que el eucalipto para celulosa consume para crecer.
Si esto es invariable, si solo se puede nadar sobre la ola de un modo de producción impuesto, después vienen las responsabilidades gubernamentales a todo nivel. Recordemos que Alberto Fernández, en 2006/2007, negoció la instalación de la pastera Ence cerca de Colonia. Que ex-gobernadores (Busti y Puerta, por ejemplo) tienen plantaciones de eucaliptos en la Mesopotamia. Y que el gobierno uruguayo, ni siquiera el actual, tiene la intención de retocar el vergonzoso Tratado de Protección de Inversiones Extranjeras firmado con Finlandia.
Reconozcamos que las demandas ambientales forman parte de los nuevos paradigmas de la sociedad global. Así como en la etapa de constitución de los Estados-nación a nadie se le hubiera ocurrido plantear los derechos de los gays a contraer matrimonio, o los derechos de los originarios, porque las burguesías impusieron su visión a sangre u fuego y no por medio de consensos, tampoco la Revolución Industrial que fue el modo de producción de esa etapa, se detuvo en cuestiones de medio ambiente. No hubo ríos y atmósferas más contaminadas que las de las naciones centrales de Europa (norte de Italia, Manchester, Francia, Alemania, luego Polonia, Bélgica, Países Bajos, etc.) en los siglos XVII a XIX, pero allí está el origen de la mayor parte de nuestro confort actual. Y el Riachuelo es acaso el ejemplo más acabado de ese mismo modelo.
También la promoción del turismo forma parte de esos mismos paradigmas que llamaremos, sin ninguna precisión, posmodernos. Ningún país en serio vive del turismo, ni es posible que 45 millones de habitantes se avengan a convertirse en sirvientes (en cuanto a servir, atender, distraer) del turismo. Que es lo que la gente de Gualeguaychú creyó, inocentemente.
La desorientación de esos actores no terminó allí, sin embargo. Mientras se denunciaba la polución atmosférica producida por la pastera, toda la zona rural de Gualeguaychú vive del modelo sojero-glifosato.
La ecuación era entonces soja en el agro, turismo en la ciudad.
La presencia de conocidos forajidos de la Mesa de Enlace en el corte del puente y en los de la 125 es prueba de ello. Fue así como De Ángeli consiguió presencia mediática.
El turismo es engañoso. Se nos hace creer que los ingresos por turismo de los países europeos son tan fabulosos que si nosotros nos dedicáramos a eso (si no tenemos un Partenón, ofrecemos unas cataratas, y así) ya no deberíamos trabajar. Servir sí, en todo caso.
Europa no vive de los turistas japoneses que sacan fotos. Europa vive de los recursos que sigue extrayendo de los países periféricos. El verdadero negocio se llama Santander Rio, Telefónica, Siemens, Credite Suisse, Barrick, Saab, Scania, Mercedes Benz, Deutsche Bank,Royal Dutch Shell, etc etc.
Es hora de que los asambleístas recapaciten. El poder viene buscando sangre desde hace rato. Morales Solá y van Der Kooy reclaman que de una vez por todas el gobierno envíe a la gendarmería. Es hora de que los asambleístas pongan su atención sobre el modelo sojero.
Y bien por el gobierno, que en lugar de enviar a los centuriones, empuja despacito.
Todos los años, puntualmente el 6 de junio, las ballenas francas se reúnen al abrigo de la península de Valdez para iniciar su período de apareamiento.
Son muchos los interrogantes que abre ese ciclo tan esperado por hoteleros, cantineros, compañías de aviación y fotógrafos de Puerto Madryn:
¿Que secreto mandato de la naturaleza las lleva a concurrir el 6 de junio y no, pongamos, antes del comienzo del ciclo escolar a fin de que puedan convertirse en una inopinada fuente de educación sexual in situ? ¿Cuál es su noción del tiempo, de las horas y los minutos, por no decir de los segundos?
¿Por qué, siendo el apareamiento algo tan placentero incluso para las ballenas, no escogen un clima cálido como el de isla Margarita, Angra o Punta Cana, en lugar de las gélidas aguas del golfo San Jorge?
¿Hay acaso un costado masoquista, una decisión de ir al sur y al frío, en esa decisión de la manada?
Sea como fuere, cada 6 de junio, los golfos de San Jorge y San Matías se convierten en lugares peligrosos.
No por las pacíficas ballenas francas, que comienzan a pizpearse mutuamente con la natural inocencia de los cetáceos, sino por las embarcaciones cargadas de voyeurs que -armados hasta los dientes con cámaras digitales y grabadores de sonido a distancia- merodean los actos sexuales en una prueba más de que la intimidad ya vale poco en este mundo dominado por el capitalismo financiero y los multimedios.
Sea como fuere, el canal Discovery o el programa de ecología que conduce Sergio Elguezábal en TN pronto responderá todas esas preguntas.
La noticia no es esa, de todos modos, y adelantándonos a Clarín ponemos en conocimiento de los lectores que en la tarde de ayer se produjo un accidente protagonizado, si vale el término, por la lancha "Don Sixto IV".
Confundida al parecer con una ballena hembra, la embarcación -con casco de acero y botada hace 35 años en Escocia- fue duramente acosada por un grupo de machos poco dispuestos al diálogo o a hallar consensos.
Del acoso, que duró varias horas, se pasó a los hechos: el macho más atrevido se arrojó sobre la lancha con la peor de las intenciones produciendo su rápido hundimiento -el de la lancha- en las frías aguas del golfo.
Pudimos fotografiar la escena desde otra embarcación que navegaba a una milla de distancia, y confirmamos que no hubo víctimas entre los tripulantes del barco atacado, quienes fotografiaban a las ballenas y también se fotografiaban unos a otros en una muestra cabal de los tiempos que vivimos.
No sabemos, eso sí, que sucedió con la ballena hembra cuyas facciones parecieron recordar al "Don Sixto IV", que ya reposa en el lecho del mar para solaz de futuros equìvocos.
Miles de barrabravas argentinos que se agolpan en los aeropuertos de Sudáfrica, pero para volver antes del comienzo del Mundial, son -para la CNN- la noticia más importante de la jornada. Se considera, afirman los especialistas, que la cifra aumentará en los próximos minutos.
Según TN, estarían relacionados con Néstor Kirchner, o mejor aún, con "la caja" de NK porque la primera referencia es equívoca. Afirma Julio Blank que en la popular de los partidos donde participe Argentina se jugará el primer round de la campaña presidencial para el 2011, en la que el financista es número puesto.
Esta foto (obtenida clandestinamente en una suite del Hotel Savoy) delata el origen de los inadaptados, o acaso el cuadro de Evita es un montaje, y la toma forma parte de la campaña.
Los barrabravas son una singular subcultura del deporte nacional. Viajaron a Sudáfrica convencidos de que si eran capaces de hacerle el aguante a la PF, la de aquel país sería una paseo. Los típicos violentos sin causa.
No son muy leídos, a decir verdad, y eso contribuyó a que cometieran un error fatal. Las rifas con las que compraron los pasajes debieron servir para pintar un comedor de chicos en situación de calle, o agregar unos kilos de arroz a la pila que ya está levantando la muy bienintencionada campaña "Argentina abraza a Argentina".
El escritor británico Tom Sharpe relató (en Exhibición Impúdica y Reunión Tumultuosa) los métodos poco amables de la policía de Pretoria para con los ciudadanos que no pudieran acreditar una pureza 100% aria o boer, y por eso fue deportado de Sudáfrica prohibiéndosele el reingreso de por vida. Pero estas obras no están en la bibliografía habitual de estos inadaptados y desacatados, que no han adquirido todavía conceptos culturales como "ser sudaca".
O en otras palabras, encontraron la horma de sus zapatillas Puma y todos corren a esta altura el peligro de volver nadando.
Aunque la ausencia de hinchas de Racing desmiente que Néstor Kirchner haya financiado los viajes abortados, mucho más probable es que en el área de Seguridad Deportiva de la PF subsistan determinados elementos que quisieron darle una mano a Miguel Ángel Toma permitiéndoles el viaje y luego denunciándo todo a TN para que Sylvestre y Bonelli, las Dos Voces, se regocijaran a dúo como lo demuestra la foto de ambos periodistas en plena tarea.
Eric Ambler (La Máscara de Dimitros) y John Le Carré (El Topo, El Honorable Colegial, Llamada para el Muerto, El Sastre de Panamá, El Jardinero Fiel, etc., etc.) no lo hubieran imaginado mejor.
A días del asunto Ávarez-Altamirano-Burstein-Macri, esta parece ser la tercera o cuarta operación encubierta que el Monje Negro de M***m está conduciendo desde el Hotel Savoy con su grupo variopinto de agentes del recontraespionaje.
Es que Toma, la temática del futbol la conoce lunga.